Como resultado de la intersección de la cartografía de lagunas para cada año mediante el SIG ArcGis v.10.1, se contabilizaron 119 cuerpos de agua presentes en todos los años analizados. Los mismos cubrieron un área de 123 km2 lo cual representa el 1,9 % del área de estudio. El número de lagunas de carácter permanente por categoría de superficie presentó una tendencia similar a los cuerpos de agua obtenidos para cada uno los años húmedos. En ambos casos el mayor porcentaje estuvo representado por las lagunas de menor superficie, mientras que las lagunas de mayor tamaño del área de estudio representaron un porcentaje muy pequeño del total (Figura 15).
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El mayor porcentaje de cuerpos de agua presentó superficie menor o igual a 1 km2, mientras que el menor porcentaje corresponde a las lagunas de mayor tamaño (>=10 km2) (Figura 15). También es importante el número de lagunas con superficie entre 1 y 5 km2 (23 lagunas). En cuanto a la categoría de cuerpos de agua de 5-10 km2 se registraron 3, correspondientes a las lagunas La Salada, Puán y Monte Lauquen y en la categoría de cuerpos de agua con área mayor a 10 km2 de carácter permanente se reconocieron dos en toda el área, las lagunas De la Sal y Chasilauquen (Figura 16).
Figura 15
Representatividad (%) de lagunas permanentes según categoría de superficie (km2)
Fuente: elaborado por Camila Carrascal (2017).
Figura 16
Ejemplos de lagunas permanentes en el área de estudio
Fuente: imágenes tomadas de Google Earth, 2017. Lagunas permanentes: A: Puán; B: Chasilauquen; C: La Salada; D: Monte Lauquen; E: Leubucó; F: De La Sal y G: La Larga.
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En cuanto a la distribución espacial de las lagunas en el área de estudio, se observó que aquellas menores a 1 km2 de superficie se situaron mayormente en suelos Molisoles en
relieves de planicie y loma (Carta de Suelos de la República Argentina, INTA E: 1:500.000). Estas lagunas se encontraron en suelos con drenaje excesivo y bien drenado
(Figura 3).
Los cuerpos de agua de categoría de 1-5 km2 de superficie se localizaron en distintos sectores del área de estudio. Hacia el Norte, la laguna La Larga se desarrolló sobre cordones medanosos de drenaje algo excesivo, se reconoció también la laguna Leubucó en área de planicie y otras en zonas de pendiente (Figura 17). Hacia el S se encontraron algunos cuerpos de agua relacionados a geoformas de albardón de drenaje pobre, loma y pendiente con drenaje excesivo. Las lagunas de 1-5 km2 de superficie se desarrollaron en el área de estudio sobre suelos Entisoles (Carta de Suelos de la República Argentina, IGN E: 1:500.000). Dichos suelos se caracterizan por un escaso desarrollo de horizontes como consecuencia de la deposición repetida de materiales parentales o situaciones de inundación y/o saturación (Com. Pers., Prof. N. Amiotti, 2013). Se encuentran asociados a geoformas inestables de albardón, con drenaje pobre, en las que el suelo se encuentra mojado la mayor parte del año y relieves de pendiente con suelos bien drenados (Figura 17).
Las lagunas Monte Lauquen, La Salada y Puán (correspondientes a la categoría 5-10 km2) se encuentran en el sur la primera y las dos restantes, en el centro y centro este del área. Las dos primeras se desarrollan en suelos Entisoles de drenaje pobre y sobre relieve de albardón, mientras que la última se encuentra en suelos Molisoles de planicie bien drenados (Figura 17).
Por último, los dos cuerpos de agua mayores a 10 km2 de superficie (De La Sal y Chasilauquen) se encontraron en la zona de planicie, en el norte del área de estudio (Figura 17).
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Figura 17
Lagunas permanentes en el área de estudio
Fuente: elaborado por Camila Carrascal (2017) sobre la base de Modelo de Elevación Digital SRTM 90 metros y procesamiento digital de imágenes LANDSAT 5 TM y 7 ETM+, escena 227/086.
