4.2 Product Design and Pricing under Nested Logit Demand
4.2.1 Nested Logit Model
Desde comienzos del S. XXI la imagen corporal de los sujetos está en continua investigación; sobre toda aquella que se centra en las alteraciones y trastornos que el individuo tiene sobre su cuerpo.
El primer autor que se ocupó de estudiar la imagen corporal fue Morselli que estableció el término de dismorfofobia, “obsesión por la vergüenza del propio cuerpo” (Raich, 2001).
A grandes rasgos la imagen corporal esuno de los primeros aspectos por el cual los niños perciben una parte de suautoconcepto, es decir, cómo los niños creen que son.
Al hablar de alteración de la imagen corporal es necesario especificar sobre cuál aspecto de la imagen corporal estamos considerado alterado. El término “distorsión perceptual” podría servir para denominar la alteración de la imagen corporal en el ámbito de la estimación del tamaño, e “insatisfacción corporal” como la expresión para denominar la alteración de la imagen que aglutina las emociones, pensamientos y actitudes negativas hacia el tamaño y la forma del cuerpo.
Si realizamos una revisión a los estudios desarrollados en la última década constatamos cómo cada vez, en edades más tempranas, nos encontramos un mayor número de sujetos que se encuentran insatisfechos por su imagen corporal.
Según las investigaciones realizadas por Toro, Salamero y Martínez (1995) el sujeto que tiene una percepción distorsionada de su imagen corporal manifiesta una insatisfacción corporal.
Varios autores que han abordado el estudio de la insatisfacción corporal y los problemas alimenticios, como Garner y Garfinkel (1981) y Toro (1988), revelan que algunos de los factores que influyen en los niños/as son:
- Factores biológicos como la edad, el sexo y el IMC. - Factores culturales y sociales como la etnia.
Podemos definir los trastornos de la conducta alimentaria como aquel patrón alterado de pensamiento y comportamiento respecto a los alimentos.
Algunos autores como Méndez, Vázquez y García (2008) también las definen como aquellas alteraciones específicas y severas en la ingesta de los alimentos, observadas en personas que presentan patrones distorsionados en el acto de comer y que se caracterizan, bien sea por comer en exceso o por dejar de hacerlo.
En general, los trastornos de la conducta alimentaria son más frecuentes en las mujeres y, generalmente, se inician durante la adolescencia o la juventud temprana, pero también puede afectar a niños y hombres; niños, adolescentes y adultos; gente de cualquier estrato socioeconómico y de cualquier raza; y gente con una variedad de cuerpos, pesos y tallas.
Los trastornos alimentarios más comunes son la anorexia (AN), la bulimia (BN) y los trastornos de la conducta alimentaria no específica (TANE), incluyendo el trastorno por atracón (TPA). Los síntomas de sufrir un trastorno de la alimentación son los siguientes:
Preocupación excesiva por la comida y por el peso.
Obsesión por estar gordo.
Criticas frecuentes sobre los esquemas de alimentación que se siguen entre los compañeros de clase.
Ir al baño durante o después de las comidas.
Uso de laxantes.
Comer frecuentemente solos.
Ejercicio físico adicional fuera del régimen normal de entrenamiento.
Un concepto derivado del trastorno de la conducta alimentaria es la “alimentación desordenada”. Este concepto abarca aquellas personas que no están clínicamente detectadas con un trastorno de la conducta alimentaria, pero que están muy preocupados por la comida, el peso y la figura. Las personas que padecen dicha
tratan de perder peso restringiendo la ingesta de alimentos y, a veces, hacen ejercicio en exceso para quemar más calorías.
Cuando hablamos de anorexia nos referimos a una imagen distorsionada del cuerpo. El sujeto rechaza mantener un peso superior al peso saludable, lo que le lleva a adoptar estrategias inadecuadas para prevenir el aumento de peso, como la actividad física vigorosa y la restricción drástica de la ingesta de alimentos. Todo esto deriva en una pérdida de peso que coloca a estos alumnos en un riesgo serio para la salud.
