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9.4.1. Diagnóstico de problemas y oportunidades

Como se indicó en los diagnósticos, la principal afección en la presente Área Funcional son las Líneas de Alta Tensión que la atraviesan, especialmente la de 400 kV, que discurre por el límite septentrional, así como otra de 220 kV, que lo hace ortogonalmente hacia el entorno del Urkiola, y otras de 132 kV.

Evidentemente, sus incidencias paisajísticas y ambientales son muy elevadas y, por otra parte, sus beneficios y/o potencialidades sobre el entorno analizado son escasos, pues las Muy Altas tensiones transportan energía eléctrica entre ámbitos supraterritoriales.

También hay que destacar, como elemento infraestructural de relevancia, el Gasoducto general, que discurre por el eje del valle del Ibaizabal, aunque su subterraneidad minimiza sus afecciones, en comparación con los anteriormente citados conflictos eléctricos.

Por lo que respecta a la infraestructura eléctrica del ámbito, parte de las diversas Subestaciones implantadas en él y, disminuyendo jerárquicamente sus tensiones, se reparte por el territorio.

El servicio prestado, como suele pasar en esta infraestructura (cuya adecuada jerarquización la faculta especialmente para responder con agilidad a variaciones y evoluciones de demandas), es mayoritariamente correcto.

Cabe apuntar, como conflictos de relevancia, las afecciones de redes aéreas en ámbitos intra y, sobre todo, periurbanos y, últimamente, determinados problemas para la asunción de producciones de electricidad por cogeneración, dado que las líneas no siempre están preparadas para asimilar estas necesidades de incrementos de capacidad.

Asimismo, conviene hacer mención a las posibles incidencias paisajísticas de la cada vez más extendida energía eólica, pues los importantes impactos visuales de sus molinos generadores habrán de ser adecuadamente sopesados con sus mejoras energéticas, procurando para todo ello unas ubicaciones especialmente contrastadas.

Contrariamente, la infraestructura gásica apenas comporta afecciones, pero está escasamente implantada en los ámbitos urbanos e industriales, pese a que el Gasoducto y las Arterias Principales, que de él derivan, suministran "en alta" a todo el Eje del Ibaizabal.

Por su parte, en los ámbitos suministrados la calidad del servicio ha de calificarse de correcta.

9.4.2. Estrategias y líneas de acción

Por lo que respecta a la electricidad, dada las afecciones ambientales de la Muy Alta Tensión y las urbanas de la Alta y Media Tensión, parece conveniente redactar un Plan de Minoración de Afecciones de Rede Eléctricas Aéreas, que procure la unificación de determinadas líneas, acaso redundantes por sus trazas y/o garantías de explotación, y disminuya los más graves conflictos, mediante retranqueos o, incluso, subterraneizaciones.

Complementariamente, se deberá realizar un Estudio, posiblemente para ámbitos superiores al presente, que analice las incidencias de las cogeneraciones actuales y previsibles en las Líneas Eléctricas de transporte y distribución, desde puntos de vista electrotécnicos.

Todo ello adecuadamente compatibilizado con los estudios anteriores, sobre todo por lo que a afecciones ambientales y urbanísticas se refiere.

Respecto a la infraestructura de gas, la propuesta principal es la de potenciar su progresiva implantación en los ámbitos urbanos e industriales principales, por las ventajas que comporta como alternativa energética.

Para esta deseable implantación parece oportuno aprovechar las diferentes acciones de rehabilitaciones urbanas y/o renovaciones infraestructurales, especialmente estas últimas, por lo que a instalación de nuevos operadores de telecomunicaciones se refiere.

En particular, se propone reforzar los Sistemas Generales de los ámbitos de Zornotza-Euba, Iurreta-Durango, etc, por los desarrollos que previsiblemente se producirán en sus entornos, así como prever las implementaciones que precisen los restantes desarrollos propuestos por el presente PTP.

Las propuestas anteriores se reflejan, en parte, en el Plano correspondiente.

9.5. Telecomunicaciones

Por último, en relación a esta infraestructura, cabe indicar nuevamente que es la que comporta menores implicaciones infraestructurales, pero es la que induce superiores diferenciabilidades, por las mayores o menores prestaciones de tecnología punta que comporta la diferente calidad de la infraestructura principal implantada.

Lógicamente, el presente PTP opta por la potenciación de infraestructuras troncales de tecnología avanzada, que accedan a los principales núcleos del ámbito, para lo que parece muy favorable su situación en un eje de interrelación principal como es el de Bilbao-San Sebastián-Francia.

