• No results found

Modeling and Simulation

Wireless Sensor Networks

2.5 Modeling and Simulation

Los estudios sobre la toponimia que trascienden el ámbito científico han ayudado a la descripción de la realidad etnolingüística de nuestro país.

Para desarrollar esta tesis, se ha visitado bibliotecas e instituciones donde encontramos los siguientes trabajos:

Solís,G. (1997). La gente pasa, los nombres quedan.

Cerrón, R. (1976). Notas para un estudio científico de la toponimia quechua Estos trabajos nos amplían el panorama sobre el estudio toponímico, así como la terminología usada en este campo.

Langlois, L. (1939) dedica un breve capítulo a la toponimia Chachapoyana Investigaciones arqueológicas en este valle del Departamento de Amazonas (Perú)Allí, él realiza la primera observación de la terminación toponímica -mal en la provincia de Chachapoyas, por ejemplo hemos extraído de su listado a los topónimos Panamal, Ocumal, Osmal, Chuquimal, Cochamal, Cuemal, entre otros. En su análisis dice

La toponimia de la región de Chachapoyas forma, conforme se ha podido alcanzar allí, varías categorías, según los orígenes diferentes. Eliminamos, desde luego, la categoría española. La segunda se vincula a la lengua aymara-quechua; ejemplo: Leimebamba que sería la deformación de Raimibamba, la pampa de la fiesta. En fin, una tercera forma de mezcla curiosa de nombres kechuas o locales, a los cuales se han añadido sufijos que se encuentran en regiones más septentrionales y aun en la América Central. Tal el sufijo mal que se conoce en el Yucatán (Uxmal, Itza-mal, Chetu-mal, Ulu-mal, Cuzu-mal, etc.)

 Además, observa la recurrencia de otras terminaciones toponímicas como son -on y - ate los cuales no sólo aparecen en la provincia de Chachapoyas; sino también en

Bagua: Coellicate, Longate, Lluchicate, Chilingate, Cuempon, Chosgon, Chuilon, Yamblon, etc.

 Sus observaciones son primigenias para un estudio toponímico, pues, a parte de encontrar recurrencias de la terminación -mal entre los topónimos chachapoyanos, al igual que Jijón y Caamaño, realiza una errónea segmentación de la terminación toponímica -ate.

Espinoza, M. en su tesis Toponimia de Rodos Qeropalca (Lauricocha – Huánuco) nos dice: La lengua usa procesos de nominación como derivación nominal para producir nombres. Hay también algunos topónimos adosados a raíces quechuas. El otro mecanismo que usa la lengua para formar topónimos, es la nominación verbal, en este caso el sufijo más productivo, es el sufijo quechua.

Almora, P. en sus tesis Enseñanza de la toponimia en la educación secundaria llega a las siguientes conclusiones:

 La toponimia es una ciencia de relación que estudia el origen y significado de los nombres de lugares geográficos.

 La léxico – morfología de los nombres de lugar no es la misma en todo el territorio. Este varía según el predominio de determinado idioma o dialecto como se puede comprobar por el estudio de las áreas geográficas que ocuparon. El idioma quechua prevaleció casi exclusivamente sobre todos los demás.

 Los nombres propios de lugares van cambiando a través de las distintas influencias dialectales que se suceden en una misma región durante el transcurso de los siglos.

 La toponimia – Ciencia de los lugares tiene gran vinculación con la geografía, la historia en grado menor con otras disciplinas tales como la Botánica, la zoología y la mineralogía.

 La toponimia debe ser incorporada como parte de los conocimientos que se transmiten a los alumnos de educación secundaria por ser cumplimiento indispensable de una buena comprensión de la geografía y de la historia.

 El estudio de la toponimia permite corregir errores en cuanto a la significación de los nombres que se refieren a historia y geografía.

Romaní, M. (2004) en la tesis titulada Toponimia en el gran pajonal con especial atención a los topónimos de afiliación asháninca llegando a las siguientes conclusiones:

 Creemos que en un estudio de toponimia de El Gran Pajonal permite acercarnos a los asháninka y obtener conocimiento sobre su historia y cultura. Asimismo, revela mucho de la estructura lingüística del idioma, nos permite conocer cómo se organiza de la lengua a través de su sistema de denominación. Por lo tanto, un estudio toponomástica de El Gran Pajonal nos acerca a la realidad lingüística cultural de los asháninka pajonalinos.

 Creemos que la toponomástica como ciencia tiene sus propias limitaciones. Esto lo comprobamos cuando intentamos averiguar el étimo de los topónimos. El análisis lingüístico nos permite tener sólo una aproximación, por lo tanto existe la necesidad de complementar el análisis mediante un estudio interdisciplinario que se apoye en las ciencias sociales, así como en la geografía, filosofía, literatura, etc.

 Creemos que el estudio de toponomástica de El Gran Pajonal ha revelado la presencia de ciertos recursos naturales que poseen o han poseído los asháninka; es decir, la lógica del sistema de denominación de los asháninka parece evidenciar esto. En tal sentido, creemos que una de las tareas de este estudio ha sido demostrar cuales son estos recursos para así poder guiar una planificación económica sostenible de dichas fuentes de riqueza naturales que posee El Gran Pajonal.

 El estudio lingüístico sincrónico sobre la toponimia no es suficiente para explicar el significado de todos los topónimos. Es necesario llevar a cabo un estudio diacrónico que explique los casos de oscuridad semántica, así como los cambios de nombre que presentan algunos topónimos no analizados en esta investigación.

.

Valqui, J. (2004) en su tesis titulada Reconstrucción de la lengua chacha mediante un estudio toponímico en el distrito de la Jalca Grande (Chachapoyas-Amazonas).

Conclusiones:

 En el aspecto fonológico.- El sistema fonológico de la lengua chacha tuvo cinco vocales, dos semiconsonantes, y posiblemente dieciocho consonantes.

También se puede afirmar que esta lengua fue de raíz monosilábica, ya que muchos de sus topónimos y antropónimos están constituidos por elementos monosilábicos, por ejemplo: Yumal<yu + mal, Chimal <chi + mal, Cam (Luya, 1599), Dop (Gopara, 1597).

 En el aspecto morfológico.- Se ha podido reconocer cuatro sufijos chachas presentes en el sistema de denominación toponímica. Sobre el significado de cada uno de ellos se propone lo siguiente:

-*lap ‘lugar donde abunda determinado recurso o lugar fortificado’. -*mal ‘pampa’,

-*cat ‘agua’, y

-*oc ‘peña, cerro arenoso, colorado o puma u oso’.

 En el aspecto morfosintáctico.- Uno de los procesos en el sistema de denominación toponímica de la lengua chacha fue la composición, es decir, unir las categorías de nombre más nombre para formar topónimos.

 En el aspecto léxico.- Se encontraron denominaciones de la flora y fauna que pueden ser considerados de origen chacha. Su filiación es sustenta sobre la base de los rasgos gramaticales reconstruidos y los datos que se tienen de esta lengua.