La anorexia nerviosa es el trastorno de la alimentación que más se ha estudiado y en la actualidad. Es considerada como una grave enfermedad psiquiátrica caracterizada por la incapacidad de mantener un cuerpo saludable normal en relación con el peso. En ocasiones, deriva en una obsesión del alumnado e, incluso, cuando llegan a un nivel extremo de delgadez. Estos alumnos tienen como único estimulo el perder cada vez más y más peso.
Algunas de las características de la anorexia son:
Tabla 9. Características de anorexia. Elaboración propia
Síntomas físicos Síntomas psicológicos Síntomas conductuales
Pérdida de peso grave. Apariencia demacrada. Más vello en la cara,
brazos y piernas. Caída del cabello. Problemas de sueño. Piel seca y amarillenta.
Obsesión por la comida, la dieta y la delgadez. Afirman estar gordos cuando en realidad están
delgados.
Miedo obsesivo a ganar peso. Autoestima baja. Depresión y ansiedad.
Aislamiento social.
Comen muy poco. Hacen ejercicio sin parar. Mucho interés por la comida y las
calorías.
Ansiedad y discusiones por la comida.
No quieren comer en compañía. Mienten sobre lo que comen.
Obsesión por el peso.
El término de bulimia hace alusión a episodios de consumo excesivo de alimentos, seguido por conductas compensatorias con el fin de minimizar o eliminar los
Méndez, Vázquez y García (2008: 583) definen el término bulimia como “conjunto de episodios de atracones compulsivos, pero la preocupación que tiene de no
ganar peso conduce hacia conductas compensatorias de control para evitar la ganancia de peso, seguidas estas de un gran sentimiento de culpabilidad y sensación de pérdida de control”.
Los alumnos utilizan cualquier medio para intentar compensar los atracones, siendo el más habitual la provocación del vómito, uso de laxantes o de diuréticos, el ayuno y el ejercicio físico muy intenso.
Todas estas conductas las realizan por temor a ganar peso. Según Kaye (2008) los efectos inmediatos de vomitar consisten en la desaparición del malestar físico y la disminución del miedo a ganar peso.
Algunas de las características de la bulimia son:
Tabla 10. Características de bulimia. Elaboración propia
Síntomas físicos Síntomas psicológicos Síntomas conductuales
Caries dental. Cara hinchada por la
inflamación de las glándulas salivares.
Peso normal o fluctuaciones extremada
Abrasiones en los nudillos por inducirse el
vómito. Irregularidades menstruales. Debilidad muscular. Deshidratación frecuente. Autoestima baja. Personalidad impulsiva. Depresión, ansiedad y enfado. Insatisfacción con la imagen corporal.
Distorsión de la imagen corporal. Preocupación por la comida, el físico y el peso.
Comer en secreto. Atracones de grandes cantidades de
comida sin control. Comer hasta sentir adormecimiento
o tranquilidad.
Sentimiento de culpa y vergüenza después de los atracones. Desaparecer después de las comidas para vomitar o tomar
laxantes.
(DSM-IV-TR). A esta clasificación también se le puede denominar como “trastorno alimentario sub-clínico”, ya que muchos de los individuos clasificados de esta manera, generalmente presentan síntomas y conductas de anorexia y/o bulimia, pero no cumplen con totalidad todos sus criterios.
Dentro de esta conducta de alimentación no específica podemos observar los trastornos por atracón (TA). Fernández y Turón (2001) establecen que la definición de atracón ha planteado una serie de problemas por lo que debemos de tomar como referencia una serie de datos adicionales para el reconocimiento de tal concepto. Estos son:
1. Hay que tener en cuenta el contexto en el que se produce el atracón, es decir, lo que se consideraría un atracón en un contexto normal no lo sería por ejemplo en una fiesta.
2. Los atracones no tienen por qué producirse en un solo lugar. Una persona puede comenzar a comer en un restaurante y más tarde seguir comiendo en casa.
3. No se considera atracón al picotear pequeñas raciones de comida a lo largo del día, aunque esto signifique un aumento considerable en las kilocalorías consumidas a lo largo del día.
