Value ‑ based decision making via sequential sampling with hierarchical competition and attentional modulation
INTRODUCTION
La Subregión 3 está compuesta por diez municipios ubicados espacialmente en dos regiones geográficas diferentes. Por un lado los municipios de Mesetas, San Juan de Arama, Vistahermosa, Puerto Rico, Puerto Lleras y Puerto Concordia, que se encuentran en la región que llamaremos Bajo Ariari-Guayabero. Por otro lado, se están los municipios de Cubarral, Castilla La Nueva, Villavicencio, Restrepo y Cumaral. Estos municipios pertenecen a la región del Piedemonte aunque los dos primeros se encuentran en una zona de transición (es decir, no completamente integrada) mientras que los tres últimos están plenamente integrados económica y políticamente en torno al centro, que en este caso, es la ciudad de Villavicencio. Esta subregión es la que más dificultades analíticas presenta ya que en ella se combina una amplia gama de contrastes y situaciones aparentemente indefinidas: su estructuración social va desde las élites cristalizadas de Villavicencio, hasta las zonas de colonización cocalera en el Bajo Ariari-Guayabero. Pasando por una tormentosa historia de disputas entre Fuerza Pública, guerrilla y paramilitares por el control de territorio y población; o el declive de lo que fue una boyante economía cocalera de cara al avance de la economía palmera y petrolera.
La mejor manera de caracterizar esta región es como una zona de transición y disputa. Transición hacia el apuntalamiento definitivo del modelo de desarrollo basado en la agroindustria, la hacienda ganadera y el petróleo -al tiempo que retroceden las economías campesinas y los cultivos de hoja de coca- ; y disputa entre los actores armados que defienden, por distintos motivos, dos proyectos de sociedad completamente diferentes.
3.5.1 Estructuración social
La parte del Bajo Ariari-Guayabero fue poblada, principalmente por campesinos provenientes de la región andina (Tolima, Huila, Cundinamarca), que fueron llegando a colonizar en diferentes momentos históricos, huyendo de la violencia en sus regiones, o buscando oportunidades de mejorar sus condiciones de vida.
Si bien esta nunca fue una zona de retaguardia de las Farc, esta guerrilla impulsó proceso de colonización cocalera en esta región, aprovechando su influencia en la zona contigua del Duda-Guayabero, y buscando expandir su dominio territorial. Allí
se configuró una sociedad de colonos, más o menos organizados con identidad
política mayoritariamente liberal: “El predominio de lo rural y lo campesino en la vida
de estos municipios contribuyó, por circunstancias históricas específicas, al forta- lecimiento de las Farc, que no se explica solamente por su simple decisión
voluntarista o estratégica de echar raíces allí” (Gutiérrez, 2012, pág. 198) .
Entre tanto, el poblamiento de los municipios del piedemonte corresponde a un proceso mucho más antiguo de migraciones provenientes de Boyacá y Cundinamarca, mayoritariamente conservadoras. Como se expuso en la sección anterior, este proceso devino en una sociedad conformada y sedimentada en una etapa previa a la inserción del conflicto armado. Allí se concentran una buena parte de las élites políticas del departamento, pues incluye a Villavicencio: capital y centro económico y político del Meta. Los municipios de Restrepo, Cumaral Castilla la Nueva y Cubarral, o bien están ya articulados, o bien se encuentran en transición a la integración, pues forman parte de la zona de influencia de Villavicencio.
Estructura agraria: concentración de la tierra tamaños de la propiedad
La Subregión 3 presenta una estructura agraria de tipo Bimodal con prevalencia de la gran propiedad (58%), seguida de la mediana (37%) y con una participación de la pequeña propiedad de tan solo un 5% de las tierras tituladas (Ver Anexo No. 25), esta cualidad indica el encuentro entre el mundo del hacendado capitalista y el mundo del campesino colono y su fundo. Con respecto al nivel de concentración de la tierra, la subregión 3 existe una situación particular que merece ser mencionada. La Tabla No. 5 muestra los porcentajes de hectáreas y número de propietarios que representa la pequeña, la mediana y la gran propiedad en la Subregión 3. Si se tienen en cuenta los tamaños G y P, se observa un nivel considerable de concentración de la propiedad en manos de los propietarios de fincas grandes: mientras el 47% de los propietarios -dueños de fincas pequeñas- poseen un 5% de la tierra; hay un 54% del área titulada en manos de un 10% de los propietarios. Llama la atención la mediana propiedad, la cual representa un 40% del área total, pero no se encuentra concentrada en pocas manos, pues le corresponde el 42% de los propietarios de la región.
