2.2 The Classical Theories of Professionalisation
2.2.3 Larson’s Professional Project and Market Control
Dependencia de Judas
Una rápida mirada al segundo capítulo de 2 Pedro y a la Epístola de Judas le demuestra a cualquier lector el paralelismo que hay entre [p 259] estos escritos. La carta de Judas tiene un total de veinticinco versículos; diecinueve de los mismos tienen su paralelo en 2 Pedro. Este paralelismo no sólo abarca pa- labras y frases; aun el orden de presentación es virtualmente el mismo.
¿Qué argumentos podemos presentar a favor de la prioridad de Judas? En primer lugar aplicamos la regla básica de que el texto más breve probablemente sea el original. Es decir, los escritores se inclinan más a añadirle algo a un texto que a reducir su tamaño. La pregunta que nos hacemos es esta: ¿por qué presentaría un escritor una edición más abreviada (Judas) de un texto (2 Pedro) que ya estaba en circu- lación? La respuesta a que arribamos es que, dado que la Epístola de Judas es más breve que 2 Pedro, lo razonable es aceptar la prioridad de la Epístola de Judas.
Acto seguido, si aceptamos la autoridad apostólica de las epístolas petrinas, vemos que Pedro copió pasajes de la Epístola de Santiago. Santiago escribió su carta unas dos décadas antes de que Pedro re- dactara su primera epístola. En el quinto capítulo de su primera epístola, Pedro toma prestado de San- tiago y expande dicho material para adaptarlo a su propia presentación. Del mismo modo Pedro usa la Epístola de Judas como fuente para su segunda carta y la amplía con mayores detalles para su propio uso. Pedro, por consiguiente, está en deuda tanto con Santiago como con Judas, que eran hermanos (Jud. 1). Pero el hecho de que Pedro reciba su material de parte de otros escritores no tiene mayor signi- ficado en cuanto a la autoridad apostólica de su epístola.
En tercer lugar, Judas ha incorporado a su epístola una referencia (v. 9) a la Asunción de Moisés y una cita (vv. 14–15) de 1 Enoc. Estos son escritos apócrifos que eran rechazados en los círculos judíos y también en muchas comunidades cristianas. El hecho de que Judas incluyese material apócrifo en su epístola hizo que la iglesia dudase en aceptarlo como canónico. Los eruditos piensan que Pedro omitió deliberadamente las referencias apócrifas de su fuente parar quitar toda causa de ofensa. Un análisis detallado del texto de 2 Pedro 2:12 revela una interrupción donde Pedro eliminó la referencia al libro apócrifo. Es más, el versículo mismo presenta dificultades exegéticas y debe ser entendido con la ayuda de Judas 9. Este texto demuestra decisivamente que la fuente de 2 Pedro es la Epístola de Judas.
