4.3 SLA Violation Prevention with Optimization
4.3.3 Local Search Algorithm
"No son sabios ni pedagogos, sino políticos de todos los matices. Los hay liberales, radicales, masones, conservadores, etc. Son los mismos que amonestaron a los Estudiantes cuando éstos protestaron en contra de la movilización del año 20 decretada por el siniestro Juan Luis Sanfuentes. Son los mismos que por igual motivo trataron de separar de su cátedra universitaria al doctor José Ducci. Son los mismos que permanecieron callados e impasibles -al igual que ídolos chinos-, en el momento en que la dorada juventud aristócrata impulsada por los gestos de patriotismo selvático del senador Enrique Zañartu, asaltaba la Federación de Estudiantes." (Revista Claridad de la Federación de Estudiantes de Chile, 23 de diciembre de 1922).
Como vimos en el apartado anterior, los sectores medios irán requiriendo una acción más directora por parte del Estado, que permitiese a estos sectores contar con mayor estabilidad y que lograra calmar los ánimos de los trabajadores. Mientras tanto, las huelgas se sucederán en distintos sectores; ya fueran los choferes de tranvías, los obreros y obreras del calzado, los trabajadores marítimos o los panaderos. Surgían también organizaciones que coordinaban la acción de los trabajadores, como eran la Federación Obrera de Chile (FOCH), las Sociedades de Resistencia de corte anarquista185 y más tarde, lo que será la
versión local de la anarquista Industrial Workers of the World (I.W.W).
De este modo, mientras la demanda de los obreros irá dirigida a reclamar por sus malas condiciones de vida y de trabajo y el aumento del costo de los productos de primera necesidad186, el Gobierno de Chile operaba bajo una lógica autoreferente, sin urgencias por
resolver la “cuestión social” y asumiendo que la agitación que afectaba a los trabajadores era causada por “elementos externos”. De este modo, la élite política ubicada en el parlamento -y desde el Partido Nacional (Conservador) al Demócrata- aparecerán unidas en la causa común de defender el sistema político y sus réditos. La crítica a la inoperancia política será planteada incluso por el conservador Diario Ilustrado, que rechazará el
185 Algunas Sociedades de Resistencia eran la Unión de Resistencia de Laboradores de Madera, la Unión de Carroceros y
Operarios de Carruajes, Federación de Obreras y Obreros en Calzado, Federación de Pintores y Ramos Similares en Resistencia, (Revista Claridad de la Federación de Estudiantes de Chile, Santiago, 8 de octubre de 1921) La Unión en Resistencia de Hojalateros y Gasfiteros, la Federación de Curtidores de Chile (Revista Claridad de la Federación de Estudiantes de Chile, Santiago, 15 de octubre de 1921) todas las cuales apoyarán la declaración de estudiantes después del asalto sufrido por la sede de esta última. Además, manifestarán su apoyo la I.W.W. (Revista Claridad de la Federación de Estudiantes de Chile, Santiago, 8 de octubre de 1921) y diferentes consejos de la Federación Obrera de Chile, entre ellos Consejo Federal Nº 18 de Fundidores. Consejo Federal N° 1 San Antonio. Luis A. Romero Consejo Federal N°1 Puente Alto, Consejo Federal N° 15 de Pintores, Consejo Federal N° 2 de carpinteros, Viña del Mar, Junta Provincial de Santiago (Revista Claridad de la Federación de Estudiantes de Chile, Santiago, 22 de octubre de 1921), Consejo N°1 de Ferroviarios, Concepción, Consejo N° 16 de Cargadores de Ferrocarriles, Consejo N°2 La Calera, Consejo N°1 FOCH Quinteros, Consejo Federal N°12, Consejo Federal N°14, Empleados de Comercio y Anexos (Revista Claridad de la Federación de Estudiantes de Chile, Santiago, 29 de octubre de 1921; 12 de noviembre de 1921), entre otras, lo que da cuenta de la magnitud de la organización obrera y el movimiento social y de la interacción que mantenía en su interior.
