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Difícilmente se podría refutar la relación ideológica (la genética y lingüística ya ha sido demostrada) entre los pueblos del nordeste asiático y la generalidad de los pueblos americanos, la cercanía es sobre todo con las culturas siberianas como la altaica y la amuriana (de la región del Río Amur), la cosmovisión, y la mitología en torno al sol, la dualidad universal, los elementos básicos, y los principios del movimiento y de la orientación del tiempo y el espacio son prácticamente idénticos entre las etnias del nordeste asiático y las de la América prehispánica.

En una cultura tan nórdica como la de los pueblos siberianos, el sol sale pálido y tímido en la inmensidad de un cielo infinitamente azul, esto aún en la plenitud de la primavera, de tal forma que no es de extrañar que la deidad del cielo opaque a la solar en la preferencia de los fieles de las religiones siberianas. La aves, seres aéreos, se les relaciona de manera general con las deidades celestes y por supuesto, con las solares, el águila es una de las favoritas en la mayor parte del mundo, el halcón en el antiguo Egipto; la paloma en la tradición judeocristiana; el águila y el colibrí entre los purhépechas y mexicas; el cóndor, águila y colibrí en América del Sur; son apenas algunos ejemplos.

En las culturas uraloaltaicas la presencia mítica de seres alados provenientes del mundo celestial son menos frecuentes pero no están excentas de ellos; la presencia del cuervo y del halcón tienen su importancia, a la par que las manifestaciones de tradiciones heliogenésicas de algunos de los pueblos. Es de admirar como un Estado que había adoptado el materialismo histórico como ideología oficial, como lo fue el soviético, en donde igual se había marginado las religiones y creencias mitológicas tradicionales, estas perduran, resisten, y se manifiestan con fuerza en las publicaciones literarias de la época del régimen socialista; por ciento es de admirar que se preservaron mucho mejor que en las culturas y pueblos del supuesto y dudoso "mundo libre", veamos un ejemplo:

El Cuervo y el Sol

(Leyenda de los Koriakos)

Un día, el Sol envió a la Luna, su hermana, a la tierra, para que recogiera bayas. Bajó la Luna a la tierra y se puso a recoger bayas en la tundra. De pronto se encontró la Luna a la niña cuervo. Se saludaron, hicieron las presentaciones y se pusieron a recoger juntas las bayas, llenando sendos talegos. La Luna dijo:

- Descansemos aquí un poco. La niña cuervo respondió:

- Bien, descansa tú; mientras, yo sortearé las bayas. Se tendió la Luna sobre el blando musgo y se durmió profundamente. La niña cuervo se puso a contemplar a la Luna, asombrada de su portentosa hermosura. La niña cuervo no podía apartar la mirada del semblante de la Luna. La Luna se despertó y preguntó a la niña cuervo:

- ¿Has dormido también? La otra respondió:

- Acabo de abrir los ojos y quería ya despertarte. Vamos a mi yaranga. Está muy cerca.

La Luna accedió, y fueron a la yaranga. Al anochecer, el hermano de la niña cuervo regresó de una cacería. La hermana le dijo en voz baja.

- Mira que hermosa es la Luna. Ponte mañana mi ropa y ve con ella a la tundra por bayas.

El joven cuervo se levantó muy temprano, se puso las ropas de su hermana y despertó a la Luna. Comieron carne de reno, tomaron té y fueron por bayas.

La Luna recogía bayas y preguntaba al joven cuervo: - ¿No eres un hombre disfrazado?

El joven cuervo respondió:

- ¿Qué cosa dices, niña? ¿Acaso ayer no recogimos juntas bayas en este mismo sitio?

Llenó la Luna su talego de cuero, se cansó, quiso descansar, con la niña cuervo, y vio que ésta había desaparecido. Se puso a buscarla, pero lo único que encontró fue un bonito cuchillo de caza. Le gustó mucho, lo ocultó entre los pliegues de su ropa y se puso a llamar a la niña cuervo. Por fin, cansada de esperar, se durmió.

Al despertarse, la Luna no vio a su lado el cuchillo de caza, sino al joven cuervo, y rompió a llorar, temerosa de lo que pudiese pensar su hermano el Sol. El joven cuervo se puso a hacerle caricias y consolarla.

Se levantó la Luna y voló hacia el Sol. Volvió la cabeza y vio que el cuervo le seguía. La Luna le dijo:

- ¡No podrás llegar hasta el Sol, está muy lejos y muy alto! El cuervo contestó:

- No te dejaré; volaré mientras me queden fuerzas, y si me abandonan, me estrellaré contra el suelo. No quiero vivir sin ti.

