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Monostatic Receive Signal Model using Stretch Processing

Chapter 2 SAR Signal Model

2.4 Monostatic Receive Signal Model using Stretch Processing

[Le derivó el nombre, o del gimnasio del Cinosarges, en el que se reunían, los secuaces de la escuela, o del hecho de que ellos, exaltando la vida natural, buscaban su modelo en los animales y aceptaban como titulo de honor el nombre de perros (Kynes). Por la pobreza de srcen o de elección de los secuaces, ésta, fue llamada la filosofía del proletariado griego.

El fundador de la escuela,ANTÍSTENESde Atenas (436-366?), se ligó aSÓCRATESen edad madura, después de haber sido discípulo de

GORGIAS;en la conversación de SÓCRATESamaba especialmente su patientiam et duritiam (CICER., De orat., III, 19), que acentuó tanto, hasta hacerse llamar Sócrates enloquecido. Entre sus discípulos, el principal esDIÓGENESde Sinope (413-323?), el más srcinal y popular

de los cínicos, de quien son después discípulos CRATES,su mujer

HIPARQUIASyMETROCLES.El cinismo prosigue todavía después de haber surgido el estoicismo, pero degenerando conMENEDEMO, MENIPO

y otros (siglo III a. C.). Se funde después en el estoicismo, pero resurge como radical exigencia de transmutación de los valores, en los primeros siglos de la era cristiana. De las múltiples obras deANTÍSTENES,que también mantuvo áspera polémica conPLATÓN,no quedan sino escasos fragmentos. Parece que tambiénDIÓGENEShabía escrito muchas obras, totalmente perdidas para nosotros].

1. TEORÍA DEL SER Y DEL CONOCER : 1. Sensualismo y materialismo. — Éstos son los que creen que no existe nada fuera de lo que pueden asir bien con las manos, y en cambio, no admiten, entre el número de las realidades, a los actos, las generaciones y todo lo

invisible. — Gente tosca y obstinada, la que nombras, Sócrates. —

Efectivamente, hijo mío, entre ellos hay gente muy inculta. (PLAT., Teet., 155).

[Cfr. Sof, 246: Bajan desde el cielo y de lo invisible a la tierra todo, aferrando con las manos rocas y encinas. Aferrándose a cosas rodas de este genero, afirman que existe sólo lo que ofrece apoyo y contacto, definiendo cuerpo y sustancia como una única cosa, y desprecian y no quieren oír a alguien que diga que existe también algo incorpóreo].

2. Individualidad de lo real — negación de las ideas. — ¡Oh, Platón!, el caballo, sí lo veo; pero la equinidad no la veo (frag. de

ANTÍSTENESenSIMPL.,Categ., 66, b, 45).

Veo al hombre, pero no a la humanidad (Id. enDAVID ARM..Cat., 68 b).

3. El conocimiento de las cosas reducido a su nombre propio. —

Antístenes profesaba una loca opinión, pretendiendo que de ninguna cosa puede decirse algo fuera de su nombre propio, y de cada cosa, un solo nombre. (ARISTÓT.,Met., V, 29, 1024).

Cfr.DIÓG.,L., VI, 1, 3. Primero Antístenes definió el nombre diciendo: el nombre es lo que expresa lo que es o era. — EPICT.,Diss., I, 17, 12: La investigación de los nombres es el principio de la instrucción.