Tabla No. 5 Representación porcentual del área y número de propietarios de la Pequeña, Mediana y Gran propiedad en la Subregión 3.
Subregión 3 2009
Bimodal G/M P M G
%Area 5,60% 40,46% 53,94%
%Propietarios 47,41% 42,07% 10,52%
Fuente: IGAC. Elaboración propia. (Ver Anexo TABLA RANGOS SB3)
Esta última característica es interesante porque ubica a la Subregión 3 en un estadio intermedio entre las subregiones 1 y 2. Por un lado, el predominio de la gran propiedad y la tendencia a la concentración de la tierra en manos de grandes propietarios la acerca a la Subregión 1; sin embargo, el alto nivel de equidad de la mediana propiedad, es una característica de la Subregión 2, que no se repite en las demás zonas.
3.5.2 Estructura económica: modelo de desarrollo
La Subregión 3 se caracteriza por ser el escenario actual de expansión del modelo de desarrollo basado en el petróleo, la palma africana y la hacienda ganadera. Aunque en esta subregión el proceso de apuntalamiento de dicho modelo no ha llegado a consolidarse aún, es posible afirmar que se encuentra en plena transición hacia una inserción relativamente éxitosa a lo largo del territorio. Aunque en la subregión 3 se desarrollan simultáneamente las tres actividades económicas de las que se ha venido trabajando, hay que advertir que sin duda el modelo agroindustrial es, por mucho, el más exitoso de todos.
Ganadería
La subregión 3 concentra el 35% de las cabezas de ganado bovino y el 20% de los pastos para ganadería del departamento. Después de la Subregión 1, es la segunda en importancia en esta actividad económica (Ver Anexos No. 11 y No. 12). En los municipios de de Puerto Lleras, Villavicencio y San Juan de Arama se encuentra ubicado el 50% del ganado. En Villavicencio se trata de una ganadería más intensiva, con un promedio de 64 has por predio, lo que ubica a esta actividad más cerca de la mediana propiedad. Por el contrario en los otros dos municipios hay una tendencia hacia la ganadería extensiva en predios 230 has promedio (Ver Anexo No. 26). En Puerto Rico, Mesetas y Vistahermosa, la actividad ganadera
existente (33%) corresponde a fincas medianas, propiedad de campesinos colonos que trabajan bajo lógicas similares a las que se presentan en la Subregión 2.
Agroindustria de la Palma de aceite
El cultivo de palma es el sistema productivo que se ha venido expandiendo con mayor rapidez e intensidad en los últimos años. La subregión 3, es la segunda más importante en este cultivo, el cual se encuentra en plena expansión: solo entre 2007
y 20116 las hectáreas sembradas en Palma de aceite en esta zona aumentaron en
un 86% (Ver Anexo No. 27).
Aunque la palma está presente en casi todos los municipios de la subregión, la mayor parte de la producción está concentrada en el Bajo Ariari-Guayabero, sobre todo en los municipios de Castilla la Nueva, Puerto Rico y Vistahermosa que suman el 70% de la palma a nivel subregional. Estos dos últimos presentaron un aumento de 996% y 678% en las hectáreas sembradas en 2011 respecto al año 2007 (Ver Anexo No. 27).
Resulta sugerente el hecho que Puerto Rico y Vistahermosa sean los dos municipios en los que el desplazamiento forzado ocurrió con mayor intensidad en la Subregión 3 -52.000 personas de un total de 89.849- (Ver Anexo No. 28). Además, al observar la curva de desplazamiento forzado, también llama la atención que el período de mayor intensidad es entre 2004 y 2008 lo cual podría indicar una consistencia temporal de continuidad entre el fenómeno de desplazamiento forzado y el posterior auge palmero (Ver Anexo No. 28).
Extracción petrolera
Las actividades de extracción petrolera también han ido cobrando cada vez mayor importancia en la Subregión 3. Una aproximación basada en la suma del total de regalías petroleras pagadas a cada subregión entre 2001 y 2011, revela una participación del 43% solo superada por la Subregión 1. Villavicencio y Castilla la Nueva, en la zona de piedemonte, contienen en su territorio importantes posos petroleros. Según el pago de regalías, la producción de estos posos va en aumento: entre 2001 y 2011 el dinero recibido por este concepto aumentó en un 177% (Ver
6 Desafortunadamente no existe un registro sistemático de este dato previo a 2007 que relaciones número de
Anexo 29), es decir que se triplicó, lo cual no es muy impresionante si se compara con la Subregión 1, en donde el dinero de regalías aumentó 32 veces su monto durante el mismo período de tiempo.
