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9. Miscellaneous topics

9.4. Creating a menu application for multiple questionnaires

9.4.3. The logic

El plan de carrera de Chávez

A Chávez Douglas Bravo le delineó una carrera empezando como cadete desde la base de la oficialidad del Ejército. Al graduarse tenía prevista una pasantía inicial en unidades de cazadores como oficial de comunicaciones para conocer sus tácticas y recibir información de sus operaciones. Luego iría a una unidad de tanques para familiarizarse con la brigada blindada. Después iría a la Academia Militar y antes del golpe haría escala en la brigada de paracaidistas. De esta manera al sublevarse, siendo mayor o teniente coronel, tendría una amplia experiencia y sería conocido en las unidades encargadas del alzamiento. Durante ese tiempo iría madurando y ascendiendo mientras construía su logia. Era un plan de largo plazo ante el cual había que ser paciente y en el cual muchas cosas podrían salir mal.

Lo primero en no funcionar fue su pasantía por los cazadores. En esa oportunidad se salvó de casualidad de ser detectado y expulsado del Ejército. En diciembre de 1977, al ser investigado como sospechoso en la emboscada de “La Gloria”, Chávez fue transferido intempestivamente del Batallón “Cedeño” al Batallón Blindado “Bravos de Apure” en Maracay. El comandante de ese batallón, el Tcnel. Pulido Hernández no fue informado de las graves sospechas que se cernían sobre ese oficial.

Gracias a su personalidad, Chávez se ganó el aprecio y confianza de Pulido y del ٢º, el mayor Richard Salazar Rodríguez. Este último lo introdujo al coronel Vivas quien era el Jefe de Estado Mayor de La Brigada. Esa relación le permitió deambular por los batallones de esa unidad e iniciar subrepticiamente el reclutamiento para su logia. Los primeros seguidores que enroló fueron sus compañeros de promoción Jesús Urdaneta Hernández y Yoel Acosta Chirinos, quienes servían en el Regimiento de Paracaidistas y Gustavo Pérez Issa, Mario Velandia y Víctor Rojas Mujica en el Batallón Pedro León Torres. En este batallón encontró a su antiguo pupilo en la Academia Militar, el sargento técnico de ٣ª (ST٣) Orlando Madriz Benítez del Centro Especial de Formación de Oficiales del Ejército (CEFOE|). Con ellos dio inicio a su logia.

Chávez asciende a Teniente

En medio de este escenario, en julio de 1978, Chávez fue promovido al grado de Teniente entre los últimos de su promoción sin que Santeliz pudiera hacer algo para evitarlo. Las calificaciones de servicio impuestas en la Brigada de Cazadores, luego de la emboscada de “La Gloria”, no pudieron ser cambiadas a tiempo y las calificaciones de la Brigada Blindada no fueron tomadas en cuenta para ese ascenso. Por eso ocupó uno de los últimos puestos de su promoción al ascender. Este bajonazo no impidió su transferencia un año después a la Academia Militar (AMV) como estaba previsto, gracias a una hábil maniobra del Tcnel. Santeliz.

Años más tarde, Chávez evocó este incidente en su programa de televisión “Aló Presidente”, que se transmitía en cadena nacional. En esa remembranza reconoció que

fue enviado a la AMV pese a estar entre los últimos de su clase. De no haber ascendido en esa oportunidad, hubiese sido un terrible golpe para el proyecto de infiltración. Para entonces, “Fausto” ya reconocía el potencial de Chávez. En el corto tiempo en que estuvo en la Brigada Blindada Maisanta tuvo oportunidad de hacer contactos importantes. Se había ganado la confianza de varios oficiales de los grupos del general Moros Ghersi y de Santiago Ramírez. Esos contactos le serían útiles más adelante. Para entonces esperaba ser nombrado oficial de planta de la Academia Militar. Él no debía preocuparse por esto, porque de los cambios se encargarían más tarde “Rasputín” y Guerrita en la Dirección de Personal del Ejército.