4. Consecuencias: a) imposibilidad de la predicación. —

Consideremos ahora de qué proviene el que de vez en vez llamamos una misma cosa con muchos nombres diversos. — ¿Cómo sería?, dime un ejemplo. — Hablamos, del hombre, por ejemplo, llamándole con muchos nombres, y atribuyéndole colores, formas, magnitudes, vicios y virtudes, y en todos estos casos y en muchos otros infinitos, no sólo decimos que él es hombre, sino también que es bueno, y así

sucesivamente hasta el infinito; y, en el mismo modo, también las otras cosas, y así, aunque suponiendo que cada una sea una, la llamamos múltiple y con muchos nombres. — Dices la verdad — . Por lo que pienso que hemos preparado un buen alimento a los jóvenes y a aquellos ancianos que comienzan tarde a aprender 2 . Porque

inmediatamente tienen pronta para cualquiera, la objeción de que es imposible que los múltiples sean uno y lo uno, múltiples. Y gozan al no admitir que se llame bueno al hombre, sino bueno a lo bueno, y hombre al hombre (PLATÓN,Sofista, 251).

b) imposibilidad de contradecir y expresar lo falso. — De esto se derivaría que no es posible contradecir y casi ni siquiera expresar lo falso. (ARISTÓT., Met., V, 29, 1024).

En cambio [añadeARISTÓTELES],de cada cosa no sólo se puede decir el nombre propio, sino también el de otras cosas, a veces falsamente, sin duda, pero (a veces) también verdaderamente (Ibid).

Cfr. PROCLO, in Crat., 37: Antístenes decía que no se puede contradecir. Porque cada palabra (dice) expresa lo verdadero; pues el que habla dice algo, y quien dice algo dice el ser, y quien dice el ser, expresa lo verdadero.

Cfr. también frag. deANTÍSTENESenSTOBEO,Flor., 82, 8: no es necesario, pan hacer desistir a quien contradice, contradecirlo a su vez; es menester instruirlo, porque no se remedia a un loco montando en furor como é1.

c) reducción de la definición a la analogía. — La dificultad que provocaban los secuaces de Antístenes y los igualmente incultos. . ., es de que es imposible definir la esencia de una cosa (porque la definición

2 Alusión personal al propio Antístenes.

es un discurso largo), pero, sin embargo es posible enseñar qué es una cosa: por ejemplo, no se puede decir qué cosa es la plata, pero sí que es similar al estaño (ARIST., Metaf., VIII, 1043).

5. Definibilidad solamente de los compuestos, por vía de enumeración de los elementos: indefinibilidad de los elementos primeros. — Así, es posible que haya definición y explicación de alguna sustancia, como por ejemplo de la compuesta, sea sensible o inteligible; pero de los elementos primeros de los que ella consta, no es posible, si, por lo menos, el discurso definitorio debe enunciar algo de

una cosa (ARIST., Metaf., VII, 3, 1043).

Creo haber oído decir a alguno, que no se puede dar razón de los primeros elementos (por así decir) de los que estamos compuestosnosotros y cada cosa. Cada uno puede ser nombrado por sí, pero no u puede agregar nada más, ni como es ni como no es, pues debía atribuírsele esencia y no esencia; en cambio, nada debe agregar quien sólo quiere decir una cosa dada por sí misma. Ya que no se puede agregar el atributo si mismo, ni aquél, ni sólo, ni esto, ni otros semejantes en gran número. Pues estos atributos, corriendo alrededor, se agregan a todas las cosas, aunque siendo diversos de aquéllas a las que se añaden, y sería necesario, en cambio, si algo pudiese expresarse en sí mismo y tuviese una razón suya propia, que se lo expresase sin todo el resto.

Ahora bien, es imposible que alguno de los primeros elementos se explique con el discurso: el no puede sino ser nombrado, pues sólo tiene el nombre. En cambió los compuestos de éstos (elementos), como están entrelazados entre sí, también sus nombres entrelazados, se convierten en explicación, porque el entretejido de nombres es la esencia de la explicación. Así, los elementos son inexplicables e incognoscibles, sino sólo sensibles, y los complejos, en cambio,

cognoscibles, y expresables y pensables con verdadera opinión (PLAT., Teet., 201-2).

