Abordamos ahora la generación de la PSVC de Iberia para los últimos 3000 años. La curva ha sido construida con datos de calidad localizados dentro del círculo de 900 km de radio centrado en Madrid (Figura 5.4). Al igual que en los casos anteriores, los datos han sido previamente relocalizados a las coordenadas de Madrid a partir del método del polo geomagnético virtual y se ha aplicado el mismo criterio de selección. Un total de 220 datos de alta calidad han podido ser seleccionados, de los cuales 101 son datos procedentes de la Península Ibérica, 12 del norte de la región marroquí y 107 del sur de Francia. La distribución temporal de los datos considerados se muestra en el histograma de la figura 5.4b. Aunque aún se aprecia que esta distribución no es homogénea, no se observan periodos con ausencia de datos. La metodología para la construcción de la PSVC, así como los puntos fijos elegidos en la base temporal de B-splines y el parámetro de penalización seleccionado son los mismos que en los casos anteriores.
La PSVC direccional de Iberia obtenida se presenta en la Figura 5.5 (curva negra). Es importante hacer notar que esta nueva curva supone una importante mejora con respecto a la propuesta de Gómez-Paccard et al. (2006b), que estaba basada en 62 datos direccionales arqueomagnéticos españoles, 63 datos franceses y 9 marroquíes. Es decir, la información paleomagnética de la que disponemos para construir la nueva curva es aproximadamente el doble de la que existía hace 10 años.
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Figura 5.4. Distribución a) espacial y b) temporal de la base de datos de Iberia y regiones adyacentes. En rojo se muestran los
datos de Iberia, en gris los datos procedentes del sur de Francia y norte de Marruecos dentro de un radio de 900 km de Madrid (estrella amarilla) señalado con un círculo amarillo. La distribución temporal muestra los datos a 900 km de Madrid.
La Figura 5.5a (panel izquierdo) muestra la evolución de la declinación durante los últimos tres milenos. Desde el año 1000 a.C. hasta el año 800 a.C. se observa una declinación Este cuyo valor va aumentando hasta alcanzar un valor máximo en 23ºE. A partir del 800 a.C. al 300 a.C. la declinación vuelve a valores noroeste (2ºO). A partir del 300 a.C. hasta el 500 d.C., se observan únicamente pequeñas fluctuaciones, destacando el pequeño desplazamiento a valores Este en torno al año 0 d.C. A partir del año 500 d.C., la declinación se mueve hacía valores Este, alcanzando un máximo en 15ºE. Tras el año 1000 d.C., la declinación experimenta un nuevo giro a valores Oeste, alcanzando el mayor mínimo (20ºO) en los últimos 3000 años en el año 1800 d.C.
En la Figura 5.5a (panel derecho) la inclinación frente al tiempo muestra un valor constante de 60º (ligeramente decreciente) desde el 1000 a.C. al 800 a.C. A partir del 800 a.C., la inclinación aumenta alcanzando un máximo alrededor del 600 a.C., decreciendo a partir de entonces desde los 65º a casi los 50º en torno al 200 d.C., creciendo nuevamente hasta los 60º en torno al 500 - 600 d.C., posteriormente se observa un mínimo en el 800 d.C. y una ligera recuperación en el 1000 d.C., para finalmente descender a los 45º y aumentar nuevamente en el año 1400 d.C. hasta el máximo de 65º del año 1700 d.C.
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Figura 5.5. Curvas de Variación Paleosecular de Iberia (últimos 3000 años: Variación de la declinación y de la inclinación en
función del tiempo. Iberia (negro): Curva basada en los datos arqueomagnéticos situados en un círculo de 900 km en torno a Madrid. En verde: datos de Iberia del catálogo del 2006 (Gomez-Paccard et al., 2006a). Naranja: nuevos datos de Iberia utilizados en la construcción de la Curva, incluidos en los que esta tesis ha colaborado. Azul: datos de regiones adyacentes (a una distancia inferior a 900 km de Madrid). Se compara la PSVC con (a-b) la curva de variación secular para Europa Occidental (curva azul) y las predicciones dadas por el modelo regional SCHA.DIF.3k (curva rosa) con una banda de error al 95% de confianza. En los paneles (c-d) se compara con las predicciones dadas por los modelos globales SHA.DIF.14k y ARCH3k.1, basados en datos arqueomagnéticos y volcánicos, y con el CALS3k.4, basado también en datos sedimentarios.
