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Multivariate analysis

In document Microinsurance and risk management (Page 77-84)

Chapter 3 Participation in micro life insurance and subjective risk

3.5 Results: Determinants of participation and coverage

3.5.2 Multivariate analysis

La ciudad se encuentra emplazada a orillas del río Coatzacoalcos y está rodeada de pantanos.281 No desarrolló una importante actividad agrícola debido a la composición de su

281 El emplazamiento es el espacio concreto y material sobre el que se asienta la ciudad, es la topografía, el soporte físico que, desde el momento de la fundación y a lo largo de su evolución, va a condicionar en parte al paisaje urbano y su desarrollo espacial. La elección del emplazamiento depende de la función dominante de la

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suelo de tipo gleysol y luvisol, lo cual influye para que el terreno tenga una importante extensión de suelos pantanosos, cenagosos, profundos y susceptibles a la erosión.282 Un

reporte de la Comisión local Agraria describió en 1924 a la zona (refiriéndose al punto conocido como “La Bomba” a kilómetro y medio de la ciudad):

Los campesinos por la dificultad que tienen por la clase del terreno que es barro arenoso, han referido hacer sus cultivos lejos de su congregación [La Bomba] […] los terrenos de toda esta región son en extremo pobres y malos en gran parte, siendo por lo general bajos y pantanosos, una vez que se inicien las lluvias […] muchos de estos terrenos quedan de plano inútiles para la agricultura, pues se forman pantanos por el agua de lluvia que no tiene corriente, esto igualmente demuestra que el subsuelo es poco permeable o las capas de agua friáticas son profundas […]283

De modo que la actividad agrícola en la ciudad de Minatitlán no sobresalió. Si observamos el plano realizado en 1886 nos podemos percatar que el espacio construido se encontraba orientado en función de las actividades aduaneras de la localidad. La construcción y localización de las primeras calles, casas, comercios, iglesia se encontraban orientadas y situadas en función al afluente del Coatzacoalcos.

Desde el siglo XIX la población de la ciudad se estableció en medio de suelos cenagosos. Sin embargo, evitó edificar sus casas y comercios en esta zona -hasta el momento en que se rellenó el suelo con tierra sacada del río en la década de 1930-, a razón que en tiempo de lluvias (regularmente comienzan en junio y terminan en diciembre) se corría el riesgos de inundaciones y enfermedades derivadas del estancamiento de agua. Por lo que los pobladores convinieron edificar sus viviendas sobre algunos lomeríos y evitar las inundaciones -las casas se construyeron allí, en un inicio, para evadir lo más posible los daños materiales como se explicó en el primer capítulo-. Sin embargo, mientras llegaban más personas provenientes de zonas ajenas a la realidad climática y topográfica -que eran características de zonas ribereñas-, se realizó un ensanche de la ciudad hacia zonas pantanosas e inundables, y por lo tanto las crecidas del río poco a poco representaron un problema de riesgo material para la población.

Además, la actividad económica cambió: ya no era las actividades aduaneras, madereras y ganaderas las que regían la economía de la localidad. La industria de la

ciudad en el momento de su fundación: defensiva, comercial, religiosa, política, y de las características del medio físico; relieve, disponibilidad de agua, combustible, etc. Estébanez, 1995, Geografía, p. 474.

282 Enciclopedia Municipal, 1998, Minatitlán, p. 39. 283 AHP, 1924, c. 2919, exp. 76036, fs. 68-69.

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refinación del crudo se volvió el eje económico de la población que residía en la ciudad. Esta industria no se benefició con las inundaciones, por lo que la percepción de estos ciclos de lluvias y crecidas del río, no fue tomada de la misma manera por parte de los habitantes que ejercían las otras actividades que se beneficiaban de esta condición o por lo menos no causaba mayor inconveniente. Ante esto, se fue cambiando la percepción de inundaciones; éstas en la mayoría de los casos eran percibidas como “desastres naturales” debido a las pérdidas materiales y a lo intransitable en determinadas zonas (las máquinas se descomponían, el traslado de los obreros se volvía complicado, algunas viviendas establecidas en zonas pantanosas resultaban muy afectas por las inundaciones).

Fotografía 3. Inundación de la ciudad de Minatitlán 1927 284

La percepción de progreso del siglo XIX -“el triunfo del hombre sobre la naturaleza”- se estaba materializando en Minatitlán con la instalación de la refinería. La vegetación densa fue un elemento sobresaliente del paisaje de Minatitlán, sin embargo, a finales del siglo XIX la tala inmoderada casi acabó con los bosques cercanos a la ribera del Coatzacoalcos.

A inicios del siglo XX, los pocos árboles que quedaban, considerados proveedores de maderas finas, fueron reduciéndose en número debido al desmonte de hectáreas enteras para la construcción de la refinería y el ensanchamiento y urbanización de la ciudad. Además, la demanda de fuentes de energía para uso doméstico también iba en aumento

284 AGN, Colección fotográfica Obregón-Calles, 1929, Minatitlán, exp. 72, vol. 7, caja 2. Esta fotografía fue tomada en el año de 1929 con la intención de mostrar la inundación sufrida en el centro de la ciudad; el desbordamiento del río Coatzacoalcos también alcanzó a otros poblados próximos como: Capoacán, Hidalgotitlán, Mapachapa e Ixhuatán.

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como consecuencia del incremento poblacional. Por lo que, algunos propietarios de tierras rústicas cercanos a la zona urbana se quejaron de la indiscriminada tala y quema de árboles en sus terrenos para ser después vendidos como carbón vegetal:

Diariamente entran a Minatitlán una verdadera peregrinación de leñadores, de carboneros y de negociantes en postes de y demás maderas de casas-jacales que no se dedican a otro trabajo, y son nada menos que los verdaderos esquilmadores de los bosques, de mi lotecito y de los terrenos contiguos. Estos individuos que no sólo son de esta ciudad sino de las llamadas Congregación la Bomba y especialmente de Cosoleacaque y hasta de Oteapa, efectivamente no se ejercitan en sembrar, de hacer fructificar la tierra, sino por el contrario de destruir, de vivir de la naturaleza como viles zánganos […] son ellos quienes destruyen los bosques que ni yo mismo he mandado a cortar para dos cuerdas de leña siquiera. 285

La población establecida en la ciudad fue transformando su entorno para satisfacer sus necesidades materiales. La vegetación fue aprovechada, alterada y modificada por la sociedad. Sin embargo, esta no fue el único agente sobresaliente, la Compañía Mexicana “El Águila” también modificó el paisaje con la construcción de una refinería, la cual trajo cambios radicales en la organización espacial de la localidad.

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