“La resistencia cibernética” no podía obviarse en este texto que se ocupa de detectar los focos de reacción contra la guerra del narco y contra él. Vanessa Job relata las acciones diversas que tienen lugar en Internet por medio de blogueros, tuiteros, plataformas… Se describe la actividad del blog Menos Días Aquí, donde los ciudadanos se ofrecen como “embalsamadores cibernéticos”, comenta la cronista, porque durante siete días rastrean cadáveres de personas asesinadas en la guerra contra el narcotráfico. La propia cronista participa en el blog. Así comienza la crónica: “Que nunca los voluntarios cuenten a uno de mis padres, mis amigos, mi familia. Nunca. Yo encontré a Rubén, Javier, Juan Manuel, Carlos, Rafael, Rubén Abraham, Nole, Franshesca, Ricardo, Luis Alberto” Comprendemos la dificultad, la crudeza y la importancia de este voluntariado de un modo muy directo por medio de la experiencia personal que nos cuenta la cronista:
El lunes que llegó mi turno sentí vértigo ante este duelo participativo y social. Conté los cadáveres de personas embolsadas, descuartizadas, torturadas, acribilladas, cuerpos en estado de putrefacción, personas y osamentas encontradas en fosas clandestinas en varios estados, decapitados, gente asesinada después de un secuestro y varios muertos por granadas. No era consciente de todas las personas que cada semana pierden la vida ante el poder de las esquirlas.
Muchos son los que ayudan como tuiteros profesionales. Se ocupan diariamente de retransmitir alarmas de seguridad. Es el caso de Chuy, @MrCruzStar, con casi 5.000 seguidores. Los ciudadanos confían en él. Saben que el aviso de un tiroteo, enfrentamiento o disturbio emitido desde su timeline está verificado. En septiembre de 2011 en Tamaulipas, donde también trabaja Chuy, fue asesinada una tuitera conocida como NenaDLaredo. Era una periodista y administraba el sitio de noticias independientes www.nuevolaredoenvivo.es.tl, que tenía más de 400.000 visitantes. Un día desapareció. Su cuerpo se encontró finalmente con un mensaje: “Aquí estoy por mis reportes y los suyos”. Ana Rent es otra tuitera, querida y apreciada en la población. La gente la reconoce por la calle y le agradece su labor. Dice: “confían en mí porque tengo una red de contactos entre periodistas, bomberos, políticos, paramédicos, que me dan la información que ellos no pueden difundir”.
La red social El Grito Más Fuerte llevó adelante una campaña #enloszapatosdelotro que tuvo una importante repercusión civil. Muchos actores famosos ponían voz a esos familiares que buscaban a sus hijos y parientes desaparecidos, agrupados bajo el colectivo de Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad. Los anuncios daban cuenta de miles de testimonios. El dramatismo del momento se puso de manifiesto durante esos días de grabación de los anuncios, cuando fue asesinado el protagonista de la crónica de Daniela Pastrana, Nepomuceno Moreno, por pedir justicia para su hijo ilegalmente detenido y desaparecida.
Las crónicas se complementan y nos aportan más datos, más matices que completan el mapa de pequeñas pero relevantes acciones contra esta guerra en México. Finalmente, estos puntos aislados se nos muestran como nodos que unen a ciudadanos dispuestos a cambiar las cosas. Las crónicas de estos Periodistas de a Pie nos hacen percibir la existencia de un tejido social que, aunque mermado y mutilado, sigue luchando.
Lydiette Carrión escribe sobre las acciones realizadas en los barrios. En concreto, se adentra en los barrios que el Ejército empezó a “peinar” en busca de supuestos pandilleros cuando comenzó la guerra contra el narcotráfico. Este fue el punto álgido que disparó la avalancha de niños sicarios y de suicidios juveniles. Los cárteles aprovecharon para reclutar a chicos y jóvenes sin futuro por unos pesos y algo de droga. Solo dos opciones: el reclutamiento forzoso (de narcos o militares) o la marginación. Esto sucede en las zonas desfavorecidas de Monterrey y ahí es donde actúan organizaciones como CreerSer que emplean la música y el baile para enseñar a expresarse sin violencia. Recuperar vidas, recuperar a estos pandilleros con proyectos como Clikas por la Paz o Cauce Ciudadano. Acciones diversas que tratan de ofrecer una visión diferente del mundo a estos sectores marginales y de posibilitarles un proyecto vital alejado de la violencia y las drogas. Proyectos que se definen como “pulguitas en un perro. Y sin embargo ahí están, pequeñas iniciativas, pulguitas luchando contra un abandono colosal”.
LA COMUNICACIÓN EN MUTACIÓN
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El cronista Luis Guillermo Hernández retrata, en primer lugar, la falta de una asistencia médica regulada que dé solución no ya a los dolores físicos que causa esta guerra y contra-guerra, sino a los dolores del alma que trae consigo. Y, en segundo lugar, que es de lo que se ocupa esta crónica, cuenta la ingente labor de la medicina alternativa en “cementerios emocionales” como ciudad Juárez. Muchos de estos tratamientos son considerados superchería, como la terapia de las flores de Bach que implantaron Dora Dávila y las mujeres de Sabic.
La verdadera guerrilla de salvación, como apunta el cronista, la realizan en estas poblaciones las terapias de duelo y de manejo de las emociones que llevan adelante psicoterapeutas, ayudados por masajistas, acupunturistas, con mapas energéticos corporales, auriculoterapeutas, convencidos de que las orejas reflejan una imagen parecida a la de los fetos dentro del útero materno, y por lo tanto funcionan como un reflejo de todo el cuerpo humano. La plaza de la ciudad se llena de todos ellos y también acuden dibujantes y grafitteros, gente del colectivo Pacto por la Cultura, una asociación que plantea alternativas artísticas contra la violencia. Juntos recuperan el espacio público y ayudan a la población.
Sin duda estas crónicas de Entre las cenizas rescatan desde la escritura, con la palabra, con el relato de los hechos y por medio de sus protagonistas, como apunta en el prólogo Cristina Rivera Garza, la enargeia del poema homérico; esa “luminosa, insoportable realidad”. Poco a poco este grupo ha dado cuerpo a su proyecto de Periodistas de a Pie hasta convertirse en un punto de referencia y de apoyo. En la actualidad es una asociación en la que convergen muchos reporteros de distintos medios, pero que coinciden en la visión de buscar un periodismo que devuelva el rostro humano a la noticia. No se trata de un club cerrado y con credenciales de acceso, sino de un punto de reunión, un anclaje para muchos”, como señalan en la web.