La Larga Chasilauquen De la Sal La Salada Puán Monte Lauquen
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Las lagunas permanentes de mayor tamaño (> =10 km2) se localizaron en el norte del área de estudio por debajo de los 100 msnm, como es el caso de las lagunas De La Sal y Chasilauquen. La laguna Monte Lauquen (localizada a 150 msnm en el sector sur del área de estudio) se desarrolló sobre suelos de drenaje pobre (Figuras 3 y 18). Los cuerpos de agua permanentes de menor superficie (<= 1 km2) se concentraron en el centro-este del área de estudio, donde su desarrollo se vió favorecido por drenaje del suelo excesivo y por encontrase en un área de planicie de baja energía morfogenética (Figuras 3 y 18).
Figura 18
Perfiles topográficos en relación a lagunas permanentes p1
p2
p3
Fuente: elaborado por Camila Carrascal, 2017. Perfil norte (p1), perfil centro (p2) y perfil sur (p3); EV: 1:100 m, EH: 5 km. 0 100 200 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 49 El e vac ió n ( m ) Distancia (km) 0 100 200 300 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 55 60 65 El e vac ió n (m ) Distancia (km) 0 100 200 300 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 55 60 65 El e vac ió n (m ) Distancia (km) A B B A A B
38 5.2.1.2. Áreas cubiertas por agua de manera intermitente
La mayor densidad de áreas cubiertas por agua de manera intermitente durante los años húmedos analizados se localizó en el centro-sur del área de estudio, sobre suelos de drenaje excesivo y en las unidades geomorfológicas de planicie y loma. También se encontró un gran número de áreas de agua intermitente desarrolladas en suelos con categoría de drenaje “bien drenado” (817 áreas de agua intermitente), distribuidos en el sector noreste del área de estudio. En los suelos de drenaje pobre (163 áreas de agua intermitente) y algo excesivo (131 áreas de agua intermitente) el número de áreas resultó menor con notables diferencias en cada uno de los años húmedos analizados (Figura 19 a).
Respecto a las superficies de agua intermitente según unidades geomorfológicas (Carta de Suelos de la República Argentina E: 1:500.000), se observó una mayor densidad en zonas de planicie en los 5 años analizados (1088 en total). También se destacó la densidad de superficies de agua intermitente en el sector de loma (un total de 650) caracterizada por un drenaje del suelo excesivo (Figura 19 b).
Figura 19
Número (densidad) de áreas cubiertas por agua de manera intermitente según drenaje del suelo (a) y unidades geomorfológicas (b)
Fuente: elaborado por Camila Carrascal (2017) sobre la base de análisis digital de imágenes satelitales.
Las áreas de agua intermitente en el año 1991 representaron el 0,78 % del área de estudio. Se caracterizaron por ser superficies pequeñas y concentradas mayormente en zonas de
0 200 400 600 800 1000 1200 Excesivo Bien Drenado Algo Excesivo Pobre Moderado n ° d e ar e as Categorias de drenaje a 0 200 400 600 800 1000 1200 n ° d e ar e as Unidades Geomorfológicas b
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suelo con drenaje excesivo y en las áreas de planicie. No se reconocieron áreas de agua intermitente de las lagunas de mayor superficie como Chasilauquen, De la Sal en el norte, (correspondiente a las unidades geomorfológicas de planicie) la laguna Puán en el centro este o La Salada en el centro del área. En el sector sur, el área cubierta por agua intermitente correspondiente a la laguna Monte Lauquen se desarrolla sobre suelo de drenaje pobre y corresponde a la geoforma de albardón. Por otro lado se observó el desarrollo áreas de agua intermitentes en la geoforma denominada “meseta con tosca” (un total de 6 áreas de agua intermitente) de drenaje moderado (Figura 20).