II.TEORÍA Y PRÁCTICA DE LA VIDA:1. La virtud como fin —

concepción activista: en las obras, no en la ciencia. — El fin (del

hombre) es vivir según la virtud, como dice Antístenes en su libro Hércules. (Dióg. L., VI, 9, 104). La virtud se basta a sí misma, en lo que respecta a la felicidad, sin tener necesidad de nada más que de la fortaleza de ánimo de Sócrates. Y la virtud consiste en obras y no tiene necesidad de muchos discursos ni de muchas ciencias. (Dióg L., VI, 1, 11).

2. El ejercicio y la conquista de la virtud. — Decía Diógenes que en la vida nada absolutamente se puede hacer bien sin ejercicio: éste, en cambio, lo vence todo. . . Y hay un doble ejercicio: el del cuerpo y el del alma. . . y el uno sin el otro queda imperfecto. . . Y daba pruebas. . .: los artífices en las artes mecánicas y en las otras. . . , los flautistas y los atletas sobresalen cada uno en proporción de la continuidad del propio estudio; y así, si ellos transfirieran el ejercicio también en el campo espiritual, no trabajarían totalmente en rano y sin fin. (Dióg. L., VI, 2, 70-71).

Hércules, personificación de este activismo. — Antístenes demostró con el ejemplo de Hércules que la fatiga es un bien (Dióg. L., VI, I, 2).

DIÓCENESdecía que vivía el mismo tipo de vida de Hércules (ibíd,, 2, 71).

3. La acción y la unidad de la virtud. — Dice Antístenes que el sabio, si cumple una acción, obra de acuerdo a toda la virtud íntegra (Schol. lips. ad Iliad., 0, 123).

4. Naturaleza espiritual del bien. — Creo que los hombres tienen su riqueza y su pobreza no en la casa, sino en el alma (ANTISTENES, enJENOF.,conv., 4, 34).

5. El bien y la libertad: contra el subyugamiento a los placeres y a los deseos. — Ni subyugados ni dominados por el placer, que es cosa de esclavos, ellos (los cínicos) aman la inmortal reina, la libertad. Ésta los rige, honrada por hábito espiritual, no subyugada por las riquezas, ni estimulada por el deseo de los amores. (CRATES,enCLEM.,Strom, II, 413, A).

A semejanza de Hércules, protector de mi escuela, he domado fortísimos atletas y bestias ferocísimas: la pobreza, digo, la ignominia, la ira, el temor, el deseo y el más cruel y engañoso de todos, el placer. (Dióg., enDIÓN CRIS.Or., IX, edic, Arn., I, 105).

Preferiría ser presa de la locura, antes que del placer (ANTÍSTENES,en DIÓG. L., VI, 1, 3).

Si tuviese en mi poder a Afrodita, la asaetearía. . . El amor es, por naturaleza, perversidad, dominados por el cual, los infelices llaman dios a su enfermedad (Id., enCLEM.,Strom., II, 406, 6).

Los esclavos sirven a sus amos; los viles sirven a sus deseos (Dióg. L., VI, 66).

Os sucede a vosotros lo mismo que al que montaba un caballo furioso; el caballo, sin dominio, lo arrastraba en su loca carrera, y él no podía descender. Y encontrándole uno y preguntándole ¿hacia dónde vas?, respondió: hacia donde éste quiera, y señaló el caballo desbocado. Y si alguien os preguntase a vosotros: ¿hacia dónde vais?, deberíais responder, si quisierais responder la verdad: hacia donde quieran las pasiones, el placer, la vanagloria, la avidez de ganancia, la cólera, eltemor; hacia donde cualquiera otra pasión quisiera arrastrarnos. Porque

vosotros no montáis un solo caballo, sino ora éste, ora aquél, y todos desbocados y furiosos (LUCIANO,Cyn.).

6. La liberación de las necesidades: el bastarse a sí mismo (autarquía) ideal del sabio y estado divino. — La necesidad es siempre

un mal, y hace peores a las cosas a las que asalta. . . Por el contrario, el no tener necesidades es un signo de superioridad. Observa que los niños tienen más necesidades que los adultos, las mujeres que los hombres, más los enfermos que los sanos. En suma, quien es inferior, tiene más necesidades, y el superior, menos. Por eso los dioses no tienen ninguna, y quien más vecino a los dioses se halla, tiene poquísimas. (LUCIANO, Cyn.).

