Chapter 4: AMPipe: Automatically Mapping Streaming Pipelines
4.1 Intro
En esta etapa, se estudiaron los casos con datos perdidos y con problemas en la fiabilidad de las respuestas. En total, de 239 participantes, se excluyeron 31 sujetos por estas causas. Sin embargo, se decidió incluir a quienes tenían solo un ítem faltante en algunos de los cuestionarios (21 sujetos). Para esto, se realizó un proceso de imputación de datos usando el programa de análisis estadístico SOLAS for Missing Data en la versión 4.0. La muestra definitiva quedó en 208 sujetos. Se emplearon dos técnicas: el algoritmo de máxima verosimilitud para sustituir los valores perdidos en los ítems que emplearan escalas continuas (u ordinales que puedan ser tratadas estadísticamente como continuas), como fue el caso de los instrumentos IIESS-R y ROCI-II; y la técnica Hot-deck para variables nominales, como sucede con el DIT. Del total de personas incluidas en el estudio (239), hubo nueve (9) sujetos con ausencia de datos en el cuestionario de inteligencia emocional, nueve (9) en el instrumento de estilos de manejo de conflicto y veintiséis (26) en el inventario de desarrollo
moral. En porcentaje estos valores equivalen a 18,41% de los participantes. Se considera que la falta de respuestas en el IIESS-R y en el ROCI-II es completamente aleatoria; mientras que en el DIT, la ausencia de datos posiblemente pudiera deberse a la fatiga generada por la extensión del instrumento o a una deficiente comprensión de las instrucciones de éste.
4.1.2 Análisis de las variables sociodemográficas
La muestra estudiada estuvo conformada por 208 estudiantes de programas de Gerencia y Administración de Empresas de la Universidad Católica Andrés Bello, en sus versiones presenciales, para los trimestres académicos abril-junio y octubre-diciembre del año 2011. Según los datos recolectados, la muestra se caracteriza por una mayor presencia de personas del sexo femenino (58.20%) que del sexo masculino (40.40%), la edad promedio del grupo analizado es 29.42 años, y la mayoría de los participantes se encontraba cursando el quinto trimestre. A continuación, se presentan los resultados (ver Tabla 4.1).
Tabla 4.1
Distribución de frecuencia y porcentaje de aspectos sociodemográficos (n=208)
Frecuencia Porcentaje Sexo Hombres 84 40.40 Mujeres 121 58.20 Edad De 22 a 26 años 62 29.80 De 27 a 30 años 83 39.90 Mayores a 31 años 58 27.90 Trimestre Primer trimestre 44 21.50 Segundo trimestre 26 12.50 Tercer trimestre 27 13.00 Cuarto trimestre 26 12.50 Quinto trimestre 58 27.90 Sexto trimestre 24 11.50
77 Tal como se aprecia en la Tabla 4.1, la mayor parte de los datos se concentran en el rango de 22 a 30 años. Casi un tercio de los participantes (29.80%) tiene entre 22 y 26 años. Mientras que más de dos tercios (69.70%) son menores de 31 años. Además, el grupo analizado se encontraba cursando entre el primer y el sexto trimestre. Específicamente, 30.10% (el porcentaje más numeroso) estaba en el quinto trimestre; 19.70%, en el primer trimestre; 13.10%, en el cuarto trimestre; 12.70%, en el segundo trimestre; 12.20%, en el tercer trimestre e igual porcentaje se encontraba en el sexto.
4.1.3 Análisis de las dimensiones de inteligencia emocional
La variable inteligencia emocional se evaluó a través de tres dimensiones: manejo de emociones, percepción de las emociones en otras personas y percepción de las propias emociones. A continuación, se presentan los datos descriptivos de la evaluación en la Tabla 4.2.
Tabla 4.2
Descriptivos de la Inteligencia emocional (n = 208)
Dimensiones M DT Mínimo Máximo
ME 2.92 0.41 1.66 4 PEOP 2.88 0.35 2.09 4 PPE 3.06 0.41 1.82 4
Nota: ME = Manejo de emociones; PEOP = Percepción de las emociones en otras personas; PPE = Percepción de las propias emociones.
