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DOROTHY E SMITH AND INSTITUTIONAL ETHNOGRAPHY

2.6 Institutional Ethnography studies

Lambayeque.

De esta forma, se muestran los resultados por cada categoría a través de la relación entre las subcategorías y los elementos obtenidos de la reducción de los datos obtenidos de los discursos de los sujetos de estudio que en este caso son las enfermeras y de los informantes, que corresponden al personal de salud y personas de la comunidad, de las provincias de Chiclayo, Lambayeque y Ferreñafe en la Región de Lambayeque:

1. Participación social de la Enfermera en la Prevención y Promoción de la Salud:

1.1. Cotidianidad en el trabajo comunitario

1.2. Formación académica vs Práctica del cuidado

1.3. Trabajo administrativo/ Dilema preventivo promocional 1.4. Imagen social

2. Participación social de la Enfermera durante el proceso de Municipalización

2.1. Retos en la participación social en salud/ Estatus profesional. 2.2. Rescatando rol de la enfermera en Atención Primaria de Salud/

1. Participación social de la Enfermera en la Prevención y Promoción de la Salud:

Agudelo (2003), establece que la Participación social, se refiere al hecho de que todos los actores de una política deben tener presencia activa, permanente, deliberante y decisoria en las propuestas y proyectos que las afectan, relacionados a los aspectos de la vida, salud y la seguridad de las personas y los colectivos. Asimismo la salud tiene un gran poder de convocatoria, pero no siempre alcanza suficiente poder de movilización, en especial cuando se trata de acciones sostenidas.

En el mismo sentido Velásquez (2003) afirma que la participación social, es un proceso que resulta de la acción intencionada de individuos y grupos, en busca de metas específicas, en función de intereses diversos y en el contexto de tramas concretas de relaciones sociales y de poder, con el fin de mantener, reformar o transformar los sistemas vigentes de organización social y política

Al respecto de lo mencionado por los autores es importante señalar, que las enfermeras constituyen un importante capital humano, que contribuyen en forma decisiva en la producción de transformaciones hacia una atención que responda a las necesidades de las poblaciones y ser capaces de desarrollar acciones en los contextos sociocultural, económico y político. Para hacer frente a los cambios y complejidad, la enfermera se esfuerza, acelerando su propio desarrollo y aumentando su presencia e impacto en el primer nivel de atención, asumiendo su rol social en el nivel comunitario y por consiguiente asumiendo un rol protagónico ene la participación social en salud.

Sin embargo la reforma del sector salud y sus continuas transformaciones, ha influenciado para que las enfermeras hayan tenido que ir modificando y adaptando su papel ante las nuevas necesidades,

tanto organizativas como asistenciales, propiciando nuevos retos y nuevas oportunidades de desarrollo profesional, pero aún se requiere redefinir las funciones que amplíen su práctica y que aseguren la prestación de cuidados integrales, continuos y seguros, a través de su participación en el trabajo comunitario.

Actualmente el profesional de enfermería se enfrenta a problemas de salud, producto del entorno y se conduce en un nivel sociosanitario complejo, con nuevos modelos de atención que involucra no solo a la familia sino a la comunidad, tal como lo expresa Arouca (2003), “articulación de las experiencias familiares teniendo en consideración el espacio sanitario, geopolítico y social, enfocando aspectos de la Medicina preventiva.

Sánchez (2000, p.64-65), menciona que la reforma emprendida en los servicios de atención primaria, la alta presión de los servicios de urgencias, la desviación de los estándares de la actividad hospitalaria y el desarrollo de la tecnología aplicada a los servicios de salud, van a ser algunos de los factores que definan la crisis de financiación del sistema de salud, en relación con el coste y la eficacia de las prestaciones que ofrece la asistencia sanitaria. De esta manera las competencias de las distintas profesiones de la salud van a sufrir una necesaria adaptación a las nuevas demandas de servicios, y los programas de formación académica y de posgrado se harán eco de esta situación.

Al respecto la Organización Mundial de la Salud (1992), explica que la Enfermería en su actual concepción, es el reflejo de las transformaciones que el concepto de salud ha sufrido en el transcurso de los años. Este personal ha tendido una actuación consecuente en el contexto actual con importantes aportes a la salud de la población, hecho que la distingue como promotora del desarrollo humano, que produce no

solo cuidados de salud, sino además valores, cualidades que van hacia el mejoramiento de la salud de las personas.

Gutierrez (1999, p.13-26) afirma que históricamente, la enfermera ha enfocado sus actividades a las áreas de administración, organización y evaluación de servicios y con la introducción de nuevas estrategias de asistencia a los sistemas de salud en América Latina y el Caribe, la enfermera enfoca su actividad hacia otros campos, principalmente hacia la atención primaria y el trabajo comunitario. En esta concepción el profesional el profesional de enfermería, como tal y como ciudadano, tiene un papel vital en la meta de hacer posible la vida digna para la mayoría de la población y avanzar al desarrollo con equidad.

