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Operations Impact Analysis and Funding Sources Forecasting Operations and Maintenance Costs

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Map 3: Recommended Vision Diagram

E. Operations Impact Analysis and Funding Sources Forecasting Operations and Maintenance Costs

padres son colombianos.

Una persona me contestó que

no podía ser porque yo tenía

los ojos claros».

tiene unos rasgos faciales algo diferentes, pero no son tan definitorios, además cree que al criarse en Euskadi «el acento se nota mucho. Lógicamente, tengo unos rasgos, pero cuando hablo con la gente soy yo el que les dice que mi padre es de Nicaragua, entonces ya me dicen que se me nota un poco». A Fátima le confunden con otros orígenes y cuando responde que es de Marruecos «me dicen que no lo dijera muy alto», aunque su contestación fue dirigida al orgullo que siente por sus orígenes y no tanto a la necesidad de esconderlos. Sole siem- pre se ha sentido señalada por su color de piel. Cuando era estudiante «en el vestuario todas te observaban como si tuvieses un cuerpo diferente», o cuando simplemente paseaba por la calle la gente se paraba en la calle diciendo «mira, ¡una negra!, y yo lo notaba». La llegada de Sole a Euskadi ocurrió hace 32 años, cuando aún no era tan habitual la convivencia con población extranjera. Sole ve que a día de hoy se siguen reproduciendo los estereotipos negativos que hacen que haya niños que no quieran jugar con su hija «que un niño de cuatro años le diga a una niña que no va a jugar con ella porque es negra… eso no es cosa del niño, él lo ha escuchado. El niño solo reproduce lo que ha escuchado». Si bien sabe que son casos aislados, existen, y su hija le pregunta «por qué dice que soy marrón». Tal situación crea tristeza en Sole, que aunque su hija no vive el rechazo que ella sintió en su infancia y juventud, ve que no han desaparecido todavía de la sociedad.

Ahmed sabe que llamarle moro es el insulto fácil «te afecta mucho, porque tú sabes de dónde vienes y sabes que tus padres trabajan de sol a sol». Como bien señala Fátima, solo se pide respeto «puedes decirme marroquí, o llamarme por mi nombre. O árabe, o africano, o lo que quieras. ¿Pero por qué me tienes que decir moro? Porque saben que moro es despectivo».

168 La diversidad infantil y juvenil en la CAE Las (mal) llamadas segundas generaciones

Expectativas

Cuando les preguntamos cómo se verán en un futuro a medio plazo, las res- puestas no son tan diferentes unas de otras, ni siquiera en sus dudas e incerti- dumbres. No existen ideas claras sobre lo que les puede deparar el futuro, más

aún entre quienes no han terminado sus estudios aún. En este sentido comprobamos el tesón de varias de las perso- nas entrevistadas ante su proceso formativo y su objetivo laboral futuro. Margareth se ha puesto como claro objetivo «que tengo que terminar la carrera y me sacaré los títulos que me tenga que sacar. Y después trabajaré. Y si me tengo que ir fuera, pues me iré». Daniela demuestra que tiene un objetivo claro «ahora mismo estoy pensando en prepararme para opositar. Si no puedo este año, lo intentaré el siguiente. Es lo que quiero». Sukaina tiene una visión más negativa sobre su futura incorporación al mundo laboral ante la limitación que puede suponer su confesión religiosa «la sensación que me da es que puede que termine la carrera y que no encuentre trabajo de eso, de lo que yo quiero. Te pones a pensar hasta qué punto me va a limitar el hecho de llevar pañuelo».

La idea de residir en Euskadi sí que está presente en la mayoría a largo plazo, pero creen que su inserción en el mercado laboral, sobre todo en los primeros años, será en otro lugar, hecho que no les causa mayor inquietud. Daniela nos comenta que «me gustaría quedarme aquí porque tengo todo aquí. Pero si nada me atase y el día de mañana me tuviese que ir a trabajar, no sé, a Australia, pues me voy». En la misma línea se encuentra Mikel «yo prefiero vivir aquí. No es como otra gente que dice que sí se iría. Mi plan A es aquí. El plan B o C, ya ve- remos. Y si tiene que ser fuera, pues fuera. Para eso nos estamos preparando». Margareth sí que quiere acabar residiendo en Euskadi de manera permanente, sin embargo también tiene el deseo de querer vivir en el extranjero como expe- riencia de vida «siempre he estado aquí y me gustaría terminar aquí. Pero antes me gustaría salir y ver mundo. Y después ya terminar aquí cuando tenga mi fa- milia. Porque al final también sé que mis amigas, a las que veo a diario, también vamos a terminar aquí o cerca». Por otra parte, saber o no dónde será su vida es una duda que tiene Ahmed «tampoco tengo claro que mi vida vaya a ser aquí del todo. Si me pidieras que firmara un sitio para ir, tampoco sabría decirte». Oier, en cambio, tiene claro que elegirá su lugar de residencia en función del agrado que ese lugar le proporcione «viviré donde más a gusto me encuentre. Al final, cuando asiente mi vida, cuando encuentre un curro y gane y tenga mi casa, me quedaré donde más a gusto esté». Fátima, que ha residido en varias ciudades y sabe lo que es rehacer su vida y la de su familia en varias ocasiones, cree que en el caso de que se moviera de Euskadi le gustaría establecer un ho- gar «siempre me ha hecho ilusión lo de estar de aquí para allá, pero luego he di- cho que sin rumbo tampoco. Yo no quiero eso. Porque cuando estás así sientes

No existen ideas claras sobre