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Chapter 5 WHEN IMAGE DENOISING MEETS HIGH-LEVEL

5.3 Method

Baltasar Gracián y Morales

aforismo 55

aforismo 60

S I N O T I E N E S L A V O C A C I Ó N ,

B U S C A L A E X P E R I E N C I A PA R A

T U S D E C I S I O N E S

A

lgunos nacen con una vocación de prudencia

natural, una inclinación a la sabiduría, por lo que tienen de antemano andada la mitad del cami- no hacia lo correcto. Con los años y la experiencia, se perfecciona el pensar y se templa el buen juicio. Entonces abandona el hombre todo capricho, consi- derándolo una tentación contra su cordura, y más en la vida pública, que se requiere gran seguridad en las decisiones. El que gobierna o está en el consejo, debe buscar hombres de vocación o de experiencia que le ayuden a decidir.

Como bien dice nuestro refranero “la experiencia es la madre de la ciencia”, uno de nuestros refranes más populares que procede del comentario que el Quijote le hacía a Sancho en la gran obra de la literatura espa- ñola: Paréceme Sancho, que no hay refrán que no sea verdadero, porque todos son sentencias sacadas de la experiencia, madre de las ciencias todas(Capitulo 21, 1ª parte). El aforismo de Gracián nos recuerda acertada- mente como la experiencia incrementa nuestra sabidu- ría, especialmente cuando sabemos sacar provecho tan- to de las experiencias positivas como negativas para for- talecer nuestro intelecto. Ya Aristóteles mantenía que el conocimiento se consigue con la experiencia perso- nal y nos sirve de guía para el futuro. La experiencia es una forma de conocimiento derivado de la observación, de las vivencias provenientes de las cosas que nos suce- den en la vida.

Con la experiencia ya adquirida por el transcurso del tiempo, Gracián nos trasmite la importancia que la expe- riencia juega en la toma de decisiones, algo que todos aprendemos sólo con el paso de los años. Y que sabi- duría encierra su consejo, porque solo rodeándose de los mejores y los más experimentados,

la toma de decisiones en los momen- tos más cruciales puede conducir a la mejor solución. El talento natural de tomar o aconsejar decisiones acertadas, es algo difícil de encontrar y la madurez tan-

to personal como profesional, en la gran mayoría de los casos, solo se consigue a través de la experimenta- ción de vivencias y situaciones, muchas veces comple- jas, emocionalmente difíciles o profesionalmente estre- santes. La experiencia adquirida, muchas veces, a base de errores y tropiezos hace que la sabiduría incremen-

te y que la toma de decisio- nes futura se torne menos apasionada y más racional. Pero una forma de adquirir esta experiencia o sabiduría, con ahorro de tiempo y muchas veces de sufrimiento, es aprender de la experiencia de los que ya son sabios experimen- tados, prefiriendo su compañía a la de los inexpertos: aprendamos de los errores de los demás para evolucionar más rápido. Y así nuestra experiencia nos podrá dotar de sentido común, prudencia y sabiduría. Este aforismo de Gracián se torna especialmente ade- cuado en nuestros días donde la crisis golpea con dure- za nuestro sistema social y económico. Es ahora cuan- do la inexperiencia de nuestros dirigentes y la falta de un asesoramiento sólido en el pasado nos han condu- cido a la difícil situación actual. La ciencia es un exce- lente ejemplo de cómo el acumulo de experiencia ha ayudado y sigue ayudando a comprender nuestra exis- tencia y a proporcionar soluciones. Es, sin dudarlo, la única disciplina en la que la experiencia acumula- da se utiliza acertadamente para ayudar en el avan- ce de la humanidad, en mucha mayor medida que lo hacen la religión, la política o la economía, donde las experiencias acumuladas son olvidadas con facili- dad a favor del gobernante de turno que sólo cultiva su propia satisfacción personal mediante la manipu- lación de la sociedad. La ciencia nos enseña como obte- ner conclusiones que nos dan un mayor entendimien- to y nos ayudan a discernir lo bueno, lo malo, la ver- dad y la mentira.

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SI NO TI ENES LA V O C A C IÓN , BUSC A LA EXPERIENCIA P A RA TUS DECIS IONES

La experiencia es fundamental para dirigir la investiga- ción científica hacia la forma más productiva que nos haga realmente avanzar, para modelar a los nuevos cien- tíficos y para decidir en las situaciones críticas, cuan- do los resultados esperados no llegan después de muchos meses o años de duro trabajo. Pero muchas veces vemos científicos que, guiados por su egocen- trismo, toman decisiones caprichosas y dirigen su inves- tigación hacia temáticas de última moda o socialmen- te sensibles que incrementen su fama, sin que ello sig- nifique que ese repercuta en ningún beneficio para la sociedad. Aquí la templanza, la sabiduría y la experien- cia ponen de relieve a aquellos que realmente saben diri- girse hacia lo realmente necesario para transferirlo a nuestra sociedad. La vida científica está llena de expe- riencias de laboratorio, observaciones e hipótesis que nos proporciona ese entendimiento para resolver pro- blemas, enigmas, evitar peligros, curar enfermedades, alcanzar metas o aconsejar a otros, y, por encima de todo, pensar en el bien común.

“Más sabe el diablo por viejo que por diablo”… Quizás sea esta la única ventaja que el hacernos viejos nos con- cede, el ser más sabios y experimentados pero ¿cuán- tos no cambiarían esa sabiduría por volver a los años de la juventud…?

LAURAM. LECHUGAGÓMEZ

Profesora de Investigación del Centro de Investigación en Nanociencia y Nanotecnología – CSIC

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