En este camino de voluntades integradas, de acciones conjuntas y de desarrollo más armónico, la enfermería es un actor social situado ante un nuevo escenario y nuevas realidades, pero también, ante un conjunto de exigencias, entre las cuales no es menor la necesidad de trabajar por la participación social para el desarrollo de la salud, pero si desarrolla actividades de prevención de la enfermedad y promoción de la salud, lo que constituye saberes y prácticas, relacionadas a su quehacer profesional.

En base a la primera categoría: Participación social de la Enfermera en la Prevención y Promoción de la Salud, surgen cuatro subcategorías (ver Gráfico 1, pág. 154), que se detallan a continuación:

1.1. Cotidianidad en el trabajo comunitario.

En cuanto a cotidianidad Durán (1998, p. 78), señala que las personas en ese escenario social, protagonizan situaciones cotidianas que no les refieren riesgos; pero, muchas veces, un evento inesperado les genera incertidumbre sobre la posibilidad o no de experimentar en el

futuro una situación semejante, con desenlaces nefastos o irremediables. En la práctica diaria del cuidado enfermero se suceden situaciones en las que la persona no siempre puede construir el significado de lo que pasa, por lo inesperadas, por la magnitud del daño, por las representaciones previas sobre el hecho, por la sensación de amenaza, riesgo o temor.

Menciona la misma autora que las percepciones y sentimientos de las personas que deben enfrentarse a situaciones que les origina temor, provocan inhabilidad para darse cuenta, temporaria o permanente en ellas, en sus familiares y en su comunidad en la que viven. A partir de esa inhabilidad serán necesarios mecanismos que activen formas de afrontamiento, los que resultarán algunas veces efectivos y otros inefectivos y que jugarán un papel importante para el desarrollo de la vida diaria. También la cotidianidad está relacionada con las prácticas diarias e interacciones que realizan las personas en su vida diaria; es decir en el hogar, su trabajo, en la universidad o institución educativa, en la comunidad y que está muy ligada a la especialidad y temporalidad.

Se evidencia al respecto, que en la actualidad la Cotidianeidad de la Enfermera en el primer nivel de atención de salud (Centros y Puestos de Salud), enfrenta serios problemas respecto al cuidado colectivo que debe brindar a la población y en el escenario social, se protagoniza situaciones, eventos inesperados ó desenlaces críticos. Ante esta situación en la práctica diaria del cuidado enfermero ocurren una serie de situaciones tales como: sensación de amenaza e incertidumbre frente a riesgos biológicos y físicos, recuerdos o vivencias pasadas ante imprevistos suscitados, hechos circunstanciales que afectan la salud, enfrentamientos que la enfermera a diario experimenta a nivel personal, familiar y comunitario y todo esto corresponde a lo cotidiano, que en muchas ocasiones desencadena la rutina.

Al respecto la investigadora evidenció a través del tiempo, como la Enfermera asume esa cotidianidad, desde que está en su hogar con su familia, llegar al establecimiento de salud de acuerdo al horario establecido, realizar las actividades programadas tanto asistenciales como preventivas promocionales, cumplir con elaboración y entrega de información semanal, mensual, trimestral, semestral y anual, reuniones técnicas planificadas y no planificadas por parte de DISA, Redes y Micro redes y en muchas ocasiones simultáneas en la misma fecha; actividades intramurales y extramurales, de retorno al hogar cuando termina su labor; un sábado ó un domingo cuando tiene que asistir a clases de segunda especialidad ó de maestría o día feriado o cualquier día de la semana, siempre asume esa práctica diaria.

El nuevo contexto de cambios sociales y económicos expresado en el campo de la salud por reformas sanitarias y sociales, amenaza y afecta a la Enfermera, en lo más íntimo de su ejercicio: su cotidianidad. Los problemas de enfermería revisten características que en primera fase se ubican con mayor fuerza y énfasis en el ámbito asistencial donde se desempeñan el mayor porcentaje de las profesionales de enfermería, pero también abarcan otros ámbitos como la docencia y el trabajo comunitario, afectando muchas veces el compromiso social de las enfermeras con el país, la salud, la organización y su profesión.

Se expresa en los siguientes discursos:

“…De lunes a sábado tengo que levantarme muy temprano para dejar organizado mi hogar y atender a mi familia…. Posteriormente al llegar al centro de salud a las 7.30 a.m, hay muchas actividades por realizar y personas que atender. Precisamente hoy día corresponde el control de crecimiento y desarrollo y la administración de la vacuna BCG y a partir de

las 9.00 de la mañana, el tiempo me resulta insuficiente…” (E1-Violeta).

