Él srcinó la costumbre de decorar el palacio con cortinas de gala en las fiestas y reuniones del estado y se decía que era un hombre de gusto culto. Aganjú tenía una facultad notable para domar a los animales salvajes (tenía un leopardo domado en el palacio) y serpientes venenosas sobre su cuerpo.1
E
ra un padre duro que ajustició a su único hijo por tener relaciones sexuales ilícita con la reina.2En Cuba se dice que Aganjú / Aganjù viene de las entrañas de la tierra y es simbolizado por el volcán y el sol ambos parecen venir de las entrañas de la tierra. Aganjù (el desierto) se dice que es hijo de Oro Iná (la fiereza de fuego)3 en que es masculino en una tradición y hembra en otra, Ìyá Máāse es considerada la madre de Aganjú así como de Şàngó. Oro Iná es el lago de magma fundido que hierve en el centro del mundo. Cuando se enfurece el estallido de él o ella aparecen para fluir como los ríos de fuego, mientras causa muertes, destrucción, y renovación, hasta que él o ella sea refrescado por la intercesión de Yẹmọja y Olókun. Es su hijo que refrena y encauza este explosivo poder. Los volcanes son los más grandes constructores de montañas, islas, etc., y son los más grandes destructores cuando sus gases explotan y con sus bloques de cenizas tapan el sol y los cambios de temperaturas convierten el día en noche; el verano en invierno. El barro caliente y la manta de ceniza fluyen mientras sofocan y estrangulan todo. El sol es una pelota de gases fundido en el cielo (el magma del cielo) la cual refleja la pelota de magma fundido al centro de nuestro planeta. De nuevo tenemos la imagen de Aganjú al centro de nuestra existencia y en la
frontera proporcionando la riqueza de su vida dando y sosteniendo el calor moderado. Aganjú es el custodio de ríos y se dice que trabaja como un barquero, que pasa a las personas de un lado a otro por el desierto acuoso de un mundo al próximo.4 Tiene una relación íntima con Òşun que es el guardián y la incubadora de sus sagrados emblemas rituales.
Había una pequeña información sobre los rituales y órú para Aganjú en Cuba en los primeros años del 1800. Un sacerdote Lùkùmí de Aganjú, conocido por el nombre, de Octavio Samar, llegó con sus padres, como esclavos, aproximadamente el año 1850. Fue conocido por su nombre de òrìşà,Ọbadiméjì (convertirse en Rey dos veces). Nada se sabe del padre pero la madre se dice que era una Ìyálòrìşà en África y fue la responsable de educar a Ọbadiméjì que también había sido iniciado en África. Por esos días el Lùkùmí en Cuba dio fuerza a que ésta regla recién llegada tuviera otras connotaciones no importa cual fuera su estatus, debía ser reiniciada en, la forma que había sido rediseñada para satisfacer las condiciones que ellos encontraron en Cuba. Por eso esta segunda iniciación fue el motivo de su nombre especial. Ọbadiméjì trajo la información sobre las tradiciones rituales y los instrumentos sociados con Aganjú de las tierras Yorùbá a Matanzas, y de allí a la Habana. Es el responsable que la medicina o el secreto de Aganjú se ponga directamente en la cabeza del iniciado, de Aganjú teniendo un órú distinto y una practica distinta de iniciación.5 comiendo chivo castrado6 y teniendo de tres a nueve piezas rituales en su vasija sagrada (lebrillo).
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Aganjú / Şàngó
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Debido al excelente entrenamiento de su madre se volvió uno de los arquitectos modernos de la adivinación y de los rituales de iniciación del òrìşà en 'la Edad Dorada del Culto de los òrìşà en Cuba.' Todas estas acciones aseguraron la presencia de Aganjú y su influencia que prontamente fue reconocida y para siempre saludada en estas nuevas tierras Lùkùmí. Şàngó representa sin duda el más dinámico y cautivador òrìşà que vino a las Américas. En Trinidad su nombre fue dado, a pesar de la presencia de una lista de otras deidades, entera al sistema del òrìşà que se practicó allí. Él retuvo su nombre y su estatus en Haití, mientras que en Cuba, él y su amante Òşun fueron adoptados como los símbolos nacionales. Şàngó es llamado, a ser el señor singularmente más importante de la cultura materialista producida por el Lùkùmí, el Tambor. A través de esta asociación él se une a la revolución, la historia,la religión, y celebración. Todos los procedimientos de la iniciación practicados por el Lùkùmí en Cuba son las variaciones en los rituales realizados cuando un sacerdote de Şàngó se inicia.
Şàngó representa la ira de Dios. Él busca a los malhechores y a los incrédulos y los golpea con ese viejo aviso celestial de la retribución relampagueante. En su notable historia épica en el ámbito y heroica en proporción con un rango de acciones y experiencias que su pueblo ha considerado digno ser recordado y levantado como una divinidad verdadera. Todavía, debe tenerse presente que Şàngó, el hombre se convirtió en òrìşà, que se para en los hombros de, Òràmfè de Ilè Ifè y Jàk ŭta, òrìşà más antiguo con roles similares que nunca fueron humanos. Mientras no hay ninguna imagen que represente a estas dos deidades, se dice que Òràmfè tiene un rugido con voz tempestuosa que debe ser obedecida y Jàk ŭta, asociado con el trueno y relámpago como el nombre lo declara, ‘El que lucha lanzando piedras’. La herramienta adivinatoria asociado con los tres es el Orógbó, la kola amarga.
