Table of Appendices
Chapter 6: Isolating the Experimenter Expectancy Effect: Removing the memory component
Hidrología Médica vs Hidroterapia
y tratamientos en spas urbanos
Dr. Antonio Hernández Torres Médico Hidrólogo. Doctor en Medicina. Director de Programas de la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del Instituto de Salud «Carlos III» (MSC). Vocal de la CNHM. Investigador Titular OPI e.f. (MEC). Máster en Salud Pública)
sales y gargarismos, nebulización colectiva en sala, nebulización individual nasofaríngea, estufa húmeda colectiva, baños de vapor, etc. En el capítulo 9, desarrollado por la profesora Meijide, se detallan todas estas técnicas y sus acciones sobre diferentes procesos patoló- giocs del sistema respiratorio.
4.2.
Hidrología Médica
vs Hidroterapia y
tratamientos en spas
Normalmente, entre los no especialistas exis- te una gran confusión en utilizar los términos Hidrología Médica (HM) e Hidroterapia (HTP) o confundir técnicas y tecnologías balneote- rápicas o crenoterápicas con hidroterápicas. La diferencia es muy sencilla pero esencial: cuando estamos recibiendo un tratamiento balneario, además de utilizar técnicas basa- das en los efectos mecánicos y térmicos, que se pueden conseguir también con la HTP, también se está produciendo una absorción de los componentes minero-medicinales de las aguas (transmineralización), hecho que con la HTP no puede existir, al no disponer de los mismos.Cuando aplicamos un baño de burbujas o una ducha en el baño de nuestra casa, estamos realizando hidroterapia, mientras que en la balneoterapia o crenoterapia en un balneario, además, se produce la transmineralización de los componentes a nuestro organismo.
En los «spas urbanos», mal llamados «balnea- rios urbanos», sólo se puede recibir HTP y nun- ca se producirá una absorción de componen- tes minero-medicinales, al no disponer sus aguas de los mismos. Con el agravante que las aguas en piscina, jacuzzis, etc., que se reciben, a diferencia de lo que ocurre en los balnearios, son aguas utilizadas por muchos usuarios, que por regla general suelen permanecer en los compartimentos por períodos superiores a los seis meses o un año y son tratadas con bromo (elemento muy contaminante) u otros compo- nentes o técnicas desinfectantes.
Debe quedar bien claro que en los balnearios sólo hay AMM y son los únicos centros sanita- rios, así calificados, que renuevan, de forma continua, el agua de sus instalaciones y donde se puede beneficiar de la absorción de compo- nentes orgánicos disueltos en sus aguas. Nor- malmente, las bañeras de agua durmiente suelen tener una capacidad de unos cuatro-
cientos litros que, tras un único uso, son reno- vados en su totalidad, limpiando y desinfec- tando la bañera, en vacío, tras su utilización. Lo mismo ocurre en otras instalaciones y equipamientos. Se puede decir abiertamente que la mayor riqueza de los balnearios es el gran aforo de sus aguas y la limpieza constan- te y descontaminación de las mismas.
Estas ventajas, que sólo se pueden obtener en los balnearios, en parte son debidas a su legislación específica, que les autoriza a no ser tratados con ningún otro compuesto, como cloro, bromo, etc., ya que en caso con- trario perderían su potencialidad terapéutica (correspondiente a la absorción de compo- nentes minero-medicinales), aunque se man- tendrían los efectos terapéuticos consegui- dos por la termoterapia y mecanoterapia, que se pueden conseguir en el agua per se. En realidad, los llamados spas urbanos o bal- nearios urbanos deberían llamarse centros hidroterápicos urbanos, para evitar todo tipo de publicidad engañosa a los clientes e indi- car obligatoriamente las características de sus aguas (temperatura, pH, conductividad, elementos desinfectantes utilizados e incor- porados al agua, así como, y esto es esencial, última fecha de cambio total del agua). Estos centros suelen decir a su clientela que el agua se está renovando constantemente, pero en realidad lo que hacen es sacarla del recipiente, tratarla, calentarla y volverla a in- troducir.
No es de extrañar el alto índice de patologías otorrinolaringológicas que con su uso se pro- ducen, tales como otitis, faringitis, así como otras oculares y dermatológicas. Sin embargo, sí que hay que admitir que efectos termoterá- picos y mecanoterápicos se pueden conseguir en ambos tipos de establecimientos.
