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CHAPTER I: INTRODUCTION

CHAPTER 3: METHODS

Cierra este epígrafe el recorrido bibliográfico de Simon en los ámbitos que, de un modo u otro, atañen a las investigaciones realizadas en este volumen. Aquí se agrupan un conjunto de trabajos dispersos cuyo hilo conductor es el nexo con la Tecnología, bien sea en términos de conocimiento (la información) o como quehacer (el cambio tecnológico). Así, aunque originalmente se hubieran pensado desde una órbita preferentemente económica, tienen un nexo con la Filosofía y Metodología de la Tecnología: plantean cuestiones que atañen a los planos epistemológicos y metodológicos de un ámbito –la Tecnología– que es conceptualmente distinto de la Ciencia127, aunque posea una estrecha interrelación en diversos niveles, especialmente dentro del dominio práctico.

SIMON, H. A., “Some Economic Effects of Technological Change” [Abstract], Econometrica, v. 16, (1948), pp. 199-200.

SIMON, H. A., “Effects of Technological Change in a Linear Model”, en KOOPMANS, T. C. (ed), Activity Analysis of Production and Allocation, J. Wiley, N. York, NY, 1951, cap. 15, pp. 260-277. Compilado en SIMON, H. A., Models of Bounded Rationality. Vol. 1: Economic Analysis and Public Policy, MIT Press, Cambridge, MA, 1982, pp. 307-324.

SIMON, H. A., “Technological Change”, Public Management, v. 44, (1962), pp. 277-280.

SIMON, H. A., “Technology and Environment”, Management Science, v. 19, (1973), pp. 1110-1121. Compilado en SIMON, H. A., Models of Bounded Rationality. Vol. 1: Economic Analysis and Public Policy, MIT Press, Cambridge, MA, 1982, pp. 390-402.

SIMON, H. A., “The Next Hundred Years: Engineering Design”, en JONES, L. E. (ed), The Next Hundred years, University of Toronto, Faculty of Applied Science and Engineering, Toronto, 1977, pp. 89-104.

BHASKAR, R. y SIMON, H. A., “Problem Solving in Semantically Rich Domains: An Example from Engineering Thermodynamics”, Cognitive Science, v. 1, (1977), pp. 193-215.

SIMON, H. A., “Some Economic Effects of Technological Change”, en SIMON, H. A., Models of Bounded Rationality. Vol. 1: Economic Analysis and Public Policy, MIT Press, Cambridge, MA, 1982, pp. 281-306.

SIMON, H. A., “The Impact of Electronic Communications on Organizations”, en WOLFF,

R. (ed), Organizing Industrial Development, Walter de Gruyter, Berlín, 1986, cap. 14, pp. 251- 256. Compilado en SIMON, H. A., Models of Bounded Rationality. Vol. 3: Empirically Grounded Economic Reason, MIT Press, Cambridge, MA, 1997, pp. 145-162.

SIMON, H. A., “The Steam Engine and the Computer: What makes Technology Revolutionary”, EDUCOM Bulletin, v. 22, n. 1, (1987), pp. 2-5. Compilado en SIMON, H. A., Models of Bounded Rationality, v. 3, The MIT Press, Cambridge, MA, 1997, pp. 163-172.

SIMON, H. A., “Information Technologies and Organizations” [Entrevista], The Accounting Review, v. 65, (1990), pp. 658-667.

SIMON, H. A., “Integrated Design and Process Technology”, Journal of Integrated Design and Process Science, v. 1, n. 1, (1997), pp. 9-16.

127 Cfr. N

IINILUOTO, I., “Ciencia frente a Tecnología: ¿Diferencia o identidad?”, Arbor, v. 157, n. 620, (1997), pp. 285-299; y GONZALEZ, W. J., “Progreso científico e innovación tecnológica: La ‘Tecnociencia’ y el problema de las relaciones entre Filosofía de la Ciencia y Filosofía de la Tecnología”, Arbor, v. 157, n. 620, (1997), pp. 261-283.

CAGAN, J., KOTOVSKY, K., y SIMON, H. A., “Scientific Discovery and Inventive Engineering Design: Cognitive and Computational Similarities”, en ANTONSSON, E. K. y CAGAN, J. (eds), Formal Engineering Design Synthesis, Cambridge University Press, N. York, 2001, pp. 442-465.

SIMON, H. A., “Cooperation between Educational Technology and Learning Theory to Advance Higher Education”, en GOODMAN, P. S. (ed), Technology Enhanced Learning: Opportunities for Change, Lawrence Erlbaum, Mahwah, NJ, 2001, pp. 61-74.

