3 Statistical Inference on Regression with Spatial De pendence
3.2 Linear Regression
El dominio de sí es una dimensión de la experiencia de sí en la que se articulan la reflexividad y el juicio con el fin de establecer alcances y límites a la práctica corporal en el proyecto en el cual los jóvenes participan. A diferencia de los discursos de verdad y las tecnologías disciplinarias que orientan formas de pensar y actuar hasta alcanzar eficaces formas de dominio del otro, esta dimensión de la subjetividad permite al sujeto dominar - se y transformar – se a partir de dos operaciones que se ejercen sobre el propio yo: reflexividad y juicio de sí.
La reflexividad es una acción de auto-referenciación, en la que el sujeto vuelve sobre sí mismo y se transforma por acción de dicho examen. En la perspectiva socrática de “conócete a ti mismo”, la reflexividad también se refiere a la capacidad de un actor social para reconocer las fuerzas de la socialización y el lugar de alteración de su vida y de los otros en la estructura social. En este caso, los jóvenes que participaron de la investigación evidencian que han alcanzado capacidades de reflexividad, lo cual les permite autodefinirse a partir de varios aspectos de su vida, en este caso, desde sus prácticas corporales. Veamos:
Es un arte marcial muy bello porque no solo aprende uno, sino aprende a enseñarle a los demás: de pedagogía, aprende movimientos. Como ya lo había dicho es un arte marcial muy místico, lo místico se refiere a que la capoeira tiene muchos conceptos, el que la haya creado es muy inteligente. Pareciera como si la hubiera encantado con
cierta magia porque el que la práctica se ‘desestresa’, se relaja, se divierte y obvio aprende (Estudiante 1, entrevista, 2017).
En este relato, Brian describe el arte marcial como algo bello, el cual incluye procesos que surgen de su práctica como el aprendizaje y la pedagogía. Al reflexionar sobre el arte marcial y la capoeira, El estudiante 1 se distancia de la idea de una acción mecánica, o algo que le permite aprovechar su tiempo libre, tal como se enuncia desde el mundo ‘adultocéntrico’ y el aparato escolar. Aquí la práctica corporal se desenvuelve entre lo estético, lo trascendental y la inteligencia. Estos conceptos han requerido en El estudiante 1 no solo ejercer la práctica, sino reflexionar sobre lo que es y lo que significa para él. Desde su perspectiva, esta práctica corporal es algo que disfruta, pero que también asume con rigor, dada la dimensión mística y sagrada que la configura.
De acuerdo con Le Breton (2012), las prácticas corporales colectivas se diferencian del cuerpo individualizado propio de la modernidad, cuando las personas alcanzan conciencia plena de su cuerpo en relación con un grupo o comunidad. En esta perspectiva, el cuerpo no existe como un elemento individualizador y escindido de lo social o de la naturaleza, sino como singularización y posibilidad de ser y estar con el otro, dentro de la armonía de la diferencia del colectivo. En tal sentido, el cuerpo solo se construye y tiene sentido cuando surge de la cultura.
Al respecto es importante señalar que El estudiante 1 asume la práctica corporal como un proceso no solo físico sino simbólico y místico, el cual solo puede ser comprendido dentro de los límites de la comunidad que comparte sus valores y sentidos. Este modo de reflexividad en Brian devela que la práctica corporal de las artes marciales no solo es un acontecimiento místico y espiritual, sino también un proceso comunitario en el que el cuerpo no es límite sino extensión de un entramado social y comunitario. Este modo de reflexividad hace que El estudiante 1 asuma con respeto y responsabilidad su práctica corporal, y que la reivindique cada vez que puede narrarla. En esta dirección, La estudiante 2, afirma:
La danza me ha salvado de seguir los estereotipos y patrones porque no te juzga. Te hace ser tú mismo, te pone metas sin necesidad de hacerlo. En el colegio te dicen que tienes que hacerlo o te sacas mala nota o pierdes el año. En el baile te permites ser tú
mismo, te llena tanto que no necesitas nada más sino bailar (Estudiante 2, entrevista 2017).
