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Key elements of P4P-program design

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3.2 Key elements of P4P-program design

La ortografía, al aparecer como una anomalía (o una alteración) del principio alfabético de escritura, obliga a plantearse interrogantes que se relacionan con las relaciones léxicas en su conjunto. Desde el punto de vista de la enseñanza, la creatividad didáctica de los profesores puede ofre- cer múltiples caminos asociativos a una reflexión que comience con una peculiaridad ortográfica. Por ejemplo, si alguien se pregunta por qué p l a n-

c h a b ase escribe con B y no con V como l a v a, esta pregunta puede llevar a percibir ciertas regularidades que afectan a algunas flexiones verbales, y a la flexión verbal misma como objeto de conocimiento.

El objetivo general de la enseñanza debería ser que los alumnos com- prendieran que la ortografía de las palabras no es algo lógico y deductivo, pero tampoco es un caos de letras y acentos que no se sabe cuándo apare- cen y/o desaparecen. Por ende, en cualquier nivel educativo, se tratará de que los alumnos puedan:

1) predecir el uso de las letras en los casos de restricciones posicionales y morfológicas dentro del alcance de aplicación de cada tipo (universal, general con excepciones o limitado a una categoría gramatical –por ejemplo, a ciertos sustantivos abstractos, a ciertos sufijos, etcétera–); 2) reconocer palabras agudas, graves y esdrújulas, y discriminar los casos

de aplicación de las reglas generales de acentuación escrita;

3) identificar casos de acentuación diacrítica (distintiva) de palabras monosílabas y palabras graves (como los pronombres enfáticos versus los pronombres relativos de similar escritura literal: ¡cómo!/como,

¿dónde?/donde);

4) tener claro que la ortografía está más relacionada con el significado de las palabras que con su pronunciación; preguntarse siempre por el sig- nificado de una palabra desconocida o dudosa y tratar siempre de rela- cionarla con otras de su misma familia léxica;

5) incluir en el concepto de “familia de palabras” la noción de “marca orto- gráfica distintiva” (es decir, reconocer que la ortografía funciona como “pista visual” de relación de significado entre palabras de una misma familia léxica);

6) utilizar en la autocorrección de textos todos los conocimientos mencio- nados, más la ortografía textual que facilite la comprensión del men- saje a su destinatario (uso convencional de mayúsculas, puntuación de oraciones y párrafos, etcétera).

Para trabajar en la consecución de estos objetivos, se sugieren dos tipos generales de ejercitación ortográfica: incidental y programada.

5.1. Ejercitación incidental

Esta perspectiva incluye correcciones generales y orales, con señala- mientos escritos en el pizarrón, cuando surgen errores durante las escri- turas en clase, o bien cuando en las correcciones de trabajos escritos se detectan equivocaciones reiteradas. En todos los casos serán explicitadas las normas que han sido violadas, comparando con situaciones análogas o con casos donde no habría error. Ejemplo: “Este qué lleva acento porque está entre signos de pregunta. ¿En qué otro caso lleva tilde?”.

Incluir entre los ejemplos, si no surgieran de los alumnos, casos dudo- sos como la pregunta indirecta y otros en los que la palabra no lleva tilde. Preguntar, por ejemplo: “En la frase la caja que te di, la palabra que ¿lleva tilde?”.

Tanto para las respuestas correctas como para las erróneas, se puede hacer que los alumnos verbalicen el porqué de su afirmación (propiciando el conocimiento explícito y la reflexión metalingüística). Serán aclaracio- nes rápidas y al margen del tema general, pero destacadas, como recua- dros en un artículo de diario.

5.2. Ejercitación programada

En la planificación de actividades (de acuerdo con los programas a desarrollar en cada curso) se propone tener presentes los lineamientos s i g u i e n t e s :

a) En todo momento se distinguirán tres tipos básicos de normativas: 1) Las normas o reglas que son de aplicación general o posicionales,

que establecen tanto obligaciones de uso de una letra, como imposi- bilidades de otras en determinadas posiciones dentro de las pala- bras (ejemplo: “en todas las palabras, antes de B y P se escribe M y no N”, lo cual significa también: “es imposible que haya una pala- bra con las secuencias NB o NP”); desde el punto de vista cognitivo es importante incluir ambas afirmaciones: lo permitido y lo “prohi- bido”.

2) Las normas o reglas morfológicas, que toman en cuenta la catego- ría sintáctica, semántica o morfológica de la palabra: adjetivos, sustantivos, etc., o palabras formadas por derivación lexical: aumentativos, diminutivos, etc. (palabras con prefijos y/o sufijos), formas verbales, etc. Según vimos, en § 3, se trata de casos de reglas como “todos los sustantivos abstractos terminados en - e z a llevan Z” o “todos los verbos conjugados en pretérito imperfecto del modo indicativo que terminan en - a b a llevan B”.

3) Las reglas lexicales, que se relacionan con las familias de palabras. Cuando la letra que presenta dudas pertenece a la raíz de la pala-

bra (por ejemplo, en la palabra decisivas, ¿la segunda sílaba se escribe con C o S? Si se escribe con C, en las derivadas se manten- drá porque corresponde a la raíz). Por esta razón es conveniente, también desde la ortografía, que periódicamente se ejercite el reco- nocimiento de las raíces de las palabras, así como el reconocimiento de los demás componentes de la estructura.14

b) En las primeras clases, es conveniente hacer la lista de las relaciones fonema-letra: “un fonema

una letra” (recíproca y estable), “un fonema

varias letras”, “una letra

varios fonemas”, “una letra

ningún fonema”, etc. Según el nivel educativo que se considere, una sugerencia puede ser que varios grupos de alumnos realicen, luego, carteles referidos a cada letra del alfabeto en relación con los fonemas correspondientes, para tenerlos presentes en el aula, junto con ejem- plos de palabras, supervisados por el profesor. En días sucesivos, se podrían traer recortadas palabras que ejemplifiquen los distintos casos, para ser pegadas como nuevos ejemplos.

c) Establecer claramente que no hay reglas de ortografía para cada pala- bra. “Reglas” implica reglamento, regularidad de escritura. Dentro del reglamento, hay algunas pocas normas universales que no tienen excepción y algunas que son generales con excepciones (restricciones posicionales). Otras se aplican a una categoría de las palabras y a otras no; por ejemplo, la regla para la terminación - a b a de los verbos se aplica en pretérito imperfecto de indicativo, no en presente de indi- cativo ( c a n t - a b a / l - a v a ) . Si no se conoce el significado de una palabra, siempre hay que dudar y, siempre que se duda, es conveniente pre- guntar a los que saben. El diccionario, por supuesto, es una fuente de consulta, pero solo para los que saben usarlo. Por tal motivo, siempre conviene dedicar clases específicas para el aprendizaje de cómo bus- car las entradas de palabras en el diccionario.