Wenceslao J. González

Las relaciones entre racionalidad y Economía presentan múltiples vertientes desde un punto de vista sistemático. Entre ellas hay dos que, inicialmente, tienen mayor interés para este volumen, en cuanto que analiza la Epistemología y Metodología de la Economía de Herbert A. Simon. Por un lado, se encuentra la racionalidad de la Economía como Ciencia, que lleva a indagar los caracteres de la racionalidad científica que se encuentran en esta disciplina concreta1; y, por otro lado, se sitúa la racionalidad del ámbito mismo estudiado –el microeconómico–, parcela en la que se profundiza a través de la investigación de la racionalidad de los agentes económicos (por ejemplo, cuando toman decisiones, fenómeno que acaece normalmente en situaciones de incertidumbre)2.

Son dos vertientes iniciales que están orientadas hacia aspectos diferentes. En el primer caso –la racionalidad de la Economía como Ciencia– prevalece el gran angular: se puede analizar la Economía a tenor de su nexo con la actividad científica en cuanto tal (esto es, su relación con la Ciencia en sentido general) o bien cabe un enfoque menos amplio, al atender a las características que presentan otras Ciencias (en principio, las Humanas y Sociales) para ver paralelismos y diferencias. En el segundo supuesto –la racionalidad de los agentes económicos– el foco es más específico: la atención recae directamente sobre el terreno mismo de la Economía (en particular, la Microeconomía), para considerar sus rasgos al margen de otras esferas temáticas posibles.

Ambas vertientes –la amplia y la delimitada– son, de hecho, primordialmente epistemológicas, en cuanto que la racionalidad supone de suyo una dimensión cognitiva que sirve de soporte a la actividad científica, en general, y económica, en particular. Pero tanto una como otra –la racionalidad de la Economía y la racionalidad de los agentes económicos– tienen una directa repercusión metodológica, puesto que –cada una en su plano– inciden en el proceso de la investigación científica: atañen a la Metodología de la Economía como una Ciencia inter alia y a la indagación de la actividad de los agentes económicos (principalmente al tomar decisiones).

Caben así, prima facie, dos grandes opciones epistemológicas iniciales acerca de la racionalidad, que tienen además incidencia metodológica: i) la posibilidad de conectar los estudios de racionalidad económica con las aportaciones realizadas en el plano general, así como establecer nexos con los hallazgos en otras disciplinas científicas (por ejemplo, 1 Esto supone asumir que la Ciencia es una empresa racional. Esta posición subyace a todos los principales planteamientos filosófico-metodológicos del siglo XX, bien sea entendiéndola desde una clave de índole lógica (R. Carnap, H. Reichenbach y K. Popper) o bien desde una perspectiva histórica (Th. S. Kuhn, I. Lakatos y L. Laudan). Se halla presente asimismo en enfoques naturalistas recientes, cfr. GONZALEZ, W. J., “El Naturalismo normativo como propuesta epistemológica y metodológica. La segunda etapa del Pensamiento de L. Laudan”, en GONZALEZ, W. J. (ed), El Pensamiento de L. Laudan. Relaciones entre Historia de la Ciencia y Filosofía de la Ciencia, Publicaciones Universidad de A Coruña, A Coruña, 1998, pp. 5-57.

2 Sobre este rasgo incide H. A. Simon en su visión panorámica del estado actual y futuro de la “racionalidad limitada”, cfr. SIMON, H. A., “La racionalidad limitada en Ciencias Sociales: Hoy y mañana”, en GONZALEZ, W. J. (ed), Racionalidad, historicidad y predicción en Herbert A. Simon, Netbiblo, A Coruña, 2003, pp. 97-110.

en Psicología, Ciencia Política, Sociología o Antropología); y ii) el planteamiento de una singular especificidad de la racionalidad económica, considerándola como una racionalidad dotada de rasgos que son propios y distintos de cualquier otra Ciencia, una postura que conduce a una completa autonomía temática de la Economía. En ambos casos se asume el supuesto de la existencia de una racionalidad económica y también se acepta que es posible su cognoscibilidad.

Todo este abanico de posibilidades está latiendo en el presente trabajo sobre la concepción de la racionalidad en H. A. Simon, que parte de la Economía como Ciencia para llegar a los agentes económicos. Se estructura en cuatro grandes pasos: 1) planos sucesivos

de la racionalidad humana que acepta de facto dentro de este contexto epistemológico- metodológico; 2) el tránsito de la racionalidad científica a la racionalidad económica, que está orientado a apreciar que, entre los rasgos de la racionalidad en laCiencia, figura también el tipo de racionalidad que es propio de la Economía; 3) caracterización de la racionalidad

dentrode la Economía, que busca aclarar la racionalidad propia de la Economía y que llevará a contraponer la visión de la racionalidad de Simon a otros puntos de vista en esta disciplina científica; y 4) rasgos de la racionalidad presentes en los agentes económicos, que es el campo que ha dado más protagonismo a este Premio Nobel y que plantea la cuestión de la racionalidad en el quehacer económico concreto.

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