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5.1 Geometry Regularized Joint Dictionary Learning

5.1.1 Introduction

Para Baran la discusión, sobre los problemas del de- sarrollo y subdesarrollo, no solo son de orden históri- co económico sobre la forma como se fue estructu- rando el mundo capitalista, sino también expresa las desigualdades que se generaron en su proceso de expansión, por ello comienza su artículo en los si- guientes términos: “El modo capitalista de produc- ción y el orden político y social concomitante al mis- mo produjeron, durante la última parte del siglo XVIII y, todavía más, durante todo el siglo XIX, una estruc- tura para una expansión continua y, pese a los distur- bios cíclicos y a los retrocesos, trascendental, tanto de la productividad como del bienestar material. Este progreso material (y cultural) no solo fue des- igual en el tiempo, sino que se distribuyó con mucha irregularidad en el espacio. Por muy tardíos y taca- ños que hayan podido ser los beneficios del capitalis- mo con respecto a las clases inferiores en la mayoría de los principales países industriales, fueron totalmen- te inapreciables en las partes menos privilegiadas del mundo. En éstas la productividad siguió siendo baja y los rápidos aumentos de la población llevaron de mal en peor a los niveles de vida”209, por tanto, con-

llevaron una situación en que la expansión del capi- talismo no contribuyo a solucionar, ni en los países desarrollados menos en los subdesarrollados, sin embargo, para Baran esto contribuyó a desarrollar con “rapidez sorprendente, todas las tensiones so- ciales y económicas inherentes al orden capitalista. Quebrantó efectivamente, todo lo que quedaba de

HAYEK F.A. 1996. Los Fundamentos de la Libertad Tomo I. Ediciones Folio Barcelona. Pag. 56.

HAYEK F.A. 1996. Los Fundamentos de la Libertad Tomo I…ob. Cit. Pag. 164

BARAN Paul A., 1952. Sobre la Economía Política del Atraso. En: La Economía del Subdesarrollo de AGARWALA A.N. y SING S.P. Editorial Tecnos Colección de Ciencias Sociales. Madrid. Pag. 71.

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gran medida el proceso de expansión del capitalismo sobre los países subdesarrollados contribuyo a des- truir las trabas que otras formas de organización so- cial imponía para el avance capitalista y las relaciones sociales que este impone.

Una de las condiciones que genera su interpretación esta dada en una parte por la vía del manejo de los excedentes que se generan en las diversa economías, como es el excedente económico real, que es igual a “la diferencia entre la producción real generada por la sociedad y su consumo efectivo corriente. Es por tanto, idéntico al ahorro corriente o acumulación, y toma cuerpo en los activos de diversas clases que se agregan a la riqueza de la sociedad durante el perío- do correspondiente: instalaciones productivas y equi- po, existencias, saldos en el exterior y atesoramiento de oro”211. Por otro lado analiza el excedente econó-

mico potencial, como una diferencia entre lo que se puede obtener con unas condiciones dadas y lo que se consideraría consumo esencial; Baran considera cuatro casos bajo los cuales aparece este excedente: «El consumo excesivo de la sociedad (en los grupos de alto ingreso y en Estados Unidos, también se pre- senta en las clases medias).

«El producto perdido por la sociedad dada la existen- cia de trabajadores improductivos.

«El producto perdido por causa de la organización dispendiosa e irracional del aparato productivo exis- tente.

«El producto no materializado por la existencia del desempleo, por la anarquía de la producción y la in- suficiencia de la demanda efectiva212.

Baran presenta una discusión con la economía del

tica consiste en considerar que “abordan el proble- ma (o más bien cree que lo abordan), refiriéndose a la utilidad o satisfacción que experimentan los indivi- duos. El individuo mismo, con sus hábitos, gustos y preferencias, se toma como dado”213. Y en este sen-

tido son las observaciones que hace frente a la inter- pretación del manejo económico en los siguientes términos: “Al elevar el fallo del mercado al papel de único criterio de eficacia y racionalidad, la economía niega toda respetabilidad a la distinción entre consu- mo esencial y no esencial, entre trabajo productivo e improductivo, entre excedente real y potencial. Se justifica al consumo no esencial arguyendo que proporciona incentivos indispensables, se glorifica al trabajo improductivo alegando que contribuye indi- rectamente a la producción, se defienden las depre- siones y el desempleo considerándolas como el cos- to del progreso y se disculpa el despilfarro presentándolo como un requisito previo a la liber- tad”214.

