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Temporal Adaptive Neural Network

Chapter 4 ROBUST VIDEO SUPER-RESOLUTION WITH LEARNED

4.3 Temporal Adaptive Neural Network

Baltasar Gracián y Morales

aforismo 43

TU VERD AD , DILA A LOS MENOS , Y A LO S MÁS , DI LO Q UE DESEAN OÍ R

Según el diccionario de la Real Academia Española, “pre- meditar” se define como “pensar reflexivamente algo antes de ejecutarlo”. En su segunda acepción indica “pro- ponerse de caso pensado perpetrar un delito, tomando al efecto previas disposiciones”. En el mismo orden, la definición de “premeditación” es: 1) acción de premedi- tar; 2) una de las circunstancias que agravan la respon- sabilidad criminal de los delincuentes.

Por regla general, el término “premeditación” tendemos a relacionarlo directamente con la segunda acepción de esta palabra; es decir, en sentido negativo. También el aforismo que aquí se comenta parece indicar, en prin- cipio, un sentido negativo; sólo las tres últimas frases hacen referencia a la bondad del vocablo “premeditar”. Si premeditar es pensar reflexivamente algo antes de ejecutarlo, nunca podría considerarse que se pueda abu- sar de la premeditación, salvo en el caso que ese pen- samiento reflexivo se prolongara en el tiempo sin que se llegara a tomar una decisión firme. Por tanto, la pre-

aforismo 45

H A Z U S O Y N O A B U S O

D E L A P R E M E D I TA C I Ó N

N

o debes manifestar y menos dar a entender que

eres hombre suspicaz y esquivo. Debes encubrir siempre tus artilugios, para que la gente no tenga temor de ti. La gente odia saber que eres desconfia- do. Pero cuídate, pues existe mucho engaño. Multi- plica tu recelo, sin que se sepa, ya que ocasionaría desconfianza. Y esta puede incluso provocar deseos de venganza y otros males inimaginables. Guiar tus acciones con la reflexión es gran ventaja. No hay mejor argumento para tus palabras. La mayor per- fección de tu actuación está basada en la previa medi- tación con que se realiza.

m e d i -

tación es una acción bue- na y aconsejable, tal como indica el autor: “la mayor perfección de tu actuación está basada en la previa

meditación con que se realiza”. Desgraciadamente muchas de las acciones que luego lamentamos se deben a esa falta de previa meditación, de esa reflexión que en oca- siones eludimos y que fácilmente achacamos a la falta de tiempo, sin darnos cuenta de que una actuación equi- vocada, además del mal que pudiera ocasionar, lleva a una mayor pérdida de tiempo, porque han de corregir- se las malas consecuencias que haya producido. Los primeros comentarios al aforismo, en mi opinión, son todo un despropósito. Animar a alguien a ser sus- picaz y esquivo, a encubrir artilugios para no mostrar desconfianza; en definitiva, a engañar sobre tu propio modo de ser y actuar no es la mejor manera de formar a una persona para que sea íntegra y cabal. Lo que más atrae de una persona es precisamente su integridad, su nobleza, su lealtad. Por supuesto existen otras muchas virtudes que no viene al caso mencionar.

Ser personas íntegras no significa que haya que ser ton- to; precisamente la premeditación, en ese sentido de reflexión, lleva a actuar del modo más adecuado sin que se tenga que recurrir a artilugios que lleven a pensar al otro que se es de una manera determinada o que se pretende hacer o conseguir algo con la intención, en definitiva, de engañarlo. La mejor manera de no sem- brar desconfianza, que podría llevar a “provocar deseos de venganza y otros males inimaginables”es precisamen- te mostrándose como uno es. Si todos apreciamos la

confianza, y en cierto modo la exigimos para establecer cualquier contacto o dejarnos convencer de algo, pre- cisamente lo que tenemos que aprender es a sembrar confianza basada en nuestra transparencia al actuar. La confianza no se puede exigir cuando no se da. Esto no significa que haya que actuar de forma desconfia- da justificándose con el sencillo y generalizado “todos lo hacen”. Seguir pautas de conducta equivocadas no lleva más que a fomentar un modo inadecuado de pro- ceder que, de generalizarse, llevaría a la creación de una sociedad vacía de principios y, por consiguiente, lla- mada al fracaso y la extinción. En el devenir de los siglos no sería más que una época “gris”, un accidente de la historia que no supo dejar su impronta porque estuvo falta de hombres y mujeres cabales que se dejaron arrastrar por el “mime- tismo” y renunciaron a “pensar refle- xivamente” para actuar de un modo digno y consecuente.

Pensar reflexivamente es algo que hay que fomentar, mucho más hoy en día donde las cir- cunstancias nos llevan, a veces, a actuar precipi- tadamente. Las palabras muchas veces son tor- pes, y si las decimos sin pensar pueden ocasio- nar grandes contratiempos: “de callar no te arre- pentirás nunca; de hablar, muchas veces”. Cuán- tas veces un desafortunado comentario lleva a otros a una acción impulsiva y errónea por falta de reflexión. Pensar antes de hablar. Reflexio- nar antes de actuar. Considerar todas las con- secuencias que tienen nuestro modo de ser y actuar. HAZ USO Y NO ABUSO DE LA PREMEDIT A CIÓN

Animaría al lector a “no hacer abuso de la premedita- ción” si ésta le lleva a buscar un modo fraudulento y recriminable de proceder. Por supuesto le animaría a “hacer uso de la premeditación” en el sentido de pen- sar reflexivamente antes de actuar, para que sus accio- nes respondan a un modo de ser digno y noble. Hay que aprender, por tanto, el arte de la premeditación, pen- sar reflexivamente antes de actuar.

LORETODAZABERTRAND Investigadora Científica del CSIC

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