Consideramos que los resultados de esta investigación son relevantes, aunque dejan abierta la posibilidad de continuar trabajando en aspectos que no se han podido abarcar en esta tesis y de abordar nuevas líneas de investigación en el futuro.
En primer lugar, resultaría interesante poder realizar test con los prototipos de los mapas diseñados, con el fin de depurarlos y, posteriormente, evaluar su incidencia en la experiencia cognitiva de los turistas de Madrid.
Por otro lado, el carácter geográfico de la experiencia turista, hace que los resultados de la aplicación del caso de estudio (los mapas diseñados) sean únicamente aplicables al ámbito turístico en la ciudad de Madrid. Sin embargo, el proceso propuesto para el desarrollo de mapas y el ejemplo de cómo ha sido aplicado, puede servir de referencia para el diseño de otros mapas que den soporte a experiencias cognitivas del espacio en otros contextos (emergencias, urbanismo…) y ámbitos espaciales que no sean urbanos. Además, en esta tesis no se han considerado ciertas fuentes de información de los usuarios como podrían ser, por ejemplo, la información geográfica voluntaria, obtenida a través de fotografías realizadas por los turistas y publicadas en las redes sociales, o grandes volúmenes de datos (Big data) derivados, por ejemplo, de las transacciones realizadas con sus tarjetas de crédito. Una de las aplicaciones de la información geográfica voluntaria y del Big Data, puede ser la de extraer información de los usuarios a partir de lo que hacen (fotografías o compras) y utilizar ese conocimiento para suministrar al usuario mapas personalizados. El uso de este tipo de información requiere tener en cuenta cuestiones de privacidad de los datos, cuya regulación está siendo polémica en muchos países. Para obtener información de estos datos, al igual que se ha hecho con los datos de los turistas manejados en la presente investigación, habría que trabajar con ellos y tratar de encontrar patrones e información que pueda ser relevante de cara al diseño de los mapas.
Otra línea de investigación por explorar es la de internet de las cosas (IoT) que, por un lado amplia las funcionalidades a las que el usuario puede tener acceso a través de dispositivos cotidianos y, por otro, revoluciona las posibilidades de captura de datos de los usuarios, a través de la monitorización de todas sus actividades en tiempo real. Esta información sobre el entorno que rodea al usuario, se puede utilizar para enriquecer su experiencia del espacio y facilitar sus actividades a través del suministro de mapas. Por ejemplo, las ciudades inteligentes albergarán sistemas configurados por objetos interconectados, que podrán ser empleados para el desarrollo de mapas que mejoren actividades cotidianas que se
cumpla con una serie de requisitos.
Por otro lado, están las tecnologías wearables: dispositivos como lentillas, auriculares, relojes y brazaletes o pulseras inteligentes, que pueden capturar datos acerca del comportamiento del usuario que permitan personalizar los mapas que utilizan y visualizarlos en estos nuevos soportes. Los dispositivos wearables representan una nueva evolución de la tendencia móvil, lo que supone nuevos retos a la hora de abordar el desarrollo de mapas con el fin de dar soporte a la experiencia cognitiva de los usuarios.
Finalmente, esta tesis se ha focalizado en la dimensión cognitiva de la experiencia del usuario. Sin embargo, tal y como exponen Tussyadiah & Zach (2012), las geo‐tecnologías y sus posibilidades de uso son susceptibles de asistir a las personas en otras dimensiones de la experiencia del espacio geográfico, como la físico‐sensorial (asociación de olores, sonidos, sabores… a lugares), la afectiva (conexión emocional con ciertos lugares como el gusto o el rechazo hacia ellos) o la social (interacción con personas en un lugar). Por ejemplo, en el contexto turístico urbano de una ciudad inteligente del futuro, interacciones multimodales con dispositivos wearables e interconectados (IoT) podrían dar soporte a los turistas en la asociación de sonidos y olores a los lugares que visitan (experiencia físico‐ sensorial), a sus conexiones emocionales con ellos (experiencia emocional) y a las posibilidades de relacionarse con otros turistas próximos y residentes locales (experiencia social).
5. CONCLUSIONS
In this final chapter we set out the scientific contributions of this thesis, we provide the answers to the research questions stated in the introduction and we describe the lines of research that remain open to be addressed in future works.
To begin with, we highlight the scientific contributions of this work:
‐ The proposal of a process for developing maps based upon the conceptualization of the activity the map supports and based on an understanding of how the user approaches his/her urban space experience.
We have presented and implemented a methodology for the development of maps based on:
1) identifying their design context, their potential users, the activities that they will support and the vision of the maps that takes into account the role that maps play for users at the time of the study, as well as the role they might play if their design were based on their experiences;
2) exploring the experience that users have of urban spaces, using the information provided by stakeholders and users regarding their characteristics, their activities and their conditioning factors (cognitive maps, maps they use, locations of the urban space, etc.);
3) synthesizing the user experience through the modeling of interactions between the user, the locations or environments in the urban space and the maps. This is done in such a way that:
‐ the synthesis of the interaction between users and locations in urban space allows us to identify the different approaches users have towards their experience. This is possible thanks to the analysis and detection of relations between the conditioning factors of the activities performed by users and the urban space;
‐ the synthesis of the interaction between users and maps allows us to identify the elements that are part of their cognitive maps and their structure. We can do this by identifying the most significant elements in the users’ mental maps and by detecting patterns in their content and structure once the mental maps are grouped according to the different user experience approaches;
‐ the synthesis of the interaction between the maps and the urban environment allows us to identify the environmental contexts in which user activities take place, affecting the user’s experience of the space.