5. Contribution to nursing ethics education in South Africa and Namibia
2.8 Obligations of nurses in selected ethical codes of nursing
¿Es responsabilidad de la empresa resolver los problemas de la sociedad como la pobreza, la violencia o el desempleo? NO.
¿Es responsabilidad de la empresa resolver las carencias de los gobiernos? NO. ¿Puede la empresa permanecer indiferente ante estos problemas? NO.
No solamente el entorno que afecta directamente a la empresa es importante para su opera- ción, el entorno que la rodea, que la afecta indirectamente, también tiene el potencial de afec- tarla, aunque muchas veces es ignorado dada la limitada capacidad de atención a todos los pro- blemas. Sin embargo, especialmente en países en vías de desarrollo, este entorno no puede ser ignorado. Constituye el mercado actual o futuro de la empresa. A la empresa le conviene operar en una sociedad desarrollada. Pero, ¿hasta dónde llega la responsabilidad de la empresa?
Ciertamente incluye la ética, que es la base, el mínimo, pero también incluye cumplir con las leyes y regulaciones (algunas de las cuales pueden o no parecer éticas). Pero, ¿termina allí, en la ética y la regulación? ¿Son las leyes suficientes? ¿Es su seguimiento y control efectivo y eficiente?
Muy probablemente la respuesta a estas preguntas, en países en vías de desarrollo, sea un ro- tundo NO. A lo mejor en Suecia basta con cumplir las leyes, tienen muchas, son buenas y las controlan con rigor. Pero en los países en vías de desarrollo las regulaciones y las instituciones de seguimiento y control dejan mucho que desear, aparte de las deficiencias en las mismas respon-
sabilidades de los gobiernos en proporcionar los servicios que necesitan los ciudadanos.[17]
Entonces, ¿qué debe hacer la empresa? ¿Pararse allí? Muchas lo hacen, pero lo que distingue a la empresa responsable de una empresa vulgar es precisamente que reconoce las deficiencias en el papel que cumple el Estado, en las regulaciones e instituciones y en las necesidades de la sociedad y sabe que le conviene ir más allá. Por múltiples razones. Primero, porque puede ser conveniente para el negocio, como ventaja competitiva, para mejorar los beneficios en el largo plazo (esto se discute en más detalle en el Capítulo 10). Y segundo porque no hacerlo podría estimular al gobierno y la sociedad civil a regular más y más el negocio, lo cual puede ser contra- producente para ambas partes.
Muchas veces algunos pecadores fuerzan el establecimiento de regulaciones y pagan los justos. En nuestros países siempre hay alguien que se cree más astuto, que se puede aprovechar de las ineficiencias y de las bondades de los demás. Pero una carrera por regularlo y controlarlo todo puede reducir significativamente la capacidad de innovación y de competitividad de las empresas. Cierto es que hay que tener una serie de regulaciones sobre lo que se considera comportamiento básico, no negociable, pero esto varía de país a país, de tiempo en tiempo. Por ejemplo, el trabajo infantil, el trabajo esclavo, la no contaminación, dignidad en el trabajo, etc. son elementos básicos que deben ser regulados.
¿Pero se puede o se debe regular todo el comportamiento empresarial? Aunque fuera deseable, que no lo es, sería imposible. Además, como ha demostrado la Historia, la empresa siempre le lleva la ventaja al regulador
¿Debe la empresa ir más allá del comportamiento ético y el cumplimiento de las leyes? La línea
que separa lo obligatorio de lo voluntario, el cumplimiento de las regulaciones del compor- tamiento responsable voluntario, es una línea variable que depende de la empresa y de las circunstancias en que opera[8]. En zonas deprimidas del país, una empresa puede considerar
que es su responsabilidad dotar de agua a poblaciones en desventaja, o apoyar a las escuelas con el objeto de tener acceso a mano de obra saludable y educada. Pero esto no lo haría la misma em- presa operando en Madrid. Lo que es responsabilidad de la empresa es variable, la línea que divi- de lo obligatorio de lo opcional es variable, la línea que divide la filantropía de la responsabilidad
17 El papel de la empresa en contribuir a paliar la debilidad del gobierno se trata en el Capítulo 19.
18 Ver el artículo “La RSE es la RSE y sus circunstancias” en www.cumpetere.blogspot.com
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es variable[19]. No se puede regular, generalizar o pretender codificar lo que es responsabilidad de
la empresa. Depende del contexto y del momento en que opera. Y en todo caso la empresa debe poder demostrar que lo que hace redunda en algún beneficio a la empresa.
Pero hay que señalar que son muchas las empresas que se aprovechan de estas líneas variables y la ponen donde quieren y no donde deben, o hacen “compensaciones” por su falta de respon- sabilidad o por sus irresponsabilidades. Hay empresas que no pueden o no quieren ser respon- sables y a cambio hacen filantropía o acción social para enmascarar otras deficiencias. Se hacen donaciones a colegios, pero las condiciones laborales dejan mucho que desear. Se patrocinan deportes en la comunidad, pero se contamina el medio ambiente. Se patrocina la orquesta juvenil pero los productos son deficientes. Algunas empresas protegen las reservas naturales, pero incrementan sus emisiones de gases de efecto invernadero, tienen programas de becas, pero despiden a empleados, a veces con poca causa. No es cuestión de pecar y después ir de peregrinación en compensación.
La filantropía y la acción social pueden ser muy valiosas para la sociedad, pero deben hacerse
además de las responsabilidades fundamentales, no en substitución de. La filantropía y la
acción social no son parte de la estrategia de mercadeo o de relaciones públicas, deben ser parte de una estrategia integral de responsabilidad. Y si no, que lo hagan los accionistas o los dueños con su propio dinero, como lo demuestra el excelente ejemplo de la Fundación Bill y Melinda Gates, que usan su dinero, no el de Microsoft.