Economía ilegal: cultivos de coca
Entre 2001 y 2011 el cultivo de coca se vio interrumpido y reemplazado por nuevas formas de inversión en esta subregión. Las hectáreas sembradas disminuyeron en un 58% y el número de lotes en un 45% entre 2001 y 2011 (Ver Anexo No. 5). También disminuyó considerablemente la representación subregional en cuanto los cultivos ilícitos: siendo de un 47% al inicio del período, termina la serie en un 26%. Durante la primera década del siglo XXI, la mayor parte de la producción cocalera
dejó de concentrarse en el Bajo Ariari-Guayabero, y se “trasladó” a la Subregión 2
(Ver Anexo No. 17). Pero es importante recordar que en períodos anteriores, cuando la zona en cuestión fue objeto del proceso de expansión de las Farc, hubo una bonanza que estructuró la entonces incipiente economía regional y de alguna manera, marcó también el tipo de orden social que se fue formando mediante la colonización:
“Así se edificó poco a poco una economía regional ligada a la siembra de coca y a
la producción artesanal de base de coca, que trajo consigo, entre otras muchas consecuencias, la estructuración de un ordenamiento territorial rural muy característico de esta zona del país, donde centros poblados de reciente fundación alcanzaron tal dinamismo, que incluso superaron a la respectiva cabecera
municipal, sede de las representaciones del Estado” (Gutiérrez, 2012, pág. 195).
3.5.3 Conflicto armado
En términos del conflicto armado la Subregión 3 se caracteriza por presentar los niveles de violencia más elevados tanto en Infracciones al DIH como en desplazamiento forzado. Allí se presentaron el 57% de los desplazamientos forzados y el 44% de las Infracciones al DIH (Ver Anexos No. 18 y No. 23). La Subregión 3, es un clásico ejemplo de un territorio en disputa, en el cual los actores armados intentan expandirse y obtener el control eliminando la competencia. El conflicto armado tuvo diferentes dinámicas en el piedemonte y en el Bajo Ariari- Guayabero. En los municipios cercanos a Villavicencio, las Farc nunca lograron una
influencia importante y estable y se dedicaron a asediar a la población y al Estado, con ataques esporádicos, secuestros y extorciones. Esta región era más cercana en términos de influencia, a lo que hemos denominado la zona de retaguardia paramilitar, es decir la Subregión 1.
En el Bajo Ariari-Guayabero, en cambio, las Farc fueron el primer grupo que intentó insertarse en el territorio, al cual ingresó desde los años 80 en el marco de su proceso de expansión desde su zona de retaguardia (Subregión 2). Allí promovió la economía cocalera e incentivó procesos de colonización, principalmente en los municipios más periféricos como Puerto Rico, Puerto Concordia y Vistahermosa:
“La ubicación de sus territorios, amplios y selváticos, habitados por campesinos
pobres, en una frontera agrícola en expansión, los hacían ideales para el lento pero
firme crecimiento de las Farc.” (Gutiérrez, 2012, pág. 191).
Hasta mediados de los noventa las Farc logró avanzar por la región con relativo éxito y fortaleciendo su relación con las poblaciones, aunque sin lograr nunca insertarse del todo. Cuando ingresaron las AUC en 1997, la guerrilla fue seriamente retada y se dio inicio a un período de disputa que se extendió hasta entrado el año 2006, sin llegar a quedar ninguno de los dos actores en total control de la región. En su intento por mantener su influencia en la región, la guerrilla cometió el 47% de las Infracciones al DIH, mientras que los paramilitares y la fuerza pública - frecuentemente actuando en alianza- fueron responsables del 31% y 22% restantes (Ver Anexo No 30).
Es importante recordar que los municipios de Vistahermosa y Mesetas formaron parte de la ya mencionada zona de distención (1999-2002), y en los municipios
contiguos ubicaron los paramilitares en su estrategia de crear un “cerco” alrededor
de la zd, convirtiendo a Puerto Rico, Puerto Lleras, Puerto Concordia y San Juan de Arama, en escenario de guerra. Pero el período más violento fue durante el primer gobierno de Uribe, tras la ruptura de los diálogos y la implementación de las PSD y - sus planes derivados-, que terminó por obligar a la guerrilla a replegarse y a partir de 2007 su presencia en la región se reduce a las zonas rurales, mientras que los paramilitares y la Fuerza pública lograron el control permanente y estable de los cascos urbanos (Ávila 2008). Durante este último período de disputa se alcanzaron
los picos más elevados en desplazamiento forzado, fenómeno que empezó a decaer desde 2007 aunque para el 2012 aún persistía, siendo desplazadas cerca de 2.000 personas durante ese año (Ver Anexos No.28 y No. 30)