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THEORETICAL FRAMEWORK AND RESEARCH METHODOLOGY

4.8 Research Design (Phase 1: Quantitative)

4.8.7 Statistical Method

4.8.7.2 Multiple Regression Analysis and General Linear Model (GLM) command

En los últimos años la radiotelefonía había despertado cierto interés en Alemania. Telefunken había conseguido distancias de 25 y 45 millas, usando las patentes de Poulsen para su transmisor de arco. Tanto el Ejército como la Marina solicitaron su instalación, tanto en buques, como en estaciones costeras y móviles. Finalmente, las instalaciones se usaron para telegrafía inalámbrica, ya que no se encontraba su utilidad telefónica en tiempos de guerra futuros. Telefunken cesó los estudios argumentado que tenía cosas más importantes de que preocuparse en ese momento.

La multitud de sistemas técnicos disponibles y la competencia que esto generaba, era del agrado del cuerpo militar. Pero su principal fuente de avances, Telefunken, se encontraba en medio de una crisis económica. Los desarrollos llevados a cabo en los últimos años habían sido muy costosos y la empresa, pese a las subvenciones, se había resentido. Para sobrevivir en esta fase, Telefunken decidió entrar en el mercado marítimo civil. Su éxito aumentó y se mantuvo hasta el estallido de la guerra, tanto en Alemania como en parte del continente europeo. En la tabla de la Figura 21 podemos observar la alta cuota de mercado que fueron asumiendo las estaciones Telefunken en los años previos al inicio de la guerra.

Figura 21: Relación de proveedores de estaciones navales entre 1909 y 1914. Fuente: https://translate.googleusercontent.com/translate_f

68 En el comercio marítimo alemán, las estaciones inalámbricas se consideraron prescindibles en un principio, sólo eran de interés para grandes navieras en sus rutas transatlánticas. Las dos principales compañías, HAPAG and NorddeutscherLloyd, se vieron ante la necesidad de firmar contratos con Marconi. Para el resto de armadores, la telegrafía inalámbrica era muy cara para los beneficios que les ofrecía. Para que su nuevo sistema fuese más atractivo para los comerciantes marítimos, los ingenieros revisaron el transmisor y el receptor, haciendo su uso más fácil. Telefunken comenzó a operar sus propias estaciones de a bordo, facilitado a los armadores el uso de la tecnología en sus barcos. En 1913 construyó diez buques por su propia cuenta.

Pronto, Telefunken operó muchas estaciones en buques alemanes, como antes lo hizo Marconi. La competencia entre ambos, y el tiempo perdido en sus múltiples pleitos por la licitación de patentes, junto con la presión política y militar por nuevos avances, hizo que ambas compañías llegaran a un acuerdo en 1911. La formación de la Deutsche Betriebsgesellschaft für drahtlose Telegraphie mbH, más conocida como Debeg, donde Marconi tenía un 45% y Telefunken un 55% de participación. La nueva corporación se encargaría de todos los negocios mercantiles marítimos alemanes. De esta forma Telefunken se abría a parte del mercado europeo. Ese mismo año, la instalación de estaciones inalámbricas en embarcaciones comerciales se disparó, siendo el primer año que Telefunken obtuvo beneficios.

En 1910, la Wolff'sche Telegraphen-Bureau, la principal agencia de prensa alemana, emitió radioprogramas con importante contenido político y económico. Fueron utilizados en los grandes barcos como boletín de noticias para los pasajeros. Transmitía también, de forma periódica, la hora exacta de Greenwich, que servía para ajustar los cronómetros del barco. Se comenzó a emitir el primer servicio climatológico, aunque los radiogramas no tenían más de 25 palabras. Se limitaban a la presión del aire, la dirección del viento o la advertencia de vendavales en el Atlántico Norte. Alemania no disponía de un medio de recolección de información regular, y no lo establecería hasta después de la Primera Guerra Mundial.

La introducción de la radio en los servicios marítimos marco el inicio del cambio. La radio ya no se veía como un medio para conectarse punto a punto, sino como un medio para comunicarse desde una unidad hacia varias. Dado que Alemania había visto la expansión colonial como una muestra de poder, eran muchas sus posesiones a lo largo del globo. Ante la apertura de la red inalámbrica transatlántica de Marconi, y el desarrollo de un proyecto similar en Estados Unidos para servicios meteorológicos, Alemania comenzó a mostrar interés por la creación de una red de comunicación alemana independiente. Tanto el interés político y militar, como el económico llevo al desarrollo de las primeras estaciones de alta potencia.

