En La Vida es Sueño, se pueden apreciar algunos valores como la lealtad, el honor, el perdón, el amor, entre otros; valores indispensables para una vida auténtica.
203 Ibid., 131.
204 Ibid., 132.
205 Entre los planteamientos fundamentales esta el promover el culto y mantener los dogmas entre otras
La lealtad en La Vida es Sueño se da en aquellos personajes que se mantienen fieles a una causa o a otro personaje. La lealtad la reflejan personajes como Clotaldo, Clarín, y los soldados. Clotaldo por su fidelidad ante el rey; Clarín por su lealtad hacia Rosaura y, por último, los soldados por su lealtad al príncipe ante su liberación. A lo largo de la obra, Clotaldo desempeña su papel acorde a lo que el rey Basilio le ordena y lo cumple tal como él se lo pide, sin hacer ningún reclamo; por esta razón, se puede deducir que el personaje de Clotaldo es la mano derecha del rey y, además, su confidente. El mismo Segismundo después de haber vivido lo que vivió se percata de la función de Clotaldo y se expresa así: “A Clotaldo, que leal sirvió a mi padre, le aguardan mis brazos, con las mercedes que él
pidiere que le haga”206. Así mismo, Basilio le demuestra su confianza a Clotaldo
contándole todo respecto a su hijo: “Clotaldo, muy justa es esa duda que tienes, y quiero
sólo a vos satisfacerla. A Segismundo mi hijo...”207. Por otra parte, está la lealtad de Clarín
con Rosaura. Clarín acompañó a Rosaura en todas sus hazañas hasta el momento que la muerte lo encontró. Clarín siempre fue leal a la causa sin importarle lo que pudiera pasar: “...si dos hemos sido los que de nuestra patria hemos salido a probar aventuras, dos los que
entre dichas y locuras aquí habemos llegado, y dos los que del monte hemos rodado...”208.
Sin embargo, la lealtad se sigue presentando en otros personajes de menor importancia como son los soldados que van a proclamar la liberación de su verdadero príncipe:
“Vasallos, yo os agradezco la lealtad; en mi lleváis quien os libere...”209.
El honor también está presente en La Vida es Sueño; es la dignidad que cada personaje tiene. Se da en los personajes principales: Rosaura y Segismundo. Rosaura va a recuperar su honor a Polonia, después de que Astolfo la dejó para casarse con Estrella en Polonia; por aquella razón, Rosaura siente que tiene que vengar su deshonra: “Lo más que podré decirte de mí, es el dueño que roba los trofeos de mi honor, los despojos de mi honra.
Astolfo...”210. Para recuperar su honor, Rosaura le cuenta y le confía su historia a
Segismundo quien la ayuda en esta tarea, al igual que Clotaldo, su padre. Ellos dos hacen
206 Calderón de la Barca, La vida es sueño, 132. 207 Ibid., 61.
208 Ibid., 26. 209 Ibid., 103. 210 Ibid., 117.
que Astolfo tome la mano de Rosaura y, de esta forma, pagar por su deshonra: “Astolfo dé
la mano luego a Rosaura, pues sabe que de su honor es deuda...”211. Segismundo, por otro
lado, es un personaje que también busca su dignidad. Al principio, Segismundo se creía sólo un prisionero que vivía en una simple torre, pero después su padre lo quiso liberar para verificar el vaticinio y pusieron al descubierto la verdadera identidad de Segismundo. Cuando él se vio como el príncipe que en realidad era, quiso vengar la deshonra que le habían hecho pasar durante años y por ello actuó tiránicamente: “Luego, aunque esté en este estado, obligado no te quedo, y pedirte cuentas puedo del tiempo que me has quitado
libertad, vida y honor...”212. La segunda vez en que Segismundo quiso vengar su deshonra,
fue en su última liberación; sin embargo, esta vez él creyó que todo era un sueño, por esto, cuando trató de recuperar su honor no lo hizo de la misma forma y con la misma intención que lo había hecho anteriormente. Segismundo a este punto empezó a obrar bien, pues para él en los mismos sueños tocaba hacer el bien: “Contra mi padre pretendo tomar armas, y sacar verdaderos a los cielos. Presto he de verle a mis plantas. (Más si antes de esto
despierto, ¿no será bien no decirlo, supuesto que no he de hacerlo?”213.