“…Laboro 12 horas en un puesto de salud desde hace 07 años, En esta comunidad hay que levantarse muy temprano para dejar listo el almuerzo, porque una vez que voy al puesto de salud el tiempo pasa rápidamente y no hay tiempo para cocinar….logro tomar mi desayuno con algunos alimentos que compro cuando regreso a casa el fin de semana”. El puesto de salud tiene zona rural y hay que desplazarse caminando ó en acémila…para llegar de una comunidad a otra…y en muchas ocasiones…trabajo mas de 12 horas porque como vivo en la zona…la población a cualquier hora del día solicita la atención…..sin considerar que uno tiene derecho a descansar y dedicarse a sus actividades personales. (E5- Rosalía)

En ambos discursos coinciden que en el cotidiano las Enfermeras que laboran en Establecimientos de Salud del primer nivel de atención, articulan la labor del hogar, su familia y el trabajo; coinciden en el tiempo, en el número de horas de trabajo y en uno de ellos resalta el derecho al descanso, que es una categoría importante dentro de lo cotidiano. Además menciona sobre la dedicación a sus actividades personales, que por la falta de tiempo no logran cumplirlas, repercutiendo en todo momento en su familia y la organización de su hogar.

Asimismo en el discurso se percibe que la actividad laboral a nivel intra y extramural, interfiere directamente en la vida de las enfermeras, en función del exceso de trabajo causado por largas jornadas, ya que el horario de trabajo tiene hora de ingreso pero no tiene hora de salida; que las obligan a permanecer lejos de la convivencia familiar, teniendo en

cuenta que la familia es muy importante para su desarrollo y realización personal.

Al respecto Maffesoli (1997), discute la clásica dicotomía entre sociedad y naturaleza en el contexto de las sociedades posmodernas, partiendo de la noción de lo cotidiano como lugar en el que se juega la relación con los otros, constituyendo en una particular alteridad. Esto se explica el cambio de la relación con aquella naturaleza objeto de control y dominio, instituye un nuevo vínculo en donde la misma pasa a ser una alteridad absoluta (naturaleza) y el gran otro (dominio), que se ordena y acomodan, incorporando a la naturaleza y al individuo como parte de su vida cotidiana, reconociéndola como aspecto constitutivo del vínculo social; por lo tanto para el autor implica la exigencia de un pensamiento complejo, sobre sus interrelaciones y mutuas superposiciones.

En el mismo sentido el autor citado anteriormente rescata el reconocimiento del espacio y temporalidad de las prácticas y sus sentidos, orientados hacia la vida cotidiana. Toda acción práctica y vivencia intersubjetiva, se desarrolla en un “aquí” y un “ahora”, desde donde los sujetos se ven y desarrollan vinculaciones con el otro. Así la temporalidad y el espacio de la experiencia práctica, supone no restringir la noción del tiempo a su aspecto cósmico y medible, sino entenderlos como aspectos constitutivos de la experiencia práctica misma y por lo tanto, impregnados con los sentidos y significados de aquella.

Es importante conceptualizar la cotidianidad de la enfermera; es decir, el día a día en el camino del trabajo comunitario, lo que permite dar sentido a las acciones productivas, teniendo en cuenta el escenario o ámbito de socialización donde se interiorizan las acciones humanas, que contribuyen a la interrelación entre las personas y grupos humanos comunales. A través de ésta actividad cotidiana se conoce cuándo, dónde y por qué hacer y no hacer las actividades y son las acciones cotidianas

laborales, en las cuales la enfermera pone de manifiesto la satisfacción de sus necesidades.

Se expresa en los siguientes discursos de las enfermeras:

“…Estoy atendiendo a los niños citados y el médico me llama para que lo apoye con un paciente que llegó en situación de urgencia. Después tengo que ir al servicio de tópico para administrar un inyectable. Las madres continúan esperando y algunas se incomodan…. Mas tarde llega un documento de la Red, donde solicitan en calidad de urgente, el plan de capacitación del día mundial del SIDA…” (E3- Elena)

“…El día de hoy he llegado al establecimiento a las 4.00 de la tarde porque solicité permiso al jefe del establecimiento de salud, ya que llevé a mi hija a una consulta médica en Essalud…… Tenía la programación de una charla educativa con las presidentas de los comedores populares y después me quedé mas del horario aproximadamente hasta las 8.20 p.m conjuntamente con la técnica de enfermería y dos promotoras, para dejar ordenado el material para la campaña de vacunación del día siguiente.…” (E6-Laura).

En los dos discursos las enfermeras evidencian la gran responsabilidad como parte de su cotidiano, ya que dentro del establecimiento de salud es la profesional que tiene que asumir el trabajo asistencial y preventivo promocional, combinando aspectos familiares que también son importantes. A esto se suma la ampliación de su jornada laboral, preparando el material a utilizar para la actividad de vacunación del día siguiente.