El Tcnel. Carlos Santiago Ramírez

En julio de 1979 fue nombrado comandante del Batallón “Pedro León Torres” en La Brigada Blindada el Tcnel. Carlos Santiago Ramírez, el líder del grupo de “Los Panas”. Santiago era un oficial, graduado en 1962, como 2º en su curso. Había hecho una carrera promisoria y tenía prestigio entre los oficiales de blindados. Desde cadete Santiago tuvo apetito secreto por ser presidente, dando un golpe de Estado. Para ello necesitaba comandar un batallón y crear una logia. Ese plan requería esperar llegar al menos al grado de teniente coronel. Como la travesía de subteniente a teniente coronel toma 15 años, el golpe tendría que esperar.

Siendo mayor fue enviado al curso de Estado Mayor en España junto con el mayor. José María Troconis Peraza. Allí ascendió a Teniente Coronel en 1977 como primero de su curso. Su ambición de poder y sus inclinaciones políticas de derecha se acentuaron luego de estudiar tres años bajo la dictadura del general Francisco Franco a quien tomó como ejemplo.

Hasta ese momento, Santiago, aparte de controlar al grupo de “Los Panas”, el cual no era una célula golpista sino una peña de amigos, no había avanzado mucho en sus planes para organizar una logia. Él esperaba llegar a un grado más alto para iniciar el reclutamiento en serio. Durante mi carrera tuve estrecho contacto con él y con sus compañeros de promoción Ramón Santeliz Ruiz y Fernando Ochoa Antich, con quienes hice una buena amistad siendo subtenientes en el Cuartel Urdaneta. En todo ese tiempo ninguno me invitó a conspirar. Tal vez porque aún no complotaban o porque siendo Santiago muy ambicioso, no deseaba subordinarse a mí.

Santiago estaba convencido que para dar un golpe debía alcanzar un alto rango y ocupar el primer lugar de su promoción para alzarse. Para asegurarse de alcanzar las posiciones que aspiraba, además de ser un buen profesional, necesitaba apoyo político. Por eso se alió con Ochoa quien era muy amigo de CAP y los adecos. Para formular sus planes, el derechista Santiago necesitaba un estratega y esa tarea se la asignó a “Rasputín” sin darse que era comunista.

Santiago entra en acción

El clan de “Los Panas” alcanzó el grado de teniente coronel en julio de 1977. A partir de allí empezaron a salir de su letargo. Durante el mandato de CAP, Ochoa Antich fue

nombrado comandante del Batallón de Custodia del Presidente al regresar del curso de Estado Mayor. En esa oportunidad, según Ochoa, se reunieron en el círculo Santiago, Santeliz y el a conversar. En un momento dado Santeliz le dijo a Ochoa: “Fernando esta es la oportunidad. ¿Por qué no detienes al presidente Pérez? Ochoa manifestó no ser un traidor y “Rasputín” riéndose le dijo “Son bromas Fernando”12.

12. Ochoa Antich, Ibid, p. 36.

En julio de 1979, luego de la elección de Luis Herrera, Santiago fue nombrado comandante del Batallón Blindado Pedro León Torres en Valencia. Santeliz no fue nombrado comandante de batallón, por su izquierdismo.

Santiago al llegar a esta posición comenzó a trabajar en la construcción de su logia derechista, sin darse cuenta de que los comunistas le llevaban la delantera y que estaba infiltrado por los izquierdistas a través de “Rasputín”. Poco después de recibir su batallón entró en contacto con el teniente Chávez y decidió captarlo. A fin de proteger sus flancos hizo algunas jugadas defensivas. Primero se acercó al líder copeyano Lisandro “Paito” Estopiñán, el gobernador del estado Carabobo. Sus buenas relaciones con COPEI le permitieron encubrir sus movimientos en la derecha, mientras que su flanco adeco lo protegía su compadre y compañero Fernando Ochoa, quien ahora estaba en la Academia Militar.