La obediencia es otro valor que encontramos en esta obra. Algunos personajes como Clotaldo y Rosaura permiten apreciarla. Clotaldo como servidor del rey Basilio tiene que obedecer a lo que él le pide y de aquí surge su lealtad hacia él. Clotaldo a lo largo de la obra obedece al rey al pie de la letra y sin peros. Por ende, Basilio mandó a Clotaldo para que educara y cuidara a su hijo desde que lo pusieron en la torre. Debido a la obediencia de Clotaldo se crea una gran confianza entre él y su rey: “Fue, señor, de esta manera: con la que apacible bebida que de confecciones llena hacer mandaste, mezclando la virtud de algunas yerbas, cuyo tirano poder y cuya secreta fuerza así el humano discurso priva, roba
y enajena...”214. El caso de obediencia que le corresponde a Rosaura es diferente, puesto
que ella se hace pasar por Astrea, criada de Estrella, para llevar a cabo su venganza. Es así como Rosaura pasa de hombre a mujer, ya que al llegar al palacio le asignan ese cargo en el
211 Ibid., 131. 212 Ibid., 74. 213 Ibid., 103. 214 Ibid., 58.
que tiene que cumplir a todo lo que Estrella le mandase. Cuando Rosaura estaba cumpliendo uno de los mandatos de su patrona, Astolfo descubre su verdadera identidad; lo que la lleva a desear con más fuerzas su venganza. También podemos apreciar que Rosaura al igual que Clotaldo era fiel a su patrona, pues seguía al pie de la letra todo lo que Estrella le mandaba sin ningún reclamo: “Honras, señora, a quien te obedece”. Por otra parte, Estrella: “En el poco tiempo, Astrea, que ha que te conozco, tienes de mi voluntad las
llaves; por esto, y por ser quien eres, me atrevo a fiar de ti...”215. Y de nuevo Rosaura
“...Sólo lo que yo diré es que Estrella (que lo puede ser de Venus) me mandó que en esta parte le espere, y de la suya le diga que aquel retrato me entregue y yo misma se lo lleve”216.
La capacidad de perdonar se puede también apreciar. Algunos de los personajes de esta obra, después de una ardua lucha, deciden renunciar a tener satisfacción de una venganza por alguna ofensa que recibieron; en pocas palabras, deciden perdonar a aquellas personas que los deshonraron. Tal es el caso de Rosaura, Segismundo y Clotaldo. Rosaura decide perdonar a Clotaldo, su padre, ya que nunca estuvo a su lado y la abandonó tanto a ella como a su madre. Rosaura al irse con Clarín a Polonia nunca pensó en encontrarse con su padre, pues su objetivo era otro; sin embargo, desde el primer momento que piso la torre, que Clotaldo vigilaba, él mismo la reconoció como un hombre, pero después cayó en cuenta de que su hijo era una mujer. Clotaldo viendo que Rosaura estaba en Polonia para recuperar su honor decide contarle la verdad sobre él; a pesar de que ella nunca recibió nada de su padre, decide perdonarlo: “…pues vida no vida ha sido la que tu mano me dio. Y si debe, ser primero liberal que agradecido, que me des la vida espero, que no me la has dado; y pues dar agradece más...”217. Segismundo también decide perdonar a su padre, ya
que el rey decide encerrar a su hijo en la torre para que no se cumpliera el vaticinio que se dio cuando Segismundo nació. Allí pasó casi toda su vida sin saber que él era un príncipe, pues su identidad se la tenían oculta; pese a todo esto Segismundo pasa de ser un tirano a obrar bien y eso lo lleva a perdonar a su padre por lo pasado: “…En fin, pasa como sueño,
215 Ibid., 83. 216 Ibid., 87. 217 Ibid., 110.
y quiero hoy aprovecharla el tiempo que me durare, pidiendo de nuestras faltas perdón, pues de pechos nobles es tan propio el perdonarlas”218. Clotaldo es otro personaje que
perdona a Segismundo, puesto que Segismundo cuando fue llevado al palacio trata de matarlo y, además, blasfema contra él mientras duerme: “...más en sueños fuera bien entonces honrar a quien te crió en tantos empeños, Segismundo, que aun en sueños no se
pierde el hacer bien”219.