Las superficies de agua intermitentes para el año 1992 resultaron más extensas con respecto al año anterior, cubriendo el 1 % del área de estudio. La mayor densidad de áreas de agua intermitente correspondió a suelos de drenaje excesivo (208 áreas) distribuidas de manera homogénea en el centro sur del área de estudio, en zonas de loma (139) y planicie (162). En la zona de planicie de suelos bien drenados se contabilizó un total de 100 áreas de agua intermitente (Ej.: las lagunas Puán, Chasilauquen y De la Sal, en el sector noreste del área de estudio). Un total de 37 áreas se distribuyeron en suelos de drenaje pobre, desarrollados sobre la geomorfología de albardón, entre ellas las correspondientes a la laguna Monte Lauquen en el sur y La Salada en el centro del área de estudio y en suelos de drenaje algo excesivo (un total de 27 áreas de agua intermitente), observándose en el norte el área intermitente correspondiente a la laguna La Larga (Figura 20).
En el año 1993, las áreas de agua intermitente resultaron más extensas que el año anterior y se observaron nuevos sectores cubiertos por agua, alcanzando el 1,48 %. La mayor densidad de áreas cubiertas por agua intermitente (un total de 193) corresponde, al igual que para el año anterior, a zonas de suelo con drenaje excesivo. Las mismas se distribuyeron entre las unidades geomorfológicas de planicie y loma, reconociéndose áreas extensas y un gran número de áreas de superficie reducida. En suelos bien drenados las áreas de agua intermitente correspondieron a las lagunas de mayor superficie, las mismas no mostraron cambios importantes en el tamaño de su superficie respecto a los años anteriores, con excepción de la laguna De la Sal, la que aumentó su superficie. En suelos de drenaje pobre las áreas contabilizadas resultaron 26, entre ellas el área correspondiente a la laguna Monte Lauquen (sudoeste del área de estudio), la cual mostró una pequeña disminución y el área correspondiente a la laguna La Salada, en el centro del área de estudio que no presentó cambios notables. En cuanto al resto de las áreas cubiertas por
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agua de manera intermitente y desarrolladas en suelos de drenaje pobre, se observaron más extensas respecto al año anterior. La laguna La Larga, desarrollada sobre suelo de drenaje algo excesivo y sobre un cordón medanoso evidenció un aumento de su superficie de agua intermitente respecto al año 1992 (Figuras 20 y 21).
El área cubierta por agua en el año 2001 representó el 1,36 % del área de estudio. Se detectó un aumento en el número de áreas de agua intermitente desarrolladas sobre suelos bien drenados de la planicie respecto al año 1993 (un total de 311) y una disminución en la densidad de las áreas desarrolladas en suelos de drenaje excesivo (un total de 188), correspondientes a zonas de loma y pendiente. Sin embargo se registró un aumento en su tamaño, concentrándose en el centro del área de estudio (Figura 20).
El año 2002 presentó un mayor número de áreas de agua intermitente y notablemente más extensas que los años anteriores, concentrándose mayormente en el centro del área de estudio, distribuidas en suelos de drenaje excesivo y suelos bien drenados. El área cubierta por agua fue la mayor de los 5 años, (3,8 % del área de estudio). Se observaron áreas de superficie extensas hacia el norte del área de estudio en suelos de drenaje algo excesivo, también se destacó un aumento en la superficie de las áreas de suelos de drenaje pobre al sudoeste de la laguna La Salada. En este año también aparecieron, al igual que en 1991, áreas de agua intermitente en la unidad geomorfológica denominada “meseta con tosca” un total de 5 áreas, desarrolladas en suelos de drenaje moderado (Figuras 20 y 21).
En suelos bien drenados el agua se retira con facilidad pero no con rapidez, por lo tanto la formación y permanencia de cuerpos de agua es mayor. A este rasgo se suma la posición del terreno en un área de planicie donde el escurrimiento del agua es prácticamente nulo. En los sectores de suelo con drenaje excesivo, también se desarrolló un gran número de áreas de agua intermitente. En estas condiciones de drenaje, el suelo posee baja capacidad de retención de agua ya que esta se elimina con rapidez, por lo que se esperaría menor formación de cuerpos de agua. Sin embargo la posición del terreno en un área de planicie favoreció su desarrollo. Las áreas de planicie ocupan la mayor parte del área de estudio, en suelos de drenaje excesivo y bien drenado. En estos sectores las áreas de agua intermitente resultaron extensas en el sector norte y de menor tamaño en el centro-este del área de estudio (Figuras 20 y 21).
