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La evaluación comparativa, también conocida por su término en inglés,

benchmarking, es un método usado por diversas organizaciones, públicas o privadas,

para mejorar el rendimiento de una manera sistemática y lógica, midiendo y comparando su desempeño contra otros, para seguidamente, usar las lecciones aprendidas de los mejores y hacer mejoras específicas [11].

Se trata de responder a las preguntas: - “¿Quién tiene un mejor rendimiento?” - “¿Por qué son mejores?”

- “¿Qué acciones debemos tomar para mejorar nuestro rendimiento?”

El creciente interés en esta técnica ha sido fomentado por la publicación de conjuntos de indicadores clave de rendimiento en diversos campos de aplicación, que permiten a las empresas medir su desempeño de manera simple y fijar objetivos basados en ellos.

Un Indicador clave de rendimiento (KPI, Key Performance Indicator) es una medida de rendimiento de una actividad que es crítica para el éxito de una organización.

Otro término usado en este tipo de estudio es el de punto de referencia o

benchmark, que es el rendimiento alcanzado por “el mejor de la clase” para un

proceso o actividad empresarial específica. Este rendimiento alcanzado y contrastado se puede utilizar para establecer metas de mejora.

Tipos de evaluación comparativa

La evaluación comparativa se puede llevar a cabo contra cualquier organización u objetivo que se considere que es "el mejor de su clase". Un ejercicio completo de evaluación comparativa implicará no sólo la recopilación y comparación de datos, sino que incluirá estudios de investigación para descubrir las razones de un rendimiento superior. El análisis comparativo basado en datos se hace ahora más fácil en caso de

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haber KPI ya implementados con anterioridad para una determinada actividad, debiendo seleccionar con cuidado el conjunto correcto. Cuando una organización desea llevar a cabo estudios de investigación como parte de la evaluación comparativa, puede llevarlos a cabo de tres maneras:

- Interno: comparación de operaciones internas, como de una división, área o equipo de proyecto con otro, dentro de la misma organización. Las grandes empresas a menudo tienen un amplio margen para este tipo de evaluación comparativa, y deben tratar de llevar el nivel de rendimiento de toda la empresa a las cotas del mejor.

- Competitivo: una comparación con un competidor específico para el producto, servicio o función de interés. Esto proporcionará datos e información sobre lo que los competidores están logrando. Es más difícil y complejo de llevar a cabo. Por ello, a veces se crean asociaciones de organizaciones que comparten datos en busca de una mejora común, mientras que, en otras ocasiones, son terceras empresas externas las que se encargan de la recopilación y comparación de datos de organizaciones que compiten entre sí.

- Genérico: una comparación de funciones o procesos empresariales que son los mismos, independientemente de la industria o el país.

Beneficios al realizar una evaluación comparativa

Los beneficios clave para las organizaciones son los siguientes:

- Enfoca los esfuerzos de mejora en cuestiones fundamentales para el éxito. - Asegura que los objetivos de mejora se basen en lo que se ha logrado en la

práctica, lo que elimina la tentación de decir "no se puede hacer".

- Proporciona confianza en caso de que el rendimiento de una organización se compare favorablemente con las mejores.

- Para las organizaciones del sector público, la evaluación comparativa proporciona la garantía de que se está alcanzando el mejor servicio en función del valor del mismo.

Requerimientos para una evaluación comparativa exitosa

Los ingredientes principales para el éxito (como en cualquier procedimiento de gestión) son:

- Una comprensión clara de lo que necesita ser mejorado, y por qué. Este análisis suele ser la responsabilidad de los altos directivos. La evaluación comparativa debe alinearse con los objetivos de la organización para que tenga éxito.

- Selección cuidadosa de contra quién se evaluará.

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- Establecimiento de metas y objetivos que son desafiantes y alcanzables con esfuerzo.

- Una voluntad de cambio y adaptación basada en los resultados del

benchmarking.

- Persistencia. Los resultados no necesariamente vienen rápida y fácilmente.

Cinco Pasos para una evaluación comparativa exitosa

Los cinco pasos clave en el proceso de evaluación comparativa son:

- Plan: Establezca claramente lo que necesita ser mejorado -asegúrese de que es importante para usted y sus clientes- y determine la metodología de recolección de datos que se utilizará (incluyendo cualquier KPI).

- Análisis: Recopilar los datos y determinar la brecha de rendimiento actual - contra un competidor, industria o internamente- e identificar las razones de la diferencia.

- Acción: Desarrollar e implementar planes de mejora y objetivos de rendimiento.

- Revisión: Supervise el rendimiento en función de los objetivos de rendimiento.

- Repetir: Repita todo el proceso, la evaluación comparativa necesita convertirse en un hábito para lograr la mejora de rendimiento.

¿Cuáles son los obstáculos para el éxito de la evaluación comparativa?

Al implementar una evaluación comparativa se debe tener en cuenta no caer en los siguientes puntos:

- Tratar de comparar muchas cosas. Es mejor seleccionar dos o tres áreas clave y, a continuación, agregar gradualmente otras a lo largo del tiempo. - Perder el tiempo comparando cosas que no aportan información útil. Cada

punto de referencia debe apuntar a mejorar el desempeño en áreas que son fundamentales para el desempeño de la organización.

- Falta de precisión en lo que se está midiendo.

- No realizar una prueba piloto para asegurar que la metodología funcione. - Renunciar demasiado pronto.

- No cambiar los objetivos de evaluación comparativa si cambian las prioridades de la organización.

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