La evolución de la PSVC direccional de Iberia se ha comparado de nuevo con la curva de variación secular más reciente propuesta para Europa Occidental (Hervé et al., 2013a) y con el modelo regional SCHA.DIF.3k (Pavón-Carrasco et al., 2009) (Figura 5.5b) en Madrid. Algunos de los datos usados para construir la PSVC de Iberia son comunes a los usados en la curva de variación secular de Europa Occidental, por lo que el acuerdo general observado entre ellas era esperable, con valores consistentes, dentro del margen de incertidumbre de las curvas. La principal diferencia registrada es el máximo en inclinación que sugiere el modelo regional en torno al 600 d.C., que parece ser observado en el 500 d.C. por la curva de Iberia, para posteriormente experimentar un descenso y una ligera recuperación en torno al año 1000 d.C. Esto ocurre justamente en uno de los períodos con menos información en la base de datos de Iberia (siglo VI – X d.C.). Para los restantes periodos se observa una gran consistencia con la nueva curva de Iberia (Figura 5.5b). Por otra parte, hay que señalar que las diferencias más significativas se observan en el periodo posterior al 1600 d.C., donde la curva sintetizada con el modelo SCHA.DIF.3k tiene mucha más precisión. Esto es debido a que el modelo regional usó datos directos
93 históricos de declinación e inclinación en varias localidades europeas a partir de esa fecha, haciendo que la incertidumbre sea más pequeña. No es esperable que una curva basada exclusivamente en datos arqueomagnéticos pueda llegar a tener tan bajos niveles de incertidumbre.
Finalmente, la Figura 5.5c compara la nueva curva de Iberia con las predicciones en Madrid dadas por los modelos globales SHA.DIF.14k (Pavón-Carrasco et al., 2014a), ARCH3k.1 (Korte et al., 2009) y CALS3k.4 (Korte & Constable, 2011). Se observa que la PSVC de Iberia es más suave en comparación con las curvas dadas por los modelos basados en datos arqueomagnéticos y volcánicos exclusivamente (SHA.DIF.14k y ARCH3k.1, ver Capítulo 2 para más detalles). En declinación existe un acuerdo general entre las curvas, con un máximo hacía el este en 800 a.C. Por el contrario, la inclinación presenta discrepancias para épocas anteriores al 400 a.C.: el modelo global presenta un mínimo en torno al 600 a.C. mientras que la PSVC de Iberia registra un amplio máximo, también observado en la curva de variación secular para Europa Occidental y en el modelo regional europeo. Eso podría significar que este mínimo global está principalmente controlado por datos fuera de la región europea Occidental. De hecho, este mínimo podría estar relacionado con datos de Sofía (Bulgaria) de esa época. Sería interesante centrar los futuros esfuerzos en estudios arqueomagnéticos de Europa Occidental en este intervalo de tiempo, para poder discriminar de manera definitiva si este doble pico de inclinación es una característica global o, por el contrario, se trata de algo característico de Europa Oriental. También es interesante observar que los modelos globales también registran el máximo en 600 d.C. en inclinación, al igual que el modelo regional SCHA.DIF.3k, pero que éste no se observa en la curva de Iberia, alcanzando un máximo en el año 500 d.C. Con respecto a la comparación con el modelo basado también en datos sedimentarios, el CALS3k.4, se puede observar que su variación secular permanece sin importantes variaciones a lo largo del primer milenio a.C., reflejando la suavidad debida a la inclusión de datos sedimentarios como datos de entrada en el proceso de modelado. De hecho, es el modelo con el que se observan mayores discrepancias, especialmente en inclinación y durante el primer milenio a.C. y la Edad Media. Todos estos modelos globales, al igual que el modelo regional SCHA.DIF.3k, se encuentran regularizados por los datos históricos desde el año 1600 d.C., por lo que tienen mayor precisión que la PSVC de Iberia a partir de ese año, lo que se refleja en sus bandas de error.
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