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6. Experiments 4 & 5 – Computational Cognitive

6.4. Experiment

6.4.3. Modelling Continuous Motor Action –

La demanda internacional de madera de agar va en aumento, y prácticamente todas las especies de Aquilaria y Gyrinops están amenazadas por el comercio (Soehartono y Mardiastuti, 2002). La pérdida de los hábitats de bosques de tierras bajas también amenaza las poblaciones de estas especies. Es cada vez más difícil encontrar árboles productores de madera de agar, como señalan los

recolectores, y se talan cada vez más árboles que no están infectados, extrayéndose incluso de zonas protegidas. La madera de agar se utiliza en el ámbito nacional, pero se exporta principalmente a Taiwán (provincia de China), Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Japón. Indonesia es el mayor exportador de madera de agar. Entre 1997 y 2000, las exportaciones desde Indonesia fueron de un promedio de 300 toneladas al año, pero estas cifras se han reducido a partir de 2001 a 125 toneladas, al aplicarse un cupo de 125 toneladas. Se sabe que Singapur es el país que reexporta las mayores cantidades de madera de agar procedente de Indonesia.

En Sabah, según informes, la actividad de los recolectores constituye una importante amenaza. La mayoría de los árboles se han talado o tienen muescas para aumentar la producción de gaharu antes de ser talados. Los

comerciantes de la zona de Mandor han confirmado la pérdida de árboles del género Aquilaria.

Existen indicios de comercio ilícito procedente de zonas de Indonesia y de Brunei Darussalam. Según los informes, en varios parques nacionales de Kalimantan ha desaparecido la mayor parte de sus árboles productores de madera de

Teniendo en cuenta la manera en la que se forma la madera de agar, la demanda mundial de este producto actualmente sobrepasa las existencias disponibles (Zich y Compton, 2001).

Existen informes y datos comerciales regionales que confirman la reducción de la disponibilidad de la madera de agar en Indonesia. Los recolectores indican que es cada vez más difícil de encontrar, y los datos apuntan a una disminución del volumen de gaharu exportado de Kalimantan, desplazándose los centros de

abastecimiento a Maluku e Irian Jaya (Soehartono y Newton, 2002).

La isla de Nueva Guinea se encuentra en el extremo oriental del área de distribución de las especies productoras de la madera de agar, y también podría representar el último lugar del mundo donde aún se encuentran poblaciones silvestres considerables. Incluso en este lugar, la recolección y el comercio alcanzaron en 1997 niveles sin precedentes, como resultado del interés del comercio exterior. La población de Gyrinops ledermannii parece estar gravemente amenazada debido a la tala indiscriminada (Compton y Zich, 2001).

Datos procedentes de diversos otros países sugieren que la recolección destinada al comercio internacional ha tenido un impacto perjudicial sobre las poblaciones silvestres. Gran parte de los datos publicados se refieren a A. malaccensis.

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agar a causa de actividades ilícitas relacionadas con la explotación forestal y la minería del oro.

de la población superiores al 80% como resultado de la explotación de A. crassna, y existen indicios de pérdidas similares en otros Estados del área de distribución (Camboya, RDP de Laos y Tailandia). En Laos, la extracción de madera de agar se controla poco (Barden et al. 2001). La amenaza que representa el comercio internacional para las poblaciones silvestres de esta especie parece ser aún más significativa que para A. malaccensis (Anon., 2004a).

Existe preocupación acerca de las tasas de explotación de A. sinensis en China y del daño causado a los árboles durante la recolección.

Inclusión en el Apéndice II para mejorar el control de otras especies incluidas

Los especímenes se parecen a otras especies y son difíciles de distinguir, o bien la mayor parte del taxón está ya incluida

Las especies que se proponen para su inclusión en el Apéndice II se parecen a A. malaccensis, que ya está incluida en el Apéndice II, y sólo se pueden distinguir por sus flores o por un análisis de ADN. Se están desarrollando técnicas de ADN para identificar a las especies a partir de muestras de madera, pero son complicadas y costosas, por lo que no es realista su aplicación a gran escala.