Complementariamente, conviene redundar en la oportunidad que conllevarán las implantaciones urbanas de los diversos operadores existentes (tras la reciente liberalización de telecomunicaciones), que deberá aprovecharse en programas complementarios de implementación y/o renovación de las restantes infraestructuras básicas.

10. EQUIPAMIENTOS

Las conclusiones extraídas en la fase de Diagnóstico, y una vez contrastadas las mismas con diversas instituciones implicadas, se procede a abordar la fase de Avance del Plan Territorial Parcial del Área Funcional de Durango (en adelante, PTP-AFD) en lo referente a equipamientos. En este capítulo se pretenden definir estrategias y líneas de acción tanto en lo que se refiere a la estrucutura territorial del sistema de equipamientos en su conjunto como en la propia definición de cada uno de los subsistemas que lo componen (educativo, sanitario, bienestar social, deportivo y cultural), todo ello en coherencia con las Directrices de Ordenación Territorial de la Comunidad Autónoma del País Vasco (en adelante, DOT-CAPV) y con el Modelo Territorial propuesto para el AFD.

El objetivo de adecuar la oferta dotacional a las cambiantes necesidades de la población derivadas de las pautas de comportamiento social y de la dinámica demográfica se enfrenta en el AFD con el reto añadido de una estructura de poblamiento claramente disociada donde se contraponen la estructura fuerte- mente concentrada del corredor urbano-industrial del valle del Ibaizabal, por un lado, y los conjuntos de campiñas atlánticas y montañas que lo enmarcan por el norte y el sur, caracterizadas por un elevado grado de dispersión, por otro. En este sentido, el PTP constituye una magnífica ocasión de reflexionar sobre las posibilidades de organización de este sistema en un marco supralocal, desde la referencia del Modelo Territorial planteado en las DOT-CAPV, del que se parte y al que se quiere potenciar desde las posibilidades del sistema dotacional como elemento estructurador del territorio.

En tanto que documento de Avance, posee un contenido eminentemente propo- sitivo, que se sustancia en la fijación de criterios, referencias y pautas de actua- ción generales que deben informar la actuación de los diferentes departamentos

sectoriales implicados (sanidad, educación, acción social, cultura, deportes) en los distintos niveles administrativos (Gobierno Vasco, Diputación Foral, Ayunta- mientos). Aspira, por tanto, a definir un marco territorial de referencia y coordi- nación. Por ello se presenta abierto a la incorporación de opciones alternativas que pudieran reflejar con mayor precisión y eficacia las aspiraciones y necesi- dades sentidas desde los responsables últimos de la definición y gestión del sistema dotacional.

10.1 Diagnóstico de problemas y oportunidades

El tratamiento que desde las DOT-CAPV se hace del sistema de equipamientos es tanto dotacional (servicio a la población) como territorial (elemento vertebra- dor del territorio en el ámbito de las áreas funcionales territoriales definidas). Por ello, el diagnóstico de problemas y oportunidades debe realizarse desde ambas perspectivas.

Empezando por la aproximación sectorial, las DOT-CAPV señalan que “la confi- guración del sistema de equipamientos debe hacer frente a la necesidad de lo- grar un nivel infraestructural lo suficientemente flexible y dinámico como para estar en disposición de responder a los continuos cambios que se producen a nivel social”. Actualmente, desde el punto de vista dotacional el AFD puede ser considerada un ámbito territorial cuyas necesidades básicas están razonable- mente bien atendidas por los distintos sistemas de prestación de servicios a la población (sanidad, educación, bienestar social, deportivo y cultural). Los están- dares que se alcanzan en la zona son, en la mayor parte de los subsectores, plenamente homologables a los de los países de la Europa occidental.

Sin embargo, las características de la estructura demográfica plantean ciertos interrogantes sobre el futuro del actual sistema, que deben ser afrontados como

un reto para el correcto funcionamiento del mismo. Los hechos más preocupan- tes, tal y como se recoge en el análisis de la dinámica demográfica, son los si- guientes:

1. Una población con una dinámica demográfica reciente propia del modelo estacionario. Sólo los municipios mayores (Durango y Amorebieta-Etxano) presentan crecimientos significativos de la población.

2. Una estructura de poblamiento con fuertes contrastes: el Área Funcional de Durango incluye municipios de muy diferentes tamaños demográficos. Tres de ellos no alcanzan los 500 habitantes, otros cuatro no llegan a 5.000 y sólo dos tienen carácter urbano y superan los diez mil habitantes. Son precisamente estos últimos los que han aumentado su población con respecto a la de 1986.

3. La debilidad demográfica de la red de asentamientos de los municipios de carácter rural, unida a una baja densidad de población de la mayor parte del territorio.