Como se aprecia en la Tabla 4.2, en una escala de 1 al 4, el grupo analizado obtuvo mayor puntaje en percepción de las propias emociones ( =3.06), seguida por la dimensión manejo de emociones ( =2.92), y el menor promedio se halló en percepción de las emociones en otras personas ( =2.88). Como se observa, todos los valores son cercanos a 3. Los resultados apuntan a que es más fácil para la muestra estar consciente de sus sentimientos, y controlarlos en determinadas situaciones, que estar conscientes de los sentimientos de las personas alrededor. A continuación, se presenta la representación gráfica de los datos (Ver Figura 4.1).
Figura 4.1. Histograma de la distribución de manejo de emociones
En la Figura 4.1, se aprecia cómo se concentran los datos de la dimensión manejo de emociones. Específicamente, se puede decir que 68% de los sujetos tienen puntajes en el rango de 2.51 a 3.33. Mientras que 95%, se ubica entre 2.10 y 3.74. El coeficiente de variación de la muestra, que se obtiene al dividir la desviación típica entre la media, es 14.04% (DT=0.41; =2.92). Lo que sugiere que la muestra es homogénea (la mayor parte de los datos se concentran alrededor de la media). A continuación se presenta la representación gráfica de percepción de las emociones en otras personas (Ver Figura 4.2).
79 En la Figura 4.2, se observa cómo es la distribución de los datos de la dimensión percepción de las emociones en otras personas. En total, 68% de los sujetos tienen puntajes en el rango de 2.53 a 3.23. Mientras que 95%, se ubica entre 2.18 y 3.58. Con un coeficiente de variación de 12.15%, se considera que la una muestra es homogénea (DT=0.35). A continuación, se presenta la representación gráfica de percepción de las propias emociones (ver Figura 4.3).
Figura 4.3. Histograma de la distribución de percepción de las propias emociones
En la Figura 4.3, se observa cómo es la distribución de los datos de la dimensión percepción de las propias emociones. Alrededor de 7 de cada 10 participantes (68% de los sujetos) tienen puntajes en el rango de 2.65 a 3.47. Mientras que 19 de cada 20 (95%) se ubica entre 2.24 y 3.88. El grupo analizado es homogéneo (CV=13.40 %; DT=0.41; =3.06).
4.1.4 Análisis de los estilos de manejo de conflicto
La variable estilos de manejo de conflicto se evaluó a través de cinco dimensiones: integrador, dominante, evitativo, complaciente y comprometido. Cada una corresponde a un estilo para manejar el conflicto diferente. A continuación, se presentan los datos descriptivos de la evaluación en la Tabla 4.3.
Tabla 4.3
Descriptivos de estilos de manejo de conflicto (n =208)
Dimensiones M DT Mínimo Máximo
Integrador 4.30 0.47 2.50 5.00 Dominante 3.36 0.68 1.80 5.00 Evitativo 3.23 0.78 1.17 4.83 Complaciente 3.30 0.62 1.67 4.83 Comprometido 4.10 0.46 3.00 5.00
Como se aprecia en la Tabla 4.3, en una escala del 1 al 5, la muestra obtuvo mayor puntaje en integrador ( =4.30), en segundo lugar se ubicó un estilo parecido al primero: comprometido (X=4.10). Luego, le siguieron dominante ( =3.36), complaciente ( =3.30) y, por último, evitativo ( =3.23). Esto evidencia que la muestra prefiere usar el estilo integrador para solventar los conflictos, mientras que el menos favorito de los estilos es el evitativo (en el que se huye de la situación problemática). Como se observa, integrador y comprometido obtuvieron puntajes por encima de 4 puntos, mientras que los demás estilos mostraron valores por debajo de 3.4 puntos. Entre las cinco dimensiones, evitativo fue la que presentó mayor dispersión en los datos (CV=24.15%; DT=0.78), mientras que comprometido fue la menor dispersión presentó (CV=11.22%; DT=0.46). A continuación, se presenta la representación gráfica de los datos (Ver Figura 4.4).