Dependencia de 2 Pedro
Algunos escritores defienden la noción de que Judas dependió de la Segunda Epístola de Pedro en cuanto a su material. Estos prefieren la prioridad de 2 Pedro por varias razones. Su primera observación es que es más probable que un escritor menor tomase material de un escritor mayor que viceversa. Sos- tienen que Judas, que no es un apóstol, tomaría material de aquel que era cabeza de los apóstoles, Pe- dro. Encuentran [p 260] difícil creer que Pedro se basase en Judas, que es apenas conocido en la iglesia cristiana primitiva. Sin embargo, este argumento tiene sus propios problemas. Por ejemplo, el peligro del subjetivismo se hace patente cuando decidimos de antemano que Pedro no pudo haber tomado pa- sajes de Judas y afirmamos que Judas tuvo que consultar a 2 Pedro. Por otra parte, tampoco sabemos cuánta influencia Judas pueda haber tenido en el desarrollo de la iglesia en general a mediados del pri- mer siglo. El significado de su relación como medio hermano de Jesús y como hermano pleno de San- tiago no debe ser subestimada.394
Además, el escritor de 2 Pedro mejora el estilo de Judas al menos en un pasaje. Judas 12b–13 tiene la siguiente redacción: “Son nubes sin agua, llevadas por el viento … estrellas errantes a las cuales la más densa oscuridad les está reservada para siempre”. Pero el texto de 2 Pedro 2:17 es más claro: “Estos son
394 Referirse a J. W. C. Wand, The General Epistles of St. Peter and Jude, serie Westminster Commentaries (Londres:
fuentes sin agua y niebla llevada por la tormenta, para quienes está reservado la más densa oscuri- dad”.395
También, la lectura de Judas 4, “porque ciertos individuos, de quienes hace mucho tiempo se escri- bió que habrían de ser condenado” es una posible referencia a la segunda epístola de Pedro, si le otor- gamos a la carta de Judas una fecha tardía. Esto también es cierto de Judas 17, “Sin embargo, queridos amigos, recuerden lo que antes les dijeron los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo”. Ambos pasajes parecen indicar un lapso de tiempo de muchos años. Aunque la expresión hace mucho tiempo tiene su peso, nos enfrentamos con la objeción de que faltan pruebas que indiquen que Judas 4 se refiere efecti- vamente a 2 Pedro. Y debemos admitir que el plural apóstoles (v. 17) parece fuera de lugar cuando sa- bemos que 2 Pedro fue escrita por un solo apóstol.
Finalmente, el uso de tiempo futuro en 2 Pedro 2:1–3 y 3:3 parece predictivo. En Judas 4 y 17–18 el escritor emplea el tiempo presente para indicar que la predicación ya se ha cumplido. La conclusión que extraemos es que 2 Pedro precede a la Epístola de Judas. Sin embargo, en su segunda carta Pedro alter- na entre al tiempo presente y el futuro al referirse a los falsos maestros y burladores.396 Este hecho debi-
lita el argumento considerablemente.
En general, la evidencia que se ha presentado parece favorecer la prioridad de Judas; es decir, Judas es la fuente de 2 Pedro. Otra solución al problema se encontraría en la teoría de que ambos escritores se basaron en una fuente común.
[p 261] Dependencia de una fuente común
Esta teoría propone que tanto Pedro como Judas conocían un documento escrito en hebreo y ara- meo, y que ambos lo tradujeron y lo usaron para sus respectivas epístolas.397 La probabilidad de que
circulasen tratados en las comunidades cristianas primitivas no puede ser negada. Por ejemplo, Pablo se refiere a profecías, informes y cartas que llegaron a la iglesia de Tesalónica (2 Ts. 2:2). Sin embargo, lle- gamos a la conclusión de que si bien es posible que ambos escritores se basaron en una fuente común, carecemos de evidencia acerca de ello. Aunque atractiva, esta teoría no va más allá de ser una hipótesis.
Debemos hacer un comentario final. En cuanto a la redacción de los evangelios sinópticos, los erudi- tos usan el término interdependencia para mostrar que Lucas y Marcos, que sirvieron a Pablo como cola- boradores, compartieron su información y documentos para la redacción de sus evangelios. Quizá el término interdependencia también pueda usarse si suponemos que Pedro y Judas trabajaron aproxima- damente en la misma zona.
C. ¿Quién recibió la epístola?
La epístola misma no nos permite contestar esta pregunta directamente. En el saludo, el escritor de- clara su nombre (Simón Pedro) y función (siervo y apóstol de Jesucristo), pero no identifica a los desti- natarios de esta epístola. Nótese que en 1 Pedro, el escritor menciona a los lectores y su lugar de resi- dencia. Se refiere a ellos como “elegidos de Dios, extranjeros en el mundo, dispersos por el Ponto, Gala- cia, Capadocia, Asia y Bitinia” (1:1). Pero en 2 Pedro, el escritor solamente dice: “A los que por la justi-
395 Consultar Ralph P. Martin, The Acts, the Letters, the Apocalypse, tomo 2 de New Testament Foundations: A Guide for
Christian Students, 2 tomos (Grand Rapids: Eerdmans, 1978), p. 385.
