PHILOSOPHY AND MODES OF EXPERIENCE
III. l Introduction: Some Interpretative Problems
III.5. The Mode of Practice
En el mes de octubre de 2008, se llevó a cabo el lanzamiento del Diario ADN para Cali en el Club Campestre, como una propuesta editorial innovadora de lectura rápida, gratuita y que en España funcionaba en el Metro, que llega en parte fruto de la compra de El Tiempo por parte de Editorial Planeta. Entonces invitaron a empresarios, líderes de opinión, políticos y medios de comunicación. Por parte de El Clavo asistieron Cristhian Carvajal y César López; Andrés Meza también sería invitado por ser bloggero de un sitio web de El Tiempo llamado www.vivein.com y Marcela Delgado por invitación directa. En el evento estaban los directivos de El Tiempo Luis Fernando Santos, Presidente de CEET (Casa Editorial El Tempo) y Rafael Santos, Codirector del periódico El Tiempo. El evento consistió en una corta presentación y un show a cargo de Fuerza Bruta, un grupo de malabaristas argentinos.
Antes del show, César López se acercó a una zona VIP donde estaba Rafael Santos, CoDirector de El Tiempo, y se le presentó. Santos tenía un referente de El Clavo por el Premio Nacional de Periodismo del cual ellos eran patrocinadores, entonces López le dejó un ejemplar de la revista que en la portada tenía la foto de Jaime Garzón y curiosamente durante una parte de la presentación de Fuerza Bruta habían un personaje que era un embolador de zapatos personificando a Garzón, entonces en la presentación, que estaba siendo transmitida en vivo
por medios de televisión, el personaje que hacía de Garzón le quita la revista de la mesa a Santos y hace como si la estuviera leyendo justamente cuando se estaba haciendo la transmisión del show artístico.
Al terminar el lanzamiento, después de varias rondas de licor, Santos se le acerca a López y le dice que le regale otro ejemplar de El Clavo porque el que él tenía se había perdido en la presentación artística, entonces charlan sobre medios y sobre la revista, de la cual Santos tenía muchas preguntas. Al final Rafael Santos le da su número celular a López y le dice que lo llame para que sigan hablando del tema en Bogotá. Tiempo más adelante López se reuniría un par de veces con Santos en las instalaciones de El Tiempo, donde le presenta a los directivos y periodistas, entre el que se encontraba Roberto Posada García-Peña “D’Artagnan”, Roberto Pombo y su hermano Enrique Santos. López enviaría un número de casi todas las ediciones de El Clavo para que los periodistas y personal encargado de revistas las revisaran, además de la hija del mismo Rafael Santos que se encontraba dentro del público objetivo de la publicación. Luego, Rafael Santos en una reunión con César López le manifestaría que la idea inicial de El Tiempo era comprar El Clavo, pero luego con los cambios internos que estaba teniendo CEET por la compra de Editorial Planeta, pasaría a ser una propuesta de trabajo de querer contratar a López para un nuevo proyecto de revistas. Pero López no aceptó si ello le implicaba dejar a El Clavo.
3.2.3. EL CLAVO Y EL PAÍS S.A.
A mediados del año 2009, Gina Centanaro, Directora de la Fundación Líderes en La U contacta a César López para que junto con la Directora y Gerente de El País S.A., María Elvira Domínguez, fueran los moderadores del panel de candidatos a la presidencia de Colombia en el marco del Foro de Líderes y Emprendedores en la U 2009 que se iba a llevar a cabo en Cali. Este evento reuniría a 3.000 estudiantes universitarios con perfiles relacionados con participación estudiantil como integrantes de asociaciones y corporaciones estudiantiles, representantes estudiantiles y jóvenes que fueran emprendedores.
César López se reunió con Maria Elvira Domínguez en varias ocasiones, en compañía de Luis Guillermo Restrepo, el Director de Opinión de El País, preparando las preguntas y
metodología del panel. En medio de las conversaciones, María Elvira se mostró especialmente interesada en El Clavo y le manifó a López que luego del Foro, le gustaría reunirse con él para explorar la posibilidad de hacer una alianza con El Clavo, y que mientras tanto le preparara una colección de todos los números de la publicación.
Al año siguiente, César López contactó a María Elvira Domínguez para programar la reunión de la que se había hablado. La reunión quedó para el mes de febrero de 2010. En esa reunión se plantearon varios interrogantes sobre la conformación legal de El Clavo y también la necesidad de tener un modelo de negocio donde El País y El Clavo se beneficiaran, ya que ellos habían intentado en varias ocasiones tener publicaciones dirigidas a jóvenes pero en todas habían fracasado y viendo el éxito de El Clavo podría ser una buena ocasión para retomar la idea de ir vinculando lectores jóvenes a los productos de El País, los cuales eran personas muy adultas que poco a poco iban desapareciendo y con ellos los suscriptores y lectores del diario más importante de Cali. Luego de esa reunión quedaron dos tareas por parte de López, una era pensar en el modelo de trabajo, para lo que él se reuniría con Pedro Felipe Muñoz, Gerente de Ventas de El País, y realizar la valorización financiera de El Clavo, de la empresa.
