3. Bus Driver Behaviour
3.4 Measuring driving behaviour
Los trabajos institucionales tienden a utilizar una metodología cuantitativa por medio del estudio estadístico de los resultados académicos. Se incluyen variables referentes a las condiciones socioeconómicas y en algunos casos, a los antecedentes escolares. Muchos de estos trabajos reportan únicamente los resultados de la investigación, sin ser clara la metodología utilizada ni las decisiones analíticas que se tomaron en función del manejo de los datos.16 Contrariamente, los no asociados se han dirigido sobretodo al análisis cualitativo del fenómeno por medio de factores como la motivación y la integración escolar.
En el caso de las investigaciones basadas en los resultados estadísticos del desempeño escolar destacan Chaín et al. (2001) y Chaín y Ramírez (1997). Estas investigaciones Muestran rigor en el uso de instrumentos de análisis estadístico, la selección de variables y la correlación entre aspectos de la trayectoria escolar previa y aspectos socioeconómicos. Esto es relevante dado que plantean la necesidad de conocer a los estudiantes universitarios para mejorar su retención, aún cuando es de resaltar que los datos con los que dan cuenta de quiénes son los estudiantes, se refieren exclusivamente a su nivel socioeconómico y resultados escolares.
Igualmente con una metodología estadística se encuentran los trabajos de Blanco y Rangel (2000) así como Rangel (2004) y Chaves (2002). En el caso de éste autor por ejemplo se realiza la descripción del comportamiento de dos generaciones con base en las tasas de aprobación, reprobación, retiro voluntario, retiros justificados en cada curso, número de estudiantes que regresan a clases y matrícula total respecto al número de estudiantes que se inscribieron.
En un análisis similar, pero que intenta utilizar algunos aspectos teóricos desde la sociología y la antropología, se encuentran las investigaciones de De Garay (2005:28), quien utiliza una metodología que denomina cuanti-cualitativa. En realidad tiene una clara preponderancia de la primera, pues las entrevistas incluidas no son analizadas a un nivel
16 Algunos de estos trabajos no explican la metodología utilizada debido a que se publican bajo el formato de reportes de investigación o
artículos de revistas especializadas. Entendiendo las limitaciones que se encuentran debido a las condiciones del espacio o de la forma de publicación, no es menos importante mencionar que una lectura de los resultados sin los criterios bajo los cuales fue construido el dato estadístico, presenta serias dificultades para su comprensión e interpretación.
de profundidad. En una situación similar aunque con mayor énfasis en la parte cualitativa se encuentra Allen (2000), Cú Balán (2004) así como Durán y Díaz (1990).
Algunos autores combinan el trabajo estadístico con elementos metodológicos de índole cualitativa, entre este tipo se encuentran los trabajos de Durán y Díaz (1990) quienes realizan una propuesta para “establecer un modelo de investigación para el estudio de la deserción a nivel superior” (Durán y Díaz (1990:3). Hay poca claridad en la metodología usada así como una gran cantidad de hipótesis, aunque me parece que el texto es atinado al llevar a cabo entrevistas a los alumnos. Con base en el trabajo cualitativo, los autores consideran que las acciones institucionales son fundamentales para disminuir el fenómeno “Es claro para la institución que el problema tiene causas internas y externas a la misma, y por lo tanto la solución al problema no se encuentra enteramente a su alcance. Sin embargo, si se toman medidas internas al problema puede reducirse a niveles tolerables” Durán y Díaz (1990:3).
En una línea similar, Piña y Pontón (1997) igualmente analizan la eficiencia terminal considerada como la titulación en la UNAM. Sobresale el número restringido de casos que analizan y que no expongan los resultados de la entrevista aplicada a los estudiantes, lo que genera gran confusión en el lector.
Por otro lado, Abarca y Sánchez (2005) estudiaron las características de los jóvenes que abandonaron sus estudios en la Universidad de Costa Rica, para lo cual se realizaron entrevistas en profundidad. Resultan interesantes los resultados de las entrevistas, por ejemplo se menciona que más del 60% de los jóvenes opinaron que la institución pudo hacer algo para retenerlos. Con base en estos resultados los autores recomiendan entre otros elementos, modificaciones en la forma como la universidad está organizada: mejorar la opción de horarios, los canales de información institucional y el “entorno burocrático”. Es decir, hay una serie de resultados de gran interés para generar estrategias institucionales dirigidas a disminuir la incidencia del fenómeno, lo cual no existe en el resto de las investigaciones consultadas.