Santiago permaneció dos años al frente del Batallón Blindado Pedro León Torres en Valencia. Desde esa posición empezó a reclutar oficiales para su logia con la cual pensaba dar un golpe de Estado. La mayoría de los militares captados por Santiago servía en la Brigada Blindada y el Regimiento de Paracaidistas en Maracay. Esas unidades eran a la vez la cantera de Chávez e inevitablemente Santiago empezó a reclutar oficiales de esa logia. Al saber de las incursiones de Santiago entre sus seguidores Chávez les ordenó: ¡Síganle la corriente!”

En la logia de Santiago había algunos miembros de su promoción, pero para efectos operativos buscó oficiales menos antiguos. Su ejecutivo era el mayor Alexis Sánchez Paz. Este era un oficial adscrito a la Brigada de Paracaidistas en Maracay, que se distinguió durante la lucha antiguerrillera de los años 60 y 70. En esa actividad sufrió un accidente en un salto en paracaídas que le lesionó la columna vertebral. El accidente le indujo dolores que lo convirtieron en adicto a la morfina. Su adicción lo llevó a acercarse a los carteles del narcotráfico.

Oficial de planta de la Academia Militar

En la institución castrense, el cargo de comandante de una unidad de cadetes es honorífico. Cada año, los militares recién ascendidos que ocupan los primeros puestos del orden de mérito en sus promociones aspiran a esa designación. Esos cargos atraen a oficiales ambiciosos que ocupan los primeros puestos en sus promociones. Aunque Chávez al graduarse estaba en un percentil alto en su grupo, la baja que sufrió por los sucesos de “La Gloria” hizo el proceso más complicado. Los últimos del curso no son enviados a comandar cadetes.

La idea de Bravo era correcta. Oficiales con alta capacidad de liderazgo al ser oficiales de Planta de la AMV ganan prestigio y ascendiente ante las nuevas generaciones. Un oficial carismático que pase mucho tiempo en ese instituto puede captar numerosos cadetes como seguidores, porque los cadetes son adolescentes con mentes maleables. El presidente Medina Angarita fue el caso más relevante, al permanecer en la AMV durante once años consecutivos ganándose el aprecio de los nuevos oficiales, pero hubo otros casos.

Precedentes históricos

El coronel José Becerra, fue director de la AMV desde 1928 a 1936, formando la generación que dio el golpe del 45. El mayor Raúl Castro Gómez dirigió la AMV entre 1947 y 1951 educando a los militares que derrocaron a Pérez Jiménez. La experiencia del general Osorio García, quien permaneció al frente de la AMV desde 1970 hasta 1974 cuando Chávez fue cadete, fue similar. Becerra, Castro Gómez y Osorio García fueron sacados del Ejército cuando se consideró peligrosa la influencia que ejercían sobre los graduados bajo su dirección.

Salvo Medina, ningún oficial que sirvió largos períodos en la AMV tomó el poder. Pese a este hecho, Douglas creía que era posible formar una generación de oficiales revolucionarios infiltrando topos desde cadetes y luego haciéndolo pasar largo tiempo como instructores en la AMV. Asumía que si sembraba a un líder carismático, que siguiera sus órdenes, podría conformar una logia desde ese instituto de formación de oficiales. Cuando estos oficiales llegaran a comandantes de batallón, con el grado de teniente coronel, controlaría el Ejército.

Los intentos de infiltración militar

La experiencia de Douglas Bravo en los años 50, después de captar a un grupo de oficiales ya graduados, e infiltrar varios cadetes en las escuelas militares, no había dado los frutos esperados. Fidel Castro, al tomar el control de la subversión en Venezuela en 1959, no creía en planes de largo plazo y ordenó a Douglas suspender esa actividad. Al replegarse Fidel en 1968, Douglas solo contaba entre los militares con algunos sobrevivientes del viejo Frente Militar de Carrera. Adicionalmente, la logia de Santeliz no se había desarrollado. El sobrino de Ruiz Guevara no tenía condiciones de líder y no fue posible enviarlo como instructor de cadetes.

