Toda la oferta formativa en traducción médico-sanitaria aquí recogida se dirige a un tipo de alumno muy dispar en cuanto a bagaje académico, nivel de experiencia, nivel de especialidad dentro de la traducción o perfil profesional. En el caso del máster, éste forma parte de la denominada formación reglada y, por lo tanto, el alumnado que decida cursarlo debe, forzosamente, ser graduado universitario. Además, a pesar de que se hace
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distinción en el bagaje académico de los estudiantes entre los que provienen del grado en traducción y los procedentes de medicina u otras disciplinas afines, lo cierto es que esta diferencia no influye en la estructuración y la organización de los contenidos.
En cuanto a la formación no universitaria, resulta muy llamativa la amplia variedad de alumnado a la que se dirige la mayoría de los programas. En algunos casos, se hace distinción entre si la formación de base del estudiante es en idiomas, traducción o filología, o en medicina, enfermería o ciencias afines; otros, sin embargo, se afirma que se dirigen a profesionales de cualquier ámbito que deseen adentrarse en determinados ámbitos temáticos o géneros textuales. En general, por tanto, el alumnado es sumamente heterogéneo y en él se aúnan perfiles de diferentes categorías según:
el grado de formación, puesto que pueden ser estudiantes o ya graduados;
el nivel de experiencia profesional, que va desde los estudiantes o recién graduados hasta los traductores profesionales; y
el bagaje académico, ya que en algunos casos se exige formación en traducción en general, formación en medicina u otras ciencias afines o, directamente, no se exige formación concreta.
Esta heterogeneidad en cuanto al perfil del alumno al que se dirigen estos programas puede deberse a varias razones. Entre ellas se encuentran principalmente su flexibilidad, ya que al no proporcionar ningún tipo de certificación oficial no tienen que dirigirse únicamente a aquellos que posean un título de graduado o de licenciado; y el hecho de que, al exigir menores requisitos, el público objetivo al que se dirigen es más amplio y, por lo tanto, existen mayores posibilidades de que se cubra el cupo de alumnos. No hay que olvidar que se trata de cursos ofrecidos por entidades privadas en los que el componente lucrativo es fundamental.
Destacan también, por otro lado, los programas en los que el único requisito es poseer un alto nivel en la combinación de idiomas en la que se imparten, por norma general inglés y español. Este hecho parece redundar en la idea, todavía vigente, de que para traducir sólo es necesario saber idiomas, sin ningún tipo de formación adicional.
Finalmente, entre estos programas formativos parece observarse la tendencia a que los dirigidos a alumnos con distintos niveles de experiencia sean los que se podrían
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considerar más genéricos o introductorios, o que ofrecen una panorámica general del ámbito sin centrarse en un aspecto concreto; mientras que aquellos que exigen que los estudiantes tengan formación en traducción o sean traductores profesionales coinciden en ser muy específicos en cuanto al tema en torno al que se articulan.
3.1.5.4 Perfil del profesorado
Existe una diferencia importante en cuanto a los encargados de impartir la docencia en el caso de la formación universitaria con respecto a aquellos que lo hacen en el contexto no universitario, y es la cantidad de docentes que se encargan de las clases en el máster. Los contenidos que en él se incluyen son diversos, lo que exige la presencia de un importante número de profesores que, además, provienen de distintos orígenes, ámbitos y especialidades. Debido a este marcado carácter interdisciplinario, el cuerpo docente está compuesto por profesores universitarios, traductores, médicos e investigadores de distintos campos de la traducción, la ciencia y otros campos del saber. El perfil que más prima, como se indica en el apartado correspondiente, es el de aquellos cuya principal ocupación es la de ser profesores universitarios y poseen el título de doctor, lo cual posiblemente se pueda deber a que se enmarca en un contexto universitario y, por lo tanto, se recurre a profesionales que se desenvuelven en dicho ámbito. Además, el perfil académico del que provienen, por abrumadora mayoría, es el lingüístico-traductológico.
Resulta destacable el hecho de que todos son profesionales reconocidos en sus correspondientes campos de especialidad. Asimismo, los médicos de formación se encargan, por norma general, de la docencia de las asignaturas que tratan conocimientos médicos temáticos, así como de aquellas en las que se traducen géneros textuales muy especializados, mientras que los que disponen de formación en traducción o filología imparten aquellas en las que se abordan aspectos relacionados con teoría de la traducción, con diversos aspectos profesionales y con la traducción de géneros textuales menos especializados.
El profesorado encargado de proporcionar formación no universitaria es diverso, y pueden distinguirse varios perfiles, como ocurre en el contexto universitario; principalmente, los traductores con formación específica en traducción médico- sanitaria, y los médicos y científicos con experiencia en traducción. El grupo compuesto por los primeros es mayoritario tanto en la formación universitaria como en la no
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universitaria, que puede deberse a que, según el estudio de Muñoz-Miquel (2014b), existen más traductores con formación lingüística-traductológica que médico-científica que ejercen en el ámbito de la traducción médico-sanitaria. Al igual que ocurre en el máster, en el caso de los médicos y científicos con experiencia en traducción, en su mayoría se encargan de impartir programas en los que el apartado fundamental lo constituyen los conocimientos médico-sanitarios, mientras que, cuando se trata de proporcionar conocimientos relacionados con la práctica de la traducción, sobre todo en un ámbito, género textual o tema concreto, son los profesionales con formación de base en traducción o filología los que se hacen cargo.
Por último, resulta interesante constatar que existen docentes que imparten clases tanto en el contexto universitario como en el no universitario y que, en algún caso, incluso forman parte del cuerpo docente interno del máster de la UJI. Asimismo, se pueden encontrar profesionales que han cursado dicho máster y que se encargan de la impartición de programas formativos no universitarios. Así pues, son profesionales que han recibido formación adicional en traducción médico-sanitaria. Además, también está el grupo compuesto por aquellos que, en la actualidad, se dedican exclusivamente a la traducción médico-sanitaria y, al mismo tiempo, a la docencia de cursos de traducción en el contexto no universitario. Dentro de este mismo contexto, se puede observar algún caso en el que el perfil académico del docente es el de un profesional del mundo de la traducción y la interpretación pero sin ninguna relación con el ámbito de la traducción médico-sanitaria.