movimiento "Cnaanita", fueron rápidamente olvidadas pero no abandonadas. Hacia fines de la década del 70 y en el
transcurso de la década del 80 fueron difundidas ampliamente en Israel para convertirse en una corriente importante del pensamiento nacional judío, gracias a la intervención del filósofo Iosef Agassi, quien publicó en el año 1984 un libro denominado "Entre la religión y la nación-Hacia una identidad nacional israelí", y una entrevista periodística del escritor Ioram Kaniuk publicada en el diario de mayor difusión en Israel (Iediot Ajaronot, 7-8-1987, p.p.35-36 y p.46).
El argumento central de Kuk es el siguiente: Existe una nación israelí, nacida el 14 de mayo de 1948, pero que carece de auto-conciencia. La soberanía israelí es la legítima heredera del legado histórico del pueblo judío y en la actualidad el Judaísmo se convirtió en una religión universal sin demandas políticas fuera de los límites del estado israelí. Israel será judía como los Estados Unidos son una nación cristiana o Francia una nación católica. El Judaísmo continúa siendo un legado cultural-étnico pero políticamente no puede existir más un pueblo judío. Al crearse el Estado de Israel surgió el pueblo hebreo y la nación israelí. Los judíos del mundo no tienen obligación de emigrar a Israel, no le deben ninguna lealtad, son ciudadanos de religión judía o de origen judío. Israel es el estado de sus propios ciudadanos, que habitan en su territorio, debe ser una "república hebrea" en la cual hay una separación entre estado y religión. Ciudadanía y nacionalidad deben coincidir, tal como ocurre en las naciones democráticas- liberales.
En cierta medida Hilel Kuk es el primer "post-sionista" (tal como lo declaró en una conferencia de prensa en el año 1946), pero no fue un anti-sionista y en ello se diferenció de los
"Cnaanitas" y el círculo literario de I. Ratosh. Su interpretación del Sionismo era la de una normalización absoluta de acuerdo a las pautas del liberalismo moderno. Para Kuk (idea retomada por Agassi y Kaniuk en los años 80) "Israel, por culpa de Ben Gurión y también de Beguin, es la única teocracia en el mundo establecida por laicos". Kuk acentuó que no es un "Cnaanita" que anula la existencia del pueblo judío. Su argumento es que "existió el pueblo judío, se transformó en religión y regresó para ser un pueblo en su tierra, el pueblo judío en otros
Corrientes y Dilemas del
Pensamiento Sionista
Contemporáneo
estados no es un ente político". La "Ley del retorno" debe transformarse para amparar a judíos perseguidos, no debe garantizar en forma automática la ciudadanía a cualquier judío que así lo demande, pero no debe ser abolida. Según Kuk "la Golá ya no existe más", no puede haber un exilio voluntario al existir un estado nacional libre y soberano.El profesor Iosef Agassi, filósofo de renombre de las
Universidades de Tel-Aviv y Boston y ayudante de cátedra de Karl Popper, estableció entre los años 1976 y 1979 un diálogo sistemático con Hilel Kuk que se transformó en un libro
importante para el pensamiento nacional judío en la década del 80. Su argumento básico, siguiendo la línea de pensamiento de Hilel Kuk, es que la nación y la nacionalidad deben basarse en un territorio y en la separación entre religión y estado. La búsqueda filosófica de Agassi va mucho más allá de Kuk y se focaliza en la polémica en torno a la identidad israelí en una época de duros cuestionamientos, dentro y fuera de Israel, hacia el Sionismo. Según Agassi los judíos constituyen un pueblo particular en un plano cultural-histórico, hecho innegable incluso en la era de soberanía israelí en territorio propio. Su voluntad es rescatar el legado del nacionalismo liberal y humanista, al diferenciarse entre la nación israelí y la religión judía el sistema de relaciones entre judíos y no-judíos en Israel y entre judíos de Israel y judíos de otras naciones será mucho más humano, de mayor igualdad y respeto mutuo. Solo esta base permitirá mantener vínculos fructíferos entre Israel y el Judaísmo mundial en un plano religioso-cultural. Rescatando la vieja idea de Ajad Haam, Agassi considera que es posible crear en Israel un centro espiritual que irradie hacia todo el mundo judío, pero ello será posible solamente cuando haya una separación entre el establishment religioso y el estado mismo. En otras palabras, "el pueblo judío no
desapareció del mundo como religión y como ente histórico" (Op.cit., p.p.220-221).
Agassi va más allá que Kuk al afirmar que existe una particularidad específica de los judíos fuera de Israel, que trasciende la esfera religiosa. En ese sentido continúa existiendo una diáspora judía que debe mantener vínculos especiales con la nación hebrea de Israel, es decir existe una anomalía esencial en la condición judía aun en nuestros días. Cuanto más se normalice la vida judía en Israel mayor será su
Corrientes y Dilemas del
Pensamiento Sionista
Contemporáneo
aporte a la normalización de la condición judía en la diáspora, y mayor será la unidad cultural nacional. Es por ello que debemos enmarcar la corriente de pensamiento de Kuk y Agassi en el contexto del pensamiento nacional judío, si bien Agassi no se auto-define como sionista. Otro aporte importante de Agassi es su llamado a un debate público en torno a la identidad judía e israelí, eje central de su libro, si bien en este plano no logró sus objetivos.