186 Desde el Diario Ilustrado conversan con el delegado de la Oficina del Trabajo en Tarapacá, don Joaquín Brito, de lo
que dicen: "Causas del malestar, muchas son las causas, nos dijo, que explican este malestar constante que se observa entre el elemento obrero
del norte. Entre ellas figuran la situación económica desastrosa porque atraviesan esas regiones, los abusos de la justicia de menor cuantía, los estragos del alcoholismo, atrapados por la explotación de este mismo vicio que hacen ciertas autoridades locales, como las de Iquique y la pampa; el desarrollo alarmante de las enfermedades sociales, el abandono en que viven los trabajadores en las salitreras, en forma verdaderamente inhumana, y muy principalmente, el predominio del elemento extranjero, sobre todo del peruano, sobre el nacional." Después señalan que
falta legislación obrera respecto de cómo deben marcharse los trabajadores de las salitreras y pone como ejemplo la reciente huelga en Iquique donde los capataces al parecer mantenían preferencias por ciertos obreros, por lo que los obreros exigieron que los turnos fueran al azar (redondilla). Exige el Diario Ilustrado además que se imponga el criterio de un 80% de la fuerza de trabajo sea nacional. (Diario Ilustrado, Santiago, 19 de junio de 1918.
cohecho y del predominio de caudillos locales y salitreros (Diario Ilustrado, Santiago, 19 de junio de 1918)187.
"Atravesamos una época en que son muy escasos los hombres que van decididos verdaderamente a sacrificarse por el bienestar del país. La mayoría de nuestros políticos no tiene más norte en su vida pública que la ambición personal a la cual sacrifican todo lo demás" (Diario Ilustrado, Santiago, 21 de abril de 1918).
Si bien, algunos miembros de la élite buscarán fórmulas para resolver el problema obrero, la élite en general estará totalmente enfrascada en negar las nuevas necesidades de la población surgidas a propósito de la migración campo-ciudad, la concentración de la pobreza, las malas condiciones de vida de los trabajadores, la extensión de las técnicas productivas y relaciones capitalistas y la inserción cada vez más dinámica de Chile en las redes de comercio mundial.
Dado este escenario de quiebre, los “extranjeros” y los “agitadores” se convertirán en una buena excusa, que permitirá a la élite negar la realidad de las demandas de cambio y culpar a agentes externos de la agitación obrera. Supuestas amenazas de países limítrofes lograrán enardecer los ánimos, reforzando el sentimiento nacionalista y el rechazo categórico y contumaz a todo lo que pareciera distinto.
"En pocos países de América como en el nuestro se pueden afirmar que hay menos campo para ideas de comunismo. No tenemos superproducción industrial, no hay saturación de población, poseemos un rico suelo abundante de recursos, a ningún hombre se le cortan sus ambiciones, el trabajador comienza a recibir jornales excelentes, una legislación obrera beneficiosa, se ha dictado y puesto régimen para el trabajo para el obrero. Y sin embargo, cada día crecen las agitaciones proletarias con sus huelgas, sus .... sus perturbaciones y sus peligros. Es el resultado de la labor de los agitadores." (Firma A.S. o Artemio Seren quien habría sido en realidad Rafael Maluenda Labarca periodista, escritor y director de El Mercurio) (Periódico El Trabajo, 13 de junio de 1925).
Al mismo tiempo, la ampliación del Estado y la emergencia de nuevos sectores educados y funcionarios, de unas Fuerzas Armadas profesionales y de una creciente intelectualidad, pondrán también presión hacia fortalecer un modelo productivo distinto.
3.2. La Razón del Discurso Obrero e Intelectual: Socialismo Científico, Autonomía y Planificación para la Igualdad
Las dos primeras décadas del siglo XX podrían entenderse como las décadas de la fe en el cambio y en el advenimiento de la tan esperada modernidad. El avance de la ciencia, así como de la sociología y la estadística auguraban la comprensión completa sobre lo desconocido, así como el posible control sobre las variables que afectaban al “organismo social”. Dicha racionalidad puesta en resolver los problemas sociales era demandada por los
187 Según palabras del diputado Radical Antonio Pinto Durán "Hace algunos años varias familias oligárquicas quisieron dedicarse a
la crianza de animales, a la ganadería y obtuvieron que se gravara con una contribución la internación del ganado argentino. De modo que se gravó con una contribución el estómago del pueblo de la clase media, para aumentar todavía más la enorme opulencia de algunas familias privilegiadas". El diputado dice que lo mismo sucedió con el tren a Salta que trató de ser construido por "unos industriales
emprendedores" al que se opuso el congreso para no afectar sus intereses en la pampa con la baja de los artículos de comercio. (Diputado Antonio Pinto Durán) (Revista Juventud de la Federación de Estudiantes de Chile, Santiago, noviembre-diciembre 1918, enero 1919).
propios trabajadores, que entendían que resolverlos pasaba por la reorganización y la planificación de producción y la vida social188.
