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2. Background

2.6. Interactive Theorem Proving

2.6.1. Isabelle/HOL

nos propondremos la difícil tarea de remitirnos a una noción sencilla del término, teniendo en cuenta que durante décadas el signo ha sido materia de análisis por numerosos expertos y por tanto ha tenido diversas interpretaciones.

Como en otras oportunidades iniciaremos por hacer referencia al significado propuesto por la Real Academia, según el cual, un signo es un “objeto, fenómeno o acción material que, por naturaleza o convención, representa o sustituye a otro”74.

Podríamos decir que efectivamente un signo es una representación, al tiempo que resaltan dos términos que complementan este concepto, así, puede ser una representación natural, pues su esencia misma, remite a otro objeto sin necesidad de ninguna influencia externa. Una fiebre alta, por ejemplo, puede ser para el médico un síntoma o signo de infección, durante la época clásica, el síntoma se consideró el signo por excelencia75. La caída de un rayo es signo de la aproximación de un trueno.

       74

“Signo”, recuperado de http://buscon.rae.es/draeI/ el 5 de mayo de 2009

75

Por otra parte, existen signos que evocan otros objetos o fenómenos gracias a las reglas acordadas dentro de una comunidad, razón por la cual el signo se convierte en convencional, para algunos estudiosos los signos convencionales existen únicamente por motivos comunicativos, de tal forma que el mejor ejemplo que podríamos dar en este caso de un signo convencional es la palabra.

Es tal la importancia que tiene el signo como elemento comunicativo que fue necesario dedicar una disciplina completa a su exploración. Así, la semiótica se preocupa por estudiar el signo y su funcionamiento. Esta ciencia se concentra en analizar el mensaje y le otorga un papel mucho mas activo al lector (entendido como el receptor de la información sea gráfica o textual) pues él mismo ayuda a crear significado desde su sentido humano, experiencial y cultural.

Al respecto, el lingüista Ferdinand de Saussure “afirma que el signo consiste en una forma física y un concepto mental asociado, y que este concepto es, a su vez, una aprehensión de la realidad exterior. El signo se relaciona con la realidad solamente a través de los conceptos de la gente que lo utiliza”.76Así mismo, señala dos componentes básicos del signo: en primer lugar, el significante, es decir el signo tal como es percibido por los sentidos, por ejemplo, la imagen que proyectan las letras dibujadas en el papel, un sonido o una imagen tal y como la ven nuestros ojos; en segundo lugar, el significado que es el concepto mental al que se asocia el significante.

Por su parte, el filósofo y lógico C.S. Pierce indica que “un signo es algo que de alguna manera o capacidad representa algo para alguien. Se dirige a alguien, es decir, crea en la mente de esa persona un signo equivalente o tal vez un signo más desarrollado.”77 Para Pierce, la comprensión del signo depende de la relación triangular establecida entre éste, el objeto y el interpretante entendido no como el receptor sino como un concepto mental creado a partir del primer signo y de la experiencia previa del lector en relación al signo, por tanto en este modelo el proceso de decodificación de la información es tan importante como el de codificación o generación del mensaje.

Por otro lado, Joan Costa dice que “los signos - no las cosas reales – que extraemos de la naturaleza son, de hecho, síntomas, indicadores, señales, indicios, o sea, <<significantes>>, porque significan otra cosa ausente: lo que por ellos es significado.”78

       76

FISKE, John, “Introducción al Estudio de la Comunicación”, Ed. Norma, México, 1984, p. 35.

77

Ídem.

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De las definiciones aquí planteadas podemos abstraer que en esencia un signo es un elemento que hace referencia a otra cosa en su ausencia. Queda claro entonces que un signo no es el objeto mismo sino que lo evoca.

Así mismo, el signo ha sido objeto de múltiples clasificaciones de las que podemos sustraer dos términos igualmente mencionados durante el trayecto de este recorrido académico, a saber: el ícono y el símbolo.

Valga decir que pese a la gran importancia que tienen todos los tipos de signo dentro de la ciencias de la comunicación, aquí mencionaremos únicamente estos dos ejemplares debido a su relación directa con la infografía, pues como ya lo hemos evidenciado el estudio general del signo ha ameritado voluminosos estudios que no son de nuestra competencia ni interés controvertir.

En primer lugar encontramos el Icono, “donde el signo se relaciona con su objeto por tener alguna semejanza con éste”79. Así, por lo general un ícono es de carácter figurativo. El filósofo y científico estadounidense Charles S. Peirce y Saussure, definen ese mismo sentido este término, es decir que un ícono se parece al objeto que representa.

Por otra parte, el Símbolo. “donde el signo se relaciona con su objeto sólo por una convención”80, o sea que su reconocimiento depende en alguna medida del intérprete, pues el mensaje presenta variaciones de acuerdo con su cultura, costumbres o tradiciones, de esta manera fue como Peirce asumió el símbolo. Para Saussure los símbolos equivalen a los signos que él mismo denominó “arbitrarios”, aquellos en los que “no hay relación necesaria entre el significante y el significado: la relación está determinada por convenciones, reglas o acuerdos entre los usuarios”.81

1.4.5 Escala de Iconicidad. Costa nos dice que la iconicidad es un tipo de