81 En la Figura 4.4, se aprecia cómo se concentran los datos de integrador. Específicamente, se puede decir que 68% de los sujetos tienen puntajes en el rango de 3.83 a 4.77. Mientras que 95%, se ubica entre 3.36 y 5. El coeficiente de variación de la muestra, que se obtiene al dividir la desviación típica entre la media, es 10.93% ( =4.30; DT=0.47). Esto indica que la muestra es extremadamente homogénea. A continuación se presenta la representación gráfica de dominante (Ver Figura 4.5).
Figura 4.5. Histograma de la distribución del estilo de manejo de conflicto dominante
En la Figura 4.5, se aprecia cómo se concentran los datos de dominante. Específicamente, en promedio 7 de cada 10 participantes (68% de los sujetos) tienen puntajes en el rango de 2.68 a 4.04. Mientras que 19 de cada 20 (95%), se ubica entre 2 y 4.72. Aunque se observa mayor dispersión que en otros estilos (integrador, complaciente y comprometido), con un coeficiente de variación de 20.23% ( =3.36; DT=0.67), la muestra tiende a ser homogénea. A continuación se presenta la representación gráfica de evitativo (Ver Figura 4.6).
Figura 4.6. Histograma de la distribución del estilo de manejo de conflicto evitativo
En la Figura 4.6, se aprecia cómo se concentran los datos de evitativo. En total, 68% de los sujetos tienen puntajes en el rango de 2.45 a 4.01. Mientras que 95%, se ubica entre 1.67 y 4.79. La muestra mantiene la tendencia a la homogeneidad de los datos (se concentran en valores cercanos a la media (CV=24.15%; DT=0.78; =3.23). Sin embargo, es la distribución que mayor dispersión presenta entre las dimensiones de estilos de manejo de conflicto. A continuación se presenta la representación gráfica de complaciente (Ver Figura 4.7).
83
En la Figura 4.7, se aprecia cómo se concentran los datos de complaciente. Específicamente, se puede decir que 68% de los sujetos tienen puntajes en el rango de 2.68 a 3.92. Mientras que 95%, se ubica entre 2.06 y 4.54. El coeficiente de variación de la muestra es 18.79% ( =3.29; DT=0.62), lo que indica que la muestra tiende a ser homogénea. A continuación se presenta la representación gráfica de comprometido (Ver Figura 4.8).
Figura 4.8. Histograma de la distribución del estilo de manejo de conflicto comprometido
Finalmente, se aprecia cómo se concentran los datos de comprometido (ver Figura 4.8). Aproximadamente, 7 de cada 10 participantes (68% de los sujetos) tienen puntajes en el rango de 3.64 a 4.56. Mientras que 19 de cada 20 (95%) se ubica entre 3.18 y 5. El coeficiente de variación de la muestra es 11.22%. Esto evidencia que el grupo analizado es extremadamente homogéneo. De hecho, entre los cinco estilos de manejo de conflicto, éste es el que revela mayor concentración en torno a la media ( =4.10; DT=0.46).
4.1.5 Análisis del desarrollo moral
El desarrollo moral se mide por el puntaje P, que resulta de la sumatoria del puntaje de los sujetos en los estadios 5 y 6, obtenido en el instrumento DIT. Se llama también moral de
principios. A continuación, se presentan los resultados obtenidos del análisis descriptivo de la variable (ver la Tabla 4.4).
Tabla 4.4
Descriptivos de desarrollo moral (n =208)
Dimensión M DT Mínimo Máximo
Moral de principios 29.44 14.47 3.33 73.33
Tal como se observa en la Tabla 4.4, en una escala de 1 al 100, el promedio del puntaje P (moral de principios) es 29,44. La dispersión de los datos de la muestra es 14.47 y el coeficiente de variación es 49.15%. Esto revela que la muestra tiende a ser heterogénea (un grupo importante de los casos están alejados de la tendencia central). Entre todas las variables involucradas en el estudio, ésta es la que presenta mayor dispersión entre los datos. Una representación gráfica de la muestra sería la siguiente (ver Figura 4.9).