Dado los pocos cargos disponibles en la AMV, los oficiales instructores normalmente no permanecían en ellos por más de dos años. La alta rotación es necesaria para dar oportunidad a otros oficiales destacados que vienen ascendiendo. Esa política de personal buscaba evitar la formación de caudillos. Por esta razón, los casos de oficiales que sobre extendieron su pasantía formando cadetes son la excepción. El caso del general Osorio García fue un buen ejemplo de un oficial que trató de establecer un liderazgo desde el tope pero fue descarrilado. Para evitar esto a Chávez se le diseñó un plan de carrera diferente.

Luego de servir por un año y medio en la Brigada Blindada, se creyó llegado el momento para que Chávez fuese transferido a la Academia Militar que sería el semillero de la logia. Los oficiales de planta tienen contacto diario con los cadetes, que son la materia prima para los cuadros de la revolución. Los cadetes por su juventud y por estar sometidos a una disciplina férrea son fáciles de catequizar y manipular. La Academia Militar sería la cuna de la revolución. Dado que Chávez tenía tras de si la mancha de la emboscada de “La Gloria” se hizo necesario hacer un rodeo para convertirlo en oficial de planta sin despertar suspicacia. La consigna era hacer olvidar ese episodio y por lo tanto debía ingresar en forma muy discreta.

Para septiembre de 1979 Chávez tenía las mejores calificaciones logradas por un teniente en la Brigada Blindada. Además tenía recomendaciones y felicitaciones no solo de sus jefes los tenientes coroneles Pulido, García y Prieto, sino también del coronel Vivas, el Jefe de Estado Mayor de la Brigada quien lo consideraba un gran oficial. Con esos laureles, más la recomendación del general Moros y los buenos oficios de Santeliz y Guerrita en la Dirección de Personal no tuvo ningún inconveniente para ser enviado a la Academia Militar.

A fin de evitar murmuraciones a su llegada a la AMV, Santeliz ideó una estratagema de diversión. Al efecto inventó un cargo para que ingresara como oficial, sin hacer ruido al Alma Mater. Para ello se aprovech ó que era un buen beisbolista y que en 1980 estaban programados los Juegos Inter Institutos Militares. Al efecto la Dirección de Personal creó el cargo de oficial asistente en el Departamento de Educación Física y Deportes de la Academia Militar. Por ser ese un cargo administrativo y no de comando de cadetes se obvió el detalle del orden de mérito por ser Chávez un héroe deportivo conocido. Así regresó subrepticiamente a la Academia en octubre de 1979 sin que nadie mencionara el incidente de “La Gloria”.

Mientras ocupó este cargo, Chávez mantuvo una baja silueta al punto que la mayoría de los cadetes de la Academia Militar no supieron que era parte de los oficiales del plantel. Como visitaba con frecuencia la Brigada Blindada, muchos oficiales creyeron que seguía trabajando allí. El plan tenía previsto que luego de un tiempo prudencial Chávez pasaría sin ser notado a ser un teniente más dentro del cuerpo de cadetes. De esa manera furtiva, Chávez volvió a la casa de los sueños azules sin que casi nadie se diera cuenta. Muchos cadetes de la época incluso no recuerdan haberlo visto como teniente en la Academia, durante sus primer año allí.

Siendo presidente, Chávez se jactó en su programa de televisión de haber sido el primer teniente de su promoción en ser instructor de la AMV. En verdad antes que el llegaron Acosta Carles y luego Jesús Urdaneta Hernández, compañeros de promoción y miembros de la logia. Posteriormente, Santeliz a pedido de Chávez envió a la Academia a otros dos miembros de su promoción solicitados por Chávez: Yoel Acosta Chirinos y José Ortiz Contreras. El envío simultáneo de cinco tenientes de la misma promoción a la AMV tampoco era común. Las promociones de Chávez y Arias Cárdenas fueron la excepción.

