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Appendix 8 Items with no overall consensus

Es obvio que no podemos equiparar la Mesoterapia a una técnica quirúrgica, pero el profesional y el personal que atiende directamente al paciente que acude a una consulta de mesoterapia deben cumplir una serie de requisitos imprescindibles para evitar o disminuir al mínimo la posibilidad de ocasionar accidentes biológicos durante los procedimientos de atención a los pacientes.

Lavado de manos

Deben de realizar lavado de manos tanto el profesional médico como el personal auxiliar en contacto con el paciente. Su objetivo el eliminar la flora bacteriana transitoria y disminuir la flora normal o residente de la piel, para así prevenir la diseminación de microorganismos a través de las manos.

Esta maniobra tan sencilla se ha revelado como la medida más importante para el control de las infecciones hospitalarias, hasta el punto de que el empleo de guantes no reemplaza al lavado.

Es importante, por tanto, que tanto el profesional médico como el personal auxiliar en contacto con el paciente sigan un escrupuloso cuidado de la

higiene de sus uñas, que deben ser cortas y limpias, nunca se emplearán uñas artificiales ni largas. Asimismo se debe limitar al mínimo el uso de anillos o pulseras.

Las manos agrietadas o con dermatitis favorecen la colonización con flora microbiana transitoria.

Para el lavado de las manos se pueden emplear tres tipos de productos: el jabón corriente (líquido), jabón antiséptico y alcohol-gel.

Indicaciones del lavado de manos

Antes de comenzar las tareas en la consulta de Mesoterapia Antes y después de cualquier contacto con los enfermos. Antes y después de realizar cualquier acto mesoterápico. Antes de manejar material estéril o limpio.

Después de tener contacto con material o equipo potencialmente infectado.

Antes y después de cualquier acto personal como comer, beber, estornudar, sonarse, limpiarse la nariz, rascarse, ir al baño, etc.

Antes de abandonar el lugar de trabajo. Procedimiento del lavado de manos

Si empleamos jabón líquido corriente o jabón antiséptico las fases del lavado correcto de las manos siguen el siguiente procedimiento:

1. subir las mangas hasta el codo. 2. mojar las manos con agua corriente.

3. jabonar las manos y muñecas durante 30 segundos.

4. friccionar especialmente entre los dedos y obtener abundante espuma.

5. enjuagar pasando el agua desde la punta de los dedos hasta el codo. 6. secar las manos y después los antebrazos con una servilleta o toalla

desechable.

7. cerrar el grifo con el codo o con la toalla desechable.

Si empleamos alcohol gel, se debe aplicar sobre la piel completamente seca una dosis de antiséptico (3 ml) que frotaremos y friccionaremos en las

manos durante 30 segundos. Una vez que el alcohol gel esté seco no se procede al enjuagado de las manos.

Debemos aplicar el alcohol gel antes y después de atender a los pacientes y/o realizar algún procedimiento. Es conveniente proceder a un lavado de manos por arrastre con jabón y agua tibia cada 4-5 lavados con alcohol-gel.

Dado que en condiciones normales la práctica de la Mesoterapia no exige la utilización de guantes desechables estériles, conviene utilizar el lavado con alcohol gel también cuando empleemos guantes de exploración no estériles con el objetivo de controlar una hipotética contaminación bacteriana.

Empleo de ropa protectora

Es obligatoria para el personal médico y auxiliar del área clínica. Su objetivo es disminuir al mínimo la posibilidad de contaminación microbiana durante el procedimiento mesoterápico (sanitación = reducción sustancial del contenido microbiano sin que se llegue a la desaparición completa de organismos patógenos).

Se pueden emplear tanto batas como pijamas. En el primero de los casos, las mangas deben ser lo suficientemente largas como para ocultar la ropa de calle.

Deben ser de algodón con una densidad de tejido entre 420 y 810 hilos/metro.

La ropa protectora nunca debe sacarse del área de trabajo y se cambiará regularmente y siempre que esté manchada. Las prendas reutilizables se deben lavar separadas de otras prendas domésticas, con agua caliente a 70ºC y al menos durante 25 minutos. Se puede añadir lejía diluída para potenciar la sanitación de estas prendas.

Los cubrecamillas no desechables deben ser cambiados con cada nuevo paciente aunque estén aparentemente limpios. El procedimiento de lavado es similar al explicado anteriormente para la ropa protectora.

Uso de guantes

La práctica de la Mesoterapia exige la utilización de guantes; bajo ningún concepto, por muy pocas que sean las punciones que tenemos programado realizar, lo haremos con las manos descubiertas. Los guantes pueden ser de látex o de vinilo, y no es necesario que sean estériles. Si consideramos oportuno en un caso concreto garantizar la asepsia de los guantes de exploración debemos proceder al lavado de las manos enguantadas con alcohol gel. El objetivo de su uso es el disminuir la transmisión de microorganismo de las manos del personal médico y auxiliar al paciente durante el procedimiento y de aislar a dicho personal del contacto con la sangre del paciente.

El uso de guantes no reemplaza al lavado de manos, que siempre debe realizarse como se explica en el apartado correspondiente.

Los guantes deben desecharse tras el uso con cada paciente y arrojados al recipiente dispuesto para almacenar temporalmente los residuos sanitarios generales. El lavado de los mismos con alcohol gel sirve solamente para un paciente concreto y no para reutilizarlos.

En caso de rotura de los guantes durante su uso, hay que retirarlos y colocar unos nuevos después de lavarse y secarse las manos. Si a la vez se diera una herida punzante accidental con la aguja, se deben quitar los guantes, lavarse las manos con aguja y jabón, hacer sangrar la herida, desinfectar la herida, secarse las manos, cubrir la herida con un apósito y ponerse un par de guantes nuevos.

Para las tareas de limpieza de materiales o general de la consulta deben emplearse guantes gruesos de uso doméstico que se podrán reutilizar mientras se encuentren en perfecto estado.

4.2.2. Del paciente: Prevención de las infecciones