3. Artificial Neural Networks
3.5 Convolutional Neural Networks
3.5.2 Layers of a Convolutional Neural Network
Ya sea que se trate de expectativas de movilidad social – tal como lo afirma Zelinsky (1971) – o bien, de otros intereses semejantes60, el estudio de las razones del movimiento migratorio necesita apoyarse en un enfoque longitudinal: la perspectiva del curso de vida, eso es más válido aún si se tiene en cuenta que – como sostiene Jasso (2003, pp. 331-332) – la migración implica cierto grado de planificación ya sea individual y/o familiar, por lo que el acceso a dicha información no solamente es en algún grado posible, sino también necesario para la comprensión de la migración.
58 Tanto los comportamientos previsorios como la aversión al riesgo son conductas y actitudes
bastante comunes en el hombre y que pueden rastrearse hasta el arquetipo del hombre sedentario (Maffesoli, 2004).
59 No deja de llamar la atención el tinte evolucionista - funcionalista que toma la visión de Ryder
sobre la potencial obsolescencia (y como contraparte, la flexibilidad) de las cohortes (individuos), y su impacto en el cambio social, tendiendo así a contestar/rechazar las visiones marxistas del cambio social (que hacen énfasis en la revolución – como contraria a la evolución). Desde cierto punto de vista, se podría estar tentado a creer que el cambio social pasa por simples procesos de re-cambio de “personal”, pero sería una apreciación muy limitada. Para evitar esto, es importante tener en cuenta el carácter innovador de las nuevas cohortes implica no solamente la exposición a procesos de socialización sino también – y a partir de ellos – la transformación (muchas veces violenta) de maneras de pensar, actuar y ser (el cambio celular que Ryder considera difícil), y podría ser justamente ése, el lugar de la revolución, es decir el “cambio” en el sentido marxista.
60 Jasso (2003) ofrece una interesante recopilación no-exhaustiva de modelos que definen la
propensión a la migración como determinada por variables como la visión predominante del mundo, ya sea que ésta dependa de la justicia, el status o los bienes materiales.
Entre los estudios que además de considerar la migración desde la perspectiva del curso de vida, la contextualizan en el marco de macro-procesos denominados de “cambio estructural” es preciso mencionar los de Balán et al (1977; Balán & Jelin, 1973) y el de Solís (2007) entre otros como una muestra de las enormes posibilidades que tiene esta perspectiva para una lectura más comprensiva de la migración en sus diferentes dimensiones. El papel que juegan los arreglos institucionales y particularmente, el rol de estado, son también factores que determinan las condiciones de estadía, desplazamiento y adaptación de los migrantes.
Los factores que intervienen en los procesos migratorios pueden ser clasificados en principio como individuales y estructurales, de hecho no es que un factor actúe independientemente del otro. La migración tiene que ver con la agencia de los individuos/migrantes, en la que se reconoce la existencia de constreñimientos institucionales, por así decir: estructurales, en el marco de los cuales, los factores individuales actúan, muchas veces siguiendo el sentido impuesto por el mencionado marco institucional y otras en el sentido contrario de las tendencias que impone.
Cuando los factores de tipo ‘individual’ (más que otros) influyen en la decisión de un individuo de migrar, es muy probable que se observen fenómenos de convergencia de las trayectorias de vida, por ejemplo, varios campesinos que migraron – cada quien en función de su propia y personal evaluación – pueden encontrarse en la ciudad, en el mismo empleo o compartiendo otros espacios sociales61. En términos específicos del vínculo entre movilidad espacial y movilidad social existen escasos trabajos que advierten la necesidad de seguir investigando en particular, respecto de los cambios residenciales y ocupacionales (Savage, 1988b).
61 Este también puede ser el caso de los pioneros, aquellos que luego organizan y/o ayudan otros
De acuerdo con varias perspectivas teóricas, son los factores estructurales los que más influyen en los flujos migratorios. Suelen ser puntos de quiebre en el tiempo histórico, tales como crisis, guerras, etc., los que determinan las características y condiciones de la migración. En tales situaciones los efectos suelen ser más diversos. Afectarían en principio a toda una cohorte de una población dada, o bien a toda la población en su conjunto siendo que los efectos del punto de quiere serían diferenciales – una vez más – según la edad de los individuos afectados. Las crisis económicas y de empleo pueden ocasionar una rápida e improvisada migración de jóvenes adultos, ya sea desde el campo a las ciudades o desde un país a otro. Períodos prolongados de sequía u otros desastres naturales podrían “obligar” a familias enteras a trasladarse en busca de mejores posibilidades de sobrevivencia. De hecho, algunos estudios muestran el impacto de ese tipo de situaciones y sus efectos en la generación de cuasi-diásporas de población62.
Esta idea, así como las expuestas en los párrafos precedentes atingen a las cuestiones centrales de los estudios del desarrollo. Por ello, cobran mayor relevancia los estudios ya citados de Balán et al (1997) y Solís (2007) en diferentes períodos históricos pero considerando el papel de las generaciones en los procesos de cambio estructural de Monterrey en México.
El Desarrollo, en sus acepciones más simples como en las más elaboradas y/o complejas puede ser visto desde la perspectiva del curso de vida para lograr nuevas comprensiones resolviendo una de las más antiguas preocupaciones de las ciencias sociales: el vínculo entre lo micro y lo macro y completando las perspectivas teóricas de los estudios del desarrollo y del cambio social, al re- localizar en el centro de sus preocupaciones al objeto y sujeto del desarrollo: los seres humanos.
62 Hareven (2000) para el caso de la crisis americana entre 1920 – 1930. He & Pooler (2002) para
el caso de las políticas económicas y sus efectos en la migración interna, otro caso es el de los programas de reforma a los estados (el paso violento al sistema neo-liberal) en América Latina. Hunter et al (2003), para el caso de los desastres naturales, otro caso adicional a considerar es el de los desplazados por conflictos armados (Chiapas, Colombia, etc.).
1.6. Movilidad social en el sentido amplio y su importancia en los estudios