Los comerciantes de Indonesia clasifican la madera de agar según ocho categorías, pero la India y Dubai emplean distintos sistemas de clasificación. Estos sistemas no se corresponden con las diferencias entre especies.

Información adicional

Amenazas

La recuperación de las especies productoras de madera de agar, que forman parte del subvuelo del bosque, es difícil. La dispersión de semillas está limitada al área cercana al árbol adulto, por lo que la recuperación de las poblaciones después de la recolección sólo es posible allí donde permanezcan árboles adultos.

El aumento de los niveles del comercio de madera de agar en la última década ha conducido a la sobreexplotación. Se talan numerosos árboles cada año, muchos de ellos sanos, para extraer solamente unos pocos kilos de la madera infectada.

Entre otras amenazas se incluyen la degradación del hábitat ocasionada por incendios forestales, las actividades mineras y el desmonte con fines agrícolas.

Generalmente se considera que la principal amenaza es la tala indiscriminada e ilegal. Relativamente pocas personas (los Dayaks de Indonesia, por ejemplo) pueden discernir si un árbol contiene madera de agar al interpretar sus características externas (Barden et al 2000). Por lo tanto existe el riesgo de que se produzca una tala indiscriminada cuando se llega a conocer el valor económico de la madera de agar.

Existen informes de la extracción y/o comercio ilícitos de madera de agar en Bhután, India, Indonesia, Malasia, Myanmar, Papúa Nueva Guinea, RDP de Laos, Tailandia y Vietnam. Existen informes de extracciones ilegales en áreas protegidas de Indonesia, por ejemplo, y en plantaciones de madera de agar administradas por el gobierno en la India, donde la mayoría de las instalaciones dedicadas a la elaboración funcionan al margen de la ley desde que A. malaccensis fue incluida en CITES en 1995. En Bhután, A. malaccensis y A. khasiana están estrictamente protegidas, pero ambas se recolectan de manera ilícita (Barden et al., 2000). Se calcula que el comercio ilícito de madera de agar de Papúa Nueva Guinea es mucho mayor que el comercio lícito (Gunn et al. 2004).

Conservación, gestión y legislación

Las especies productoras de madera de agar se encuentran en áreas protegidas en varios países, pero no gozan de protección en muchos Estados de su área de distribución. Algunas especies, como A. rostrata, sólo están presentes en parques nacionales, donde están protegidas.

En la India, la recolección y comercio de madera de agar están controlados por la legislación nacional y por diversas medidas a nivel de los estados.

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En Indonesia, el comercio está estrictamente reglamentado. Es el único Estado del área de distribución que ha estado imponiendo cupos de recolección para A. malaccensis, y todas las especies productoras de madera de agar reciben el mismo tratamiento que A. malaccensis. Las oficinas forestales estatales (State Forest offices) son las

encargadas de expedir los permisos para la extracción de madera de agar. Al mismo tiempo, las autoridades forestales locales conceden permisos basados en cupos para actividades locales. También se exigen permisos de transporte.

de Aquilaria está prohibida por la legislación nacional en Myanmar.

Está prohibido recolectar y comercializar A. crassna en Vietnam, de conformidad con el Decreto sobre

protección de la naturaleza vietnamita (Decree Nº 18 [HDBT] Vietnam Wildlife Protection) de 1992.

En China A. sinensis se ha clasificado como una planta silvestre bajo protección estatal a causa de la

disminución de su distribución – Categoría II (Wild Plant Under State Protection – Category II) . En Hong Kong, uno de los mayores consumidores, se considera que es relativamente abundante y que actualmente no se encuentra amenazada (Anon. 2004b).

