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2.2 The IEEE 802.15.4 protocol

2.2.3 Medium access control layer

!Materiales Requeridos: Al menos quince Rompehielos para cada persona. Los participantes deberán tener consigo su Tarjeta Rápida de Referencia.

ABRIR EN ORACIÓN

COMPARTIR SUS EXPERIENCIAS

Compartan en breve los resultados de la tarea previa “Salir de Su Zona de Comodidad.” ¿Qué sucedió esta semana pasada cuando le diste a alguién un folleto evangélico? ¿Cuál fue la reacción de la persona? ¿Dio inicio a una con- versación acerca del Señor? ¿Sentías nervios antes de hacer- lo? ¿Cómo te sentiste después?

TEMA PARA REFLEXIÓN

Ya has estado cuatro semanas en este curso. ¿Te ha ocurrido algo emocionante en cuanto a compartir tu fe? ¿Cómo está tu factor de temor? ¿Has podido resistir los pensamientos de desanimo? Recuerda siempre el lado positivo de los susurros del enemigo: el temor te puede mover a orar. Esta es una verdad maravillosa. Oir contínuamente las palabras “no puedes hacer esto” puede profundizar tu confianza en Dios. Por supuesto que no puedes hacerlo—sin la ayuda de Dios. Que las rodillas temblorosas te lleven a ponerte de rodillas. Es entonces que lo negativo del temor viene a ser lo positivo de la oración.

Así que no dejes que te pare en seco el temor. Antes bien, que te sirva de recordatorio para depender de la fort- aleza, sabiduría, y habilidad de Dios. Fue el temor que llevó a Jesús a las rodillas en el huerto de Getsemaní. Que el temor te lleve a las rodillas, luego niéguete a ti mismo, y sin verguenza, toma la cruz y sígue a Aquel que te dio Su vida.

VER EL VIDEO Elaborando el Mensaje (35 minutos)

Aplicar los Principios

!Nota para el Líder: Pide a los participantes sacar sus Tarjetas Rápidas de Referencia y juntarse de dos en dos (preferible- mente con el mismo sexo, y compañeros diferentes que en sesiones previas).

Discutan cada pregunta abajo y luego desempeñen los roles, usando la Tarjeta Rápida de Referencia como guía, pasando por todas las letras en QHJD y CAPTA. Ayúdense el uno al otro a practicar, uno jugando el papel del cris- tiano y el otro un inconverso típico. Si jugar a los papeles está fuera de tu zona de comodidad, inténtalo de todos modos. Te ayudará a vencer tus temores en general, y de eso se trata este curso.

1. ¿Cuál es el primer paso? ¿Qué representa esa letra? Tomen turnos haciendo las preguntas como cristiano, dejando que su compañero “inconverso” conteste. 2. ¿Cuál es el segundo paso? A tu compañero, hazle la pre-

gunta “Q” de nuevo, y luego sigue con la pregunta “H”: “¿Has guardado los diez mandamientos?” Esta no es una pregunta ofensiva porque la mayoría de la gente cree que es buena y que más o menos ha guardado los man- damientos.

3. Ahora abre la discusión de los mandamientos haciendo las preguntas, “¿Alguna vez has mentido? ¿Alguna vez

has robado algo? ¿Alguna vez has mirado con lujuria?” Recuerda, no estás juzgando a nadie; solamente haces preguntas, como un doctor haciendo preguntas a sus pacientes para descubrir si tienen las síntomas de alguna enfermedad.

4. ¿Cuál es el tercer paso? Hazle esta pregunta a tu com- pañero, permitiendo bastante tiempo para la respuesta. Anima a la persona a pensar con cuidado porque es un asunto tan importante, y pídele que sea honesto.

