ELEMENTS: FORMATS
4. User Experience & User Interface
4.2 User Interface (UI)
4.2.4 Mobile navigation and controls
Uno de los principales documentos que permite gestionar un balance es el Informe sobre las Políticas Públicas Medio Ambientales en Estados Unidos (2016), el cual distribuye los avances y estrategias para temas relacionados como política agraria, desarrollo rural, política forestal, políticas alimentarias, políticas de cambio climático, política de agua, política de medio natural y biodiversidad y política de calidad y evaluación ambiental.
Principalmente es necesario resaltar la política contra el cambio climático o “Climate Action Plan”, el cual establece metas concretas a corto y mediano plazo, fundamentalmente en la reducción en la emisión de gases de efecto invernadero entre el 2005 y el 2020, así como la producción del “Clean Power Plan” o Plan de energía limpia para la reducción de la contaminación en las plantas de energías que existen en el territorio estadounidense.
El Clean Power Plan establece también un programa de incentivos, que incluye créditos para el desarrollo de las energías renovables, así como para la investigación en proyectos de eficiencia energética en comunidades de bajos ingresos con el objetivo de reducir los costes tecnológicos de energías de baja emisión de carbono (Informe sobre las Políticas Públicas Medio Ambientales en Estados Unidos, 2016)
De otra parte, la política de calidad y evaluación ambiental o “National Environmental Policy Act”, permite desde un contexto histórico, observar la vehiculización que los Estados Unidos ha realizado para establecer los diferentes procedimientos e instrumentos para la gestión ambiental, entre estas, la creación de la denominada Ley de política ambiental nacional, Ley de aire limpio, entre otros (Informe sobre las Políticas Públicas Medio Ambientales en Estados Unidos, 2016). Ciertamente, a diferencia de la Unión Europea donde se estandarizan las políticas públicas medioambientales y se estructuran desde una perspectiva rígida, en los Estados Unidos debido a su
organización política, el federalismo, mantiene la libertad y la autonomía para los Estados a la hora de generar sus propias normas sobre cuidado medio ambiental. Existe efectivamente una orientación nacional denominada “Partial Preemptiion” que propone la responsabilidad ambiental, así como el aumento de las orientaciones ambientalistas en la opinión pública contra determinadas visiones o decisiones de carácter político, tales como las del propio presidente Donald Trump (Borrego, 2006).
6.3.CONSTRUCCIÓN DE POLÍTICAS AMBIENTALES EN COLOMBIA
En el caso colombiano, la política medioambiental es regulada por la Ley 99 de1993, a través de la cual se crea el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y se organiza el denominado Sistema Nacional Ambiental -SINA. La política medioambiental colombiana, ha propiciado la orientación de lo consignado en la Declaración de Rio de Janeiro de 1992, donde se subraya principios tales como: biodiversidad, vida saludable, el uso y los manejos de los recursos hídricos, la prevención de desastres y la protección y recuperación medio ambiental (Congreso de la República, Ley 99 de 1994).
Una perspectiva ha sido relevante en la constitución y promoción de esta política pública; la “nueva administración pública”, concebida como un paradigma gerencial que implica una gestión de gobierno más comprometida y por ende, vista como gestión política tendiente al mejoramiento, la estructuración, así como una movilización de esfuerzos políticos para la protección medio ambiental:
Conviene desarrollar análisis de la política ambiental más allá de la evaluación de la gestión del gobierno y entenderla como fenómeno político, enfocándose en categorías de análisis como las ideas, los intereses y las instituciones, categorías que recurrentemente se encuentran en los marcos analíticos revisados, pero infortunadamente, abordados de forma independiente, lo cual reduce la integralidad reclamada por múltiples expertos en políticas públicas. Este tipo de análisis permitiría estudiar simultáneamente aspectos tan
fundamentales como los actores, sus estrategias, sus cálculos, sus formas de movilización, los valores desde los cuales asumen posición y las dinámicas institucionales que soportan los cambios en las políticas (Muñoz, 2011, p. 133).
De cierta manera, con la generación de esta política pública se establece un nuevo valor a los bienes y servicios ecosistémicos de la Nación, así como la preservación del medio y la generación de condiciones para la preservación.
Llama la atención el componente sobre educación ambiental que promueve esta política pública nacional, y que permite a su vez, construir canales y estrategias para la generación de campañas y articulación de currículos. Así pues, los elementos propios de la política sobre educación ambiental parten de fomentar principios que están establecidos desde el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y el de Educación Nacional, principalmente en lo relacionado a la Política Nacional Ambiental- SINA. En esta política es visible el factor de la toma de conciencia de los ciudadanos y las competencias para la participación y la generación de decisiones, de manera específica, aquellos que atañen al entorno natural, pero inter-relacionado con lo social, lo político y lo económico. Implica también que la gestión y la actuación de estos ciudadanos a través de la educación ambiental, permita una formación ética y responsable con el sistema ambiental y sus subsistemas:
La Educación Ambiental, en consecuencia, debe ser una educación para el cambio de actitudes con respecto al entorno en el cual se desenvuelven los individuos y las colectividades, para la construcción de una escala de valores que incluya la tolerancia, el respeto por la diferencia, la convivencia pacífica y la participación, entre otros valores democráticos. Por consiguiente, implica una formación en la responsabilidad, íntimamente ligada a la ética ciudadana (Min Educación, 2002, p. 25).
En concordancia, el papel de la escuela en la educación ambiental es neurálgico, en el sentido en que logra conectar la comunidad, establecer transformaciones socioculturales en torno al
ambiente y profundizar en la formación ética, la adquisición de conocimientos y competencias, y relacionar la individualidad con el ser colectivo.