396 Véase especialmente los cambios de tiempo verbal en 2:1–3, 12–14, 17–19; 3:3–4, 5.
397 G. de Ru, “De Autenticiteit van II Petrus”, NedThT 24 (1969–70): 8. Véase también Bauckham, Jude, 2 Peter, pp. 141–
cia de nuestro Dios y Salvador Jesucristo han recibido una fe tan preciosa como la nuestra” (1:1). La se- gunda epístola de Pedro parece ser una epístola general no dirigida a ningún grupo en particular.
En 2 Pedro, sin embargo, el escritor se dirige a los lectores personalmente. Declara que “ésta es ya la segunda carta que les escribo” (3:1). Si interpretamos estas palabras como una referencia a 1 Pedro, po- demos llegar a la conclusión de que los lectores residen en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia. Además, los lectores conocen las epístolas de Pablo (3:15–16), porque algunas de las cartas de Pablo fue- ron escritas a los cristianos que vivían en el Asia Menor.
No todos los eruditos interpretan la frase la segunda carta como referencia a 1 Pedro. Algunos autores opinan que esta frase apunta a otra carta que Pedro redactó pero que ya no existe. Esta suposición hace que [p 262] ellos lleguen a la conclusión de que 2 Pedro no da ninguna información acerca de los lecto- res. Debemos señalar, sin embargo, que solamente debemos recurrir al uso de una hipótesis acerca de la “segunda carta” cuando toda otra propuesta para explicar la frase ha fracasado.
¿Quién es la gente a quien Pedro dirige esta carta? Como en 1 Pedro, suponemos que los destinata- rios de 2 Pedro eran tanto cristianos judíos como cristianos gentiles. Basados en el contenido de 2 Pedro no podemos establecer distinción alguna entre cristianos de origen judío o de origen gentil. Por ejem- plo, en 2 Pedro detectamos el uso y fundamentación en el Antiguo Testamento que también es evidente en 1 Pedro. En ambas epístolas el escritor cita el Antiguo Testamento y hace alusiones al mismo; en am- bas cartas menciona el diluvio del cual Noé y su familia fueron protegidos; y en ambos documentos enseña la doctrina de la inspiración divina.
Nótense las semejanzas que hay entre 1 Pedro y 2 Pedro. En ambas cartas el escritor despierta a sus lectores de la pereza espiritual (véase 1 P. 1:13; 4:7; 2 P. 1:5, 10; 3:17). En estas dos epístolas, Pedro ex- horta a los lectores a tener en cuenta el día del juicio (cf. 1 P. 2:12; 2 P. 3:12). Y en estos escritos, el escri- tor exhorta a los destinatarios a seguir el ejemplo de Jesucristo. En consecuencia, las exhortaciones de Pedro se aplican no solamente al cristiano judío sino también al cristiano gentil. No encontramos nin- guna frase que sea aplicable solamente a cristianos de origen judío y no a cristianos de trasfondo gentil. En ningún lugar distingue el autor entre uno y otro grupo, ya que dirige su exhortación a todos los cre- yentes. Llegamos entonces a la conclusión de que los lectores originales de 2 Pedro eran probablemente los que anteriormente habían recibido la Primera Epístola de Pedro.
D. ¿Cuál es el propósito de 2 Pedro?
Pablo escribe dos cartas a la iglesia de Tesalónica y dos a los corintios. Del mismo modo, Pedro diri- ge dos cartas a los cristianos del Asia Menor. Así como Pablo exhibe su interés y preocupación espiri- tual por los creyentes de Tesalónica y de Corinto escribiéndoles dos epístolas sucesivas, del mismo mo- do Pedro manifiesta ser un padre espiritual de sus lectores. El completa su obra literaria redactando otra epístola en la cual alerta a los creyentes contra los peligros de los falsos maestros que se han infil- trado en las comunidades cristianas.