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Part 2.1: Antioxidant Potentials and Phenolic Composition of Tef Varieties: An Indigenous Ethiopian Cereal

2.1.3 Materials and methods

Beethoven: el manuscrito Kafka.

Beethoven Nunca se dedicó profundamente a la práctica instrumental, porque estaba centrado en la composición. A pesar de ello su música hizo evolucionar la técnica pianística, y en ambas disciplinas fue un hombre con una gran proyección hacia el futuro.

Sus reflexiones sobre la técnica pianística las encontramos recopiladas en el

manuscrito Kafka y sus ejercicios técnicos. En ellos se ve la voluntad de profundizar en

aquellos movimientos más alejados de la técnica digital que el propio Beethoven había heredado de los clavecinistas. Así, vemos ejercicios con insólitas digitaciones que

estimulan la búsqueda de nuevos ataques, como arpegios realizados con 3-4 sobre la misma tecla, todo ello para utilizar el movimiento del brazo.

Combina los movimientos perpendiculares del brazo con desplazamientos laterales de la muñeca y de rotación. El brazo no se limita a acompañar a la mano, sino que participa activamente del ataque de la tecla.

Una de sus mayores aportaciones a la técnica a través de nuevas sonoridades, es el legato. Beethoven supuso la transición del toque suelto, basado en la articulación, a una pronunciación ligada. Esto está muy relacionado con el uso de planos sonoros hechos con la dinámica y con el timbre y con un novedoso uso del pedal.

Resulta curioso pensar que lo que hoy consideramos importantes aportaciones a la técnica actual del piano no fuese la manera de tocar que triunfaba en la época. Muchos pianistas de renombre alrededor de 1810 como Field o Hummel tenían una técnica mucho más ligada a la tradición.

Ejercicios para el Conservatorio: Adam.

En el texto de Adam no hay una intención de aportar nada original, sino que es un manual de estudio, pero tuvo gran repercusión por su implantación en el conservatorio de París.

- Aconseja la enseñanza teórica previa a la instrumental.

- Su técnica se basa en el uso de los dedos sin aportación del brazo. - Describe la utilización de los pedales.

- Habla de la necesidad de imprimir diferentes estilos a los diferentes compositores.

Otros textos de la época como los de Müller o Pollini están bastante en esta línea conservadora, de técnica digital y bastante mecanicista, donde se explotan las posibilidades de los trabajos con fórmulas rítmicas repetitivas (puntillos). Sólo se habla de algún ataque no digital en los picados de muñeca y para las octavas.

Hummell: “Escuela completa teórica-práctica de la ejecución pianística desde las primeras instrucciones elementales hasta el grado más alto de perfección”.

Teniendo en cuenta que Hummell como pianista triunfaba alrededor de 1820, y según la descripción de su manera de tocar, ligera y pulcra, cabe preguntarse cómo se adaptaría a los pianos Erard de “doble escape” que aparecen en 1824, y qué alejado estaba el gusto interpretativo de la técnica compositiva de los grandes maestros.

En su tratado volvemos a encontrarnos con una técnica estrictamente digital, con una serie de 170 fórmulas en posición fija sobre do, re, mi, fa, sol, otras doscientas con un ámbito de sexta y séptima y 241 sobre la octava. Esto nos da idea de su visión mecanicista y digital de la técnica.

TEMARIO DE OPOSICIONES A CONSERVATORIO. ESPECIALIDAD PIANO. OSCAR ARROYO. Tema 4. Evolución de la técnica pianística.

Para el desplazamiento, aconseja moverse por posiciones evitando cualquier participación de la muñeca. En el método hay ejercicios con escrituras y combinaciones que podrían parecer pensadas para una técnica más propia de Liszt. Sin embargo se encarga de apuntillarlos aconsejando el uso exclusivo del dedo.

El movimiento de la mano lo utiliza, como en los demás tratados, para el

stacatto, pero con una aportación nueva: distingue dos tipos de stacatto.

- En tempo moderado, de muñeca.

- En tempo rápido, con el dedo, parecido a un pizzicato violinístico.

Las “máquinas de estudio”.

El constante mecanicismo de la técnica y de la pedagogía hizo que en el panorama “didáctico” de principios del siglo XIX aparecieran “máquinas” con la pretensión de ayudar a estudiar. La más famosa y que ha trascendido hasta nuestros días es el metrónomo.

El quiroplasto de Logier era una barra paralela al teclado donde se apoyaba el brazo, y con una especie de guantes que se desplazaban lateralmente por una barra, en los que el alumno metía las manos. Tiene el objetivo de aislar el trabajo de los dedos de cualquier aportación del brazo y evitar movimientos.

El guiamanos de Kalkbrenner en realidad es la misma idea quitando los guantes. Al ser más manejable y sencillo se extendió más y hasta Liszt lo utilizó en un primer momento.

El dactylion de Herz nació como respuesta a la creciente necesidad de trabajo atlético muscular para vencer la cada vez mayor resistencia de los teclados. La idea era ejercitar los dedos imponiéndoles una sobrecarga: unos anillos en donde se colocaban los dedos y que estaban conectados a unos pesos por medio de poleas. Con uno de estos ingenios Schumann se lesionó y arruinó su carrera de pianista.

Pianoforte – Schule: Czerny.

Czerny supone el verdadero equilibrio y enlace entre la tradición y la técnica romántica. Aunque no destacó mucho como pianista en comparación con Hummell o Kalkbrenner, sí lo hizo como profesor. Fueron alumnos suyos figuras como Leschetizky, Kullak y el propio Liszt.

Czerny supo darse cuenta de que la enseñanza académica se estaba distanciando de las grandes figuras de la época (tenía auténtica aversión por el Conservatorio de parís), y así añadió a los 3 volúmenes de su Tratado (1839) un apéndice (1846) al que tituló “El arte de interpretar las antiguas y modernas obras para piano, donde estudia y

Hace una detalladísima descripción física de los fundamentos de la técnica, que se pueden resumir en:

- Postura del cuerpo: Recomienda colocarse centrado, erguido y con respecto al instrumento, en relación con el codo, a 4 pulgadas en la horizontal y a una pulgada de altura en la vertical.

- Posición del brazo: no demasiado cerca del cuerpo y colgando relajadamente. Como consecuencia de la distancia al teclado, el brazo queda bastante tendido.

- Posición del antebrazo: desde el codo a los nudillos debe formar una línea recta.

- Posición de los dedos: curvados hacia dentro, el pulgar también. Los dedos 2, 3, 4 y 5 tocan con la yema y el pulgar con la parte exterior.

- Los dedos, para bajar la tecla, se preparan antes ligeramente levantados, pero todos a la misma altura. Habla de una verdadera “percusión” de la tecla. - Considera que el toque general debe ser legato, y el non legato y stacatto es

la excepción. Cuando no aparece ningún signo de articulación sobre las notas supone un legato, no como antes que esto suponía toque non legato.

- Es el primero en emplear el concepto de “peso”, aunque esporádicamente. A diferencia de Hummell, que intenta solucionar multitud de figuraciones con el mismo movimiento, Czerny las agrupa según tipos de movimientos:

- Un capítulo aparte para varios dedos sobre una nota, con ataque de brazo. - Terceras y sextas partidas, junto a las escalas para la técnica digital.

- Terceras y sextas simultáneas junto a las octavas y los acordes con aportación del movimiento de la muñeca.

- Describe el toque brillante a la manera del clavicordio, “arañando” la tecla. - Habla del toque marcato o marcattisimo, para el cual está justificado el uso

del brazo.