4.4 Improving developer work flows within CMake
5.1.2 Lua integration
Entender que las acepciones de la evaluación han variado con el paso del tiempo y los propósitos diversos que ésta asume; hacen necesaria una clasificación básica de acuerdo con su intención y perspectiva temporal en: Evaluación Diagnóstica, Formativa y Sumativa.
2.2.1 Diagnóstica.
La Evaluación Diagnóstica es aquella que se realiza previamente al desarrollo de un proceso educativo cualquiera que este sea (Díaz, 2002). De tipo específico, cuando es antes de un proceso o ciclo y de tipo macro, cuando solo le interesa reconocer si los estudiantes poseen conocimientos básicos de un ciclo a empezar. Los resultados que se obtienen en una Evaluación Diagnóstica, son de utilidad para la toma de decisiones de orden adaptativo, con fines de selección o segregación, de manera individual o grupal.
Con base en los juicios de valor que emite este tipo de evaluación, se fundamenta y modifica el planteamiento didáctico de un tópico o curso en general. El propósito de aplicación de una Evaluación Diagnóstica es la recopilación de información que identifique las capacidades cognitivas del individuo con miras a un tema a desarrollar;
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sus resultados permiten jerarquizar que individuos son competentes para abordar el tema y quienes no demuestran esas aptitudes, para realizar las adecuaciones correspondientes a los programas o planes de enseñanza.
Su aplicación permite que la diversidad de alumnos de la comunidad estudiantil se mantenga en equilibrio en la apropiación de conocimientos y, al mismo tiempo, mejorar resultados académicos; por tal motivo, se percibe que los resultados de una Evaluación Diagnóstica obtenidos mediante técnicas formales e informales, serán la base para la toma de decisiones pedagógicas, favoreciendo con ello una enseñanza basada en los principios de educación inclusiva.
Desde luego, para su eficiente aplicación, se requiere la aceptación de los estudiantes, ya que la identificación de estos conocimientos no solo permitirán al docente reajustar sus estrategias de trabajo, mostrando flexibilidad en la aplicación de sus métodos de enseñanza, sino que también se realiza en beneficio de la apropiación de conocimientos por parte del alumno, quien reconoce sus capacidades y sus deficiencias, las cuales son obstáculos que presenta al inicio de un ciclo de estudio.
2.2.2 Sumativa.
Díaz (2002) refirió que la Evaluación Sumativa, también conocida como Evaluación Final, es la que se realiza al término de un proceso instruccional o ciclo educativo cualquiera. De manera previa, debe verificarse que los criterios de una evaluación específica fueron cumplidos; porque proporciona información al docente para emitir juicios en la toma de decisiones relacionadas con una calificación y/o
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acreditación, porque al mismo tiempo permiten valorar la eficiencia de sus estrategias en su práctica educativa.
La extensión de una calificación final avala que el estudiante posee un
aprendizaje para realizar prácticas técnicas o profesionales. Coll y Martín (1993; citado en Díaz, 2002) señalaron que tan criticables son las posturas que intentan vincular y confundir la Evaluación Sumativa con la acreditación; retomando que el acreditar no significa que el individuo se haya apropiado de aprendizajes.
La utilidad de una Evaluación Sumativa radica esencialmente en la recopilación de información acerca de los conocimientos adquiridos por los estudiantes al
enfrentarlos con nuevos contenidos; es decir, informar sobre el nivel alcanzado para que el docente emita un juicio que le permita reorientar sus estrategias pedagógicas de acuerdo con los elementos contenidos en sus planes y programas de estudio.
Las conclusiones obtenidas de una Evaluación Sumativa, serán punto de partida para la aplicación de estrategias pedagógicas en futuras generaciones, haciendo visible su experiencia exitosa en las mejoras del proceso educativo, la vinculación entre este tipo de evaluación y los aprendizajes esperados, darán como resultado mejoras notarias en los procesos de enseñanza-aprendizaje; generando en el profesor el establecimiento de estrategias flexibles que le permitan reorientar sus prácticas docentes en el desarrollo de sus planes pedagógicos de acuerdo al contexto del estudiante.
Esta evaluación permite la interacción entre alumnos y profesores, en la elaboración de pruebas aplicando técnicas de autoevaluación y coevaluación; la información obtenida será la pauta de tutores y docentes para analizar el aprendizaje
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logrado por los alumnos, durante un proceso de enseñanza-aprendizaje, retroalimentando cíclicamente el proceso con base en los resultados alcanzados.
2.2.3 Formativa.
La Evaluación Formativa en el ámbito educativo aporta información del
estudiante; con respecto a ella, el docente puede tomar la decisión o reorientación de sus condiciones de aprendizaje. Castillo (2002) resalta la Evaluación Formativa como un proceso que puede ser dirigido y llevado a cabo por un profesor, con un actuar crítico, reflexivo y orientado; ésta asegura que toda apropiación de conocimiento que el alumno demuestre es valiosa y aplicable en cualquier situación que se le presente en su entorno; orienta y define a dónde se quiere llegar y permite la realización de evaluaciones en su proceso para demostrar si se lleva la dirección correcta.
Este tipo de evaluación supervisa al proceso de enseñanza-aprendizaje; su finalidad es estrictamente pedagógica, por lo que los resultados obtenidos y el análisis del proceso realizado son valiosos, ya que con ello se pretende identificar las fallas u obstáculos que requieren ser corregidos para el logro de mejores resultados.
La postura de Díaz (2002) refiere que la Evaluación Formativa demuestra el progreso de la construcción de las representaciones logradas por el estudiante. Lo anterior denota lo importante para conocer su naturaleza, significado y complejidad; además consolida el aprendizaje y sus errores como objetos de estudio para evitar que se vuelvan a presentar.
En concordancia con lo anterior, De la Torre (2005) mencionó que para llegar al éxito de una pedagogía debemos de hacer conciencia en el error, debido a que estos
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tienen un lado positivo, el cual hace viable la realización de un ajuste o reorientación al proceso.