4. Una organización del sistema de asentamientos en la que el poblamiento disperso posee una notable implantación territorial. Sólo los núcleos urba- nos propiamente dichos (Durango, Iurreta, Amorebieta-Etxano, Elorrio, Berriz, Zaldibar y Abadiño) y los pequeños núcleos de Apatamonasterio (Atxondo) y Mañaria pueden ser considerados de carácter concentrado. Por debajo de estos pequeños núcleos se situarían los que llamamos asentamientos rurales (barrios), un grupo muy numeroso repartido por to- da el AFD: sobre todo en las campiñas del norte del Ibaizabal y en el inter- fluvio Zaldu-Zumelegi; al sur del Ibaizabal, las campiñas adquieren menor desarrollo que al norte, con unos pocos barrios en Amorebieta-Etxano y

Durango; sin embargo, son numerosos en los valles de Iturriotz- Mañaria, en el de Sagasta y en el de Atxondo.

La suma de estas circunstancias provoca una situación en la que el mayor pro- blema estriba en alcanzar umbrales mínimos de demanda que aseguren una prestación de los servicios con unos costes no excesivos y con un nivel de ac- cesibilidad aceptable para la población residente en esta trama de asentamien- tos rurales. En este sentido, es necesario potenciar la articulación territorial del Área favoreciendo la conectividad de todos los municipios con los centros de servicios del corredor del Ibaizabal.

Por otro lado, la adecuación del sistema de equipamientos a las pautas de com- portamiento social, y en especial a la evolución de su estructura por edades, debe atender otras cuestiones no menos importantes. Entre ellas, las siguientes:

1. La intensificación de la caída de la fecundidad y el progresivo envejecimien- to de la población. El descenso de la fecundidad desde 1976 ha provocado una disminución de los efectivos entre 0 y 20 años. Por el contrario, los gru- pos de edades superiores ganan tanto en valores relativos como en habi- tantes, lo que lleva a pensar en un incremento de las necesidades de equi- pamientos sociales y sanitarios.

2. Una evolución negativa de la natalidad, que se agravará en los próximos años (salvo si se producen importantes flujos migratorios) por la incorpora- ción a las edades de fecundidad de generaciones cada vez más reducidas. Una de las consecuencias de ello será la acusada pérdida de efectivos en edad escolar.

A partir de estos condicionamientos demográficos, los planteamientos de futuro para el AFD deben considerar prioritariamente una mejora cualitativa del siste- ma dotacional que haga frente a las nuevas demandas sociales, expresadas básicamente en los siguientes hechos:

x Afianzamiento y desarrollo de un sistema de bienestar social adaptado a la nueva realidad demográfica (envejecimiento de la población) y que responda al cada vez mayor nivel de exigencia por parte de la sociedad (atención de problemas y colectivos específicos). Asimismo, hay que prever las necesi- dades sanitarias derivadas del mencionado envejecimiento.

x Una progresiva mayor importancia de los equipamientos en relación con el ocio y tiempo libre (deportivos, culturales). En este sentido hay que potenciar una oferta singular en Durango que actúe como elemento de enlace con el exterior y de integración en el interior del AFD. Igualmente se debe avanzar en el funcionamiento mancomunado de estos servicios, que posibilite una oferta de calidad para los pequeños municipios.

x La adaptación del sistema educativo a la nueva realidad de una población escolar en progresivo descenso (asunto especialmente grave en un modelo educativo muy compartimentado: educación privada/pública y diferentes modelos lingüísticos, implantado sobre una zona con una significativa dis- persión demográfica) debe realizarse desde la necesidad de una reorgani- zación territorial de los recursos para alcanzar umbrales de demanda míni- ma atendibles.

Desde un punto de vista territorial, las DOT-CAPV destacan el protagonismo del sistema de ciudades en el disfrute colectivo de los servicios, dotaciones y equi- pamientos, especialmente de las necesidades que no puedan satisfacerse en el

ámbito local (pequeños y medianos municipios). La formulación de propuestas que prentendan la potenciación de los servicios de rango supralocal tienen en las Áreas Funcionales Territoriales definidas por las DOT el marco de actuación adecuado.

En este sentido, la red de ciudades de escala intermedia juega un papel crítico en la oferta equilibrada de servicios para ámbitos de escasez demográfica, cen- tralizando la oferta de rango comarcal y participando parcialmente de la oferta de rango regional. En el caso del AFD este papel ha sido asignado a Durango, aunque, en realidad, esta función no recae únicamente en dicha cabecera muni- cipal sino que se extiende por el área urbana integrada en torno a dicho núcleo (Durango-Iurreta-Abadiño-Izurtza). Por otro lado, la propia configuración lineal del corredor ubano-industrial del Ibaizabal aconseja la potenciación de otros dos nodos en los extremos de dicha estructura territorial, Amorebieta-Etxano y Elo- rrio, en los que se debe perseguir la consecución de un cierto grado de autono- mía funcional que potencie su influencia supramunicipal.

