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METHODOLOGY 1 Aim

5. METHODOLOGICAL APPROACH

La sociedad actual se ha complejizado mucho, en vista de los cambios, reformas y transformaciones, provocando que las competencias y habilidades necesarias para desarrollarse dentro de ellas sean más sofisticadas. Brunner (2000), hace referencia a que la transformación y reforma de los procesos educativos deben ser primordiales, si se quiere tener docentes y estudiantes con un alto nivel de preparación en donde las competencias digitales, unidas a la creatividad y la innovación vayan ligadas, ya que constituyen una herramienta eficaz en el proceso de formación. El concepto de competencia (Bunk, 1994); (Mertens, 1997); (Vargas,

2000); (Le Boterf, 1996); (Echeverría, 2002) alude al “conjunto” de conocimientos, destrezas y actitudes que permiten ejercer una profesión, resolviendo problemas de forma autónoma, flexible, en colaboración con el entorno.

También cabe mencionar que factores como la pericia didáctica y metodológica del profesor en entornos virtuales, en base al desarrollo de los contenidos disciplinares, se han añadido a la larga agenda del profesor al que se le presupone un conocimiento del medio tecnológico que, en muchos casos, no va más allá de los requerimientos comunicativos mínimos. Autores como Lowther, D., Jones, M. & Plants, R. (2000), definen la competencia digital como la habilidad de conocer dónde y cómo crear una cultura de clase en la cual se utilicen los ordenadores por parte de los profesores y alumnos en una dirección productiva que dé resultados sociales y cognitivos positivos. Con respecto al desarrollo de las Competencias Digitales, Adell (2010), menciona la integración de las TIC en el aula para el desarrollo de las competencias digitales de los docentes en 5 puntos principales:

1. Acceso: Aprender a utilizar correctamente la tecnología.

2. Adopción: apoyar a una forma tradicional de enseñar y aprender. 3. Adaptación: Integración en formas tradicionales de clase.

4. Apropiación: uso colaborativo, proyectos y situaciones necesarias.

5. Innovación: Descubre nuevos usos de la tecnología y combinan las diferentes modalidades.

Otros autores como Haron y Jones citados en Abbey (2000), establecen cinco niveles de uso de la tecnología de los que se identifican distintas habilidades requeridas en cada uno de ellos. Estos niveles son:

1. El nivel informativo, relacionado con la aportación de información básica para el alumnado (calendario, programa, apoyos, etc.).

2. El nivel suplementario, en el que se incluye parte de la información en formato electrónico del curso impartido.

3. El nivel esencial, en el que el alumnado recibe toda la información vía web. 4. El nivel compartido, en el que se comparte la docencia presencial y la virtual, lo que exige una coordinación entre ellas.

5. El nivel inclusivo, en el que toda la información, pero también la comunicación que se tiene entre profesores y alumnos, es de tipo virtual.

En la sociedad es entendido que los conocimientos básicos en el uso de las TIC, es necesario, más no suficiente. En diferentes lugares (España, Francia, Estados Unidos) se ha cambiado el paradigma del uso de la memorización, que previamente se convirtió en el pilar del aprendizaje, frente a la necesidad de desarrollar las habilidades, las capacidades y competencias personales o “capacidad de actuar de manera eficaz en un tipo definido de situación”, capacidad que se apoya en conocimientos, pero que no se reduce a ellos (Perrenoud, 2002). Todas estas implicaciones no son más que una muestra de la complejidad a la que se enfrenta el docente nivel en la educación virtual. Esto se reduce a que, de un uso simple y esporádico de la tecnología, ha pasado a tener un uso avanzado y continuo, donde se ha puesto al docente en un tramado de una serie de competencias distintas a las que tendrá que adherirse por completo en un futuro cercano.

En el país y en gran parte de la región, se ha venido orientando las estrategias y políticas educativas, para mejorar la calidad educativa. Es un proceso que conlleva preparación y tiempo.

La inversión en infraestructura tecnológica se vuelve fundamental para garantizar las condiciones de desarrollo, lograr la equidad y cobertura, capacitación en el uso de las TIC por los docentes (Braslavsky, 2006); (Juvonen, J., Le, V., Kaganoff, T., Augustine, C. & Constant, L., 2006). Tales inversiones, ayudarían a establecer las condiciones para formar profesores en competencias digitales que contribuirían a mejorar la práctica pedagógica.

Una definición de competencias clave para adaptarse de un modo flexible a un mundo en constante cambio, ya ha sido publicada por el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea en diciembre de 2006. Definen las competencias como una combinación de conocimientos, capacidades y actitudes adecuadas al contexto, y las competencias clave son aquellas que todo el mundo precisa para su realización y desarrollo personales, así como para la ciudadanía activa, la inclusión social y el empleo. Todo lo anterior supone según Cabero, J. & Llorente, M. (2006):

- Que se domine el manejo práctico del ordenador (hardware) y de los programas más comunes, como por ejemplo un procesador de textos (software).

- Que se posea un conjunto de conocimientos y habilidades específicos que les permitan buscar, seleccionar, analizar, comprender y gestionar la enorme cantidad de información a la que se accede a través de las nuevas tecnologías.

- Que se desarrollen valores y actitudes hacia la tecnología que no sean ni contrarios (tecnofóbicos), ni que se acepten acrítica y sumisamente.

- Que se utilicen las tecnologías en la vida cotidiana como entornos de expresión y comunicación con otras personas, además de recursos de ocio y consumo.