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Kinds of Mindreading, and an Answer to the Meaning Problem

CHAPTER 1: THE MEANING OF FOLK PSYCHOLOGY

1.7 Kinds of Mindreading, and an Answer to the Meaning Problem

Constituye un intercambio comunicativo que ofrece la posibilidad de profundizar sobre las dimensiones de la investigación. Toda entrevista, presupone la existencia de sujetos en interac- ción. Como técnica de recolección de datos, varía desde la interrogación estandarizada hasta la conversación libre. Podemos instrumentarla en una forma estructurada y directiva, o bien realizarla de una manera semi-dirigida y semi-estructurada. En todos los casos, es necesaria una guía o plan en el cual se apuntan las cuestiones a indagar que han de orientar la conversación. Es una herramienta flexible, capaz de adaptarse a diferentes condiciones, situaciones, personas, permitiendo aclarar preguntas repreguntando, profundizando, ayudando a resolver las dificul- tades que puede encontrar la persona entrevistada. Los encuentros cara a cara permiten captar y registrar también los gestos, los tonos de voz, los énfasis, etc., que aportan una información no menor para el trabajo cualitativo.

Desarrollaremos a continuación un tipo especial de entrevista: la entrevista en profundidad (en adelante E.P.).

La entrevista en profundidad

Por entrevistas cualitativas en profundidad entendemos reitera- dos encuentros cara a cara entre el investigador y los informantes, encuentros estos dirigidos hacia la comprensión de las perspecti- vas que tienen los informantes respecto de sus vidas, experiencias o situaciones, tal como las expresan con sus propias palabras25. Este tipo de entrevistas siguen las pautas de una conversación entre iguales y no de un inter- cambio formal de preguntas y respuestas. Es importante tenerlo en cuenta cuando nos valemos de esta técnica, ya que es este carácter lo que permite una dinámica fluida y la profundización de los diversos temas abordados por medio del intercambio verbal. Se trata de desarrollar la capacidad de saber qué y cómo preguntar, y del mismo modo que sucede con la O.P., implica las habilidades sociales del investigador, su capacidad empática y de respeto por el otro, esto es, la habilidad para establecer un buen rapport.

Dado que generalmente no sabemos cuántas entrevistas se necesitarán, se calcula un prome- dio de 25 sesiones. Cuando se trata de historias de vida, unas 50 a 100 horas de grabación.

La principal diferencia entre éstas (E.P. y O.P.) reside en los escenarios y situaciones en los cua- les se desarrolla la investigación. Mientras que la O.P. se desarrolla en “escenarios naturales”, la E.P. se realiza en situaciones preparadas para tal efecto. Al igual que en la O.P., el entrevistador lleva un diario donde registra los elementos subjetivos de su propia vivencia en la situación de entrevista, sus ideas e hipótesis, etc.

Taylor y Bogdan identifican tres tipos de E.P.:

Historia de vida (se realiza a una o a unas pocas personas).

Entrevistas a informantes clave (se dirigen a obtener información sobre conocimien- tos y actividades que no se pueden observar directamente).

Entrevistas para proporcionar una perspectiva amplia acerca de ciertos temas, es- cenarios fenómenos y actores sociales (se aplican a una cantidad relativamente grande de informantes. Requiere un lapso más breve que la O.P.).

Casos en que es más pertinente la utilización de la E.P. que la O.P.

Llegado el momento de decidir acerca de las técnicas que vamos a emplear, tendremos que evaluar nuestros objetivos, los aspectos dimensionales y el tipo de diseño propuesto, tanto como la factibilidad de E.P., pues ello implica una especial disponibilidad de la/s persona/s a

25 Taylor y Bogdan, op. cit., p. 101.

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entrevistar. En el caso de la E.P., es conveniente en las siguientes situaciones:

Cuando los objetivos de la investigación y las dimensiones de análisis están bastan- te definidos ya, de manera que el diseño es menos flexible.

Cuando los escenarios o las personas no son accesibles (por ejemplo cuando se desea estudiar acontecimientos del pasado; también cuando por algún motivo no se tiene acceso al escenario o personas específicas).

Cuando existen limitaciones de tiempo.

