INDICADORES FRECUENCIA PORCENTAJE
CUMPLEN LAS COMPETENCIAS 53 100.00%
NO CUMPLEN LAS COMPETENCIAS 0 0.00%
TOTAL 53 100.00%
Fuente: ECOE
Elaboración: El Autor.
Imagen N°7. Estudiantes que adquirieron las competencias clínicas del taller de simulación.
Fuente: ECOE
Elaboración: El Autor.
De los 53 estudiantes que fueron evaluados, independientemente de la modalidad de enseñanza, tanto al final del taller como del ciclo, los 53 estudiantes que representan el 100% cumplen las competencias clínicas del taller de simulación en emergencias obstétricas: Hemorragia intra y postparto.
100% 0%
COMPETENCIAS CLÍNICAS ADQUIRIDAS
En la actualidad es importante la realización de investigaciones encaminadas a la aplicación de la simulación en las instituciones médicas y de esta manera evaluar qué papel desempeña en el proceso enseñanza-aprendizaje. Es por ello que la Universidad Técnica Particular de Loja ha implementado la simulación como metodología de enseñanza para que los estudiantes mejoren la adquisición de competencias clínicas y alcancen un nivel de competitividad acorde a las demandas de la sociedad.
La simulación constituye una herramienta fundamental para el desarrollo del pensamiento crítico, la toma de decisiones y el juicio clínico. Es una forma de aprendizaje activa en la que los participantes trabajan en equipo, desarrollan habilidades y destrezas clínicas en un ambiente seguro, por lo que la simulación se está convirtiendo en parte integral de la educación médica. (Koniaa, 2013)
La presente investigación, en la que participaron 53 estudiantes del noveno ciclo de la Titulación de Médico de la Universidad Técnica Particular de Loja, se realizó con la finalidad de valorar la competencia clínica adquirida en las modalidades en enseñanza presencial y virtual mediante el uso de la ECOE tras implementar el Taller de simulación en emergencias obstétricas: Hemorragia intra y postparto.
Con la ayuda del laboratorio de destrezas de la UTPL se diseñó, en base a la guía didáctica elaborada previamente, un video interactivo, en el que se incluyeron los aspectos más importantes de la guía y de esta manera fortalecer los conocimientos impartidos en los talleres. El material didáctico desarrollado constituye una valiosa herramienta no solamente para el estudiante, sino también para los docentes que en un futuro pueden valerse de estos instrumentos para mejorar el proceso enseñanza-aprendizaje.
La Evaluación clínica objetiva estructurada (ECOE) fue el medio utilizado para realizar un estudio comparativo de las calificaciones obtenidas por los grupos presencial y virtual, tanto al final del taller y del ciclo. Constituye una herramienta útil para la recolección de datos y nos permitió valorar las competencias clínicas de los estudiantes. Estos resultados están relacionados con un estudio de la Universidad de Columbia de Medicina Dental en la que fueron evaluados setenta y cinco alumnos de la clase de 2010 con setenta alumnos de la clase de 2011. Los resultados indican que la ECOE es un examen altamente confiable, con una correlación moderadamente alta para predecir el rendimiento futuro clínico para las clases de 2010 y 2011. Los hallazgos sugieren que la ECOE puede servir como una evaluación fiable y predecible. (Graham, 2013)
La implementación de la simulación a más de desarrollar en los estudiantes competencias clínicas y una mayor capacidad de toma de decisiones, creó un ambiente de cooperación y trabajo en equipo. Los participantes mostraron mayor seguridad frente a cada una de las actividades propuestas. Maslovitz et al. demostraron que el entrenamiento de simulación permite la identificación de los errores comunes y su oportuna corrección. (Crofts, 2011) Un estudio realizado en la Universidad de Walden, Minneapolis, donde se evaluaron a 133 estudiantes de la carrera de enfermería, con el objetivo de valorar si la tecnología de Simulación de Pacientes Humanos (HPS) conduce a una mayor capacidad de toma de decisiones clínicas y de comportamiento clínico en comparación con la modalidad de enseñanza de casos de papel y lápiz. Los resultados indicaron que los estudiantes de los grupos de simulación fueron significativamente más propensos a obtener mejores resultados en los exámenes de toma de decisiones clínicas y a responder clínicamente mediante la realización de la RCP con mayor rapidez en el maniquí que los estudiantes en los grupos de estudio de caso. (Powell, 2012)
Los resultados obtenidos de la ECOE al final del taller de simulación, concluyeron que en el grupo presencial el mayor porcentaje de estudiantes, es decir un 33,33% tuvieron calificaciones notables y únicamente un estudiante que representa al 4,17% tuvo una calificación suficiente. En tanto, que en el grupo virtual, el mayor porcentaje de estudiantes con un 37,93% tuvieron calificaciones sobresalientes y únicamente un estudiante que representa el 3,45% tuvo calificación satisfactoria. Realizando una valoración comparativa observamos que el grupo virtual obtuvo calificaciones más altas en relación al grupo presencial, 37,93% con calificación sobresaliente para el grupo virtual frente a un 33,33% con calificación notable para el grupo presencial. Se concluye que pese a que el grupo virtual presenta mejores calificaciones que el presencial, no se puede considerar una metodología de enseñanza mejor que otra ya que los resultados no presentan diferencias significativas.