Al respecto Maffesoli, expresa que hay un eje central que integra la relación entre las configuraciones espacio- temporal que actúan en la vida cotidiana y la producción y reproducción del orden. En este sentido, las personas participan de los procesos complejos de construcción social, a partir de un distanciamiento respecto del orden central de la vida social; de tal forma, que le permitan a los individuos separarse de las reglas establecidas y adecuándolos a principios ordenadores de la sociedad.

La enfermera en su rol de participación social y en el desempeño de su rol cotidiano de cuidadora dice y hace muchas cosas en beneficio de la humanidad de la persona, ella sin conocer a las personas les brinda atención, mostrando una actitud distinta frente a cada persona y esta forma de ser se debe a su formación profesional, ética y al manejo de los valores que guían su acción. La enfermera sabe cómo debe tratar a un paciente, es por ello que dentro de la comunidad es la única que puede entender la necesidad humana del otro.

Se considera que la producción y el trabajo son parte de la actividad cotidiana, tal vez es el aspecto central de su diario vivir. Asimismo Gauthier (1998), define el cotidiano como “el lugar de una posible apropiación de las acciones sociales, como atributo social e individual, como permanente repetición y cambio”. Se manifiesta por los discursos de los informantes:

“…. El trabajo de salud ha continuado en mi casa ya que como no estuve en el turno de mañana, he traído algunos informes para avanzar ya que es fin de mes y próximamente hay que presentarlos…organice la salida de las brigadas de vacunación…..coloreé los croquis….elaboré el cronograma con fechas y responsables….me comuniqué con algunos estudiantes de enfermería de la universidad para el apoyo respectivo en las brigadas…al día siguiente muy temprano

me dirigía al centro de salud para iniciar el trabajo…”. (E6- Laura)

En este discurso la enfermera expresa que le falta tiempo y tiene que continuar su trabajo en su hogar, no solo por la información estadística que tiene que preparar para la presentación ante las instancias respectivas, sino también programaciones de actividades extramurales, restando horas para dedicarlas a su familia.

“…Es una profesional que no le alcanza el tiempo, porque desde que llega al establecimiento de salud atiende niños y también a las madres. A veces la observo muy preocupada porque tiene que presentar información a la Red de salud……En muchas ocasiones ya son las 2.00 p.m de la tarde y le pregunto a la enfermera que ya es la hora de salida y me contesta que todavía tiene que dejar ordenado el material para la charla que tiene que dar al día siguiente…”. (T-1 Médico)

En el discurso un trabajador de salud como informante, expresa la falta de tiempo de la enfermera, pues tiene que continuar con su trabajo después del horario establecido en el establecimiento de salud y al mismo tiempo observa la preocupación por lo que significa la elaboración de la multiplicidad de informes que tiene que presentar.

“.. Realizaré mis mejores esfuerzos para responder esta entrevista, pues la considero de mucho interés y que bien el acordarse de sus colegas que laboramos en establecimientos de salud y quienes diariamente tenemos que hacer frente a situaciones laborales, familiares, personales….que es momento oportuno para expresar todo lo que sentimos y vivimos…al estar laborando en una

comunidad y también trabajando en un instituto formando técnicas de enfermería y actualmente siguiendo estudios de especialidad en centro quirúrgico….siento que me falta tiempo y quisiera dedicarme mayor tiempo a mi familia, porque tengo esposo y dos niños entre 4 y 10 años, que necesitan de la presencia de su madre…gracias a Dios que cuento con el apoyo de mi familia no solo en el cuidado de mis hijos, sino que mi esposo me ayuda a pagar mis estudios de especialidad……”(E4-Cristina)

En este sentido la enfermera como ser humano realiza estas actividades que a diario están presentes en su trabajo e interacción con las personas que con su acción, viven la condición humana de la pluralidad. En el discurso la enfermera se siente importante por ser considerada como participante en el estudio de investigación y expresa una mixtura de sentimientos, relacionados con su doble trabajo en establecimiento de salud e instituto de formación técnica, sus estudios de especialidad hospitalaria y su familia.

La enfermera con sus acciones del cuidado produce cambios en los usuarios, enseña hábitos de salud que mejoran las formas de vida de las comunidades. Los informantes expresan lo siguiente:

“… La enfermera coordina con otros sectores que hay en la comunidad para apoyo a las actividades que organiza salud…. visita a las familias hasta lugares mas distantes y generalmente por la tarde…les brinda charlas en sus hogares…les enseña a lavarse las manos….les orienta sobre como cuidarse para evitar las diarreas….las orienta sobre la alimentación de los niños….también que los