El concepto de spa (del latín salutem per aquae) es diferente en el continente americano y en el europeo (tradicionalmente principal pro- motor de las termas o balnearios). Mientras que en Estados Unidos y Canadá utilizan el término Hot Springs para referirse a las aguas minero-medicinales termales, y utilizan el término spa para referirse a los centros de be- lleza, cosmética y centros hidroterápicos. Hidrología Médica: Aplicaciones terapéuticas de las aguas MM en toda su amplitud.
Hidroterapia: Aplicaciones tópicas del agua potable con fines terapéuticos sobre piel o mucosas con acciones mecánicas y térmicas. Talasoterapia: Aplicaciones terapéuticas del agua de mar.
El término Hidrología Médica se utiliza en países mediterráneos y latinoamericanos. En Francia se utiliza mucho más el término Crenoterapia (fuente, manantial), mientras que en Alemania o Austria utilizan Balneo- terapia (acción terapética + acción del entor- no) = ambiente balneario).
El término Hidroterapia deriva de las palabras griegas Hydor (Agua) y Therapeia (Curación). Se sabe que Hipócrates (460-375 a.C.) utiliza- ba ya baños de contraste. Los romanos utili- zaron el agua con fines recreativos y curati- vos. Tenían cuatro tipos de baños con distinta temperatura:
— Frigidario (baño frío, sólo recreativo). — Tepidaria (agua templada en ambiente cá-
lido).
— Caldario (baño caliente).
— Sudatorio (habitación caliente y húmeda). La Hidroterapia es el empleo del agua con fi- nes terapéuticos pero sólo atendiendo a sus propiedades físicas. Se puede emplear cual- quier tipo de agua, incluso tratada.
Sin embargo, hay que indicar que se produ- cen un mayor número de complicaciones se- cundarias a los tratamientos en spas urbanos que en los balnearios, y que suelen estar rela- cionadas con procesos dermatológicos y oto- rrinolaringológicos, principalmente debidos a la no constante renovación del agua y excesi- vo uso de la misma por grandes cantidades de usuarios. Se ha realizado una búsqueda en Pubmed, sin limitación de fechas ni idioma, con el siguiente diseño de estrategia de bús- queda para dermatosis y/o otitis:
(«Otitis» [MeSH] and «Skin Diseases» [MeSH] and «Hydrotherapy/adverse effects» [MeSH]) or («Otitis» [MeSH] and «Skin Diseases» [MeSH] and «adverse effects» [Subheading] and «Hydrotherapy» [MeSH]): obteniéndose 35 referencias diferentes.
Los beneficios que se pueden obtener están mediados por diferentes factores, físicos y químicos, así como estímulos que producen distintos efectos sobre el organismo y que es- tán descritos detalladamente por la profesora San Martín en el capítulo 8. A modo de resu- men y de forma esquemática práctica, son los siguientes:
Factores y efectos comunes a la Balneoterapia e Hidroterapia
Factores físicos Efectos térmicos
1. Térmicos Vasculares periféricos
Temperatura Sedantes generales y analgésicos
Relajantes musculares
Disminución contracturas y fatiga muscular Activadores de los mecanismos de defensa orgánica
2. Mecánicos
Presión hidrostática Se facilita la circulación de retorno
Efectos cardiovasculares
Flotación Se facilita el movimiento bajo el agua
Viscosidad, densidad, tensión superficial Resistencia hidrodinámica al movimiento
ESTÍMULOS repetitivos psíquicos y ambientales Respuesta inespecífica
Favorecen relación y emulación
Factores y efectos de la Balneoterapia (Crenoterapia)
Factores químicos Efectos transmineralizantes
1. Mineralización del agua Acción farmacológica
Absorción a través de la piel
ESTÍMULOS repetitivos psíquicos y ambientales Respuesta inespecífica
Favorecen relación y emulación
Referencias bibliográficas
1. Armijo Valenzuela M. Compendio de Hi-drología Médica. Ed. Científico Médica. Bar- celona, 1968.
2. Armijo Valenzuela M, San Martín Bacaicoa J, et al. Curas Balnearias y Climáticas. Tala- soterapia y Helioterapia. Ed. Complutense. Madrid, 1994.
3. Ceballos Hernansanz MA. Glosario de Hi- drología Médica. Universidad Europea. CEES Ediciones. Madrid, 2001.
4. San Martín Bacaicoa J, San José Arango MC. Paso a través de la piel de los factores mi- neralizantes de las aguas utilizadas en bal- neación. Bol Soc Esp Hidrol Méd 1989; IV, 1: 27-32.