6. Safe MPI Code Generation with Pabble
6.3. Compilation Step 1: Protocol to MPI backbone
6.3.2. MPI backbone generation from Pabble
porta) : La proposición negativa da a la realidad la misma multiplicidad que la proposición positiva. Cuando afirmo: “No tengo dolor de estómago”, doy a la realidad la misma multi plicidad que cuando digo: “Tengo dolor de estómago”. Pues cuando digo: “No tengo dolor de estómago”, implico en esa proposición la existencia de la proposición positiva; supongo la posibilidad de los dolores de estómago, y mi proposición tiene su lugar en el espacio de los dolores de estómago. O sea, no es que mi estado actual no tenga la menor relación con los dolores de estómago. [Cuando digo: “Está a cero grados”, he indicado el punto cero del espacio de la temperatura.] Decir: “No tengo dolor de estómago” equivale a: “Me encuentro en el punto cero del espacio del dolor de estómago.” La proposi ción presupone todo el espacio lógico. [De igual modo: “Estos dos cuerpos no tienen ninguna distancia entre ellos” es del mismo tipo que la proposición: “Estos dos cuerpos tienen esta distancia entre ellos.” En ambos casos, la misma multiplicidad.]
A esto segundo me refiero cuando hablo de que la proposi ción positiva no tiene más sentido que la negativa. Ambas dan a la realidad la misma multiplicidad.
Wa is m a n n: La proposición negativa da a la realidad más espacio de juego que la positiva. Si digo, por ejemplo: “La azalea no es azul”, no sé todavía qué color tiene.
Wit t g e n s t e in: Sin duda, en ese sentido la proposición ne gativa dice menos que la positiva. Yo he escrito una vez: “En tiendo el sentido de una proposición cuando sé qué pasa cuan do la proposición es verdadera y cuando es falsa.” 36 [1] Con eso quise decir que si sabía cuándo era verdadera, sabía por lo mismo cuándo era falsa. Si digo: “La azalea no es azul”, sé también cuándo es azul. Para averiguar que no es azul tengo que compararla con la realidad.
Wa is m a n n: Usted emplea la palabra comparar. Cuando com paro la proposición con la realidad, me entero de que la azalea 1] Para entender el sentido de la proposición: “La azalea no es azul”, no necesito representarme los demás colores, y aun que me represente algo, no significa esto que entienda nece sariamente el sentido de la proposición.
Para entender las palabras “azul”, “rojo”. .. no necesito vivenciar los colores. [El pensamiento no tiene nada que ver con la creación de vivencias.] Me basta con entender el sentido de la aserción en que ocurren esas palabras.
es roja e in f i e r o de ello que no es azul, ni verde, ni amarilla. Lo que veo es el hecho atómico, pero jamás podré ver que la azalea no es azul.
Wittgenstein: Yo no veo rojo, sino que veo q u e la a za le a es r o ja. En ese sentido veo también que no es azul. No se liga con lo visto una inferencia, sino que ésta brota inmediata mente de la visión.
Las proposiciones positivas y negativas se hallan al mismo nivel. Cuando aplico la escala no sólo sé la longitud de algo, sino la longitud que no tiene. Al verificar la proposición po sitiva, falsifico la negativa. En el momento en que sé que la azalea es roja, sé que no es azul; ambas cosas son inseparables. Las condiciones de verdad de una proposición fijan también las condiciones de su falsedad, y a la inversa.
El color azul en el recuerdo
Es digno de atención el proceso de la rememoración. La gente se imagina que siempre llevamos con nosotros una clase de imagen rememorativa de los colores vistos y que c o m p a r a m o s
esa imagen con el color que vemos. Se cree, pues, que se trata de una comparación, pero no es así del todo. Figúrense lo si guiente: Acaban de ver un determinado azul, un azul celeste pongamos por caso, y ahora les muestro diferentes tonalidades de azul y ustedes me van diciendo: “no, no, no era éste; tam poco ése, ni aquél... jéste era!” Es como si tuvieran en la cabeza varias teclas y yo fuera probando hasta dar con una que s o n a r a de modo particular. ¿Es así el reconocimiento de los colores? ¿Es casi como si sonara algo en mí, como si algo se cerrara de golpe al ver el color preciso? |No!, sino que yo sé de un determinado color no sólo que no es el color que quiero, sino que sé también en q u é d ir e c c ió n debo variar los colores hasta dar con el color requerido.[l] Es decir» que sé e l c a m in o p a r a b u s c a r e l c o l o r. Yo puedo estar dirigiéndoles mientras mezclan los colores: Más blanco, más todavía; ahora demasiado; algo de azul, y así sucesivamente. O sea, que un color presu pone todo el s is te m a c r o m á tic o. El reconocimiento de un color
1] Cuando golpeo una tecla y no suena, no sé en qué direc ción debo continuar para dar con la tecla que busco. Pero en el caso de los colores no es que no tenga idea de dónde esté el color que me interesa; ya sé algo de él: sé el camino para llegar a él.
no es una simple comparación, aunque se parezca en muchas cosas a una comparación. El reconocimiento se parece a una comparación, pero no lo es.[l]
De modo similar: Cuando en un juego de sociedad se busca un alfiler que ha sido escondido, no se busca en el espacio —pues no se tiene ningún método para la búsqueda—, sino en el espacio lógico que se crea con las palabras “frío”, “caliente", “quemando". Sólo se puede buscar cuando existe un método para la búsqueda.
“Elmundo es rojo" II [2]
Vuelvo a la pregunta del Profesor Schlick sobre qué sucedería si sólo conociera el color rojo.37 Al respecto se ha de decir lo siguiente: Si todo lo que viera fuera rojo y pudiera describirlo, podría construir la proposición que dijera que algo no es rojo. Esto también presupone la posibilidad de la existencia de otros colores. Pero si el rojo es algo que no puedo describir, enton ces no poseeré proposición alguna y no podré negar nada. En un mundo en que el rojo jugara casi el mismo papel que el tiempo en el nuestro, no existirían las afirmaciones del tipo: Todo es rojo, o: Todo cuanto veo es rojo.
Por consiguiente: Mientras haya un hecho atómico, puede ser descrito, y entonces el color rojo presupondrá el sistema cromático; o bien, el rojo significa algo totalmente diferente
1] El significado de una palabra no consiste en hacer presen te su contenido (representar visualmente, vivenciar), sino en que conozco el camino para llegar al objeto.
2] “El mundo es rojo": Si lo puedo aseverar con una pro posición, la proposición es negable y ocupa un espacio. Si no se puede describir con alguna afirmación, entonces tampoco puedo preguntar si el rojo presupone el sistema cromático.
[Todo lo que es, puede ser de otro modo. O bien: Sólo existe aquello que puede ser también de otro modo.]
Un signo (palabra) sólo tiene significado en la proposición. Si no pudiera construir la aserción: “Todo cuanto veo es rojo", no tendría signigicado tampoco la palabra “rojo".
Cuando la palabra “rojo" tiene de alguna manera un signi ficado, se presupone inmediatamente un sistema cromático. [^Nuestro sistema?]