5. ¿Cuál es el cuarto paso? Haz esta pregunta con seriedad. Si la persona dice, “Al infierno,” muestra que ve su terri- ble situación. Si reponde, “Al cielo,” ayúdale ver el error de su pensamiento al recordarle que ya admitió mentir, robar, cometer adulterio, etc. Explica que porque Dios es bueno, tiene sentido castigar el pecado (Apocalipsis 21:8; 1 Corintios 6:9,10; Romanos 6:23). Y el infierno es el lugar del castigo de Dios.

6. Cuando hablas con un inconverso, ¿qué debes esperar ver antes de compartirle las “buenas nuevas” del evange- lio? ¿Qué tratas de detectar en la persona?

7. ¿Qué representan las letras CAPTA? Practica usando las frases de CAPTA, uno por uno, de la misma manera que hiciste con QHJD. Recuerda, estas frases son simple- mente una estructura, no un guión. Usalas como las rueditas de aprendizaje al aprender a pasearte en bicicleta. Memoriza las frases durante el curso, y cuando te sientes confiado, usa tus propias palabras, inyecta tu personali- dad, y sé tú mismo.

IMPORTANTE: Lleva siempre contigo la Tarjeta Rápida de Referencia, repasándola diariamente hasta tener memo- rizados estos acrónimos. Tendrás que referirte a la tarjeta en las sesiones restantes.

Al abordarse la última pasajera en un vuelo muy lleno, ella miró su boleto y dijo, “Me toca a un lado de ti.” Pensé, Grandioso,

ya no tengo lugar para poner mi libro. Estaba leyendo Los Pasos del Maestroy estaba bien absorbido en el capítulo 16,

“Cómo Compartir Tu Fe,” cuando de repente me di cuenta que se suponía que haría contínuamente lo que el libro recomendaba.

No soy una persona tímida, pero cuando se trata de asun - tos de tanta importancia como la vida eterna me pongo m

uy quieto. Sentado en mi asiento, me di cuenta que esta person

a a mi lado tal vez no estaba asegurada del juicio venidero. Eso m

e molestó. Cerré el libro y le pedí a Dios valor. Vi que ella

estaba leyendo un libro y noté la palabra “Dios.” Le pregunté, “¿Buen libro?” Contestó que sí, explicando que era una historia fi

cticia acerca de un hombre que escribe obituarios para un periódico.

Sin pensarlo, le pregunté, “¿Qué crees que suceda cuando te mueres?” Ella dijo, “Eso podría llevarse horas para contestar y debatir.” De allí, seguí con el acercamiento “QHJD.” Le llevé por. . . “¿Qué dices . . . te consideras una buena persona?”, a var- ios de los diez mandamientos, y luego directo al dia del

juicio final. Tracy escuchó con mucho cuidado, hizo preguntas, y d

ejó caer la cabeza lentamente mientras hablábamos.

Cuando aterrizamos, ella dijo que quería compartir lo que acaba de oír con su marido. Además, su suegra y amiga habían estado tratando de conseguir que fuera a un estudio bíblico desde tiempo atrás, pero nunca le había explicado “esto

” de esta manera.

Quince minutos antes, había estado en mi diminuto asiento con sudor corriendo por mi espalda, y ahora, ¡yo iba saltando

por la terminal! —Erik M.

CITA DESTACADA

!Nota para el Líder: Predica esta confesión con ternura y sin- ceridad:

Aunque fuere totalmente egoista sin tener cuidado por cosa alguna fuera de mi propia felicidad, escogería, si Dios me lo permitía, ser ganador de almas; porque nunca conocí felicidad perfecta, rebosante e indecible de la clase más pura y enoblecedora hasta primero saber de uno que había buscado y encontrado al Salvador por medio mío.

—Charles Spurgeon

EL PROGRESO DEL PREDICADOR

Los personajes: Cristiano y Gus Talujuria

Escenario: Cristiano y Gus Talujuria son vecinos quienes se encuentran en la oficina de correos.

Cristiano: “Hola, Gus. Que bueno es verte de nuevo.”

Gus Talujuria: “Hola, Cristiano. ¿Qué hay?”