Por último, tenemos el amor y la astucia que forman también parte, al igual que todas las anteriores, de la obra La Vida es Sueño. Los personajes que experimentan sentimientos de afecto por otro son Rosaura, Astolfo y Segismundo. Rosaura era la novia de Astolfo antes de que él partiera a Polonia, y por la deshonra de su amor fue en busca de su amado para rendirle cuentas y vengar su honor. Al llegar a Polonia se dio cuenta de que Astolfo ya estaba comprometido con Estrella, una doncella, pero aún así su amor por él prevalecía. Igualmente pasó con el príncipe Astolfo, pues él a pesar de haberse comprometido con Estrella, seguía sintiendo amor y un gran afecto por Rosaura. A razón de sus sentimientos hacia ella, siempre portaba consigo un retrato de ella en muestra de lo que todavía sentía por su amada Rosaura: “Pues, aunque fingirlo intenten la voz, la lengua, y los ojos, les dirá mi alma que mienten. ¿Qué haré?...”220. “…porque el alma nunca miente, y aunque como
Astrea te mire, como Rosaura te quiere”221. Por otro lado, Segismundo empezó a sentir
cierto afecto por Rosaura desde que la vio en el palacio la primera vez que estuvo allí; por consiguiente, trata de seducirla. La segunda vez que se la encontró, ella le confesó quién era el dueño de su corazón y como Segismundo vio que su corazón no le pertenecía decide ayudarla a recuperar su honor, al final logra hacer un compromiso matrimonial entre ella y Astolfo: “De todos era señor, y de todos me vengaba; solo a una mujer amaba...”222.
La astucia la podemos mencionar también. Esta habilidad es ejecutada por personajes como Rosaura, ya que cuando ella decide ir a Polonia a reclamar lo suyo adquiere ciertas 218 Ibid., 132. 219 Ibid., 95. 220 Ibid., 86. 221 Ibid., 87. 222 Ibid., 95.
transformaciones para evitar ser reconocida que confunden al lector y sólo hasta el final de la obra se puede saber quién es realmente Rosaura: “La primera me creíste varón, en la rigurosa prisión, donde fue tu vida de mis desdichas lisonja. La segunda me admiraste mujer, cuando fue la pompa de tu majestad un sueño, un fantasma, una sombra. La tercera es hoy, que siendo monstruo de una especie y otra, entre galas de mujer, armas de varón me adornan”223. Basilio es el otro personaje que usa su astucia para sacar por primera vez a
Segismundo de la torre y trasladarlo al palacio; y así mismo vuelve a usar su astucia para devolver a Segismundo a la torre (después de percatarse que su hijo de verdad era un tirano) y hacerle creer que todo lo que había presenciado era únicamente un sueño:
“Supuesto que sueño fue, no diré lo que soñé; lo que vi Clotaldo, sí...”224. Y por último,
está la astucia de Segismundo, quien les hizo creer a los soldados que fueron a liberarlo que iba a alzar armas contra su padre por haber puesto en el poder personas que no pertenecían a Polonia; además, está el modo en que ayuda a Rosaura a recuperar su honor y resuelve todos los conflictos, para que todos quedaran satisfechos: “Pues, porque Estrella no quede desconsolada, viendo que príncipe pierde de tanto valor y fama, de mi propia mano yo con
esposo he de casarla...”225.
De este modo culminamos lo que se refiere a los valores en la obra de Calderón. En la medida en que los personajes, no sólo del drama, sino de la realidad actual, opten por los valores verdaderos y sepan desechar lo que de ellos, los aparta, pueden mantenerse activos en el ejercicio del discernimiento, que los conduce a la lucha permanente por alcanzar la autenticidad. Esto es claro en el estilo de Calderón y él sabe muy bien cómo diluir el carácter moralizante de sus escritos, en toda la armadura dramática que lo caracteriza.
La vida es sueño cuenta con gran cantidad de recursos y temas de esta época; pero su verdadero valor se encuentra en el planteamiento de la libertad como un bien tan preciado para la vida del hombre, el cual por estar privado de ella muta a un ser implacable y tirano que pierde control sobre su conciencia y deja que su instinto actúe en su lugar. Esto
223 Ibid., 114. 224 Ibid., 94. 225 Ibid., 131.
demuestra la transformación de hombre a bestia, ya que la parte de hombre deja ser dominada por la parte de bestia o mejor dicho el instinto. En pocas palabras, Segismundo pierde el autodominio al ser privado de su libertad. Esto lo lleva también a perder su libre albedrío ya que cuando una persona está cegada por el instinto o por la ira pierde el control sobre su cuerpo y deja de tener toda posibilidad de tomar decisiones sabias y correctas. Por todo lo anterior veo la necesidad de una educación responsable de la libertad hoy.
2. PECADO, GRACIA Y CONVERSIÓN COMO “DIFERENCIALES” DE LA