Según algunos, Diógenes fue el primero que usó el manto doble, para el uso necesario y para dormir en él, e hizo su compañera de la alforja, en la que llevaba la comida, y para satisfacer cualquier necesidad se valía de cualquier lugar. . . Habiendo escrito a alguien para que lo proveyera de una casilla, como aquél tardan hacerlo, tomó por casa un tonel que había en el Metro. .. Viendo en una ocasión a un niño que bebía en la palma de la mano, arrojó el cubilete que llevaba en su alforja, diciendo: un niño me ha vencido en el satisfacerse con poco (Dióg. L., VI, 2, 22-3, y 37).

El sabio se basta a sí mismo (Dióg. L., VI, 11).

Interrogado Antístenes qué utilidad había obtenido de la filosofía, repuso: la de poder estar en compañía de mí mismo (ibíd., 6).

Los hombres buenos son semejantes a los dioses (ibíd., 51). 7. Trasmutación de los valores corrientes. — Yo opongo (decía Diógenes) a la fortuna el valor, a la ley (convención) la naturaleza, a la pasión la razón. (Diog. L., VI, 38).

(Óptimos) los que desprecian riqueza, fama, placer y vida, por estar por encima de sus contrarios, miseria, ignominia, fatiga, muerte (Dióg. enSTOB., Flor., 86, 19).

Con el ejercicio, el mismo desprecio del placer se convierte en agradabilísimo, y así como los que están acostumbrados a una vida de placer sienten molestias cuando caen en lo contrario, así, los ejercitados en lo contrario sienten placer en despreciar los placeres (Dióg. L., VI, 2, 71).

Antístenes demostró con el ejemplo de Hércules y de Ciro, que la fatiga es un bien (ibíd., I, 2).

Sólo se deben buscar aquellos placeres que están en el trabajo, no aquellos que están en lugar de la fatiga (ANTÍST.,enSTOB., Flor, 29, 65). La ignominia, igual que la fatiga, es un bien (DIÓG. L., VI, 1, II). 8. Rebeldía contra la civilización (artificios y convenciones sociales) y llamado a la naturaleza. — La molicie y toda otra miseria del hombre, son efecto de la civilización. No porque esté desnudo y sus carnes sean tiernas, ni porque no se halle cubierto de pelos como los demás animales, o porque no tenga alas, y no esté revestido de fuertes cueros, el hombre es tan débil, sino por su manera de vivir. En efecto, ¿no tiene temor del frío, miedo del calor, y no huye del uno y del otro? La desnudez no es causa de enfermedades. Las ranas, en efecto, y muchos otros animales más, tienen una estructura más delicada que la del hombre, y se hallan mucho más desnudos que él, y son, sin embargo, resistentes; y no solamente soportan el aire, sino que pueden vivir en el agua fría en pleno invierno. Y. . . en general, en ningún lugar nace un animal que no pueda vivir en él. Y si no, ¿cómo hubiesen podido, de otra manera, conservarse los primeros hombres, que no disponían de fuego ni habitaciones, ni tenían nutrición artificial o natural? Pero, ni tampoco a los hombres sucesivos les benefició mucho

la astucia sagaz y el mucho inventar y el mucho esmerarse, pues. . . mientras dirigen sus miradas al placer, por encima de todas las cosas, viven siempre entre trabajos y dolores crecientes Y aquí encuentra su aplicación y su justificación lo que se relata de Prometeo, que ha sido encadenado sobre las rocas y el buitre le devoraba el hígado. Zeus castigó a Prometeo, no ya como dice la leyenda, por el odio que abrigase hacia los hombres o por envidia de alguno de sus bienes, sino porque, descubriendo para ellos y dándoles el fuego, éste les dio, conjuntamente, el principio y la causa de la molicie, del fasto y de la corrupción (DION.CRIS.,Orat,. VI, I, 88).