Cristiano: “El Cielo. ¿Aún crees que vas a ir allá?”

Gus Talujuria: “Seguro. Ya te dije, soy tan bueno como cualquier cris- tiano.”

Cristiano: “Ese no fue el caso la última vez que hablamos. ¿Te has olvidado cómo habías quebrantado todos esos man- damientos que vimos? ¿Aún estás codiciando a las mujeres?”

Gus Talujuria: “Absolutamente. Me encanta. Aquello que tú ves como lujuria, yo veo como placer. No hay nada malo en mirar a una mujer y pensar que es hermosa.”

Cristiano: “Tienes razón. Eso no tiene nada de malo. Pero recuerda lo que te dije. Dios dice que está mal codiciarla. El lo llama adulterio del corazón.”

Gus Talujuria: “¿Y cómo se sabe la diferencia?”

Cristiano: “Tu conciencia. Te dirá cuando ‘mirar’ se con- vierte en ‘codiciar,’ si la escuchas.”

Gus Talujuria: “Pues, como te dije, a mi me da mucho placer.”

Cristiano: “Solo el hecho que te da placer no significa que esté bien. Muchas cosas le pueden dar placer a una per- sona—como provocar un incendio, o un emocionante robo de bancos. Puede ser como una descarga de adrenalina para algunas personas, con una recompensa grande al final si puedes burlar a la policía. ¿Sabías que Jesús dijo que si tu ojo te causa pecar, sería mejor sacartelo que dejar que ese pecado te lleve al infierno?” Gus Talujuria: “No creo que Dios me envíe al infierno por

solo mirar a las mujeres. ¡Caramba—mira a esa! #!@&*!”

Cristiano: “Gus. Mírame por un momento. Dios no te enviará al infierno por solo mirar a las mujeres, pero sí te enviará al infierno por codiciarlas, cometiendo adul- terio con ellas en tu corazón. Escucha, odio terminar así nuestra conversación, pero me tengo que ir. Toma mi tarjeta con mi número telefónico. Llámame el día que te vas a morir. Entonces, podemos hablar más de la eternidad.”

Gus Talujuria: “¿Eh? Yo no sé cuando voy a morir.” Cristiano: “Exactamente. Gracias por platicar. Adios.” Sé sensible acerca del momento para terminar la conver- sación. Si Gus quiere hablar más, asegúrate de hacerlo, pero no le des el mensaje del perdón de Dios a menos que empiece a mostrar preocupación por su salvación. La lujuria es un

pecado tan cegador y poderoso, y el hombre no lo va a querer soltar si no se convence que está en su mejor interés hacerlo. El infierno es una buena razón para hacerlo.

Usa la analogía que la lujuria es como un brillante palo de dinamita en mano de un niño. Le encanta la chispa y lo detiene con delicia delante de su cara, sin darse cuenta que lo matará. La lujura brilla delante del inconverso, pero trae destrucción terrible. La Biblia dice que “cuando la pasión ha concebido, da a luz el pecado; y cuando el pecado es con- sumado, engendra la muerte“ (Santiago 1:15 LBLA) Trata de despertar a tus oyentes con la ley y vuélvelos al Salvador con denuedo y compasión.

!Nota para el Líder: Enfatiza la importancia de completar las actividades “Salir de Su Zona de Comodidad.” Recuerda, estas tareas son cruciales para que los participantes aprendan y crezcan en este curso. Al caminar en obediencia, Dios estará con ellos—y ¿qué podría ser más emocionante que ser usado por Dios para impactar la eternidad de una persona?