En Malasia peninsular, es necesario un permiso para recolectar cualquier especie de Aquilaria. En Sarawak, la tala de A. malaccensis está regulada bajo la Ley de Protección de Especies Silvestres (Wildlife Protection Ordinance) de 1998 y la Ley de Bosques (Forests Ordinance) de 1958. En Sabah, la tala de A. malaccensis está sujeta a la Ley Forestal (Forest Enactment) de 1968, y se prohíbe la recolección en tierras estatales mediante la Ley de Parques (Parks Enactment Act) de 1984. La extracción de madera de agar de parques nacionales o santuarios naturales está prohibida en todos los estados de Malasia.

No están claros los criterios utilizados para el establecimiento de los cupos de recolección o la formulación de los dictámenes sobre extracciones no perjudiciales para las exportaciones de A. malaccensis. Tampoco se sabe a ciencia cierta hasta qué punto se controlan las exportaciones de madera de agar en general, en comparación con los controles que se aplican específicamente a A. malaccensis (Barden et al. 2000).

No está clara la base científica de los cupos en Indonesia (Anon, 2004a).

En Papúa Nueva Guinea, las empresas que desean comerciar con madera de agar están obligadas a registrarse con el gobierno y obtener una licencia anual. No existe ninguna otra normativa que rija la explotación de este producto. La Autoridad forestal de PNG, conjuntamente con WWF y otras instituciones, ha puesto en marcha un proyecto encaminado a lograr la gestión sostenible de G. ledermannii. El programa, diseñado para garantizar una recolección sostenible, también incluye el seguimiento de las poblaciones, el desarrollo de directrices, y la sensibilización de las comunidades locales (Gunn et al., 2004).

Especies similares

A malaccensis (incluida en el Apéndice II).

Dentro de la familia Thymeleaceae cinco géneros producen madera de agar: Aetoxylon, Phaleria, Gonystylus, Aquilaria y Gyrinops. La mayoría de las especies se parecen entre sí y sólo se pueden distinguir por sus flores o su ADN. En el comercio, la madera de agar no se diferencia por especies.

Otros dos géneros de la familia Thymeleaceae que pueden producir madera de agar son Enkleia y Wikstroemia. La madera de agar derivada de otras especies que no pertenecen a los géneros Aquilaria y Gyrinops se suele dar en volúmenes menos

significativos, y es de peor calidad (por ejemplo, en Indonesia y Papúa Nueva Guinea se usa la expresión “gaharu buaya/puk-puk gaharu” en referencia a Aetoxylon y Phaleria, que se traduce como “gaharu (madera de agar) no fiable o falso” (TRAFFIC Southeast Asia, 2004).

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El uso de otras especies, como Gonystylus bancanus y Cinnamosma fragrans como fuentes de madera de agar se menciona en la Ficha de identificación CITES para Aquilaria malaccensis.

Reproducción artificial

Se ha tenido éxito a pequeña escala con la reproducción artificial, según informes procedentes de varios países: Bangladesh, Bhután, India, Indonesia, Malasia, Myanmar y Tailandia. Se están realizando ensayos para vincular la reproducción artificial con una inoculación o tratamiento de los árboles para estimular la formación de madera de agar. Se han comunicado resultados limitados sobre la

inoculación artificial de los árboles para producir madera de agar.

Se están desarrollando técnicas de inoculación con hongos adaptadas a las condiciones de Papúa Nueva Guinea que sean efectivas y económicamente viables (Anon., 2003).

En Vietnam, existen plantaciones en Ha Tinh, Kon Tum y la isla de Phu Quoc (Barden et al., 2000). En un proyecto piloto de la Rainforest Project Foundation, se indujo la producción de madera de agar en árboles cultivados en plantaciones en Vietnam. Durante este proceso y en muy pocos años, se produjeron cantidades abundantes de resina en árboles jóvenes, mucho más rápido que en el medio silvestre (Anon, 2004c). Revisores: H. van Beek, B. Bolier, L. Chua, B. Gunn, T. Soehartono, TRAFFIC Southeast Asia.

Ref. CdP13 Prop. 50

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