Por otro lado, la expansión de la producción gracias a las técnicas capitalistas profundizaban y transformaban la relación capital-trabajo, haciendo menos partícipe al trabajador del conjunto del proceso productivo, pero a la vez, más consiente respecto de la necesidad que tenía el capitalista de la fuerza laboral (Región Minera, Coronel, 11 de febrero de 1922). De este modo, el trabajador empezará a autopercibirse -como ya lo hacían los artesanos- como un engranaje esencial del proceso de producción de riqueza, sino del producto mismo (alienado), sí de la producción general. Al mismo tiempo, los sectores intelectuales (profesionales), daban cuenta del aporte a la sociedad que podía hacerse desde el saber adquirido a través del esfuerzo. De este modo, se iba levantando el orgullo meritocrático de jóvenes no privilegiados, que buscaban romper con el reconocimiento secundario que les otorgaba la sociedad dado su más bajo status189.
La razón y el progreso pronosticaban avances con perspectiva social: “La humanidad tiene a su servicio lo necesario para vivir bien y libremente; pero no disponemos todos de aquello sino un grupo de privilegiados” (Juan Gandulfo) (Revista Claridad de la Federación de Estudiantes de Chile, Santiago, enero de 1925).
Los experimentos llevados a cabo por los Soviets parecían validar esta posibilidad, propiciando la acción de los trabajadores politizados y los intelectuales, que llamaban a estudiar la experiencia soviética con fines de conocimiento social (Revista Claridad de la Federación de Estudiantes de Chile, 6 de noviembre de 1920). Por otro lado, se rebelaba también la importancia de generar un capitalismo o industria interna que hiciese posible el progreso para grandes masas de población. Mientras tanto, las prácticas de autogestión y autoayuda -utilizadas por décadas por las Sociedades de Socorros Mutuos- que, desde una perspectiva cooperativa, pasaban a ser un imperante para el conjunto de los trabajadores, bajo las nuevas condiciones de trabajo.
"Los trabajadores del Universo podemos ser dueños absolutos de todo lo que produzcamos, pero es necesaria una iniciativa de hombres bien intencionados que encausen a los trabajadores en el camino del ahorro forzoso para el fomento de industrias propias. Esa es la doctrina del socialismo honrado científico que nosotros predicaremos desde las columnas de nuestro diario." (El Obrero Ilustrado, Santiago 30 de agosto de 1921).
No obstante, este avance atemorizaba a las élites en el poder, las que evaluaban con incredulidad y pánico, no solo las ideologías, sino la amenaza real de los trabajadores reflejada en huelgas, paros y -en algunas ocasiones- en saqueos y destrucción. Tanto la Iglesia Católica190, como los sectores conservadores, pero también la élite política
188 Según señalaban en la cuarta convención de la I.W.W realizada en Concepción, debía existir un control de la natalidad,
por lo que acordaban “hacer una intensa propaganda en pro de las ideas neomalthusianas o sea de la procreación consiente y limitada entre la clase trabajadora " (Periódico Acción Directa, I.W.W., Santiago, Febrero, 1926).
189 Un ejemplo de esto se dará con la formación de la Federación de Estudiantes de Chile, lo que se hará como un acto de
rechazo a la oligarquía, luego de que la Universidad quisiera premiar en un acto en la Municipalidad de Santiago, a jóvenes de Medicina que habían realizado trabajos voluntarios. Para esto, dejaron sin embargo, los puestos centrales a las más importantes familias de la capital, y los más lejanos a las familias de los estudiantes. La “afrenta” fue rechazada por los estudiantes al negarse a recibir la premiación.
190 La encíclica Rerum Novarum del Papa León XIII, en este sentido el desinterés de la élite conservadora por el destino
de la situación obreros, en especial, al ver la necesidad de plantearse una disputa política por un grupo que aparecía como de “fácil convencimiento” por parte de agitadores externos, con lo que, algunos sectores cercanos a la Iglesia terminan por apoyar las leyes aprobadas por el gobierno de Alessandri para la regulación de los beneficios obreros (Periódico Alerta, Santiago, 20 de marzo de 1926).
posicionada en el poder, veían con enorme preocupación como supuestos “elementos extranjeros” y “agitadores de oficio” sembraban ideas de “subversión” en los trabajadores chilenos.
Por este motivo, tanto la Iglesia como otras organizaciones conservadoras, empezarán a preocuparse de crear, además de organizaciones patronales propiamente tales como la Asociación del Trabajo (escindida de la SOFOFA) y la Unión Agraria (Revista Claridad de la Federación de Estudiantes de Chile, Santiago, 24 de diciembre de 1921) “sindicatos blancos”191 y prensa dirigida al trabajador, en la cual se hablaba de los males de Rusia y del
comunismo y en especial a favor de las posibilidades de granjearse un buen futuro a través del trabajo y el respeto a la autoridad: "Con inteligencia, trabajo y economía sólo es pobre aquel que no quiere hacerse rico, porque éstas son las que forman las fortunas mediante el orden y asiduidad de los sensatos.” (El Obrero Ilustrado, Santiago 30 de agosto de 1921).