Cuando la muestra se compone de varios escenarios (instituciones por ejemplo) y personas.

Cuando se quiere comprender e interpretar la experiencia humana subjetiva, como es el caso de las historias de vida.

Desventajas

La principal desventaja consiste en que la mayor parte de los datos que aporta la E.P. está compuesta por enunciados verbales o “discursos”. En este sentido, nos podemos encontrar con falsificaciones y engaños, del mismo modo que en una conversación cotidiana; dicho en otros términos, es posible que exista discrepancia entre lo que dice y lo que hace la persona. Los investigadores cualitativos como Becker y Geer sostienen que el entrevistador “no debe aceptar sin sentido crítico la validez fáctica de las descripciones de acontecimientos por parte de los informantes”26. Por otro lado, las personas decimos y hacemos cosas diferentes en di- ferentes situaciones y, dado que la entrevista supone una “situación de entrevista”, hallamos que no conviene dar por sentado que lo que la persona dice en esa instancia es lo que diría en otro tipo de situación. Tampoco estamos en conocimiento del contexto de la vida cotidiana del entrevistado, importante en cuanto que nos permitiría comprender mejor el sentido de su dis- curso. Consideremos también las diferentes competencias lingüísticas entre los entrevistados, y asimismo la inexperiencia del investigador, que podría alterar aún más la situación de entrevista e inhibir a la persona. Finalmente, existen temas delicados (tabúes sociales) o quizá cuestiones que a un entrevistado en especial pudiera resultarle desagradable o angustioso de abordar.

Nuevamente, será necesario que les recordemos a nuestros entrevistados que su participa- ción está basada en el anonimato y la confidencialidad.

Cómo iniciar una entrevista

Un modo eficaz de iniciar las sesiones de entrevistas es pedirle al entrevistado que describa, enumere o esboce sus experiencias, lugares y personas con las que interactúa (siempre en re- lación con nuestros objetivos). El investigador atento sabrá repreguntar e instar a la persona a profundizar su descripción y enriquecer el relato.

Existen también relatos solicitados, como en el caso de las historias de vida, que muchas veces com- binan situaciones cara a cara con relatos escritos por el entrevistado, a pedido del investigador.

Otra modalidad es solicitar al/los informante/s que realicen un registro cotidiano de sus activida- des durante un cierto período de tiempo, en base a pautas que el investigador les proporciona.

La utilización de documentos personales tales como diarios, cartas, fotografías, agendas, etc., es otra de las tácticas empleadas para guiar las entrevistas, sin imponer una estructura a las mismas. En cuanto al desarrollo de la entrevista, hacemos algunas sugerencias:

Abordar gradualmente al interrogado, creando una corriente de confianza, comen- zando por temas generales, manteniendo siempre la modalidad conversacional. No evitar una identificación sincera si surgen temas o situaciones vivenciadas de forma compartida con el entrevistado, dado que ello favorecerá la empatía.

No evidenciar ni emitir juicios que descalifiquen o juzguen al entrevistado cuando, por el contrario, no se produzca dicha identificación.

No interrumpir la narración aunque se desvíe de nuestros intereses, pues es posible que la persona necesite hablar sobre ciertos temas. Además de producir ansiedad e

26 Taylor y Bogdan, loc. cit., p. 107.

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incluso angustia, una interrupción podría obturar la buena disposición de la persona para contarnos aquellas cosas que sí nos interesan. En las cuestiones centrales, según nuestro plan de entrevista, ayudarlo a recordar fechas y hechos y precisar detalles. Incorporar en lo posible el tipo de lenguaje del entrevistado y formular las pregun- tas de manera comprensible y/o adecuada a su nivel cultural. Actuar con esponta- neidad y franqueza.

Introducir controles cruzados, a fin de establecer la coherencia interna del relato. En toda entrevista es conveniente comenzar por los temas más generales para luego llegar a los más específicos. Lo importante es entablar un buen diálogo con el entrevistado, lo que permitirá abordar con mayor profundidad la/s problemática/s en cuestión.

Es conveniente consultar al entrevistado sobre la posibilidad de utilizar grabadores u otros medios para registrar la entrevista. En el caso de que no se sienta cómodo, los registros deberán realizarse por escrito.