El Reich consideró que ante una posible guerra europea, los cables submarinos alemanes serían cortados, y los cables extranjeros no podrían ser usados. Ante esta situación, Estados Unidos sería la mejor fuente de información política y económica, por lo que la instalación de comunicaciones inalámbricas transatlánticas era totalmente necesaria. Por su parte, la opinión pública se centró en las posibilidades de la radio en la comunicación con las colonias. Los argumentos eran psicológicos y estratégicos, destacando la aceleración de las comunicaciones coloniales y el abaratamiento de las mismas; además de estimular el comercio inter-colonial. Sin embargo, el comercio colonial alemán suponía un pequeño porcentaje en su inversión extranjera. La industria alemana estaba invirtiendo principalmente en Estados Unidos, América del Sur y Europa, incluso en territorio francés e inglés, antes que en sus propias colonias.

69 La amenaza de enfrentamiento hizo que se pusieran en funcionamiento dos proyectos paralelos: la creación de la red inalámbrica colonial y la conexión con América del Norte. La red colonial no llegará a terminarse antes de la entrada en el conflicto. El desarrollo de una red de radio de larga distancia suponía un desafío técnico para los ingenieros alemanes. Si Marconi había tenido que superar las 2.000 millas para conectar Cornualles con Terranova, Alemania necesitaba salvar casi el doble de esa distancia, salvando las 3.500 millas que les separaban de sus colonias. Únicamente la estación de Togo se terminó antes de la guerra. Se estableció un servicio de comunicaciones regular con la estación de Nauen, en Hamburgo, elegida como punto central de la red. (Friedewald, 2000)

Pese a que el número de colonias alemanes era bastante inferior al de los británicos, su interés colonial despertó gran interés en la opinión pública. Los productos coloniales estaban por todas partes, la publicidad se inundó de motivos coloniales. Esto junto a las rivalidades en la escena global hizo que Alemania viera a Inglaterra como su principal rival. De esta forma y ante la amenaza de que Gran Bretaña estaba manteniendo conversaciones con Marconi para instalar una red imperial, la Oficina Colonial alemana comenzó a otorgar subvenciones para levantar estaciones en las colonias. Ante la preocupación de la Oficina Colonial por los avances de Marconi, Telefunken vio la oportunidad de aprovechar estos temores.

En un enorme mapa, los funcionarios de Telefunken dibujaron las rutas previstas por Marconi, y en un color diferente en el mismo mapa, esbozaron una contra ruta alemana que podría crearse con subsidios del Gobierno. La idea era que la línea fuese desde Berlín a Nueva York, y de ahí a Surinam. Otra línea podría ir desde Berlín a las colonias africanas y continuar por las islas alemanas en el Pacífico. En la Figura 22 se enumeran todas las estaciones de radio alemanas en 1913, además en el ANEXO VI podemos ver un mapa detallado con todas las ubicaciones.

Figura 22: Ubicaciones del sistema mundial de comunicaciones inalámbricas de Alemania en 1913. Fuente: History of Radio | http://ns1763.ca/radio30/radio-first-30yrs.html

70 En paralelo con el desarrollo de la red colonial, Alemania continuó con sus esfuerzos para conseguir una comunicación directa con Estados Unidos. El lugar elegido al otro lado del atlántico fue Sayville, en Long Island. Para ello Telefunken fundó una filial norteamericana, la Atlantic Communication Company. La nueva estación comenzó a funcionar en 191228. Se instaló otra línea en 1913 entre Eilvese, cerca de Hannover y New Jersey.

Antes de la entrada en el conflicto, Alemania prácticamente disponía de una red que unía todas sus colonias. Algunas estaciones estaban terminadas, otras en proceso, y el resto dibujadas en plano. Queda claro desde luego que, aunque Alemania vio el potencial de la radio más tarde que otras naciones, una vez que lo detectó dedicó todos sus esfuerzos para ponerse a la altura de sus adversarios.