En cambio, en la evaluación de la ECOE al final del ciclo, un 50,00% del grupo presencial tuvo como calificación bien y el 8,33% obtuvo una calificación notable. Por otra parte, en el grupo virtual el 51,72% de los estudiantes alcanzaron una calificación bien y el 6,90% una calificación suficiente o notable. Comparando ambos resultados, se observa que en los dos grupos las calificaciones bien obtuvieron los valores más altos con un 50,00% a un 51,72% para el grupo presencial y virtual respectivamente. Como conclusión se señala que en ambas metodologías no se observan grandes diferencias entre las calificaciones adquiridas y pese a que el grupo virtual presenta las calificaciones más altas, estos resultados no son concluyentes.
En un estudio cuasi-experimental, desarrollado en 86 estudiantes de enfermería de primer año de la Universidad de Ciencias Médicas de Jahrom, Irán, se realizó una investigación comparativa entre la educación tradicional y la educación virtual por simulación. Los resultados del estudio mostraron que en el examen teórico, la puntuación media en el grupo virtual de enseñanza fue mayor que en el grupo tradicional, sin embargo, no hubo diferencia significativa entre los dos grupos en el resultado del examen clínico objetivo estructurado. Por tanto, los estudiantes que fueron educados en la forma tradicional aprendieron las habilidades tanto prácticas como el conocimiento teórico. Sin embargo, dicha correlación no se observó en el grupo virtual de enseñanza. Los estudiantes del grupo virtual registraron una mayor puntuación en su examen teórico, sin embargo, la puntuación práctica no fue significativamente diferente entre los dos grupos. (Mosalanejad, 2012) El estudio previo está relacionado con esta investigación, ya que al comparar ambas modalidades de enseñanza, tanto presencial como virtual, pese a que el grupo virtual tuvo calificaciones superiores que el presencial ambas modalidades presentaron calificaciones no significativamente diferentes.
Este estudio demostró que los 53 participantes que representan el 100% de la muestra tras ser evaluados por la ECOE al final del taller y del ciclo, adquirieron las competencias clínicas con calificaciones iguales o superiores a 16 puntos. Los resultados obtenidos guardan relación con un estudio cuasi experimental realizado en los hospitales de Cundinamarca, Colombia, en el que se evaluó a 445 miembros del personal de salud capacitados previamente en la simulación de una hemorragia obstétrica, obteniéndose como resultado que la calificación pasó de 55% de respuestas correctas -antes de la capacitación- a 85% después. (Vélez, 2013) Concluyendo al igual que en nuestro estudio que la simulación permite la adquisición de competencias clínicas en los participantes. Sin embargo, el estudio antes citado también difiere de los resultados obtenidos en esta investigación, ya que las calificaciones de la evaluación al final del taller (37,93% sobresaliente para el grupo virtual; 33,33% notable para el grupo presencial) fueron más altas que las calificaciones al final del ciclo (51,72% bien para el grupo virtual; 50,00% bien para el grupo presencial), por lo que pese a que los participantes adquirieron las competencias clínicas, las calificaciones no mejoraron o se mantuvieron, debido la demora en la información de la fecha de la evaluación al final del ciclo, lo que no permitió una valoración satisfactoria.
Finalmente como hemos observado en los resultados obtenidos, no se puede considerar una metodología de enseñanza mejor que otra, ya sea en la ECOE al final del taller o del ciclo, puesto que las diferencias de las calificaciones no son significativas, sin embargo, el
interactivo durante más tiempo, a diferencia del grupo presencial quienes observaron el video durante el taller, y gracias a lo cual los estudiantes pudieron revisar su contenido las veces que consideraron necesario. Lo que evidencia que el diseño del video y su visualización constituye un método de enseñanza y aprendizaje eficaz que desarrolla en los participantes una mejor adquisición de conocimientos por estímulos visuales.
Los estudiantes a más de adquirir las competencias clínicas requeridas para la aprobación del taller, desarrollaron un ambiente de cooperación, trabajo en equipo y confianza que constituyen elementos fundamentales en la educación médica y en la práctica clínica
CONCLUSIONES
El diseño del material didáctico, mediante la elaboración de la guía y el video interactivo, constituye para la Universidad Técnica Particular de Loja un recurso importante en el desarrollo de talleres y gracias a su implementación se puede continuar el estudio de la simulación como metodología de enseñanza-aprendizaje.
Las modalidades de enseñanza presencial y virtual no tienen diferencias significativas en cuanto a las calificaciones obtenidas al final del taller (33,33% notable para presencial frente a un 37,93% sobresaliente para virtual) y del ciclo (50,00% bien para presencial frente a un 51,72% bien para virtual). Sin embargo, el grupo virtual obtuvo calificaciones más altas que el grupo presencial.
El 100% de los participantes adquirieron las competencias clínicas del taller de simulación en emergencias obstétricas: Hemorragia intra y postparto, por tanto, la simulación constituye una técnica eficaz para el desarrollo habilidades y destrezas clínicas, trabajo en equipo y confianza.
RECOMENDACIONES
Que la Titulación de Médico de la Universidad Técnica Particular de Loja continúe con la realización de talleres de simulación como método de enseñanza-aprendizaje, ya que como hemos visto durante el progreso de esta investigación contribuye al desarrollo de competencias clínicas, fomenta el trabajo en equipo y disminuye la probabilidad de riesgos, errores o eventos adversos en la práctica clínica.
Se recomienda a la UTPL ampliar la muestra investigativa para realizar este tipo de estudios y de esta manera obtener resultados con mayor relevancia y trascendencia.
Los investigadores deberían realizar un estudio a largo plazo de los resultados alcanzados en cada uno de los talleres para evaluar el grado de competencia clínica adquirido durante este periodo.
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