La tradición nos dice que Şàngó era hijo de Òránmíyàn / Òrányàn y el cuarto Alãfin de Òyó. Se dice que fue de tendencia muy salvaje un temple ardiente, y un amor por los trucos de magia y encantamientos. Era experimentado en los trucos de la prestidigitación y amaba asustar a sus súbditos emitiendo fuego y humo de su boca. Esta habilidad le sirvió de mucho.
El Olõwu de Òwu era más poderoso que el Alãfin de Òyó que estaba en ese momento. Había forzado aỌba Àjàkà a pagarle tributo que probablemente era porqué Àjàkà fue depuesto y dado el trono a Şàngó. Şàngó se negó a reconocer su primacía, así que el Olõwu sitió la capital que en ese tiempo estaba en Òkò. Se movería después a Òyó. Şàngó en un gran despliegue de valentía y engaño, fue ante el Olõwu con su ejército respirando fuego y humo de su boca y orificios nasales.
El Olõwu y su ejército se aterraron al ver esto y fueron completamente derrotados y desterrados. Esta conexión entre los poemas heroicos y prestidigitación continúa siendo una parte íntegra del culto de Şàngó hasta el momento en Cuba.
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Los devotos en estado de posesión llevan al rojo vivo calderos en sus cabezas sin sufrir daño alguno. En la tierra Yorùbá esto rituales de prestidigitación se han realizado durante la fiesta de Şàngó y han sido llamado pidón pidón..
El reinado de Şàngó duró siete años, durante el tiempo en que él luchó en muchas batallas y consolidó su reino. El relámpago devastador y los ataques de su calvario le dieron el nombre de Ẹléẹşińlá
Ẹléẹşińlá = el Dueño del Gran Caballo. Él tenía a sus esposas, Òbà,Ọyá y Òşun, la cual se convirtieron en ríos cuando Sàngó murió y fueron deificadas.
La tradición acredita a Òsányìn de proporcionarle los preparados para atraer el relámpago. El palacio de Òyó está situado al pie de Òkè Àjàká (la colina Àjàká). Un día Şàngó subió esta colina yempezó a experimentar, en su propia casa, con el relámpago. Inmediatamente una tormenta se levantó y el relámpago golpeó el palacio que mató a muchas de las esposas de Şàngó y niños. Este infortunio terrible acopló a sus súbditos al odio creciente por su conducta tiránica y sanguinaria la cual le causó la perdida del corazón y abdicar el trono.
Él quiso retirarse a la corte de su abuelo maternal, Ẹlémpẹ, el rey del Nupê..
Según otros cuentos, él no abdicó de su propio trono pero fue pedido por una gran parte de jefes que le enviaron una calabaza de huevos de loro la cual era una demanda simbólica que significa el tomar un veneno y dormir para siempre. Con todas las opciones agotadas, Şàngó, acompañado por Ọyá, su esposa favorita, y un esclavo de su confianza, buscaron la seguridad en el vuelo. Ya al final, su esclavo yỌyá viendo la situación sin esperanzas , lo abandonaron. Şàngó se colgó de un árbol de Àyàn en Kòso. Hasta el momento el Àyàn es sagrado para Şàngó y se usa para tallar sus varas de baile y los tambores bàtá.
Kòso es el pueblo dónde cada Alãfin debe coronarse. Sus seguidores para salvar sus caras y cabezas, usando el relámpago para golpear los detractores de Şàngó mientras proclaman en estos actos que el rey no se colgó - Ọba Kòso.
El nombre Şàngó / Şòngó se da el significado por la palabra del centro -Şón ( cortar o derribar ) como enÓ ŞóngbóÓ Şóngbó = Él aclaró (derribó) el arbusto. Şón también quiere decir arrojar una cosa contra algo como en
ÓÓ
gbéē şónkú'tagbéē şónkú'ta
. = Él lo golpeó contra una piedra. Ojo dice que la palabra Gó se refiere al trueno. Gó - para desconcertar avergonzar, y Gó - to para acechar escondido. La tradición de Òyó habla de Şàngó como el hijo del Alãfin Òránmíyàn y Tọrộsí, la hija de Ẹlémpẹ, un rey de Nupê que formó una alianza, con Òránmíyàn. Entre Nupê hay cuentos fragmentarios que relatan a un legendario Etsu Shago, aislado de cualquier otro nombre de rey o dinastía, quién a su vez inventó o descubrió la anti-brujería que se hace pasar por (Egúngún) fue recibida. Şàngó también se identifica con el Songhay, del Sudán occidental, la divinidad del trueno, Dongo quien se dice que visitó el país Yorùbá, y retornó a casa con el conocimiento de cómo atraer el relámpago y hacer el trueno.7 Los Hausa llaman Sóngo a una colonia y campamento de una caravana-Zángò. Ellos llaman arpón disparado gun-Sango.172