Se potenciaban también organizaciones conservadoras femeninas, como la Unión Patriótica de Mujeres de Chile y la Liga de las Damas Chilenas, de profesores y de estudiantes católicos (Asociación de Estudiantes Católicos y Federación Nacional de Estudiantes192), las
que irán disputando los espacios y las discusiones levantadas por diferentes sectores “progresistas” que buscaban romper (en distintos niveles) con el orden imperante, las reglas, la moral y la estructura originaria de la desigualdad y la opresión inherente al período193.
En este sentido, se observará una importante escisión entre organizaciones que buscaban echar abajo las estructuras más profundas de toda desigualdad y la agrupaciones formadas por la élite que intentaban detener los cambios y convencer también de que el mejor camino para cambiar era el trabajo duro. Otras tantas buscaban la regulación y el reconocimiento de su parte en este espectro, así como la construcción de nuevos relatos que entregaran unidad frente a una perspectiva crecientemente clasista, individualista o liberal partidaria.
De este modo, surgirán organizaciones que representarán a sectores medios, como la Federación de Clase Media, que buscarán defender ciertas necesidades de este sector como incluso más urgentes que la de los trabajadores, debido a lo “inestable” de su posición: "El obrero, aunque le es muy útil la instrucción, y sólo gracias a ella alcanza a mejorar de condición, sin embargo, puede hacer una vida holgada sin grandes conocimientos pero en cambio, el individuo de la clase media que no se educa, corre el riesgo de llegar a ser únicamente un bracero bien vestido y nada más" (Manifiesto de la Federación de Clase Media, REVISAR, (Diario Ilustrado, Santiago, 10 de marzo de 1919); y la Asociación Nacional de Educación, que iniciará la tendencia nacionalista en esa área (Subercaseaux, 2014).
191 En 1921 la Asociación de Estudiantes Católicos indica que quiere fundar una Universidad Popular Industrial. Tienen
asociación con el Diario Ilustrado que también informa del tema (Firma Armando Fontaine) (Periódico El Heraldo de la Asociación Nacional de Estudiantes Católicos, Santiago, 17 de diciembre de 1921).
Por su parte, la organización de industriales panaderos planifica crear una organización de sindicatos blancos (Periódico El Industrial de Panaderías, Santiago, 15 de diciembre de 1925). Mientras tanto en 1921 y en rechazo a las huelgas se funda una Liga por la paz y la acción social (Periódico El Obrero Ilustrado, Santiago, 27 de agosto de 1921)
192 Esta Federación surge al escindirse un grupo de estudiantes de la Federación de Estudiantes originaria, al momento de
ser la sede de ésta última atacada por sus supuestos pronunciamientos antipatriotas (Diario Ilustrado, Santiago 24 de octubre de 1921).
193 Respecto de estas organizaciones, el diario obrero Región Minera señalaba "Este socialismo cristiano o amarillo está
patrocinado por encumbradas damas de la aristocracia, por las esposas de jueces, ministros, senadores y se dirige de preferencia a anular la acción política y social de los obreros que nunca podrán ser reducidos a la condición de rebaño.” (Diario La Región Minera, Coronel, 11
Cabe destacar que algunas organizaciones de clase media o que se autodenominaban como tales, parecen haber encarnado un ideal más bien conservador, que no consideraba caminos ni para la movilidad social de los pobres, ni para mejorar la situación de los sectores más necesitados. En su vertiente nacionalista, por otro lado, si bien propenderá a resolver los problemas sociales más acuciantes, su interés será potenciar la unidad de la “raza”, manteniendo eso sí las jerarquías.
De este modo, no verán con buenos ojos el levantamiento de los trabajadores, por lo que demandarán más presencia del Estado, pero también mayor autoridad hacia la generación de sentimientos y valores que potenciasen la cohesión. Una idea más fraternal, no obstante, será levantada por sectores medios “intelectuales”, los obreros de la mente, que se igualarán a sí mismos a los obreros del músculo, y que revivirán el interés republicano por una democracia entre iguales. El interés por más Estado o por más democracia contrastará a su vez con un Estado que se diluía en el predominio de la oligarquía en el parlamento y una democracia cooptada por el cohecho. El presidencialismo aparecerá como la respuesta más obvia al desmembramiento del Parlamento, confundiéndose la cooptación del poder con la inoperancia de las instituciones.