Entonces López contactaría a Hermann Stangl una vez más para que le ayudara con el ejercicio de valoración de El Clavo, para lo cual le pidió a López una suma de dinero que él no tenía, entonces acordarían pagos quincenales de una cifra menor y el dinero restante sería una comisión de éxito por el resultado de la negociación con El País y cualquier otra empresa en el lapso de tiempo de un año. Para la valoración de la empresa, nuevamente sería un problema el tema de las cifras y orden financiero, así que se basaron en la asesoría anterior que El Clavo había realizado con Stangl y Asociados, empresa de Hermann Stangl, para el proyecto de Industrias Culturales tiempo atrás. Sólo se tuvieron que actualizar.
Con las cifras recolectadas, pero sin el modelo de negocio, ya que por recomendación de Stangl no se realizarían las reuniones hasta no tener nada seguro, César López pidió la cita con María Elvira, pero en varias ocasiones esta fue aplazada. Hasta que finalmente después de Semana Santa de ése año, finalmente se reunieron y se le expusieron las cifras a María Elvira,
quién manifestó que llevaría la exposición a la Junta Directiva de El País. Ella veía más el tema de El Clavo como una publicación para jóvenes a nivel nacional y por eso le parecía que valdría la pena exponerles el tema a la Junta de Periódicos Asociados Ltda, que era compuesta por El Colombiano, Vanguardia Liberal, El Heraldo, La Tarde y por supuesto El País. Esta empresa manejaba productos iguales para las ciudades donde se publicaban estos diarios como Q´Hubo, Turbo y Nueva, entre otras revistas y publicaciones. Entonces María Elvira pensaba que El Clavo podría funcionar en cada ciudad explotando su marca y con contenido local dirigido a los universitarios.
Pasaron varios meses en los que María Elvira manifestaba que el tema no se había tocado en ninguno de éstos espacios por razones de agenda, así el posible escenario de hacer algo juntos se enfrió y no se volvería a tocar hasta en el cumpleaños número 60 de El País en el Centro de Eventos Valle del Pacífico, cuando López sería presentado a la familia Lloreda, haciendo alusión a la idea de comprar El Clavo. Al respecto Kiko Lloreda, antiguo Director de El País y conocedor de la existencia de El Clavo, le manifestaría que era una excelente idea y que estaba muy interesado. El tiempo fue pasando y finalmente el tema no se volvió a tocar más en un espacio formal.
3.2.4. LA PROPUESTA DE ALFONSO CÓRDOBA
En enero de 2010, César López sería contactado por el empresario Alfonso Córdoba, propietario de Constructora Limonar y el noticiero regional Noti 5, para que asistiera a una reunión con él y les asesorara sobre el funcionamiento de una revista impresa, ya que ellos dos estaban interesados en montar una. López había conocido a Córdoba varios años atrás en la campaña presidencial de Antanas Mockus y el movimiento Visionarios con Antanas. Tiempo después se volverían a encontrar en la celebración de los 10 años de El Clavo, donde finalmente él ofreció una comida a la que asistirían Alejandro Santos, Francisco Hernández Böhmer, Luz Amparo Noreña, Juan Carlos Abadía, la esposa de Abadía y César López. También en una cita posterior que le pidió César López para pedirle consejos sobre El Clavo y desde ahí se encontrarían en varios eventos como los 20 años de Noti 5 en el Club Campestre de Cali.
Pero en esta ocasión se trataba de negocios, la amiga de Alfonso Córdoba era Diana Cabal, una mujer de aproximadamente 27 años, hija de un gran amigo de Córdoba y ella estaba interesada en montar una publicación. Al finalizar la charla que se llevaría a cabo en la casa de la Hacienda Limonar, y después de tomar varios tragos, Alfonso Córdoba plantea una posibilidad que para ellos no montar una publicación impresa desde cero, compraran la mitad de El Clavo. Entonces César López les contaría la historia de Semana y El Tiempo, y le pareció interesante porque por esa época El Clavo estaba pasando por una situación económica bastante difícil y porque al trabajar de la mano con un noticiero en televisión podía potencializar el impreso. La reunión terminaría esa noche en un restaurante en el sector de Granada y López quedaría en seguir reuniéndose con Diana Cabal mientras Alfonso Córdoba viajaba a España, donde también tenía negocios.
Entonces se llevarían a cabo un par de reuniones más entre Diana Cabal y César López, una de ellas en la Librería Nacional del oeste de la ciudad el 16 de febrero de 2010 y otra a la semana siguiente en la sede de El Clavo. Finalmente el tema se comenzaría a enredar, sin haber hablado de valores ni ningún avance concreto, porque Diana manifestaba que ella no tenía dinero, y que Alfonso Córdoba había quedado en prestarle pero ella se sentía más cómoda pudiendo hacerlo ella misma. A los días César López habló con Córdoba por teléfono y Córdoba le manifó que si Diana no quería, entonces el negocio no se podía hacer, ya que ella era la persona que se encargaría del tema en Colombia debido a que él no podía estar pendiente. El tema no se volvió a tocar, pero César López alcanzó a visitarlo en compañía de Hermann Stangl que había hecho la valoración de El Clavo cuando se lo había presentado a El País, pero no hubo respuesta por parte de Córdoba.