Un cargo a la medida

Al regresar Chávez a la Academia Militar como teniente, el director era el general de Brigada Luis Felipe Paris Sánchez y en el Comando del Cuerpo de Cadetes estaba encargado el teniente coronel Carlos Gallanti Carrillo. Hugo tenía instrucciones de no presentarse al Cuerpo de Cadetes sino al Departamento de Deportes ubicado en el gimnasio de la Academia. Al llegar ocuparía el cargo del asistente del capitán Pablo Machillanda Pinto, un oficial de comunicaciones campeón de pentatlón militar. Machillanda lo conocía, porque siendo Chávez cadete de 2º año ocurrió el incidente del Libro Rojo de Mao.

Al presentarse Chávez en octubre de 1979 al capitán Machillanda, el Jefe de Deportes se extrañó porque el cargo de asistente no existía en el organigrama y él no lo había solicitado. Ademas Machillanda recordaba el incidente del libro rojo siendo Chávez cadete. Al indagar, fue informado de que ese nuevo cargo fue creado especialmente por el Comando del Ejército para reforzar la AMV para los Juegos Inter Institutos. En estas circunstancias nadie se preocupó por saber cuál era la posición en el orden de mérito del nuevo teniente ni indagar sobre su pasado. Para el trabajo que iba a realizar tenía cualidades de sobra como deportista y Machillanda necesitaba un asistente.

Al llegar, Chávez no tuvo contacto directo con los alumnos. Su oficina quedaba en el gimnasio de la Academia Militar a varias cuadras de distancia del edificio que albergaba las aulas y dormitorios de cadetes. El aislamiento de Chávez en el Departamento de Deportes de la AMV fue cuidadosamente planificado por sus manejadores. Machillanda le asignó como función supervisar el entrenamiento de los atletas de alta competencia y del equipo de béisbol. Como ocurrió en la Brigada Blindada, su llegada no fue precedida por un reporte del incidente de “La Gloria”. De ese grupo de cadetes salieron los primeros reclutas para su logia.

El Capitán de Corbeta (CC) Hernán Gruber Odremán

En septiembre de 1978 fui enviado a hacer curso en la Escuela Superior de Guerra Naval. Previamente había hecho por correspondencia el curso de Estado Mayor del Ejército de los EEUU, pero mis superiores me recomendaron que asistiera al de la Marina de Guerra. A ese curso asistía una mayoría de oficiales navales, pero había invitados de las demás fuerzas.

Al ubicarnos en el aula me asignaron un puesto a la izquierda de un capitán de corbeta con apellido alemán y casi 2 metros de estatura. Era el CC Gruber, a quien conocía por ser hermano de Roberto Gruber un compañero mío de la Aviación Militar. Roberto fue Alférez Mayor pero Hernán no era tan buen estudiante. Hernán entró a la Escuela Naval un año después que yo, pero fue reprobado en primer año y tuvo que repetir.

Al graduarse Hernán fue enviado a la Infantería de Marina porque se mareaba navegando, lo cual lo deprimió. Siendo ambicioso quería ser Comandante de la Armada y Ministro de la Defensa, pero en la infantería de Marina lograr esas aspiraciones le iba a ser muy difícil. En las fuerzas navales los mejores cargos los ocupan oficiales de a bordo y

los infantes de marina normalmente son relegados. De todas maneras aspiraba a ascender en el primer grupo de almirante de su curso y luchas por las altas posiciones,

En el curso tuvimos ocasión de compartir aunque le llevaba le llevaba a Gruber dos años de antigüedad. De esa manera supe que compositor de música folklórica. En ocasiones nos tomarnos unos tragos con otros y Gruber era jocoso echando chistes. También cantaba y declamaba buscando convertirse en el centro de atención. Cuando tenía unos tragos de mas tendía a hablar mal del gobierno diciendo que las autoridades civiles eran

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