Cada tarde Prabhup€da solía reunirse con un pequeño grupo de intelectuales e invitados curiosos. Una tarde, recibió a algunos profesores universitarios que habían sido invitados por el profesor de Matemáticas Carlos Rocha (más tarde iniciado como Viuddha Sattva d€sa). Uno de ellos, el matemático Daniel Crespín, habló con ®r…la Prabhup€da. Aunque era inteligente, tenía una actitud argumentadora y de confrontación. A pesar de la barrera idiomática, pues Hday€nanda Mah€r€ja tenía que traducir durante los intercambios de diálogo, Prabhup€da trató de convencerlo de la necesidad de la vida espiritual y de tomar el conocimiento trascendental de un guru auténtico que haya visto la verdad, en vez de seguir las especulaciones racionalistas. Prabhup€da fue muy paciente y tolerante con esa persona tan testaruda y desafiante, aunque a veces usó palabras y argumentos fuertes para despertarlo a la comprensión espiritual correcta y demoler sus falsas concepciones.
Prabhup€da: En la actualidad se requiere que los líderes comprendan la meta de la vida y las introduzcan en la sociedad humana para el beneficio de todos. La sociedad se encuentra actualmente en una posición caótica...Lo vemos en las calles; los automóviles van a gran velocidad por una y otra vía, pero la gente desconoce cuál es la meta de la vida. Pregúnteles a cualquiera de ellos, ¿cuál es la meta de la vida, porqué están corriendo tan rápido y cuál es su propósito? Todos dirán,“tengo negocios, tengo que apurarme”. Y yo les pregunto,
“¿cuáles son esos negocios?” Negocio significa conseguir dinero y mantener a la familia, eso es todo. ¿Es cierto que conseguir dinero, mantener a la familia, dormir, o la complacencia sensual sea la meta de la vida? Este es mi planteamiento a los líderes de la sociedad. Profesor: Estoy de acuerdo en que la meta de la vida no es eso, pero desde la infancia he sido educado de esa manera, y no se me ha enseñado ninguna otra cosa, así que, ¿cómo puedo tener una forma
de vida diferente?
Prabhup€da:Sí, eso lo estamos enseñando en este movimiento de conciencia de KŠa, cómo puede usted cambiar. Por eso les pedimos a todos los líderes que comprendan este movimiento y se unan a él. Esta es nuestra petición.
Profesor: Deseo hacerle una pregunta. Sé que la meta de la vida no es sólo mantener a la familia y tener sexo. Pero es parte de la vida.
Prabhup€da:Eso también lo sé. Pero más allá de eso, debe haber alguna meta en la vida.
Profesor:Pero siendo así, no cree usted que deberia plantear este tema con cierta humildad.
Prabhup€da:No. La humildad es por supuesto una buena cualidad, pero también puede encontrarse en los animales. Si se les corta la garganta, no dirán nada. Son muy humildes. Pero, ¿cuál es la verdadera meta de la vida? Si olvidamos la meta real de la vida y simplemente nos volvemos humildes como el asno, ¿es esa una buena cualificación? El asno es muy humilde, puede poner sobre él mucha carga y no protestará. Es muy humilde.2(1)
El profesor aparentemente aceptó que la meta de la vida es alcanzar la trascendencia, pero no tenía una comprensión clara acerca de ésta. Prabhup€da le explicó que el inquirir acerca de la trascendencia era lo que diferenciaba a los seres humanos de los animales, los cuales sólo se preocupan por comer, dormir, aparearse y defenderse. Y por el hecho de satisfacer esas necesidades más refinadamente, esta civilización no se puede considerar más avanzada, porque lo que diferencia al ser humano del animal es el inquirir acerca de la trascendencia.