4. Habitualmente los atracones de comidas consisten en consumir dulces y alimentos con alto índice calórico.
5. Los atracones suelen realizarse, por lo general, a escondidas o de la manera más disimulada posible.
6. Los cambios de estados de ánimos, las situaciones interpersonales estresantes, el hambre intensa, secundaria a una diera severa, o los sentimientos relacionados con el peso, la silueta y los alimentos, pueden desencadenar este tipo de conducta.
Todos estos trastornos pueden afectar a personas de cualquier edad, pero son mucho más frecuentes en los adolescentes, debido a que es el periodo donde los jóvenes comienzan a sufrir cambios en el cuerpo y en su vida social. En lo que respecta al
género más influyente es el femenino, debido a su prematura maduración de los órganos sexuales (Maganto, Del Río y Roiz, 2000).
Otro grupo de riesgo serían los jóvenes deportistas, ya que muchos de ellos piensan que restringiendo la cantidad de comida que toman y perdiendo peso harán ejercicio mejor, tendrán mejor aspecto y optimizaran su rendimiento en todos los sentidos.
Hacer dieta es una conducta de riesgo ya que puede causar:
- Músculos agotados. - Amenorreas.
- Fracturas por estrés. - Debilidad y fatiga.
- Peor rendimiento deportivo.
- Trastornos de la conducta alimentaria.
La mejor manera para controlar el peso y sentirse a gusto con la imagen corporal es comiendo de forma normal y saludable.
Según Clark (2010: 333) los trastornos de la conducta alimentaria desaparecerían si los seres humanos aprendieran a sentirse bien consigo mismo. A nivel social se debe:
Derribar el mito que sostiene que la delgadez equivale a la felicidad y el éxito.
Acabar con la idea de que un deportista más delgado es mejor deportista.
Amar al cuerpo por lo que es, en vez de odiarlo por lo que no es.
Dar importancia a estar en forma y sanos como objetivo más importante que estar delgados.
Tener cuidado con el modo en que reaccionamos cuando alguien pierde peso. Debido a los cánones establecidos por esta sociedad donde el culto al cuerpo, la belleza y la buena apariencia física predominan por encima de un cuerpo saludable, nos
todo entre aquellas personas que tienen IMC por encima de la media o presentan un índice elevado de obesidad.
A continuación, mostraremos algunas indicaciones o pautas para actuar ante alumnos que presentan algún trastorno de la conducta alimentaria.
1. Prestar atención a los signos anteriormente citados. 2. Expresar la preocupación con delicadeza.
3. No hablar sobre peso ni hábitos dietéticos.
4. Sugerir lo ansiosa, cansada o irritable que ha estado últimamente. 5. Ayudar y escuchar atentamente.
6. Ofrecer una lista de profesionales que pueden ayudarles como dietistas, especialistas en nutrición o en trastornos de la conducta alimentaria.
7. Limitar las expectativas.
8. Tener paciencia ya que el proceso de curación puede ser largo o complicado con muchas recaídas.
Otro concepto, que no podemos dejar de hacer alusión en este epígrafe, es el término de Índice de masa Corporal.
El IMC también denominado Índice de Quetelet es una cifra que pretende determinar, a partir de la estatura y el peso, el rango más saludable de masa que puede tener un determinado sujeto. Expresa la relación entre peso y altura. Es el cociente resultante de dividir el peso expresado en kilogramos por la altura expresada en metros elevada al cuadrado.
IMC: peso (Kg)/ altura (m2)
El IMC es un índice de adiposidad y de obesidad y se relaciona directamente con el porcentaje de grasa corporal. El IMC no refleja directamente la composición corporal. Muchas personas opinan que sobrepeso es exceso de grasa y, en muchos casos, esto no es siempre así.
IMC igual o superior a 25 Kg/m2. Sin embargo, esteíndice varía en función de la edad y del sexo del sujeto evaluado. Por ello, se presentan una serie de tablas elaboradas con diversas poblaciones (Salas, Rubio y Barbany, 2007; Serra, Ribas, Aranceta, Pérez, Saavedra y Peña, 2003).
Autores como Ricciardelli, Mccabe, Lillis y Thomas (2006) nos dicen que el IMC predice la insatisfacción corporal y, conforme aumenta la insatisfacción corporal, se hace más intenso el deseo de perder peso; un bajo IMC predice el énfasis en la musculatura.