Por tanto, considera que si se quiere ver las raíces del atraso, es necesario tener en cuenta las posibilidades de abstraer lo esencial, “para intentar llegar a la com- prensión de las leyes del movimiento, tanto de las zonas avanzadas como de las regiones atrasadas del mundo capitalista, es menester y de hecho obligato- rio, prescindir de las peculiaridades de los casos par-

BARAN Paul A., 1952. Sobre la Economía Política del Atraso…ob.cit.pag. 72

BARAN Paul A., 1959. La Economía política del Crecimiento. FCE. México. Pag. 73

BARAN Paul A., 1959. La Economía política del Crecimiento…ob. Cit. Pag. 75

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ticulares y concentrarse en las características esen- ciales que le son comunes”215.

En su proceso de comparación de orden histórico se centra en las condiciones sociales y económicas de la población en varios siglos, para determinar que la población de los países subdesarrollados no ha teni- do “un cambio considerable en su condición desde hace uno o dos siglos; en algunos países subdesarro- llados las cosas hasta han empeorado en el curso de los últimos cien años. Puesto que en este período los niveles de vida de los países avanzados han mejorado notoriamente, la distribución del ingreso per cápita entre los países del mundo se ha hecho más des- igual”216

La explicación de estas causas de las desigualdades y de la expansión del capitalismo se encuentran de manera histórica en la forma como se desenvolvió, el proceso de transición del feudalismo al capitalismo, que en gran medida no fue simultáneo ni parecido en cada área del mundo. Pero que cumplió algunos pro- cesos centrales en cada caso aunque fueran en tiem- pos diversos, partiendo entonces de tres procesos: «Un lento incremento de la producción agrícola, acompañado por la presión feudal sobre la población rural, que la sostenía generando rebeliones y despla- zamientos que contribuyeron a la formación de la fuerza de trabajo industrial en potencia.

«Una propagación más o menos general de la división del trabajo, la evolución de los mercaderes y artesa- nos y el crecimiento de las ciudades.

«Hubo acumulación de capital en los mercaderes y campesinos ricos217.

En este proceso de expansión del capitalismo, Baran considera que cada uno de los países tanto desarro- llados como subdesarrollados, se fueron conforman- do, en la medida que fueron descomponiendo el sis-

tema feudal en cada pías en función de las particula- ridades de cada uno. Tocando el ejemplo del Japón, considera como la dinastía Meiji introdujo una serie de reformas que contribuyeron a redistribuir el ingre- so a favor de la acumulación de capital, con una gran expansión del excedente para utilizar recursos des- ocupados.

En esta dirección se considera que “la contribución más importante para la acumulación primaria de ca- pital fue resultado de la emisión de bonos guberna- mentales para indemnizar a los señores feudales des- alojados y de la absorción de sus deudas por el gobierno. El señor feudal dejo de ser un magnate te- rritorial que obtenía su ingreso de los campesinos y se convirtió, en virtud de la conmutación de la renta, en un magnate financiero que invertía su riqueza re- cientemente capitalizada en banco, acciones, indus- trias o bines raíces, incorporándose así a la pequeña oligarquía financiera”218 .

Por otro lado el papel jugado por el Estado en esta fase en el Japón fue un elemento crucial en la dinami- zación del desarrollo de la industria, en la medida que “la burguesía mercantil nunca realizó por si sola la transición hacia el capitalismo industrial. Siempre necesitó el apoyo enérgico y generoso por parte del Estado controlado por la ascendente clase capitalis- ta. Tal impulso fue proporcionado por el estado capi- talista modernizado que creo la revolución Meiji; fue un impulso que saco a la economía japonesa del es- tancamiento y la lanzo al camino del capitalismo in-

BARAN Paul A., 1959. La Economía política del Crecimiento…ob. Cit. Pag. 192

BARAN Paul A., 1959. La Economía política del Crecimiento…ob. Cit. Pag. 194

BARAN Paul A., 1959. La Economía política del Crecimiento…ob. Cit. Pag. 195.

BARAN Paul A., 1959. La Economía política del Crecimiento…ob. Cit. Pag. 214

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la experiencia japonesa, Baran muestra sus compo- nentes generales que son necesarios pensar en la for- ma como la historia los modeló en función de los sec- tores capitalistas, ya que “un factor básico entre todos fue el atraso y la pobreza del pueblo japonés y lo exi- guo de sus recusaos naturales220”.

EL DESARROLLO COMPARADO SIMON KUZ-

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