Como se puede observar, la Estudiante 2, quien también práctica danza, afirma que bailar es un ejercicio de libertad, el cual no está capturado por las lógicas y los procedimientos del poder instituido. Para ella la danza le ha permitido ser y hacer lo que le gusta, más allá de las marcas, discursos y prácticas que la sociedad impone desde lo que denomina estereotipos. Esta práctica de libertad, en sus palabras, la ha salvado. Aunque parezca un término exagerado, este posicionamiento muestra un grado importante de reflexividad en el que La estudiante 2 integra dos aspectos de su vida, desde esta práctica corporal. Por un lado, es capaz de establecer sus propias metas, sin necesidad de que otros lo hagan, tal como ocurre en la Escuela. No se trata de las metas competitivas que la convierten en sujeto dependiente del sistema educativo, sino de metas que la exigen y que le otorgan grados de libertad para actuar frente a ella misma y otros.
Otro elemento evidenciado por La estudiante 2 es el dominio de sí, comprendido en este caso como regulación de sí. Si bien en la psicología se suele hablar de la autorregulación como una habilidad fundamental de los seres humanos para controlar emociones en situaciones difíciles o de alta presión, la regulación de sí es, en palabras de Foucault (1991), el gobierno de sí. En este caso, se trata de hacerse cargo de uno mismo y reflexionar sobre lo que se es, lo que se hace y lo se piensa con el fin de construir un sistema propio de normas y reglas que se despliega en la vida individual y social con arreglo a la posibilidad de la divergencia. En este caso, el gobierno de sí es un proceso de construcción de subjetividad que está íntimamente relacionado con las prácticas corporales de estos jóvenes. Veamos:
La práctica consta de media hora de físico en donde el profesor nos corrige lo que está mal. Es una práctica más de superación, si uno le tiene miedo a hacer una bolea, es arriesgarlo a hacerlo he irlo corrigiendo. Antes de los partidos sientes nervios, pero ya al jugar te relajas, comienzas a repetirte “yo puedo, entrené mucho para esto, yo lo merezco” es como una adrenalina, porque es una competencia con uno mismo, no contra el rival (estudiante 3, entrevista 2017).
Yo empecé hace tres años, haciendo urbano, el baile social norteamericano, tomo clases todos los días de martes a domingo como ya lo dije. Salgo del colegio y de 2pm a 8pm. Practico diferentes géneros, por ejemplo, los miércoles tengo ballet, salsa y contemporánea y así todos los días cambia (Estudiante 3, entrevista 2017).
Me pareció chévere y empecé a hacer los videos. Para hacer el video, pienso en el transcurso de la semana o de los días que voy a hacer, una vez le pregunté a una amiga y ella me dijo: ¿Por qué no cantamos? Entonces comenzamos a cantar y cogí mi celular para grabar, luego lo edito (Estudiante 5, entrevista 2017).
Como se puede apreciar en los tres casos, el gobierno de sí es un aspecto fundamental en el despliegue de las respectivas prácticas corporales. En primer lugar, se observa, desde el relato de la estudiante 3, que logra hacerse cargo de sí misma a partir de tres situaciones. Por un lado, una redefinición de lo que significa aprender una práctica corporal a través de la relación intersubjetiva que establece con su maestro. Por otro, la capacidad de superar el miedo empleando como mediación social y cultural el cuerpo, proceso que exige construir conciencia corporal y asumir los desafíos del arte danzario como algo que puede llegar a ser riesgoso (extremo). Y, por último, la percepción de auto-gratificación y de goce, desde la práctica, atendiendo al trabajo realizado, los esfuerzos adicionales y la posibilidad de competir consigo misma y no con sus rivales.
En el segundo caso, la Estudiante 2 describe cómo su práctica corporal se ha cualificado y diversificado en el tiempo a partir de la organización de sus responsabilidades a lo largo de la semana y de auto-exigirse. Aquí la regulación del pensamiento y el cuerpo, como gobierno de sí, le ha permitido a La estudiante 2 apropiar varios géneros dancísticos, a la par con el desarrollo de sus actividades escolares. Y en el tercer caso, la estudiante 5 relata cómo, desde la regulación de sí, ha sido capaz de crear su canal en YouTube. Esto le ha exigido destinar tiempo durante la semana para crear los guiones y proceder al trabajo de producción y edición de los contenidos respectivos.