Figura 4.9. Histograma de la distribución del moral de principios
En la Figura 4.9, se aprecia cómo se concentran los datos de moral de Principios. Específicamente, se puede decir que 68% de los sujetos tienen puntajes en el rango de 14.97 a 43.91. Mientras que 95%, se ubica entre 3.33 y 58.38. En general, la tendencia central es representativa (en mayor o menor grado) en todas las variables, aún en moral de principios (a
85 pesar de ser la que mayor dispersión muestra). En definitiva, podría decirse que la muestra estudiada se caracteriza por usar predominantemente los estilos de manejo de conflicto integrador y comprometido, tener niveles de inteligencia emocional cercanos a 3 (en las tres dimensiones), y un desarrollo moral alrededor de 29.44. A continuación, se presenta la representación gráfica de estas variables usando el gráfico de caja y bigote (ver Figura 4.10).
Figura 4.10. Gráficos caja y bigote de las variables endógenas y exógenas del modelo, donde a)= dimensiones de inteligencia emocional;
b)= estilos de manejo de conflicto; c)= puntaje P; ME= manejo de emociones; PEOP= percepción de las emociones en otras personas; PPE= percepción de las propias emociones.
a)
87
4.1.6 Distribución de las variables según el sexo
Con la intención de conocer el comportamiento de las variables en hombres y mujeres en la muestra estudiada, se comparó el comportamiento de las variables de ambos grupos. Se encontró que en las dimensiones manejo de las emociones y percepción de las emociones en otras personas existe variación en los datos en función del sexo. Se consideró un criterio de significación de p<0.05. A continuación se presentan los resultados obtenidos (Ver Tabla 4.5). Tabla 4.5
Descriptivos de inteligencia emocional, estilos de manejo de conflicto y desarrollo moral en función del sexo y Prueba t de student (n = 205)
Hombres Mujeres Prueba t
Dimensiones M DT M DT Inteligencia emocional ME 3.01 0.35 2.87 0.44 t (203) = 2.46 p= 0.01* PEOP 2.83 0.31 2.93 0.37 t (195) = -0.85 p = 0.04* PPE 3.03 0.37 3.09 0.47 t (203) = -1.07 p = 0.29 Manejo de conflicto Integrador 4.29 0.48 4.31 0.48 t(178) = -0.43 p = 0.67 Dominante 3.39 0.67 3.35 0.67 t (178) = -0.48 p = 0.63 Evitativo 3.19 0.85 3.26 0.74 t (162) = -0.59 p = 0.55 Complaciente 3.32 0.58 3.28 0.65 t (190) = -0.45 p = 0.66 Comprometido 4.05 0.46 4.14 0.46 t (179) = -1.38 p = 0.17 Desarrollo moral Moral de principios 27.90 13.79 30.30 14.84 t (186) = -1.19 p = 0.24
Nota: ME = Manejo de emociones; PEOP = Percepción de las emociones en otras personas; PPE = Percepción de las propias emociones.
* p < 0.05
En la Tabla 4.5, se aprecia que manejo de emociones (dimensión de inteligencia emocional) presenta una variación significativa en función del sexo con una t(203)= 2.46,
p=0.01. Los hombres obtuvieron puntajes más altos en manejo de emociones y la diferencia de
medias con las mujeres es 0.14. Es una variación pequeña, que sugiere que los hombres manejan ligeramente mejor sus emociones que las mujeres. La comparación entre hombres y mujeres en ésta y las demás variables se representa gráficamente en la Figura 4.11.