En el caso de Rodríguez y Leyva, fue llevado a cabo un acercamiento a la deserción escolar en la UAM a partir de los resultados históricos de la institución (Archivo General de Alumnos). Con base en las clasificaciones de “baja definitiva” y “baja reglamentaria”,
encuentran que el mayor egreso es para la Unidad Xochimilco, mientras que la mayor proporción de abandono es para Iztapalapa. Al revisar el desenvolvimiento de dos generaciones (1994 y 2002) distinguen temporalmente dos tipos de abandono: deserción temprana y tardía. La primera generación tiene un mayor número de desertores tempranos y la segunda de desertores tardíos. Como dato de mayor interés, los autores destacan que muchos de los jóvenes que habían abandonado sus estudios retornaron a la UAM después de algún tiempo, aunque en la primera generación “los que abandonan más de seis trimestres continuos son más propensos a ya no retornar a los estudios” (Rodríguez y Leyva, 2007:106).
En el caso particular de la Unidad Iztapalapa, quienes abandonan son los estudiantes que tenían perfiles medios y no quienes tienen los resultados académicos más bajos. Sin embargo, es notoria una contradicción en los resultados obtenidos y las conclusiones finales. De acuerdo con los resultados de un cuestionario aplicado a los jóvenes, se encontró que las causas que tienen mayor peso para abandonar la institución son relativas al desempeño escolar, es mínima la proporción de quienes consideran que la organización académica influye en este fenómeno. Sin embargo, hacia el final se indica que aunque los estudiantes consideran que los profesores tienen un buen perfil académico, tienen poca disposición para desarrollar el sistema dinámico que constituye la organización trimestral de esta universidad.
Entre los trabajos que utilizan una metodología exclusivamente cualitativa podemos mencionar a Andrade (2002) y De los Santos (1993), que exploran aspectos relativos a la percepción de los alumnos, los profesores, aspectos como la cultura escolar y la motivación. En el conjunto de documentos incluidos para esta revisión, únicamente en los trabajos de Tinto (1989, 1993a, 1993b) y Andrade (2002) encontramos propuestas teóricas.
Andrade (2002) y Allen (2000) consideran que la motivación de los estudiantes es un aspecto de importancia mayor para el estudio del abandono escolar. Allen considera que la primera impresión de los alumnos al ingresar a la universidad no es decisiva de la motivación y el promedio escolar, aunque contrariamente, el deseo de concluir la escuela en grupos minoritarios se relaciona con su persistencia, es decir, la capacidad de mantener un fuerte deseo de concluir los estudios pese a las carencias socioeconómicas y la falta de apoyo emocional de la familia.
En este sentido, Tinto (1989, 1993a, 1993b) considera que la imposibilidad de lograr la integración escolar, tanto en términos educativos como sociales a la vida social y al trabajo de los profesores, es una razón importante para abandonar el college, sobre todo para aquellos estudiantes que pertenecen a minorías, los extranjeros, los estudiantes desaventajados académicamente y quienes emigran de sus localidades a las grandes universidades.17 Si bien no utilizada a profundidad una metodología cualitativa, De Garay
(2004,2005) comparte con Tinto el que la integración académica, social y cultural a las prácticas de la universidad sea como un componente de retención escolar.
En la mayoría de los casos, en los documentos consultados se acentúa la importancia del aspecto temporal en el estudio de la deserción y las trayectorias escolares. En particular el primer año de estudios funciona como un “filtro” para eliminar a algunos estudiantes que encuentran mayores dificultades para asimilar los contenidos, la integración a las prácticas académicas y sociales de la institución, o para coincidir con sus expectativas en relación con la universidad, su carrera y futuro laboral (Tinto, 1993a, De los Santos, 1993, s/f, De Garay, 2004, ANUIES, 2000, Orozco y Fresán, 2001).18 Con base en estos elementos, ¿qué políticas o acciones estratégicas son propuestas para la disminución del abandono escolar?