Los datos obtenidos demuestran que al igual que la variable género, la variable edad revela la diferencia del grado de conocimiento y uso que tienen los arabismos entre los hablantes.
En el Anexo 5 se exponen detalladamente en una tabla los resultados relacionados con el conocimiento y uso de arabismos según la variable edad, en ambos grupos de hablantes
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(descendientes y no descendientes). En la misma aparece en primer lugar, el porciento de conocimiento de cada palabra, tanto en el grupo etario I como en el grupo etario II. A ello le sigue el porciento que representan los informantes que desconocen los vocablos, y al final se coloca el porciento de uso que tienen los mismos, todo con la intención de demostrar las diferencias entre el conocimiento y el uso de las unidades que conforman la muestra.
De acuerdo con los resultados del grupo de personas descendientes, en cuanto a los dos grupos etarios seleccionados, se puede afirmar que las palabras menos conocidas en su caso, son: mohíno, desconocida por el 80% de los informantes, y abalorio y albéitar, por el 70%.
En el caso de las palabras albéitar y mohíno es importante señalar que a todas las personas de ascendencia árabe del grupo etario comprendido entre los 40 y 60 años de edad, les resultan desconocidas. A ello le sigue un 80% de personas que ignoran las palabras abalorio y bórax, y un 60 % los vocablos acequia y alféizar, lo cual representa una diferencia notable con respecto al segundo grupo etario, donde el 100% de los hablantes domina todos los vocablos.
Las personas descendientes, cuya edad excede los 61 años, tienen mayor dominio de los arabismos de la muestra con respecto al grupo etario I, pues el rango mayor de desconocimiento de los mismos se tiene en el 60% de los informantes en las palabras abalorio y mohíno, únicamente.
El análisis de los resultados obtenidos en las encuestas del grupo de personas no descendientes arroja datos muy semejantes. En este casi la totalidad de los informantes desconoce la palabra abalorio, pues ello constituye un 90% del total. Del mismo modo, el 60% tampoco conoce el vocablo cúrcuma.
Vale destacar que en relación con el primer grupo etario de personas descendientes, los no descendientes más jóvenes tienen un mayor manejo del léxico de origen árabe, aunque, a diferencia de su correlato (el grupo I de los descendientes), la palabra abalorio se desconoce por el 100% de los encuestados. Otras palabras desconocidas son: acequia y alféizar, todas ignoradas por el 60% de las personas.
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En el caso del segundo grupo etario de los no descendientes, con respecto a su semejante en el conjunto de personas descendientes, este último presenta menos dificultades en el manejo de las palabras. En comparación con ellos, la palabra abalorio es desconocida por el 80% de los hablantes, y se agrega la palabra cúrcuma, igualmente ignorada por el 80%. El vocablo albéitar resulta ajeno para el 60% de los informantes.
La tendencia al desuso de algunos arabismos es indudable en ambos grupos etarios, independientemente de que se trate de personas descendientes o no. Precisamente, las palabras alberca y mohíno se reafirman como los únicos vocablos usados por el 0% de los informantes. No obstante, es válido destacar que, como en el primer caso, el conjunto de hablantes descendientes tiene incluido en su vocabulario más arabismos que el grupo de hablantes no descendientes.
Según muestran los resultados del grupo de hablantes descendientes, las palabras que se encuentran en total desuso son otras unidades como adarga, laúd, y noria, además de alberca y mohíno, que ya habían mostrado esta tendencia en el análisis de los resultados por género.
En relación con las diferencias entre las edades, se debe señalar que en el primer grupo etario de descendientes se verifican más palabras con tendencia al desuso que en el segundo. A las mencionadas anteriormente, comunes para ambos grupos, las acompañan un número mayor que incluye otros vocablos como: abalorio, acicate, albéitar, alcachofa, alféizar, alguacil, aljibe, alquimia, atalaya, bórax, dársena, cúrcuma, escarlata y hachís. En cambio, en el segundo grupo etario solo se suma a las palabras afines a los dos grupos, el vocablo baladí.
Como se dijo anteriormente, la lista de palabras en desuso por los no descendientes es más extensa, puesto que contiene los vocablos: albéitar, alberca, alcachofa, alguacil, aljibe, atalaya, bórax, cúrcuma, mohíno y sandía.
Ahora bien, el grupo de personas de edades comprendidas entre los 40 y 60 años, además de desechar los vocablos anteriores, tampoco emplea los siguientes: abalorio, acequia, acicate, alcalde, alféizar, alquimia, azafrán, baladí, escarlata, nenúfar y noria. Por su parte, el segundo grupo etario, utiliza un número mayor de arabismos, ya que a las
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comunes a los dos grupos, solo se agregan: adarga, dársena, escabeche, hachís, laúd y zaguán.
Entre las unidades que también pueden quedar en desuso, en tanto su empleo se percibe en solo el 10% del total de los hablantes, se observan en descendientes y no descendientes los vocablos: abalorio, baladí y hachís. Además de estas, entre las personas descendientes se tienen: albéitar, alcachofa, aljibe, atalaya y dársena; mientras que entre los hablantes no descendientes se encuentran: acequia, adarga, alcalde, alquimia, azafrán, escabeche, laúd, nenúfar, noria y zaguán.
2.2 Evolución semántica en arabismos activos en el español de Cuba en la provincia