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Figura 20
Áreas cubiertas por agua de manera intermitente según drenaje del suelo
Fuente: elaborado por Camila Carrascal (2017) sobre la base de procesamiento digital de imágenes y Carta de suelos de la Rep. Argentina escala 1:500.000. Sistema de proyección UTM, WGS 84.
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Figura 21
Áreas cubiertas por agua de manera intermitente según unidades geomorfológicas
Fuente: elaborado por Camila Carrascal (2017) sobre la base de procesamiento digital de imágenes y Carta de suelos de la Rep. Argentina escala 1:500.000. Sistema de proyección UTM, WGS 84.
43 5.2.1.3. Áreas inundables
En este caso se analizaron de manera conjunta las lagunas permanentes y las áreas de agua intermitente durante los años húmedos. Como resultado de la sumatoria de los cuerpos de agua correspondientes a los 5 años estudiados, la superficie total cubierta por agua alcanzó los 379 km2 (6% del área de estudio) y un total de 994 cuerpos de agua.El 90 % del total de lagunas correspondieron a la categoría de superficie <= 1 km2. La categoría de cuerpos de agua de 1-5 km2 de superficie registró un total de 61 lagunas. Las áreas inundables de superficie <= 1 km2 y > 10 km2 fueron las más variables en cuanto a cantidad (Figura 22).
Figura 22
Representatividad (%) de áreas inundables según categoría de superficie (km2)
Fuente: elaborado por Camila Carrascal, 2017.
En cuanto a la distribución espacial, los cuerpos de agua menores a 1km2 de superficie, se concentraron mayormente en el centro y centro-este del área. Se desarrollaron sobre áreas de lomas y planicie, donde los suelos se caracterizan por un drenaje excesivo en el primer caso y bien drenado en el segundo (INTA E: 1:500.000). En cuanto a la topografía se observó que se desarrollaron sobre los 250 msnm (Figura 23).
Los cuerpos de agua de la categoría 1-5 km2 se distribuyeron en todo el área de estudio, pudiéndose diferenciar un agrupamiento en tres sectores: i) en el sector norte sobre suelos Entisoles de drenaje algo excesivo, sobre relieve de albardón; ii) hacia el centro distribuidos en suelos de drenaje excesivo y bien drenado desarrollados en áreas de planicie y algunos en el sector de albardón; iii) y, por último, en el sur sobre suelos de drenaje excesivo y pobre del área de lomas y planicie. La categoría 5-10 km2 registró 5 lagunas, la laguna Puán en el límite centro- este, y los tres cuerpos de agua restantes
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ubicados en el sector centro oeste del área de estudio en el área de planicie y hacia el sur- oeste la laguna Monte Lauquen sobre suelos Entisoles de drenaje pobre de relieve de albardón. Las 6 lagunas de superficie mayor a 10 km2 se ubicaron en el norte del área de estudio, a excepción de La Salada, ubicada en el centro de la misma. Se desarrollaron sobre características y áreas de relieve de suelo diferentes. Se observó que las lagunas Chasilauquen y De la Sal se desarrollan en relieve de cotas entre los 100 y 150 msnm. Hacia el sur, sur-este el relieve asciende suavemente hacia los 200- 250 msnm, en este sector se concentraron los cuerpos de agua de menor superficie (>1 km2) (Figura 23).
Figura 23
Perfiles topográficos en relación a áreas inundables p1
p2
p3
Fuente: elaborado por Camila Carrascal, 2017. Perfil norte (p1), perfil centro (p2) y perfil sur (p3); EV: 1:50 m, EH: 5 km. 0 100 200 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 49 El e vac ió n ( m ) Distancia (km) 0 100 200 300 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 55 60 65 El e vac ió n (m ) Distancia (km) 0 100 200 300 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 55 60 65 El e vac ió n (m ) Distancia (km) A A A B B B
45
De manera general se observó que en las áreas más bajas se desarrollan los cuerpos de agua de mayor tamaño, en el sector norte y sur oeste. En tanto las categorías de superficie de menor tamaño se asociaron a terrenos más elevados en el oeste del área de estudio.
