5.2 Ensemble models for spoofing detection
5.2.2 Models in the proposed ensemble
Ante la escasez de los recursos, es posible la abundancia de sentidos
Angelo Bucci, 2013
En la primera década del siglo XXI, surge un colectivo que reúne a varios a arquitectos y amigos, que tras obtener en sus búsquedas el reconocimientos por las prácticas llevadas adelante y por entender la arquitectura como un ámbito “más bien crític(o) y experimental…”- como los define Fernández, estos “… eligen sus trabajos, matizan la enseñanza y escritura con la práctica
proyectual.” (2012, p. 222) Un objetivo común es impulsar al estudiante de arquitectura por un camino comprometido con la innovación, la invención, que los lleve a descubrir desde la técnica y no tanto desde la repetición de los métodos consagrados, académicos o convencionales.
America(no) del Sud, acerca a los arquitectos más renombrados de la arquitectura sudamericana del momento, Solano Benítez, Rafael Iglesia, Alejandro Aravena, Nicolás Campodónico, Javier Corvalán, Angelo Bucci, Ricardo Sargiotti y Saez Vaquero, entre otros colaboradores quienes aportan- cada uno a su manera- a un pensamiento menos preocupado en los modelos de importación y más pendiente de una práctica experimental, regional y geosituada.
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A la pregunta cómo surge America(no) del Sud, Sargiotti alega:
Con ese título oficialmente en el 2013, yo diría que es totalmente circunstancial. No es que nace una sociedad con ideas precisas, el 2013 lo marca públicamente. La cosa va mucho más allá y empieza en el 2000 cuando nos vamos conociendo todos, son todas
circunstancias muy casuales, tremendamente casuales. Haciendo un poco de historia de esto, hubo un momento en el 2001, en el premio Mies, se conocen Rafael Iglesia y Solano Benítez, de ahí en más se van encontrando en varias oportunidades.
Yo desde el 2002, los fui trayendo a Córdoba a todos y muy seguido entre el 2005-2006 más o menos. Y allí se despertaron afinidades personales que nos mantuvo como amigos y coincidentes en muchas cosas. En qué pensamos, en lo que hacemos, en quién creer y en quién no, en qué crees y en qué no, y ahí radica la amalgama de esto.
Lo de America(no) del Sud es un invento de Solano, el principal motor, que en realidad nació para mí de dos cosas fundamentales: la primera es darnos cuenta unos más
conscientes otros menos conscientes, de lo que estábamos generando con las generaciones posteriores cada uno desde su púlpito. Se estaba poniendo interesante, de alguna forma intentábamos meter otros discursos en las escuelas (de arquitectura) que no pasa, ni por el estilo, ni por mirar una cosa o mirar otra. (Sargiotti, 2015)
Todavía no hay mucho escrito sobre el fenómeno America(no) del Sud. Sin duda, surge como respuesta a la necesidad de ocupar el vacío subyacente en una incipiente mirada teórica de algunas prácticas que se ponen en juego en la arquitectura. En la necesidad de generar una alternativade una arquitectura apelmazada al territorio -para decirlo en términos de Kusch-, concentrada en la técnica y sustentada en el componente lúdico y el pensar serial( Eco). El colectivo se caracteriza por propuestas que buscan deslindarse de la dependencia a toda lógica encriptada a la academia -la que sea- ponerla en cuestión, o simplemente dejarla en suspenso. Al respecto, continúa Sargiotti:
Es parte de una generación que tiene la suerte de no tener una escuela doctrinaria o dogmática: “hacé ésto y no mires esto otro”. En eso cada uno eligió lo que pudo, lo que le tocó y eso hace que la relación con los contemporáneos arquitectos europeos o americanos no se hace desde la adoración acrítica. En realidad lo bueno de todo esto es, te diría, que todos estos monstruos no están más, no existen como monstruos, son solo arquitectos. (Sargiotti, 2015)
Desde este lugar de arquitecto y crítico, repensar la práctica proyectual requiere a estas alturas un proyectista que se preocupe en interpelar a la arquitectura – desde el concepto, el intelecto e incluso desde el juego- privilegiando, el lugar que ocupa el material y dejando librada la
búsqueda a las posibilidades que surgen, por ejemplo, con el peso, el equilibrio, la técnica y la cantidad de derivas posibles desde un ya asimilado método serial (Figura 33). Para algunos, como es el caso de Rafael Iglesia, se vuelve indispensable el juego en el proyecto. Por ejemplo, al trabajar sobre la gravedad -mirando en ese caso el antecedente de Méndez da Rocha-y con fuerte base en el conocimiento técnico toma bases en las experiencias lúdicas que se convierten, sin duda, dominantes en el proceso.
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Figura 33.Rafael Iglesia
Baños del Parque de la Independencia. Santa Fe, 2003 Gentileza Gustavo Farías.
Sostiene Iglesia:
Pretendo realizar una obra que no tenga necesidad de decir que es, cuál es su función o de qué elementos está compuesta. Que no tenga nada que decir: que esté más cerca de las cosas que de los objetos. Donde la forma y la expresión se independicen del uso. (Iglesia, 2011. p. 14)
Con America(no) se reinstala la discusión sobre la técnica, la posibilidad de interperlar la arquitectura dejando a un lado el a priori de las convenciones como mandato insuperable. El colectivo America(no) pondera la inventiva, el interrogante sin prejuicios, la innovación por sobre el conocimiento “disciplinado”. La materia es la pieza fundamental en el proyecto de investigación, y además se rescata los recursos de las distintas localías: el ladrillo, la madera, la piedra o el hormigón, la caña o la mismísima tierra se constituyen posibilitantes de una
arquitectura más sincera con los medios, pivotando entre las economías regionales, emergiendo las discusiones sobre la disciplina y el saber cultural.
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