Luego, el profesor argumentó que en el pasado, en el nombre de esa búsqueda espiritual, mataron a mucha gente en las guerras santas, y a otros los quemaron en la hoguera por culpa de la inquisición. Prabhup€da le explicó que los filósofos y trascendentalistas europeos no saben lo que realmente es la trascendencia, ya que especulan con sus sentidos imperfectos. Y eso gradualmente se convirtió en una locura. Prabhup€da trató de explicarle que el proceso de conciencia de KŠa era diferente, pero el profesor, debido quizás a su mala experiencia con otros procesos religiosos, seguía generaliz.
maestro espiritual dándole el siguiente ejemplo: “Si especulamos acerca de quién es nuestro padre; nunca será posible saber quién es. Pero si la madre nos dice, “aquí está tu padre,” eso es perfecto. Por lo tanto, el proceso de conocimiento no debe ser especular sino recibirlo de la persona perfecta. Si recibimos conocimiento de un especulador mental, eso no es conocimiento perfecto”.
El profesor no cedía fácilmente. Con paciencia, Prabhup€da trató de aclarar sus dudas citando las escrituras védicas con lógica, razonamiento y sentido común, pero el profesor era escéptico y le llevaba siempre la contraria a Prabhup€da. Con una actitud retadora y sarcástica continuó argumentando.
Profesor: ¿Ustedes se contentan sólo con purificar su ser, o también quieren ayudar a la sociedad?
Prabhup€da: No, usted no conoce lo que es el ser. ¿Cómo puede purificarse si no sabe lo que es el ser? ¿Puede decirme lo que es el ser? Profesor: ¿Es posible que pueda pasar toda mi vida tratando de encontrarme a mí mismo y que al final no lo consiga, ni haya podido ayudar a la sociedad?
Prabhup€da: No sólo en una vida, sino en millones de vidas no será capaz de hacerlo; a no ser que cambie su actitud.
Prabhup€da fue derrotando todos los argumentos especulativos del profesor, quien empezó gradualmente a entender que Prabhup€da no le estaba imponiendo nada, sino que simplemente quería explicarle la verdad, sin ningún interés personal. Al final de la conversación, asumió una mejor actitud. Prabhup€da pidió que trajeran pras€daˆ y mientras lo saboreaban, el profesor le dijo a los devotos que eran unos especialistas, ya que hacían un yogur tan bueno, que deberían embotellarlo y venderlo como yogur Hare KŠa. Prabhup€da dijo que era una buena idea, ya que así la gente cantaría Hare KŠa, y eso tendría un efecto beneficioso por ser una vibración trascendental.
Profesor:Los he visto en Nueva York y en Londres, y una cosa que me ha llamado la atención es que dondequiera que los veo, sus caras están muy satisfechas.
Prabhup€da:Usted es inteligente.
especial.
Prabhup€da:Eso me lo preguntó un sacerdote. Yo iba de Los Angeles a Hawai. El sacerdote estaba vestido de civil. Él se acercó y me dijo: “Swamiji, ¿puedo hablar con usted?” Yo le dije que sí. Lo primero que me preguntó fue, “¿cómo es que sus discípulos lucen tan bien y llenos de conciencia espiritual?” Esa fue su primera pregunta. Todo tiene un proceso. Si adoptamos el proceso, obtendremos el resultado.
Cuando el profesor se despidió dijo que había sido un gran placer conversar con él. Prabhup€da lo animó a seguir visitando el templo y a vincularse con los devotos. Todos los predicadores de conciencia de KŠa deberíamos aprender de ®r…la Prabhup€da a tratar respetuosamente a todas las personas sin comprometer la verdad. Prabhup€da era muy experto en tratar con los demás, y aunque a veces usaba palabras fuertes, no lo hacía para atacar a nadie, sino para destruir su ignorancia, mostrando gran conocimiento de la psicología humana y una verdadera compasión.
Debido a que la conversación con el profesor se alargó, esa noche ®r…la Prabhup€da no dio la conferencia de El ®r…mad-Bh€gavatam. A la mañana siguiente, los devotos invitaron a Prabhup€da a visitar el Parque del Este.