Se compadeció la Luna del cuervo, regresó a la tieira y se pusieron a vivir juntos. Pronto tuvieron un hijo.

El Sol esperaba impaciente a su hermana. Los hijos del Sol cantaban tristes canciones, llorando a la herniosa Luna. Pero ella no volvía. Bajó el Sol a la tierra. Iluminó con rayos toda la tundra y todos los montes, desfiladeros y ríos. Uno de los rayos cayó sobre la Luna, la hermana del Sol. Llegó el Sol a la yaranga del cuervo. Entró y vio allí a su hermana. Le preguntó:

- ¿Porqué, hermanita, llevas tanto tiempo en la tierra? La Luna respondió:

- Soy culpable ante ti. Pero tengo marido y un hijo. Se enfadó el Sol y se puso a discutir con el cuervo, al que le dijo:

- La Luna es mi hermana, y su sitio esté en el cielo, debe regresar allí.

El Cuervo objetó:

- La Luna es mi mujer, y tiene un hijo.

Estuvieron largo tiempo discutiendo a quien pertenecía la Luna. Por fin resolvieron dirimir el litigio mediante una competición de mujeres. Aquél a quien perteneciese la mujer que hiciera más pronto una prenda, se llevaría a la Luna. El cuervo llamó a la mujer armiño, y el Sol, a la mujer ratón. Les dieron unas pieles de reno y les mandaron hacer unas kujliankas.

Las mujeres pusieron manos a la obra. La mujer armiño hizo su kujlianka en un dos por tres, mientras la mujer ratón apenas si había cosido la mitad de la suya.

Llamó el cuervo a la mujer tarbagán, y el Sol, a la mujer gato de la tundra. Les mandaron que hicieran unos pantalones de piel. Se pusieron a coser. La mujer tarbagán terminó en un dos por tres tos pantalones, mientras la mujer gato de la estepa apenas si llevaba la labor por la mitad.

Llamó el cuervo a la nutria, y el Sol, a la zorra. Les mandaron que hiciesen unas medias de piel. La nutria hizo su par en un santiamén, mientras la zorra sólo alcanzaba a terminar una. Llamó el cuervo a la mujer oso, y el Sol, a la mujer lobo. Les mandaron que hiciesen sendos pares de manoplas. Se pusieron manos a ello. La mujer oso terminó en un abrir y cerrar de ojos su par, mientras la mujer lobo sólo hizo una. Vio el Sol que perdía y envió sus rayos en busca de la mujer de hielo. Trajeron tos rayos a la herniosa mujer de hielo. La mujer de hielo refulgía iluminada por los rayos del Sol, y su semblante radiaba alegría. El cuervo, lleno de envidia, se disgustó de que el Sol poseyese una mujer tan hermosa. El Sol dijo:

- Dame a mi hermana y quédate con la herniosa mujer hielo.

El cuervo lo pensó y dijo:

— No. La Luna es ¡a mejor de las mujeres.

Envió el Sol a sus rayos en busca de la mujer de nieve. Trajeron los rayos a la mujer de nieve, que entró en la yaranga y se encendió, rutilante, con diversas luces y multitud de claras estrellas. La yaranga se llenó al punto de luz y de alegría. El cuervo no pudo soportar la prueba y dijo: Llévate a tu hermana y dame a esas dos mujeres tan bellas. Se quedó el cuervo con la mujer de hielo y la mujer de nieve, mientras el Sol y la Luna subieron al cieto.

El Sol se enfadó con el cuervo porque había olvidado tan pronto a su hermana y se marchó tras el mar, a lejanos países meridionales. Desde entonces la tundra es fría y oscura en invierno.®

Ciertamente la leyenda koriaka resuelve de manera amable la disputa de la luna por parte del sol y el cuervo, la salida diplomática fue simplemente el soborno y después el reproche con un diplomático retiro del sol al las tierras meridionales, dejando con despecho sin luz a las tundras siberianas. Entre los antiguos mexicanos, no tendría el mismo destino el conflicto mítico entre la deidad solar Huitzilopochtli (el colibrí zurdo) y su hermana Coyolxauhqui, la que por intentar asesinar a su madre Coatlicue y a él mismo, con el apoyo de sus hermanos los cuatrocientos surianos, Huitzilopochtli le cortó la cabeza, y desmembrada Coyolxauhqui fue tirada hasta el cielo en donde se convirtió en la Luna.

