6 CONSTRUCTION INDUSTRY CASE STUDY 1
6.6 Findings Of The Project Specific Case Study
6.6.2 KM Throughout the project lifecycle
En el libro Los días de la selva, tú dices que la penetración del primer destacamento guerrillero
a territorio guatemalteco, en 1972, no se hizo como se había previsto; que ustedes tenían presente la necesidad de contar con bases de apoyo antes de desatar las acciones armadas y que las
experiencias anteriores los habían llevado a rechazar las improvisaciones. ¿Cuál es el balance que haces de esos largos meses de la fase inicial de implantación?
1074. Mario Payeras: —La selección de la zona fue, a mi juicio, la cuestión clave de toda esta
nueva etapa de la revolución guatemalteca. “Dadme un punto de apoyo y moveré la tierra”, reza el apotegma científico. Nosotros podríamos haber dicho: “Seleccionemos un terreno favorable para la guerra de guerrillas, poblado por masas explotadas y oprimidas, y transformaremos el mundo de manera revolucionaria en nuestro país.” Yo no era miembro de la Dirección Nacional por los días en que esa selección fue hecha, pero sí conocía en términos generales los criterios tenidos en cuenta para ello, y los compartía. Están consignados en el llamado Documento de marzo, de 1967, y la argumentación que allí se hace al respecto fue precisamente una de las razones que me llevaron en lo personal a identificarme con el proyecto político-militar, que más tarde se materializaría en el Ejército Guerrillero de los Pobres, en sus principios, línea estratégica y práctica concreta.
1075. La selección de la zona, como apunté, implicaba una determinación acerca de los problemas estratégicos de la revolución guatemalteca: el relativo al escenario propicio para implantar la guerra de guerrillas, y el que se refiere a las fuerzas motrices de la revolución, puesto que cuando la forma principal de lucha se ha definido como la de la guerra de guerrillas, terreno y población se
constituyen en factores indisolublemente unidos.
1076. En este caso, ambos factores se traducían en implantar la guerra de guerrillas en las áreas montañosas del noroccidente guatemalteco, las más aisladas, menos comunicadas o más débilmente vinculadas al sistema de lo que hoy definimos como capitalismo agroexportador dependiente del imperialismo, pero al mismo tiempo las más densamente pobladas por campesinos pobres y semiproletarios.
1077. Y algo más: la zona debía estar poblada por indígenas, sector de la población guatemalteca que no sólo es el mayoritario, sino que es el que resume en su condición económico-social las circunstancias más agudas de la explotación y la opresión. Todos estos conceptos estábamos lejos de haberlos definido entonces con la claridad con que lo logramos en los años subsiguientes; pero era ya un planteamiento, un tanto matizado por la idealización de lo que son los indígenas guatemaltecos, intuición que a la postre resultó certera, como lo ha demostrado la práctica. 1078. Esto último era, además, un problema histórico que no se había resuelto en más de cuatro siglos: la incorporación de los indígenas guatemaltecos a la lucha revolucionaria, en un país donde ellos constituyen la mano de obra que produce la mayor parte de la riqueza social, los que
mantienen al país, los que lo llevan en sus espaldas, los antiguos dueños de la patria, excluidos actualmente de lo que este concepto entraña en su verdadero sentido. Las selvas de Ixcán, vírgenes, inextricables, desconocidas y poco pobladas, no eran sino la puerta de entrada al altiplano
densamente poblado del Quiché y Huehuetenango.
¿Por qué escogieron las selvas de Ixcán cómo puerta de entrada? ¿,No había un camino más
corto? ¿No era posible enviar cuadros clandestinos al altiplano?
1079. Mario Payeras: —Durante la década de 1960, un contingente guerrillero trató de penetrar al
altiplano de Huehuetenango, a través del área fronteriza y deforestada. No tenían contactos previos, ni trabajo de base anterior, de tal manera que a los pocos días fueron capturados por el ejército enemigo y conducidos a prisión. Se cuenta que en esta ocasión jugó un papel decisivo el hecho de que los guerrilleros hayan dejado una granada de fragmentación, olvidada por descuido, en una casa campesina. Al ser manipulada por los niños, la granada explotó, con resultados trágicos. Esto precipitó las condiciones para que miembros del poder local enemigo se movilizaran y organizaran partidas de civiles para detener al grupo de extraños que de pronto había aparecido en la zona, con armas. Pero si el incidente de la granada no hubiera ocurrido, ¿cómo habría hecho el grupo alzado para politizar y organizar en cuestión de días y aún de horas a una población a la cual no se había politizado ni organizado durante siglos?
1080. En una fase de implantación, las áreas deforestadas son terreno desfavorable, y si no se cuenta con el apoyo de la población a la guerrilla se le hace sumamente difícil sobrevivir ahí. Por ello, cuando se trata de implantar una guerrilla, y cuando la población todavía no está organizada ni politizada, es necesario contar por lo menos con un terreno favorable. De esa manera se podrán combinar nuestros esfuerzos específicos para sobrevivir, con lo poco que la población comience a proporcionarnos.
1081. En nuestra experiencia, la conjunción de pequeños núcleos de población pobre, trabajadora, con el favorable terreno selvático de Ixcán fue uno de los factores que nos permitieron sobrevivir e implantarnos en los parcelamientos de entonces. Por eso escogimos Ixcán como puerta de entrada. La idea inicial era implantar la organización en el área de la cordillera de Los Cuchumatanes, y no en las selvas hostiles y poco pobladas de 1972. Pero la experiencia de la selva nos hizo comprender que si pretendíamos ganar las sierras, era necesario primero implantarnos en el bajío. Y eso fue lo que hicimos durante más de dos años.
1082. Por eso lo que al principio fue concebido como puerta se convirtió a su vez en punto de llegada. Habernos evitado este esfuerzo, enviando cuadros clandestinos a trabajar en el altiplano indígena, en vez de penetrar en forma de guerrilla por la selva, tiene cierta lógica en la teoría, pero no tiene factibilidad en la práctica. Recuerda que lo que esos cuadros clandestinos tenían que organizar era base de apoyo para la guerra de guerrillas y no una organización cualquiera. 1083. ¿De dónde habrían sacado los criterios correctos y la experiencia necesaria si no de la guerrilla misma que va experimentando y corrigiendo sobre la marcha? En esa fase, la guerrilla es un laboratorio político y militar, y sólo de sus filas pueden salir los cuadros experimentados y con criterios correctos para “adelantarse un poco” y reproducir en otra zona lo que la guerrilla ya hizo
en la zona precedente. Y esto únicamente por un período relativamente corto, pues para crear de verdad bases de apoyo es necesario que la guerrilla llegue, actúe y la organización pase la prueba de fuego de las ofensivas enemigas.