Figura 4.11. Gráficos caja y bigote de las variables endógenas y exógenas del modelo distribuidas en función del sexo, donde a)= estilos de
manejo de conflicto; b)= dimensiones de inteligencia emocional; c)= puntaje P; ME= manejo de emociones; PEOP= percepción de las emociones en otras personas; PPE= percepción de las propias emociones.
a)
89 Como se observa en la Tabla 4.5 y en la Figura 4.11, percepción de las emociones en otras personas (dimensión de inteligencia emocional) también presenta una variación significativa en función del sexo con una t(195)=-0.85, p=0.04). Las mujeres obtuvieron puntajes más altos en percepción de las emociones en otras personas y la diferencia de medias con los hombres es 0.10. Como se observa, la variación es pequeña. Los valores mencionados sugieren que las mujeres perciben ligeramente mejor las emociones en otras personas que los hombres. A continuación se presenta gráficamente la comparación del grupo de hombres con el grupo de mujeres en cada una de las dimensiones de inteligencia emocional.
Percepción de las propias emociones fue la única dimensión en la que no se encontró una diferencia significativa (p=0.29). La representación gráfica (Figura 4.11) hace evidente que ambos grupos se comportan de forma similar ( = 3.09 en mujeres, = 3.03 en hombres). El comportamiento de ambos grupos es muy similar con respecto al uso de los estilos de manejo de conflicto. Las mujeres puntuaron un poco más alto que los hombres en (a) integrador ( =4.31 para las mujeres y =4.29 para los hombres); (b) evitativo ( =3.26 para las mujeres y =3.19 para los hombres); (c) y comprometido ( =3.28 para las mujeres y =3.32 para los hombres). Mientras que los hombres, puntuaron un poco más alto en (a) dominante ( =3.35 para las mujeres y =3.39 para los hombres); (b) y complaciente ( =3.28 para las mujeres y =3.32 para los hombres). Sin embargo, las variaciones en los puntajes son mínimas y no son significativas desde el punto de vista estadístico (p=0.67 para integrador, p=0.63 para dominante, p=0.55 para evitativo, p=0.66 para complaciente y p=0.17 para comprometido).
En moral de principios, las mujeres puntuaron un poco más alto que los hombres ( =30.30 para las mujeres y =27.90 para los hombres). La diferencia entre los grupos se ubica en 2.40 a favor del sexo femenino. Sin embargo, esta variación no es significativa desde el punto de vista estadístico (p=0.24). Esto sugiere que hombres y mujeres se comportan de forma similar.
4.1.7 Matriz de correlaciones
Para estudiar las relaciones entre las variables demográficas, las dimensiones de la inteligencia emocional, los cinco estilos de manejo de conflicto y moral de principios, se calculó el coeficiente de Correlación de Pearson. Esta técnica también fue útil para evaluar la multicolinealidad durante la revisión de las condiciones necesarias para llevar a cabo una regresión lineal múltiple. Para evaluar las relaciones entre las variables, se consideró un criterio de confiabilidad de 95% (p<0.05). A continuación se presenta en la Tabla 4.6, la matriz de correlaciones entre las variables.
91
Tabla 4.6
Coeficiente de correlación Pearson entre el total de las variables del estudio
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 1. Sexo 2. Edad -0.076 3. ME -0.171* 0.079 4. PEOP 0.141* 0.092 0.433** 5. PPE 0.075 -0.046 0.378** 0.491** 6. Integrador 0.030 0.007 0.353** 0.282** 0.306** 7. Dominante -0.034 -0.041 0.148* 0.195** 0.128 0.000 8. Evitativo 0.042 0.007 -0.010 0.143* 0.108 -0.070 0.311** 9. Complaciente -0.031 -0.158* -0.049 0.128 0.146* 0.107 0.334** 0.459** 10. Comprometido 0.096 0.114 0.365** 0.251** 0.171* 0.431** 0.236** 0.197** 0.096 11. Moral de principios 0.082 0.104 0.185** 0.221** 0.146* 0.118 -0.041 0.116 0.072 0.174* Nota: ME = Manejo de emociones; PEOP = Percepción de las emociones en otras personas; PPE = Percepción de las propias emociones. Hombres=0; Mujeres=1
Como se observa en la Tabla 4.6, se encontró una relación significativa desde el punto de vista estadístico entre sexo y manejo de las emociones. Específicamente, se halló una correlación baja y negativa (r=-0.171), es decir que ser hombre está asociado con puntajes más altos en manejo de emociones, en comparación con el grupo de las mujeres. También, se halló una correlación baja, positiva y significativa estadísticamente (r=0.141) entre sexo y percepción de las emociones en otras personas. Lo que indica que ser mujer está asociado con puntajes más altos en percepción de las emociones en otras personas, en comparación con el grupo de los hombres. Estos resultados coinciden con los datos que arrojó la Prueba t. Como se aprecia en la Tabla 4.6, no se encontraron otras relaciones significativas con el sexo. Por otro lado, se consiguió una correlación baja, negativa y significativa (r= -0.158), significativa entre la edad y el estilo complaciente. Es decir que las personas de menor edad tuvieron mayor tendencia a preferir el estilo complaciente que los mayores.