A continuación se presentan diferentes notas y referen- cias cortas sobre las deidades solares, celestes, la dualidad y los conceptos anímicos entre los diversos pueblos siberianos, particularmente los de la región ártica, en donde se pueden distinguir, entre otros, a los siguientes grupos étnicos: los " Unión de Escritores de la URSS. El Cuervo y el Sol (de los Koriakos).

yakutos (cuenca del rio Lena), los tungus (ubicados al este del río Yeniséi), los chukchi (habitantes del extremo nordeste de Siberia), y en Escandinavia los saami, más conocidos como lapones.

Por la parte más nórdica de América se encuentran dos grupos étnicos con los que comparten la cultura ártica: los aleutinos, formado por los habitantes de las Islas Aleutianas y el de los inuit, que ocupan las zonas más gélidas84.

Los tungús

Los tungús son el pueblo que más se ha expandido por el nordeste asiático, se les encuentra por el Oeste desde el río Yenisei, por el Este desde Mongolia, el norte de China (Manchuria) y la Isla Sajalín. Las lenguas de la rama tunguso- manchú, son las de mayor difusión y diferenciación dialectal de la familia altaica, esto como resultado de que históricamente los pueblos tungús-manchúes vivieron forman- do comunidades pequeñas de pescadores a lo largo de la costa asiática del Pacífico o formando bandas nómadas poco

84 Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes Saavedra. £/ origen del mundo. Cosmogonías de las diferentes culturas. Cosmogonía del pueblo inuit. URL:http://www.cervantesvirtual.com/historia/TH/cosmogonia_inuit.shtnnl.

numerosas de cazadores y criadores de renos que se diferenciaron lingüísticamente Las lenguas tungus se hablan por minorías en el norte de China (oroqen udige), en Sibeπa y el Extremo Oπente (evenki y even), hasta hace poco se hablaban en el norte de China, donde el manchu la lengua de los últimos emperadores chinos gozo de prestigio a tal grado que la literatura clasica china se tradujo al manchu, escritura derivada del silabario ligur, actualmente el manchu esta próximo a la extinción85

Los tungus que han sobrevivido conforman diferentes etnias regionales, identificadas sobre todo por la lengua en el extremo oriental se encuentran los tungus amuπanos, entre los nos Amur y el Usuπ y el mar de Japón, habitan los udehe y un poco mas al norte los nagda, en la isla de Sajalín viven los orok, la mayor parte de los tungus del norte son los evenk, se les divide a su vez en cuatro grupos, los tungus del

85 Las Lenguas del Mundo. Tunguso-Manchú. URL: http://www.proel.org/mundo/tungusoma.htm.

Yenisei, los yakuto, los transbaikalianos, y los de Manchuria- Mongolia, además se ha adicionado como unidades lingüís- ticamente autónomas a los evene o lamut. Para los tungús el universo consta de tres pisos: el mundo superior, el inferior, y separados por la tierra86. El mundo superior o reino celestial

de divide en diferentes cielos superpuestos en donde viven el sol, la luna, las estrellas y todas las divinidades celestes. La mayoría de los tungús veneraban a Buga o Boga, una deidad neutra, ociosa o pasiva que no intervenía de manera activa en los asuntos cotidianos de la gente, pero que a cambios representaría la personificación animista del universo o del cielo como hacedor y soberano primigenio de todo cuanto existe, guardando una jerarquía dominante sobre los demás espíritus o divinidades menores, y preservando igualmente una supremacía sobre todas las criaturas terrestres, incluyen- do hombres y animales87.

Los tungús del Yenisei o evenk del oeste, consideran que la deidad suprema toma el nombre de Mayin, el dios del cíelo que toma fuerza gracias a la crianza de los renos; la palabra Mayin significa "el que da la vida", de ma "dar", e in, "vida", otra traducción es "el que había prestado el alma humana" (de omi, "alma"). Para los goldes de orillas del río Tungusa Pedregoso, el dios celeste es Enduri o Ekseri, el que desempeñaba un papel activo como dispensador del éxito de la caza88. Al menos Mayin y Enduri estarían íntimamente

relacionados con el concepto de una deidad suprema de los sustentos, esto es evidente sobre todo después de considerar que los tungús subsistían primariamente de la casa y la pesca, es por tanto coherente que la más grande de sus deidades tenga que ver con el aprovisionamiento del alimento. Tal vez en consecuencia de lo mismo, los animales como el oso, el reno, el alce, el tigre, y los mamíferos marinos eran venerados, pues se les suponía que estaban dotados de espíritus protectores y señores soberanos de los bosques y en su caso de las aguas y mares. En un pueblo de tales características, el concepto de la dualidad tiene manifesta- ciones específicas, los espíritus de la caza se les representa como "madres" o "padres" de los distintos animales89.

