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Chapter Two

1. Introduction

Gráfico de las entradas, gastos y presupuestos anuales de la República de Chile 1850- 1860.

Figura III.1. Fuente: Dirección de contabilidad. Resumen de la Hacienda Pública de Chile desde la independencia hasta 1900, Editorial Imprenta Nacional, Santiago de Chile, 1900.

Desde el punto de vista de la evolución de las rentas o entradas fiscales, la década de 1850-1860 muestra un aumento sostenido de las rentas totales ordinarias entre los años 1851-1852 y 1855-1856 y entre los años 1858-1859 y 1859-1860. Desde el punto de vista de los ingresos de aduanas este aumento coincide con la fluctuación de los ingresos totales ordinarios salvo el año 1852-1853 en que las aduanas disminuyen su ingreso, a diferencia del aumento de las entradas totales ordinarias. Por otro lado, las entradas ordinarias disminuyeron durante los años 1850-1851,1856-1857 y1857-1858, coincidiendo en esto con la disminución de entradas por concepto de aduana. Desde el punto de vista de los rubros más importantes que representaron una fuente de ingresos ordinarios, se cuentan entre 1850 y 1854 en primer lugar, las Aduanas; en segundo lugar, el Estanco y en tercer lugar, el Diezmo, que a partir de 1854-1855 se transformará en una contribución a la propiedad rural configurándose entre 1854-1855 y 1859-1860 como el tercer rubro más

importante detrás de Aduanas en primer lugar y Estanco en segundo lugar. Si observamos el gráfico comparativo entre las entradas, los gastos y los presupuestos entre 1850-1860, los gastos superarán levemente los presupuestos desde 1851 hasta 1860 (salvo en 1850). Sin embargo, durante toda la década las entradas lograrán cubrir los gastos ordinarios incluso aquellos no contemplados originalmente en el presupuesto. En cuanto a la distribución de esos gastos, el Estado Chileno destinará el mayor presupuesto a la Hacienda pública los años 1849-1850, 1851-1852, 1852-1854,1860, a Guerra durante los años 1850-1852 y 1858-1859, y al Ministerio del interior 1854-1858.

Las reformas impositivas implementadas en la década 1850-1860

Dentro de las propuestas más importantes en relación con la modernización de la estructura impositiva durante la década estuvo la transformación del diezmo sobre las propiedades agrícolas en una contribución directa sobre las mismas. No necesariamente aumentaron automáticamente las rentas pues, por ejemplo, de $ 604.475,83 pesos chilenos que recaudó el diezmo en 1854, la contribución territorial recaudaba en 1856 fue de $526.941,63 pesos chilenos. Lo importante acá, como hemos visto, es que se afinaron criterios de igualdad, proporcionalidad y homogeneidad con el fin de modernizar este tipo de recaudación, incentivando de paso el impulso a la agricultura. Por otra parte, se cifraron esperanzas en que la demanda de trigo californiana generara un impulso a la producción agrícola que permitiera asentar unas bases sólidas a la producción nacional. Fue importante el doble efecto positivo-negativo que la producción de oro californiana ejerció sobre la economía chilena. El ministro de Hacienda Jerónimo de Urmeneta ya decía en 1851 que si, por un lado, ésta ejerció un impulso a la agricultura, por otro lado, la producción de oro californiana y la producción de plata chilena ejercieron un efecto

negativo sobre el valor de la moneda nacional. Esta última cuestión, llevó a pensar en desmonetizar el oro poniendo fin al régimen bimetálico y, por otra parte, a una preocupación mucho más acentuada por la política monetaria europea y estadounidense. Ante el aumento de la volatilidad de los mercados exteriores que se apreciaba en la elasticidad de la demanda de productos y en el efecto sobre la economía interna, el pensamiento de los ministros de hacienda subrayará que la verdadera fuente de la riqueza se encontrará en afianzamiento y la estabilidad de la infraestructura productiva, ya sea agrícola y o minera nacional, en base a un enraizamiento que no se sirva del proteccionismo del Estado sino de bases menos eventuales y más sólidas condensadas finalmente en la propiedad y en el esfuerzo de los productores privados.

El Estado y su función económica en el pensamiento de los ministros de Hacienda de la década 1850-1860

En primer lugar, se reafirmará la necesidad que tiene el Estado en conservar el orden, la estabilidad y la continuidad institucional, para asegurar la buena marcha de los asuntos políticos y económicos del país, sobre todo a raíz de las crisis políticas de 1851 y 1859. Ese orden y esa estabilidad se leerá como fundamento del crédito que la economía nacional tendrá ante los ojos de los inversionistas extranjeros y las instituciones crediticias internacionales. En medio de los debates parlamentarios, se descubrirá la importancia del Estado para apuntalar a las instituciones de crédito interno que el país necesitaba, todo esto unido a las desconfianzas sobre un posible endeudamiento excesivo del fisco con estas instituciones que podría traer efectos devastadores sobre la propia economía. Lo importante aquí es que, claramente, la cuestión de los bancos, el debate sobre la participación directa del Estado en dichas instituciones y, de hecho, la instalación de la

primera caja de ahorro y crédito agrícola, se instalarán como una realidad permanente en el paisaje económico chileno desde mediados de los años 1850 incorporando un factor modernizador que tendrá consecuencias imprevistas en el propio proceso de modernización económica. La lógica financiera capitalista pondrá en cuestión la lógica liberal de la igualdad y la proporcionalidad mostrando sus síntomas más agudos con el aumento de las crisis económicas desde los años sesenta del siglo XIX en adelante.

CAPÍTULO IV:

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