CERRAR EN ORACIÓN

Salir de Su Zona de Comodidad

1. Preparación en Casa: Saca tu Tarjeta Rápida de Referencia y que un amigo o pariente ponga a prueba tu memoria. Una vez confiado que puedes recordar qué significa cada letra, regresa a tu espejo y dale tu amistoso, “¿Cómo estás?” Luego gira al tema de Dios. Si prefieres, usa un Rompehielo y pregunta, “¿Recibiste uno de estos?” Practica tu rutina. Di, “Es un folleto evangélico. ¿Qué crees que suceda cuando muera una persona? ¿Crees en el cielo y en el infierno?”Ahora repasa QHJD y CAPTA. Sigue haciéndolo hasta vencer cualquier sentido de timidez. Repasa la tarjeta cien veces al día si es necesario.

2. Aplicación en el Mundo Real: Es hora de sentir más nervios. La semana pasada se te pidió repartir folletos, y si te animabas, de una vez, entregarlos a la gente personalmente. Recuerda, debías saludar a alguién con un cálido, “Buenos días. ¿Cómo estás? ¿Recibiste uno de estos?” Si la persona te preguntaba qué era, tú le dijiste, “Es un folleto evangélico” o “Tiene un mensaje evangélico. Favor de tomar el tiempo de leerlo. Gusto en conocerte.” Entonces, te quedabas con la opción o de quedarte a platicar o irte pronto. Probable- mente, te fuiste.

Esta semana, el hacer contacto personal ya no es opcional. Antes de la próxima sesión, queremos que le des un folleto evan- gélico por lo menos a un inconverso, si no lo has hacho aún. Si ya has estado haciendo esto, siéntete libre o para dejarlo o quedarte para hablar mas, usando la tarjeta QHJD como referencia. (Asegúrate de siempre llevar esta tarjeta contigo.)

Te dimos unas ideas de lugares para visitar, pero depende de ti hacer que esto sea parte de tu estilo de vida. Dondequiera que vayas, lleva folletos contigo y personalmente ponlos en manos de alguién. Y cualquier cosa que hagas, empápalo de oración, antes y después. Recuerda al empleado en la ventanilla del auto-servicio, la gente en el café, la cajera del mercado, la persona en el elevador, él que entrega las pizzas . . . quién sea. Tú produces la oportunidad.

Así que pasa la próxima semana mostrándote amistoso y dán- doles Rompehielos a la gente hasta que llegue a ser segunda natu- raleza. ¡Tú puedes hacer esto!

Para un Estudio Más Profundo

1. Lee 2 Samuel 12:1-14. Identifica los mandamientos específicos que David violó cuando pecó con Betsabé.

2. En 2 Samuel 11:27, la Biblia nos dice, “Mas esto que David había hecho, fue desagradable ante los ojos de Jehová.” Usando Romanos

3:10-18,23, describe cómo toda la raza humana ha “desagradado al Señor.”

3. Dios comisionó a Natán a reprender a David. Lee 2 Timoteo 4:2 y explica el espíritu por el cual somos comisionados a reprender a este mundo.

Si tú habrías sido enviado por Dios a reprender a David, ¿hubieras estado temeroso? ¿Por qué?

4. ¿Cómo empezó Natán su mensaje? (Vea 2 Samuel 12:1-4.)

¿Cómo respondió el rey a su parábola (versículo 5)?

5. Explica lo que revela 2 Samuel 12:6 acerca de David. (Vea Exodo 22:1.)

6. Basado en 2 Samuel 12:14 y Romanos 2:23,24, ¿qué hace la hipocresía?

7. Nota el orden del mensaje de Natán. Le reprendió al rey por la nat- uraleza personal de su pecado (versículo 7), y le dijo que él había

despreciado “el mandamiento del SEÑOR” (versículo 9). ¿Por qué no habló solamente del amor y la misericordia de Dios?

8. Lee 2 Samuel 12:13. ¿Qué efecto tuvo este mensaje en David? ¿Por qué? (Vea Romanos 7:13.)

9. Explica el orden de las buenas nuevas (el “evangelio”) en 2 Samuel 12:13.

¿Qué nos enseña esto acerca de cómo debemos de presentar el evangelio?

“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió

por nosotros.” R O M A N O S 5 : 8

L E C C I

ó

N 6

Contestando las Diez