La dualidad anímica del ser humano. Para los tungús el ser humano tiene dos tipos de almas: el alma libre (chantan, haría, paría, tanja), y las diversas almas corporales. El alma corporal general se denomina bajen, según los evenk

88 El mundo superior e inferior se expresa mejor con los términos de mundo

celestial (lo de arriba) e inframundo (lo de abajo), y la superficie de la tierra que separa ambos universos. Nota del autor.

87 Paulson, Ivar. Vil Las Religiones de fos Pueblos Árticos. En Les Religiones

en los Pueblos sin Tradición Escrita. Historia de las Religiones. Siglo XXI. Vol.

11, segunda ed., 1982. México, p. 456.

88 Paulson, Ivar. Op.cit., p. 456.

89 Paulson, Ivar. Op.cit., p. 458.

occidentales, el alma corporal de la vida, o alma de la respiración (erikse, erga, ergeni). De enorme importancia, como se verá en el tomo 2 de esta obra, es el concepto del alma en proceso de crecimiento o de cambio con la edad de la persona; entre los tungús del río Amur como entre los evenk del oeste existe un concepto particular del alma del niño (omi), una entidad preliminar que el niño recibe antes de conseguir el alma que ordinariamente portará como adulto. Algunas de las funciones del chamán están relacionadas a este tipo de alma, durante sus funciones, él tiene que ir hasta el cielo para traer el alma perdida de un niño enfermo, de igual manera debe de encontrar las almas de los enfermos adultos que se perdieron o que fueron robadas por los espíritus maléficos de los muertos, además debe acompañar el alma de los difuntos hasta el reino de los muertos. El alma libre es considerada generalmente como la que representa al difunto en el más allá, ya sea en el inframundo, o mundo de los muertos (buni), en el mundo de los cielos o país celeste de las almas (omiruk) o en algunas de las moradas míticas situadas al oeste o al norte90.

Otro concepto importante entre los tungús y los aborígenes americanos es el del chamán91, entre los

primeros se le conoce como suman, saman, o haman, palabra emparentada con el sánscrito gramana, o con el pali samana, que significa en ambos casos "monje mendicante", igual sentido con la palabra china éa-men; mediante el ruso, y luego el francés, se difundió al mundo occidental y hoy día se le reconoce como un término internacional de las ciencias de las religiones para designar al mago estático y visionarios92,

99 Paulson, Ivar. Op.cit., pp: 459-460. Se pueden trazar numerosos

paralelismos entre las concepciones anímicas del ser humano entre los tungús y las diferentes etnias americanas, como por ejemplo entre tos nahuas y sus entidades conocidas como tonalli, leyolie, e M>. Nota del autor.

91 Chamán, palabra prestada del francés chaman, y este a su vez del tungús

saman, de manera genérica se le dice asi al hechicero supuestamente dotado

de poderes y fuerzas sobrenaturales capaces de sanar a los enfermos, adivinar, invocar y comunicarse con los espíritus. Real Academia Española de la Lengua. Una definición más amplia: El chamanismo es un interesantísimo

fenómeno, poco conocido, cuyo origen se remonta a la prehistoria de la humanidad. Según la definición de la New British Encyctopedíβ, el chamen es una persona a quien "se atribuyen poderes para curar a tos enfermos y comunicarse con el mes allá". Su actividad está orientada a sanar, actuando en áreas de la realidad que en muchas ocasiones comparte con los médicos y tos místicos; en términos generales, su tarea consiste en restaurar la salud, limpiar, purificar, reparar, mejorar las relaciones del individuo con su grupo y dar sentido a to que ocurre, explicitánäolo. Lo que diferencia especialmente al chamán de sacerdotes, magos o curanderos es que utiliza para el desarrollo de su actividad estados modificados de conciencia • a veces iderÉñcados con el trance o viaje -, en los que puede entrar a voluntad. Poveda, José María. Chamanismo. El arte natural de curar. Introducción, p. revisada el 29 - 09 -

2002.

URL: http://www.isid.es/chaman/chamanes/intro.htm

92 Paulson, Ivar. Op.cit, p. 460. El concepto de nahualli o nagua, y en cierta forma del tic'itl, entre los nahuas, son una verdadera réplica del chamán tungús. Lo mismo se puede decir de ios ak'charml entre los tzotziles, los mam-acame

de prácticas relacionadas con la creencia en espíritus tutelares a menudo zoomorfos, y funciones médicas y adivinatorias. El término chamán es conceptualmente idéntico al de nahual entre los nahuas.

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