Figura 24
Áreas inundables en el área de estudio
Fuente: elaborado por Camila Carrascal , 2017. Base Modelo de Elevación Digital SRTM 90metros y procesamiento digital de imágenes LANDSAT 5 TM y 7 ETM +, escena 227/086, 2017.
La Larga Chasilauquen De la Sal La Salada Puán Monte Lauquen
46 5.2.2. CONSECUENCIAS SOBRE LA POBLACIÓN
La hidrología actual de la región es resultado de varios factores: climáticos, geomorfológicos y antrópicos. Las actividades humanas modifican el ambiente. Las actividades agropecuarias constituyen el principal factor modificador del pastizal y humedal de la llanura pampeana. Estos han sufrido importantes cambios a través de la erosión de suelos y sedimentación en el humedal, regulación de arroyos, canalizaciones y desecamiento de tierras anegadizas, urbanización y culminando con la eutrofización de las aguas de superficie (Quirós et al., 2006).
Cuando las lluvias superan la media histórica, como ocurre durante los ciclos húmedos característicos del área de estudio, se produce un muy lento traslado superficial del agua con el consecuente anegamiento de grandes extensiones de suelos y la formación de lagunas (Andrade y Lucioni, 2014). La recurrencia del fenómeno de inundación no sólo se debe a causas naturales, sino también a factores antrópicos.
Los ciclos de sequía e inundación constituyen uno de los fenómenos de mayor impacto y recurrencia en la hidrología y la actividad agrícola de la región (Bohn, 2011). En la actualidad la ocurrencia de lluvias superiores a la media histórica secular, ha puesto en evidencia los problemas ocasionados por la ocupación del hombre en un espacio de suma fragilidad y de alto riesgo hídrico (Rosell y Martínez, 2008).
Las frecuentes inundaciones afectan el normal desarrollo y actividad de los asentamientos urbanos, las vías de comunicación y la producción agropecuaria en general (Viglizzo y Frank, 2006). Dicho fenómeno impacta en las economías rurales ya que pueden deteriorar la infraestructura rural, disminuir el área cultivable, y pueden desencadenar procesos de salinización de difícil remediación (Taboada et al., 2009).
Las inundaciones son uno de los fenómenos más dramáticos que afectan tanto a la población como a los sistemas naturales. Disponer de herramientas que permitan el análisis de eventos históricos y el seguimiento de las áreas afectadas es importante para la generación de cartografía que contribuyan a la planificación del territorio, así como también al conocimiento del fenómeno, de su dinámica y sus causas (Ballesteros, 2014).
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En la provincia de Buenos Aires las lluvias registradas durante los años húmedos provocaron inundaciones, encharcamientos, anegamientos de grandes extensiones de campo. La recepción de agua de escurrimiento desde distritos vecinos y la imposibilidad de poder llegar a los campos por la intransitabilidad de los caminos rurales ocasionaron pérdidas considerables en la siembra de trigo, actividad ganadera, lechería y cosecha gruesa (maíz, girasol y soja) (Brizzola et al.,2009).
A escala local la inundación genera inmediatamente la contención de las personas afectadas en los pueblos, así como también de la reparación de caminos e infraestructura en general. En forma inmediata impacta focalmente sobre el ámbito urbano y la infraestructura vial, pero sólo eventos muy graves afectan negativamente la producción del partido. El impacto negativo de la inundación aumentaría cuando se desencadena en forma súbita y, aunque se reconocen indicadores (por ejemplo la profundidad de napa) para anticiparla, en pocas ocasiones se toman medidas preventivas (Mercau et al., 2013).
Como resultado de la revisión bibliográfica se presentan algunas de las repercusiones sociales y económicas de estos eventos extremos en el área de estudio y la región durante años húmedos. En este sentido cabe aclarar que las inundaciones ocurridas en las lagunas Las Encadenadas no se incluyen por considerarse un tema que requiere de mayor análisis. Se pueden citar algunos de los autores que trabajaron en el tema como González et al. (1991) Geraldi (2009, 2010) y Miraglia (2012).