Por todo ello, y desde las necesidades derivadas de la correcta prestación de la oferta dotacional, es necesaria una definición de subámbitos de actuación para establecer umbrales de demanda mínimos para determinados servicios. El fun- cionamiento mancomunado de ciertos equipamientos (bienestar social, deporti- vo y cultural) debe constituir un eje fundamental de actuación. Y ello por dos motivos: funcionalmente, en orden a mejorar la organización y eficacia de su prestación; territorialmente, como elemento de integración en el marco del Área funcional. Por su parte, las DOT-CAPV imponen el respeto de la planificación sanitaria establecida por el Departamento de Sanidad del Gobierno Vasco a los planes de desarrollo de dichas DOT (Planes Territoriales Parciales y Planes Sectoriales); ello debe llevar obligatoriamente hacia un aprovechamiento de la zonificación de salud como elemento de integración del AFD.

10. 2 Criterios, referencias y pautas de actuación generales

Según establece el artículo 16 de la Ley 4/1990 de Ordenación del Territorio del País Vasco, la ordenación de equipamientos de ámbito nacional o comarcal con incidencia territorial por parte de los Departamentos del Gobierno Vasco y de los Territorios Históricos tendrá carácter de Plan Territorial Sectorial. Por su parte, las DOT-CAPV establecen que sus determinaciones relativas a equipamientos pretenden orientar la política sectorial en función del modelo territorial propuesto, dada su gran incidencia en la funcionalidad del territorio y en la configuración del propio modelo. Sin embargo, dicha política sectorial podrá incluso desviarse de las referencias planteadas desde las DOT-CAPV, si bien, en ese caso, “deberán señalar explícitamente los desajustes que se producen y justificar razonadamente la no procedencia de su aplicación”.

Desde las DOT-CAPV se señalan igualmente los aspectos que deberían recoger los Planes Territoriales Sectoriales que se redacten para la ordenación de los equipamientos:

1. Identificación de la escala más adecuada para cada tipo de equipamiento. Esto se debe hacer poniendo en relación el carácter del equipamiento, la importancia del lugar central elegido para su ubicación y su área de influencia (territorial y demográfica).

Las DOT manejan, como referencia, tres escalas operativas para la ordenación territorial: nacional, de Territorio Histórico y de Área Funcional (o comarcal). Los equipamientos de rango nacional se asignarán al Sistema Polinuclear Vasco de Capitales.

2. Deberán orientarse hacia la potenciación de una red de ciudades de tamaño medio como estrategia para ofrecer servicios, equipamientos y dotaciones a la población que vive en las zonas más alejadas de los principales centros urbanos de la CAPV. Para ello “debe propiciarse la integración de los sistemas dotacionales de rango comarcal en las cabeceras y subcabeceras de las Áreas Funcionales del Territorio”.

Al no encontrarse aún redactados los correspondientes Planes Territoriales Sectoriales, la planificación sanitaria y educativa (elaborada por los Departamentos del Gobierno Vasco correspondientes) y la de Bienestar Social (por la Diputación Foral del Territorio Histórico de Bizkaia) adquieren este rango. Desde estos presupuestos de partida, la figura del Plan Territorial Parcial, se concibe desde una perspectiva estratégica orientada a:

x Coordinar la actividad planificadora propia de los departamentos sectoriales en un proyecto territorial coherente.

x Orientar dicha actividad planificadora, aportando un marco de referencia común, ajustado a la propia realidad de la estructura territorial y al Modelo Territorial planteado para el AFD. En este sentido, la definición y delimitación de subáreas constituye la contribución de mayor importancia. x En el caso de que existan, propuesta de localización específica de

equipamientos definidos por las planificaciones sectoriales específicas (sanitaria, educativa, de bienestar social).

En cuanto al carácter vinculante u orientativo de las propuestas sobre el sistema de equipamientos recogidas en el PTP-AFD, en tanto que desarrollo de las DOT-CAPV, éstas deben interpretarse como “orientaciones y puntos de referencia para las Administraciones Sectoriales, tanto si su actuación es directa como si lo es a través de la redacción de Planes Territoriales

Sectoriales”. En el caso de las propuestas de localización, estas orientaciones y puntos de referencia lo serán para el planeamiento municipal.

10.3 Estrategias de estructuración territorial del sistema de equipamien-