9. El repudio de las leyes positivas y de sus vínculos: negación de la familia, del estado, de la diferencia entre libres y esclavos y entre naciones: cosmopolitismo. — El sabio gobierna, no según las leyes constituidas, sino de acuerdo a la virtud. (ANTÍST.,enDIÓG.L., V., 11).

Los hombres, reunidos en ciudades, con el objeto de no permanecer expuestos a las injurias exteriores, por el contrario, se injurian entre ellos y cometen las peores perversidades, como si se hubiesen reunido precisamente para esto (DIÓG. enDION CRIS.,Orat., VI, I, 88).

Decía (Diógenes) que deben ser comunes las mujeres. . . y por lo mismo también comunes los hijos (Dióg. L., VI, 72).

Hay quienes creen (los cínicos) que es contrario a la naturaleza tener esclavos. Pues, uno es esclavo y el otro libre sólo por ley (convención), pero por naturaleza no hay ninguna diferencia. Por eso no es justo, pues proviene de la violencia (ARISTÓT.,Pol. I,3,1253).

Interrogado Diógenes sobre su lugar de nacimiento: ciudadano del mundo, repuso (Dióg. L., VI, 63).

El único verdadero Estado es el mundo entero (ibíd., 72).

No nos encerremos en Estados y naciones, separados cada uno por las propias leyes, sino que consideremos a todos los hombres como connacionales y conciudadanos, y la vida sea una sola y uno el mundo, como de rebaño criado con la ley común del pasto común (ZENON

ESTOICO,Polit., de inspiración cínica: enPLUT.,De Alex. vita, I, 6). El ideal y la acción del cínico. — ¡Oh, hombre de bien!, ¿de qué país eres? — De todo país. — ¿Qué quieres decir con ello? — Que soy ciudadano del mundo. — ¿De quién eres secuaz? — De Hércules. . . Como Hércules, hago la guerra a los placeres, y., por mi propia cuenta me he librado al oficio de purgar la vida humana. . . Yo soy el libertador de los hombres, el médico de sus pasiones; en suma, soy el profeta de la franqueza y de la verdad. — ¡Oh! profeta!. . . ¿de qué modo me instruirás y me dirigirás? — Si te tomo como discípulo, te despojo de la molicie, y te encierro u la pobreza y en este manto. Te obligaré a fatigarte, a cansarte, dormir en tierra, beber agua, nutrirte de cualquier alimento, tal como lo ofrezca la ocasión. Si tienes riquezas y quieres escucharme, las arrojarás al mar. No te preocuparás de tu esposa, de los hijos ni de la patria; no serán ya nada para ti (Luciano, Viter. suctio, 7, 11).

10. Aplicación de la fraternidad humana: trasmutación de los valores: no desdeñar, sino buscar el contacto de los rechazados por la sociedad. — Habiéndosele reprochado en una ocasión (a Antístenes)

porque se encontraba en compañía de malvados: también los médicos, repuso, están con los enfermos, pero no se contagian la fiebre. (Dióg. L., VI, 6).

El médico, siendo productor de salud, no ejercita su acción entre los sanos. (Dióg., enSTOB.,Flor., 13, 25).

[La importancia histórica de esta afirmación resulta de la cfr. con las así idénticas afirmaciones de Cristo: "No son los sanos quienes

necesitan el médico, sino los enfermos; yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores" (Evang. deMARCOSII, 17,MATEO, IX, 12,

LUCA,V, 31). Los cínicos, al determinar la misión del filósofo y el objeto de ella, se anticipan a la transmutación de los valores que llevará a cabo después el cristianismo, al fijar la misión de la redención y su objeto. Pero ya también el cinismo pretendía ser una especie de redención espiritual: con la diferencia, sin embargo, que él ponía sus miradas únicamente en la vida presente, y el cristianismo en la futura],

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