Otras de las relaciones significativas que se encontraron fueron las siguientes: manejo de emociones presenta (a) una correlación moderada y positiva (r=0.433) con percepción de las emociones en otras personas, (b) una correlación moderada y positiva (r=0.378) con percepción de las propias emociones, (c) una correlación moderada baja y positiva (r=0.353) con integrador, una correlación baja y positiva (r=0.148) con dominante, (d) una correlación moderada y positiva (r=0.365) con comprometido, (e) y una correlación baja y positiva (r=0.185) con moral de principios. Esto resultados indican que puntajes altos en manejo de las emociones están asociados con puntajes altos en percepción de las emociones en otras personas, en percepción de las propias emociones, en integrador, en dominante, en comprometido y en moral de principios.
Además, percepción de las emociones en otras personas muestra (a) una correlación moderada alta y positiva (r=0.491) con percepción de las propias emociones, (b) una correlación baja y positiva (r=0.282) con integrador, (c) una correlación baja y positiva (r=0.195) con dominante, (d) una correlación baja y positiva (r=0.143) con evitativo, (e) una correlación baja y positiva (r=0.251) con comprometido, (f) y una correlación baja y positiva (r=0.221) con moral de principios. Estos datos revelan que promedios altos en percepción de
93 las emociones en otras personas están relacionados con puntajes altos en percepción de las propias emociones, integrador, dominante, evitativo, comprometido y moral de principios.
Percepción de las propias emociones tiene (a) una correlación moderada baja y positiva (r=0.306) con integrador, (b) una correlación baja y positiva (r=0.146) con complaciente, (c) una correlación baja y positiva (r=0.171) con comprometido, (e) y una correlación baja y positiva (r=0.146) con moral de principios. Es decir que puntajes altos en percepción de las propias emociones están asociados con puntajes altos en integrador, complaciente, comprometido y moral de principios. Por otro lado, integrador presenta una correlación moderada y positiva (r=0.431) con comprometido, lo que indica que promedios altos en integrador están relacionados con promedios altos en comprometido. Mientras que dominante posee una correlación moderada baja y positiva (r=0.311) con evitativo y con complaciente (r=0.334); además de una correlación baja y positiva (r=0.236) con comprometido. Esto revela que puntajes altos en dominante se asocian con puntajes altos en evitativo, complaciente y comprometido.
Por último, evitativo presenta una correlación moderada alta y positiva (r=0.459) con complaciente, y una correlación baja y positiva con comprometido (r=0.197). Mientras que moral de principios −además de las relaciones significativas con las tres dimensiones de inteligencia emocional que ya se mencionaron−, tiene una correlación baja y positiva (r=0.174) con comprometido. Es decir que promedios altos en evitativo se asocian con promedios altos en complaciente y comprometido; y a su vez, puntajes altos en moral de principios están vinculados con puntajes altos en comprometido. Adicionalmente, en la Tabla 4.6, se observa que no existe multicolinealidad entre las variables, pues no hay ningún coeficiente superior a 0.70. De hecho, los rangos de correlación se encuentran entre 0.141 hasta 0.491. Es decir que, se cumple uno de los supuestos estadísticos que se requieren para llevar a cabo un Análisis de ruta. A continuación se analizan los demás supuestos y se realizan las regresiones necesarias para probar el modelo explicativo propuesto (ver Figura 4.12).
95